8🥃

Jordan entró a la habitación de hospital y suspiró aliviado de ver a Henry, sabía que estaba bien, pero era mucho más reconfortante verlo en persona. Henry estaba dormido, su cabeza estaba vendada y uno de sus brazos entablillado, el doctor le había explicado que gracias al golpe en la cabeza debían esperar al menos veinticuatro horas para descartar alguna complicación.

Jordan peinó su pelo hacia atrás teniendo cuidado con la herida, Henry abrió los ojos y tomó su muñeca cuando estuvo a punto de retirar su mano.

—Estoy sorprendido de que estés aquí —murmuró, Jordan bufó y se sentó, esta conversación sería bastante larga.

—¿Por qué? ¿No soy tu mejor amigo? Siempre voy a estar ahí para ti.

—No estaba tan seguro después de lo de anoche —dijo, mirando a un lado, Henry estaba avergonzado teniendo en cuenta el leve color rosa de sus mejillas—. Lo siento, nunca pretendí que supieras eso.

—Soy yo quien debería sentirlo, te hice daño durante años y estás aquí por mi culpa —Henry agarró su mano con fuerza.

—Esto no fue tu culpa, yo estaba borracho, sólo me caí por las escaleras porque soy un torpe.

—Lo siento —musitó, Henry torció los ojos.

—Detente, empeoras mi dolor de cabeza. ¿Podemos olvidarnos de eso? Seguir como antes —agregó con una sonrisa de medio lado, Jordan achicó los ojos.

—¿Cómo haría algo así? Henry, no podemos seguir como antes, eso continuaría haciéndote daño.

—Jordan, eso nunca me importó.

—A mí me importa —gruñó.
Henry se carcajeó ligeramente, no había nada de gracia en ello.

—Soy un imbécil, no sé qué ocurrió anoche, sé que nunca me corresponderás y por eso no quería decirte a pesar de la insistencia de Killian.

—¿Killian?

Henry asintió. Killian sabía de su enamoramiento secreto por Jordan, evidentemente se le notaba en los ojos, no se enojó en ningún momento porque su mejor amigo lo deseara. Killian quería que le dijera, quería que soltara su amor no correspondido de años.

—Él quería que te dejara ir, supongo que ahora puedo dejarte ir de una vez.

—Yo…

Jordan no sabía que decir, Henry le sonrió.

—Espero que te vaya bien con esa persona de la que hablabas anoche.

—No hablaremos de ello —murmuró, Henry se mofó.

—Estoy de acuerdo, tampoco quiero escucharlo.

Jordan no fue a trabajar ese día y Henry fue dado de alta incluso antes y decidió quedarse con un amigo. Jordan pronto estuvo solo como siempre y miró sus manos temblorosas, suspiró, necesitaba una bebida con urgencia, esta semana estaba yendo de mal en peor en muy poco tiempo. Jordan se vistió y cambió de bar esta vez, se sentó en la barra, ocho o quizás diez tragos después estaba de pie nuevamente mirando el vivo retrato de Killian frente a él. Desgraciadamente no parecía ser una alucinación producto del alcohol. Era desagradable ver a Nico, ya que aún no podía superar a Killian.

La cara de desagrado de Jordan era directamente proporcional a su molestia, sabía que le molestaba verlo, y justamente por eso le gustaba aparecerse frente a él. De todas formas no se trataba de ellos, Nico sólo estaba cubriendo a Klaus que había venido aquí con él y unos compañeros.

Verlos juntos jodería demasiadas cosas.

—Jordan, hace mucho no te veo —dijo con ironía, Jordan gruñó y se peinó hacia atrás.

—No es como si quisiera hacerlo —Nico se apoyó en la barra y lo miró con reproche, gracias a este hombre estaban en esta situación.

Si no hubiese llegado a la vida de Killian todo seguiría igual, cada uno con su futuro normal, nada de él imitando la vida de Killian y ahora lidiando con una madre loca la mayoría del tiempo.

—Desde que murió Killian no dejas de ir a bares. ¿Acaso estás celebrando?

Jordan lo tomó del frente de su camisa con furia.

—¡Tú, hijo de...!

Nico sonrió.

—No ofendas a mi madre, recuerda que es la misma de Killian —Jordan lo empujó, seguridad comenzó a acercarse a ellos.

—¿Por qué me hablas?

—Sólo quería comprobar si era verdad que celebrabas.

—Debiste ser tú, no él.

Las palabras arrojadas de forma descuidada lograron recordarle a su madre, eso era exactamente lo que le decía cada vez que se daba cuenta de que no era Killian el que estaba frente a ella. Sólo Nico.

—Me voy, lograste amargarme la noche.

Jordan siguió de largo ignorando por completo el daño que había logrado hacer, Klaus lo miró, no había escuchado la conversación, pero no tenía buena cara.

—Ve tras él si es lo que quieres.

Klaus se alejó dándole espacio a Nico, se veía afectado, aunque no estaba seguro de cómo exactamente unas cuantas palabras de Jordan podían afectarlo.

—¡Jordan! —Jordan se detuvo en seco y volteó, su cabello rubio estaba despeinado y sus ojos lo miraron con sorpresa.

—¿Qué haces aquí?

Klaus se encogió de hombros y señaló al bar del cual acababan de salir.

—Vine a beber con unos amigos.

Jordán mordió su labio inferior, su conciencia eligió ese momento exacto para molestarlo con los recuerdos de la última vez que se habían visto. Le debía una disculpa, no era un degenerado.

—Siento lo que pasó la última vez, no estaba pensando con claridad.

—Está bien —dijo Klaus como si nada, Jordan miró al cielo estrellado buscando una paciencia que no tenía, este hombre definitivamente estaba mal de la cabeza.

—Tengo que irme.

Klaus lo tomó de la muñeca y lo miró como un cachorro.

—¿A dónde vas?

Jordan resopló mirando al bar como si tuviese la culpa de todo, sólo esperaba que Klaus no hubiese visto su interacción con Nico. Fue demasiado, ambos se habían pasado de la raya.

—Iré a beber al motel, nunca debí salir, por aquí hay personas desagradables.

—¿Puedo ir contigo?

Jordan arqueó una ceja, estaba extrañado por la proposición.

—¿Por qué? ¿No estás asustado por lo de la última vez?

—No —Jordan negó con cansancio.

—No puedes, olvida de una vez que nos conocemos.

—No quiero —replicó, Jordan dio la espalda y comenzó a caminar.

—Haz lo que quieras entonces.

Estuvo cerca, realmente cerca de que Jordan se enterara de todo, gracias a la intervención de Nico no los vio juntos. Klaus se sentía mal por esto, no le gustaba mentir, pero sabía que por Nico era capaz de todo, incluso irse con un hombre que lo había atacado la última vez que se vieron. Klaus se estremeció, hacía frío o quizás fuese lo nervioso que se sentía, a estas alturas no estaba seguro de nada.

Klaus abrió los ojos al sentir un peso sobre sus hombros, Jordan miró hacia la calle, él se había quitado su abrigo para cubrirlo.

—Tu ropa es muy ligera —murmuró, Klaus sonrió y se cubrió un poco más, el aroma de Jordan fue directamente a su nariz en una combinación de perfume y su propio olor natural.

—Gracias.

—Por nada.

Klaus mordió su labio inferior mientras buscaba un tema de conversación, el camino se hacía incluso más lento por toda la incomodidad. Jordan fue quien rompió el silencio hablando del único tema que tenían en común hasta ahora.

—¿Cómo te va con Bastian?

—Cree que vive solo, la casa es un desastre y tiene complejo de despertador, me estafaste —Jordan se encogió de hombros mientras sonreía.

—Aún es un cachorro, además, fue Bastian quien te encontró, me alegra que pienses conservarlo.

—Me lo estoy pensando —replicó, Jordan torció los ojos.

—Lo que digas, ya estamos aquí —Jordan tomó la llave de su pantalón y abrió, dentro estaba caluroso y fue un gran alivio, Klaus entró y dejó el abrigo sobre el respaldo de una silla.

Jordan cerró la puerta y buscó dos botellas junto a dos vasos cortos de boca ancha, dejó todo sobre la mesa y tomó asiento. Klaus lo miró y dejó caer el líquido ámbar en un vaso, luego sirvió el suyo, Jordan suspiró.

—¿Por qué quisiste venir conmigo luego de lo que ocurrió? —Jordan se bebió su trago de una sola y volvió a servirse.

Klaus lo miró significativamente, no es como si pudiese responderle con sinceridad algo como eso.

—Sabes la razón.

Klaus sólo probó el alcohol ligeramente mientras Jordan seguía bebiendo.

—¿Cómo es la persona que te gusta?

—¿Por qué quieres hablar de eso?

Jordan se encogió de hombros.

—Tengo curiosidad.

Klaus deslizó un dedo por la boca del vaso mientras pensaba en Nico. Ahora que se daba cuenta, en cuanto al aspecto, él y Jordan tenían literalmente los mismos gustos, Killian y sus hermano sólo se diferenciaban en la personalidad.

—Es mi mejor amigo desde que puedo recordar, ni siquiera sé cuándo empecé a amarlo, es terriblemente heterosexual, su temperamento tampoco es bueno, pero es cariñoso, es realmente una buena persona, sin embargo, no parece ser él mismo últimamente.

—¿Cuál es el problema?

—Parece resentido y en una espiral de culpa de la que no puedo sacarlo.

—No debí preguntar —murmuró Jordan mirando a la pared, su vaso estaba nuevamente vacío, Klaus sonrió con astucia.

—Está bien, fui al bar a ahogar mis penas y tú apareciste.

Jordan volvió a servirse, Klaus ya estaba preocupado de lo poco lúcido que se veía, no sabía cuánto había tomado en el bar, pero no parecía ser poco.

—Estas coincidencias empiezan a ser extrañas —Klaus apoyó los codos en la mesa y le sonrió con intenciones de seducirlo.

—Yo lo llamo destino, otros lo llaman casualidad.

Jordan levantó su vaso como si fuese a brindar y se encogió de hombros.

—Como viste, yo lo llamo sospechoso —replicó, y tomó.

—Sólo admitiré que la segunda no fue por casualidad, fui al bar ese día esperando verte, las demás fueron coincidencias.

—¿Cuál es tu obsesión?

—Eres difícil de olvidar —Jordan se carcajeó con fuerza, la primera botella estaba a sólo un dedo de acabarse, así que agarró la otra.

—Hablas como si fuera el mejor polvo de tu vida.

Klaus lamió su labio inferior tratando de provocarlo, este hombre parecía ser demasiado resistente.

—Aún no llegamos a eso, pero estoy seguro de que será difícil de olvidar —Jordan levantó una ceja y habló luego de tomarse el trago.

—Eso no pasará.

—¿Por qué? Creo que sería genial para ambos, soy muy bueno en la cama —Jordan sonrió de medio lado, sus comentarios empezaban a hacer efecto.

—¿A dónde se fue tu modestia?

Klaus pestañeó.

—Nunca he conseguido un polvo con modestia y ninguno de mis amantes se ha quejado luego.

—Eso no quiere decir que seas bueno.

—Sólo tú puedes verificarlo.

—Eres bueno hablando —replicó.

—Deberíamos comprobar si sólo soy bueno hablando.

—Cállate de una buena vez —gruñó, Jordan jaló su camisa y colocó los labios contra los suyos.

Klaus cerró los ojos por un momento disfrutando del toque, luego se puso de pie levantando a Jordan también. Lo tomó de las mejillas y profundizó el toque explorándolo con su lengua, el sabor del alcohol llegó a sus papilas gustativas, pero no era desagradable. Jordan deslizó una mano bajo su camisa y lo acarició desde su costado hasta aferrarse fuertemente a uno de sus pezones.

Gimió y retrocedió hacia la cama llevándolo consigo. Jordan se dejó guiar hasta que Klaus se acostó suavemente sobre el colchón y Jordan sobre él con las rodillas a cada lado de su cadera.
Klaus se sintió abrumado repentinamente, no sabía qué hacer cuando él mismo había empezado esto.

Jordan sacó su camisa por encima de la cabeza dejando su torso desnudo, los ojos de Klaus se dirigieron inevitablemente al tatuaje que le recordaba quien era y sería siempre su verdadero dueño.

Jordan logró quitarle la camisa y lo besó otra vez, sus ojos se veían un poco opacos, pero su cuerpo respondía positivamente. Klaus le acarició la espalda y mordió su labio inferior, las manos se sentían bien recorriendo su piel, fue incluso mejor cuando utilizó su boca para recorrerle el cuello, llenándolo de besos y pequeñas mordidas. Luego fue al pecho y mordió uno de sus pezones.

Klaus jadeó y Jordan atacó su otro pezón, una marca de mordida permaneció en su pectoral izquierdo, luego siguió lamiendo su abdomen, incluso su ombligo.

Klaus se estremeció y agarró su pelo con fuerza, Jordan miró hacia él y volvió a acomodarse para besar sus labios de nuevo mientras movía la cadera contra la suya. La fricción era placentera a pesar de que ambos todavía llevaban pantalón. Klaus lo abrazó con las piernas disfrutando de la brusquedad y el roce en seco. Jordan mordisqueó su oreja y lamió, luego lo miró a los ojos y pronunció el nombre del único hombre que realmente amaba.

—Killian.

Klaus ni siquiera tenía derecho a enojarse por algo como eso, no cuando estaba tratando de tomar el lugar de Killian con motivos oscuros. No se suponía que disfrutara nada de lo que hiciera con Jordan, este era su castigo por intentar romperle el corazón.

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