CAPITULO 11- NO SOY COMO LAS DEMÁS



NARRA LUCIA.

Al final acabé accediendo a la petición de Daniel, me sentía mal, estaba haciendo todo lo que seguramente criticaría antes, si está situación hubiese sido al revés, si en vez de ser la ayudante fuese la traicionada, me moría del dolor, cuando me enteraba de los posibles rumores de engaño de Álvaro, me quería morir, por no decir mi sensación de cuando los pille en el baño. Al llegar al edificio que creí que era apreté varias veces la bocina de la moto, temía perderme o incluso peor, que a la moto de Daniel le hubiese pasado algo de lo que me hubiese arrepentido después.

Pero al verlo algo cambió, apareció en la puerta del edificio con la camisa desabrochada, que dejaba ver su fuerte torso, con unos calzoncillos negros, que dejaban muy poco a la imaginación y con unos zapatos sin terminar de atar los cordones, no podía dejar de mirarlo, sentía que lo desgastaría con la mirada, jamás me imaginé que fuese así, definitivamente no podía negar que era un adonis griego, pese a lo chulo, engreído, egocéntrico, ególatra, inmaduro... creo que paro ya, todos los adjetivos malos que se le pudiesen poner cabían en Daniel, mis hormonas se empezaron a revolucionar, y una sensación muy rara recorría mi cuerpo, si soy sincera esto jamás me pasó con Álvaro, el me gustaba, era muy guapo, sentí las mariposillas estas típicas que sienten los enamorados, o eso creo, pero jamás llegué a sentir esta sensación extraña que estaba sintiendo ahora mismo, Álvaro y yo jamás hicimos nada, en el tiempo que estábamos de noviazgo jamás me tocó o lo toqué, quizás por eso se desquitaba con toda hembra que pillase por el camino, pero era lo que mi padre querría, y mis creencias así me lo decían, no me tocaría un hombre hasta el matrimonio, o por lo menos hasta que estuviese segura que era el hombre de mi vida, y el cual me iba a llevar al altar, efectivamente yo era virgen Daniel venía algo muy rojo, seguramente tendría mucha vergüenza en salir así a la calle, pero conociendo su orgullo masculino, más vergüenza sentiría en tener que pedir ayuda. Intentando aguantar la risa, vi como Daniel se acercaba, primero se acercó hasta su apreciada moto comprobando que estuviese de una pieza, para después ponerse a mi lado para empezar a susurrarme en la oreja.

- Gracias princesa –dijo Daniel coqueto- sabía que no me fallarías y vendrías a buscarme – al acercarse provocó un escalofrío en mí, nunca había podido estar tan cerca suya, olía muy bien, acerco su boca de mi oído hasta mi mejilla dejando un sonoro beso en ella, dejándome sin habla- veo que has cuidado bien a mi moto... creía que mi preciada moto sufría algún daño, eso que lo condujeses tú, no me gustaba, pero era lo único que me quedaba, era o mi moto o mi bendita cara –hice caso omiso a su comentario, al fin y al cabo no quería pelear, pero no sabía lo que iba a poder aguantar así-

Montándose en la moto, un momento si se montaba detrás de mí, estaría muy pegado a mí y el estaba como estaba, no sin duda después de haber estado haciendo lo que imaginaba con otra chica, no se montaría detrás de mí. Me bajé de la moto antes de que él se pudiese montar, causando su asombro.

- ¿Qué haces? –refunfuñó mostrando gestos, definitivamente toda la gente que había en la calle empezaba a mirarnos, y eso hacía que yo me ruborizada más-

- No pensarías que solo con eso, te ibas a poner detrás de mí – señalé para sus piernas y me monté detrás suya- encima prefiero que conduzcas tu, no quiero que a tu apreciada moto le pase algo y me odies de por vida.

- Pues esto bien que lo has mirado ante –dijo mirando hacia su entrepierna- ¿crees que no me he dado cuenta? Como me mirabas, me hubieses comido con la mirada, pero no te preocupes, estoy acostumbrado, es lo mismo que hacéis todas las chicas, a todas os provoco lo mismo, preciosa... - su actitud prepotente hacía que todo lo que en mi cuerpo acaeció antes- si quieres te puedes agarrar a mí, supongo que tendrás miedo bonita. 

Daniel arrancó la moto, conducía muy brusco, la verdad, no me quise agarrar al principio, pero al notar como mi cuerpo se caería de la moto, al girar en las curvas hizo que me tuviese que apoyar en él, puse sus manos delante de su barriga, y mi cabeza en su cuello, su perfume era perfecto, puse mi cabeza encima de su espalda y me deje llevar cerré los ojos, parecíamos Baby y Hache en 3 metros sobre el cielo,  la verdad que sentía miedo, no me gustaba que me llevasen en moto, no me importaba conducirla pero que a mí me llevasen era una sensación que no sabía ni como describir. Al cabo del rato noté como Daniel paraba la moto, y vi que estábamos en un sitio precioso una especie de prado, con un lago al final.

- ¿Dónde estamos? ¿Qué ha pasado? –pregunté quitando mi agarre de su torso e intentándome bajar de la moto temiendo que se hubiese quedado sin gasolina, o incluso que la moto se hubiese gripado-

- ¿Qué pasa no te gusta el sitio? A todas las chicas que suelo traer aquí se derriten, y yo por lo que he podido notar en la moto, tu ya venías muy derretidita, princesita – volvió a sonar el Daniel prepotente, egocéntrico y chulo, el que se creía irresistible para las mujeres, el mismo que me recordaba a mi ex... y yo misma me asombraba al llamarlo así, pero es lo mejor, yo estoy aquí y el allí, no sé en cuanto tiempo lo veré y por fin creo que he comprendido que los demás llevaban razón, lo nuestro es tóxico-

- Yo no soy como las demás, creo que deberías saberlo... -lo reté con la mirada - Daniel, no soy como esas amigas tuyas a las que estás una noche con ellas y a la mañana te olvidas, eres un chulo, egocéntrico y prepotente, crees que todo gira a tu alrededor, y no Daniel, si te he ayudado fuiste por pena, te ayudé por pena, porque al Daniel que escuché casi suplicando que viniese a por él, me causo ternura, pero ya veo que ese Daniel era fruto de mi imaginación –dije de golpe mirándolo fijamente, estaba rabiosa, me había comido varias de sus palabras- pero me arrepiento, me arrepiento mucho, tendría que haberte dejado allí, por lo poco que he podido notar tus amigos o tu hermano, te sacan las castañas siempre del fuego, y yo hoy lo he vuelto a hacer, y me arrepiento de ello, Daniel, eres lo peor que he conocido en mucho tiempo, ¿crees que no vi como me mirabas de mal cuando llegué? Querías que me fuese de esa casa, y ahora... ahora me traes aquí con sabe dios que intenciones, bueno sí las sé, ¿no has podido quitarte el calentón con tu amiguita? ¿Te ha dejado con ganas de más? –sin dudas esa palabras lo hirieron-

- Es cierto yo te quería fuera, pero he pensado que como soy guapo, y me mirabas de esa forma al salir del edificio pues. -no creía escuchar lo que estaba escuchando-  Lucía la otra noche no hablaste con Jesús era yo... me hice pasar por mi hermano -¿de verdad Daniel Oviedo podía ser así?- y me causaste ternura el relato sobre tu novio, no me caíste bien al principio... y bueno, es que lo que siento que no te puedes quedar en casa, no puedes, eso es lo único que me importa, y pensé que trayéndote aquí y haciéndote mía, para después dejarte, te irías... no te quería hacer daño, pero es que no te puedes quedar... hay muchas cosas de nosotros que no entenderías, lo siento –me quedé impactada con su relato, quiere que me vaya a toda costa, y estaba dispuesto a desgraciarme la vida aún sabiendo mi historia con Álvaro y lo que sufrí, no daba crédito, este chico es peor de lo que parecía-

- Yo no me iba a meter en vuestras vidas... y comprendería lo que fueseis y sobre todo jamás diría nada, eres un patán, lo peor que he conocido, confío en que el karma te de tu merecido, te ponga en tu lugar y ahora sino te importa, nos vamos –me monté en la moto y a regañadientes él también se montó, no sin antes escucharle entre susurros, pero ahora no quiero que te vayas-

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VISUALIZAD A DANIEL OVIEDO, solo con unos calzoncillos en un sitio desertico con ustedes... no tengo mas nada que decir...  lucia dejandole las cosas claras a Daniel... muy bien Lucia, la unica que le dice las cosas a la cara ¿pararan algun dia de pelear? r... muy bien Lucia, por cierto creo que esta vez he metido demasiado salseo... no me mateis... GRACIAS POR LOS VOTOS Y COMENTARIOS....  de verdad ME HACEIS FELIZ pd: el de la foto sé que es jesus... pero esta con una moto que es lo que importa... pd2. no tengo la foto de daniel subido en la moto como digo en el capitulo... quiero ver una foto así... mecagoentooo pd3 si hoy tengo posdatas esta historia sigue siendo de misterio... pero es misterio y mas cosas, una mezcla pero van a pasar muchas cosas de aqui al final de la novela, no os preocupeoi----pd4: gracias a @thewattops y a su spam precioso teneis capitulo ahoraaaaaaa gracias

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