Vacations - II


Despierto siendo recibido por los cegadores rayos de sol, que se cuelan a través de las exóticas cortinas de la habitación. Tus brazos me envuelven, estamos cubiertos con una gran manta que no sé de donde sacaste. Siento tu suave respiración, sigues profundamente dormido. Incómodo y sin saber que hacer, cometo el error de mirarte.

Eres hermoso,
maldita sea.

Tus pequeños labios cerrados en una sutil sonrisa de comodidad y aquel pecoso rostro, levemente enrojecido por el radiante sol de ayer, hacen que comience a preguntarme las razones por las que estoy aquí. Razones que ya sé pero intento ignorar. Y es que no he contado algo...

Ya había pasado esto
una vez.

.

No es la primera vez que tengo
estos indeseables deseos.
.

Hace muchos años, cuando mi deseo sexual aún no despertaba, me obcesioné con un niño. Sí, con el que me inspiró a cantar.
Fue un pequeño encuentro, pero esa sonrisa despertó en mí sentimientos que desconocía.

A pesar de que desapareció, le escribía cartas todos los días, imaginando su enorme sonrisa al recibirlas. A veces era más aventurado y mis deseos no se quedaban ahí. Lo imaginaba incluso besarme y decirme que me seguiría hasta el fin del mundo. Como era un inocente niño, lo vi todo muy normal. Sus palabras aunque fueran parte de mi imaginación, me hacían sentir acompañado, nunca fui muy sociable.

Nunca le pregunté su nombre a nadie, pues me sentía avergonzado de que supieran que tenía a alguien especial. Por desgracia, de todas formas se enteraron.

Uno de mis compañeros encontró mis cartas y las mostró por todo el colegio, aunque lo golpeé y le quité casi todas, a los pocos días ya todos hablaban de mí. Aún recordaba el sonido de sus risas, fue muy humillante. Incluso llamaron a mis padres para tener una reunión de mi "alteración sexual", en un colegio de hombres.

Mi madre se disgustó tanto, que me sacó del colegio. Al parecer no conmigo, sino con ellos. Nunca la había visto tan enojada.

De todas formas, siempre quedé con la idea de que hice algo mal. Al llegar a casa fingí irme a dormir, pero en vez de eso, la vi finalmente llorar en los hombros de mi padre. Mi madre era una mujer fuerte y nunca la había visto así. No supe qué hacer.

Nunca supe porqué lloraba realmente, pero me juré nunca volverlo a hacer. Nunca hacer que tenga que pasar por algo así de nuevo. A los 16 comencé a salir con chicas y finalmente me sentí "normal". Eran todas atractivas y amables, mas completamente aburridas.

Si bien nunca entré en una relación profunda, lo justificaba con mi pasión por la música que ellas no lograban entender. Todo marchaba bien.

Hasta que te vi.

Te vi y sentí como retrocedía trece años, en esos días donde dibujaba una sonrisa en mi mesa, pensando en un niño al que realmente nunca conocí, una tan radiante como la que diste al verme. Tus ojos ilusionados al hablar de mi música y esa forma tan torpe y sincera que tenías de hablar, terminó por condenarme.

He vuelto al punto de partida y esta vez,

creo que estoy mucho peor.

________

Capítulo 16. "Vacaciones".
Parte dos
.
.

Día dos:
"Una noche con sabor a sal".

La corriente de brisa marina me despierta, aún medio dormido observo a mi alrededor, ya no estás. Siento un aroma proveniente de la cocina y no sin antes pasar al baño a "adecentarme" el revuelto cabello, me dirijo hacia allá.

Te veo de espaldas cocinando con la mesa ya puesta y tomo una foto mental. Hoy es el segundo día y si bien ayer no tuve gran avance al llegar a casa, hoy me siento optimista.

ーBuenos días.ー saludo intentando no parecer nervioso. Esto es extraño y magnífico a la vez.

ーHice el desayuno, siéntateー respondes seco, dándome la espalda. Al parecer, concentrado en los huevos que estás friendo.

ー¿Cuándo hiciste todo esto?ー pregunto asombrado al ver la mesa repleta de comida. Mi estómago suena y me sonrojo, se me ha abierto el apetito de solo olerlo. Se ve genial.

ーDesperté temprano, tuve tiempo.

Comienzo a comer sintiéndome avergonzado de mi propia cocina, el curry que hice no tiene comparación con esto. Esto sabe realmente bien.

ーTe gusta, ¿no?ーpreguntas sonriendo confiado, probablemente al ver mi cara de emoción. Estoy comiendo con una avidez nunca antes vista.

[ Nota mental: Si logro salir contigo, podría engordar. ]

ー¿Quieres ir a la playa luego?ー preguntas, a lo que abro los ojos enormemente, ilusionado. Adoro el mar y la idea de verte en traje de baño hace que casi me atragante la comida.

ー¡Sí!ーrespondo aún con un trozo de tortilla de huevo en la boca.

ーComes peor que un niñoー te burlas tomando una servilleta con la que me limpias una mejilla. Avergonzado, termino de comer con más cuidado, no sé porqué soy así. Siempre hago cosas torpes cuando estoy nervioso. Por un segundo me olvidé de mi plan, debería verme sexy y deseable pero aquí estoy, tragando como un marrano que no ha comido algo bueno en su vida.

Y es que dios me perdone pues Ochako es amable, pero cocina muy, muy mal.

ー¿Vamos?ー preguntas mirando por la ventana.
Desde aquí se ve perfectamente como las olas del mar rompen con fuerza contra la orilla y el día está realmente precioso.

ー¡Vamos!

.
.

Estamos en un sector apartado de la playa, con pocas personas alrededor, ya instalados con quitasol y todo.
Me recuesto en mi toalla de espaldas, dedicando unos segundos a cerrar los ojos y pensar.

¿Qué hago?

La idea de intentar ahogarme a ver si me salvas cruza mi mente, rápidamente la descarto. No soy un suicida y corro peligro de ser besado por un salvavidas en vez de ti.

ーDeku.

ー¿Ah?ーdespierto de mis poco eficientes planes, topándome con lo que por pensar tanto olvidé.

Estamos en la playa y como debe ser, estás prácticamente desnudo.

Mi rostro se vuelve una especie de faro luminiscente, mientras reparo en el pequeño short de baño rojo que llevas.
No sé ni en qué momento te sacaste todo, pero estoy absorto admirándote,
detallando tu plano abdomen en su perfecta anatomía y el saliente hueso de tu pelvis que tanto me gusta.

ー¿Quieres nadar?ーme invitas y aún sin quitarme la camiseta, asiento.

ー Aún debo ponerme bloqueador...ー menciono buscándolo en mi bolso, sé que no es muy sexy pero soy muy blanco y no me quiero insolar. Verme como un cangrejo intocable no ayudará a mis objetivos.

...

Se supone que mi plan era seducirte pero no, aquí estoy dejando que me coloques bloqueador en la espalda. Es injusto porque al final el seducido siempre termino siendo yo.

Tus manos se mueven a través de mi espalda desnuda, masajeando cada zona y tengo que ahogar un sonido de placer. Escucho unas risas y veo a un par de chicas mirándonos, al parecer no las has visto, espero no lo hagas. Sus miradas coquetas y risueñas me dicen que saben mis intenciones.

Las notan mejor que tú.

ーY-ya estoy bienー pido sin poder aguantar más la intensa mirada de esas mujeres, cuando estoy al borde de gemir. Mi espalda es delicada y tus manos no son precisamente suaves.
No entiendo como poner bloqueador se volvió una tarea tan erótica, de saberlo habría sido lo primero de mi lista.

Te levantas, caminas hacia el agua y me adelanto rápidamente, entrando a esta de golpe. Porque sí señoras y señores, me acabo de empalmar en la playa. Soy oficialmente un pervertido playero, que le excitan los masajes en público.

El agua fría y salada me refresca enormemente, había olvidado lo mucho que me gustaba nadar. Te busco con la mirada sin encontrarte y me comienzo a preocupar.

¿Dónde estás?

ーHi.

Escucho una voz y al voltear no eres tú, sino más bien un hombre extranjero, quien me saluda como si nos conociéramos. Es joven y aunque es rubio, su piel está bastante bronceada, en un color similar al dorado que nunca había visto.

Where is your boyfriend? (¿Dónde está tu novio?)ー pregunta y creo que mi impresión debió ser muy grande, ya que este se empieza a reír de míーYou are so cute. (Eres muy lindo)

He is not... (Él no es...)ーintento aclarar con mi inglés intermedio mas no logro terminar la frase cuando decido cambiarla, este "Kent" de la playa no me inspira confianza y aunque va en contra de mis principios, opto por mentirーHe went to buy something, comeback soon. (Él fue a comprar algo, regresa pronto).

Oh, I see (Oh, ya veo)ー responde al parecer decepcionadoー If you ever feel bored. I live there (Si alguna vez te sientes aburrido. Vivo ahí) ー dice apuntando y le sigo con la mirada, hasta dar con una solitaria casa cerca del muelle.ーYou can come when you want (puedes venir cuando quieras).

Es lo último que dice antes de irse.

Algo nervioso, regreso a donde están nuestras toallas sorprendiéndome al ver a Kacchan ahí, sentado comiendo un helado.

ー¿Fuiste por helado?ー pregunto sin entender cuál fue la repentina emergencia.

ーSíー repondes entregándome uno para luego darle un mordisco a tu paleta, con cara de pocos amigos. No le doy gran importancia, siempre te pones así.

Secándome el cuerpo tomo asiento también, comí tanto que no tengo ni hambre. De todas formas lo abro y no noto cuando ya lo estoy disfrutando.

ー¿Quién era él?ー preguntas luego incómodo, silencio auspiciado por nuestras paletas de fruta y creo que me atraganto con mi propia saliva.

Esperaba no hubieras visto eso.

ーEra un extranjero, sólo quería conversar.ー miento por segunda vez, avergonzado de confesar que un tipo desconocido me ha intentado coquetear, peor aún, me ha invitado a su casa. Dudo que a ver televisión.

No respondes. Solo te limitas a terminar tu helado antes e irte a dar un chapuzón.
Me quedo en mi sitio algo confundido luego yendo a acompañarte, conservando cierta distancia.

No sé el porqué, pero creo que estás enojado.

Se comienza a hacer tarde y decidimos volver a casa. Caminamos por toda la costa cerca pero no, juntos pero distantes.

No entiendo realmente qué pasa por tu cabeza o qué quieres de mí.

Cuando estamos cerca de la casa y verificando no hay nadie alrededor, intento tomar una de tus manos rozándola con la mía.

Cero reacción, no la tomas.

Sintiéndome totalmente decepcionado me rindo y dejo de insistir, estoy comenzando a pensar que estoy en una misión imposible.

Llegamos a la cabaña y queriendo irme directo a dormir, me quito los zapatos. Entonces tu actitud cambia de golpe.

No alcanzo a dejar mi bolso en el suelo cuando finalmente me tomas de la mano, arrastrándome con brusquedad hacia la habitación. Estás enfurecido.

Quejándome en el camino a tropezones, dejo mi bolso en algún lugar en el suelo, antes de ser lanzado sobre la gran cama de la habitación.

ー¡¿Kacchan qué te pasa?!ーpregunto sin poder evitar verme asustado. Pues lo estoy. No sé qué demonios hice, pero de alguna forma ahora te tengo sobre mí, no de la forma romántica que esperaba.

Pero tú no eres romántico, eres así...
Brusco y torpe.

En la oscuridad de la habitación, de luces apagadas. Aquellos ojos carmín que adoro, turbios de deseo, me contemplan con detención. Comienzas a desvestirte e internamente grito de los nervios.

No puedo moverme, estoy demasiado distraído detallando tu casi desnuda anatomía, sólo cubierta en su parte inferior, que con las sombras de la noche se ve aún más atractiva que en la playa gracias a los tenues rayos lunares que se cuelan a través de las cortinas, los cuales te otorgan un aspecto casi edoneo, etéreo.

No alcanzo siquiera a acomodarme cuando ya te abalanzaste sobre mí, acorralándome y tomando mis brazos, juntándolos por sobre mi cabeza.

Me quejo, intentando soltarme aún confundido por el repentino arrebato, de esos que nunca entiendo pero me llevan a placeres que desconocía, los cuales inician justamente como ahora, cuando tus labios comienzan a avanzar lentamente a través de mi cuello.

Tu intimidad aún cubierta por el short de baño roza contra la mía y mi cuerpo tiembla ante el mero contacto. Confuso y a la vez extasiado por aquella poderosa mirada que me dedicas, la cual parece querer devorarme, jadeo en espera de lo que ya sé que vendrá.

ーDeku...ーsusurras y tu voz ronca, arrebatada de deseo, agudiza mis sentidos.

Eres injusto, sabes que no puedo hacer nada si te pones así. Me acaricias y me derrito en tus manos. Eres tan, pero tan injusto, pues nunca intentas hablar.

A pesar de ello,
siento como si tus manos me dijeran absolutamente todo.

En aquel lenguaje que solo yo y tú podemos entender y que dice mucho más que simples palabras.
.
.

Liberas mis brazos y comienzas a delinear mi cintura, bajando hasta llegar a mis caderas, las que acaricias con suma sensualidad. Comienzas a quitarme la ropa y ante tu atenta mirada, me dejo hacer cual niño. Cuando ya yazco como vine a este mundo, desnudo en su totalidad, con las mejillas ardientes y la respiración agitada, uno por mi cuenta ambos brazos por sobre mi cabeza, en clara aceptación de tus deseos. Los tomas con una de tus manos, sujetándolos con firmeza antes de acercarte a mi oído y dejarme escuchar las "palabras mágicas".
Esas que ya conozco a la perfección y sé lo que traen consigo.

ーRecuerda pedir.

Sé lo que jugaremos esta noche...

Y que probablemente,
no voy a dormir.

.

.

________

+ Notas de la autora:

Las sombras de Bakugou,
okno(? Quitenme ese libro de mierda de encima.

Próximo capítulo por si me sacan de wattpad quiero decir que moriré con honor xddddd.

Canción: Blank space- Our last night (cover)

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