Capítulo 1

"¿Cuál es el plan para esta noche?" Preguntó uno de los amigos de la universidad de Iwaizumi, más específicamente, su amigo Hanamaki, "Makki" de cariño.

Como era usual, salían a un bar algún viernes en la noche después de sus últimas clases, Iwaizumi solía cuidar de Makki y del desastre que terminaba siendo su otro buen amigo, Matsukawa. Así que ese viernes no era distinto, estaba esperando la respuesta de a dónde se dirigirian, bebería un par de tragos; vería a sus amigos cometer un par de equivocaciones y malos intentos de conseguir una chicha, y por último les pediría un taxi para luego el pedirse uno que le llevara a su apartamento.

Hanamaki: vayamos al sport-bar
Matsukawa: no lo sé...la semana anterior fuimos allí, no tienen buenas margaritas
Hanamaki: ¿qué tal al de temática gyaru?
Iwaizumi: no me gustan las gyarus

Interrumpió la discusión de sus amigos, se negaba a volver a ese bar con esa perturbadora temática, por lo que dejó pensando a sus compañeros, realmente no quedaban muchos lugares interesantes, por lo que Makki sonrió con malicia pensando en un lugar que habían omitido antes

Hanamaki: ¿qué hay del club gay?

Le voltearon a ver lentamente, como si hubiese dicho algo demasiado extraño, por lo que de inmediato Makki trató de poner excusas sobre el porqué deberían de ir allí

Hanamaki: vamos, Mattsun y yo somos bisexuales, Iwa simplemente se toma con suerte una cerveza, y será una anécdota de la cual nos reiremos en el futuro
Matsukawa: espera...me...¿me estás diciendo que quieres hacer esto "por la anécdota"?

Makki asintió, dándole a entender a Iwaizumi que esa noche sería su perdición, conocía lo que diría su conocido de cabellos oscuros

Matsukawa: vamos, sabes que no puedo negarme a hacer algo si me dices que es por la anécdota
Hanamaki: ¡Genial!
Iwaizumi: ...supongo que está decidido

Suspiró sabiendo que aun quisiera negarse harían todo lo posible para convencerlo de todas formas, no era nada grave si lo pensaba bien, solo iba a pedir una cerveza y ver algunas escenas ridículas de sus amigos

Hanamaki llamó un taxi, quién llegó a los pocos minutos, y una vez adentro era oficial, no había vuelta atrás. En el taxi, tanto Mattsun como Makki se arreglaban el cabello y se aseguraban de oler a perfume, mientras que Iwaizumi simplemente hacía un par de chistes sobre cómo se arreglaban sus amigos

Iwaizumi: ahora que lo pienso, tienen mucho de no salir con hombres
Matsukawa: el problema de todo bisexual, conseguir algo con tu mismo género es...
Hanamaki: habla por tu cuenta Mattsun, las chichas son mil veces mal difíciles, tendré algo asegurado esta noche

Dijo el pelirosa terminando de perfumase, haciendo incluso sentir algo mareado al conductor del taxi

Matsukawa: de todss formas siempre consigues algo todos los viernes
Iwaizumi: ¿eh? ¿según quién? Siempre los envio solos en un taxi a su apartamento

Matsukawa y Hanamaki rieron bajo mientras de dirigían unas miradas rápidas

Matsukawa: sí...exacto, solo es un chiste interno, no lo pienses mucho

Iwaizumi hizo caso, no valía la pena tratar de entender las bromas entre esos dos. Por lo que dio un largo suspiro mientras el taxi frenaba, "Llegamos" dijo el conductor para luego extender la mano pidiendo el dinero que se marcaba en una pantalla cerca de la radio del auto, el encargado de pagarlo fue Matsukawa, sin importarle mucho hacer ese tipo de favores.

Al bajar del auto el pelinegro ve el lugar y trata de asimilar un poco lo que están haciendo, un sitio como ese, sin ventanas y simplemente un hombre de negro frente a la puerta como seguridad

Matsukawa: bien, escuche que algunos se venden en este tipo de lugares

Dijo guardando su billetera, asustando un poco a Iwaizumi por lo que acababa de decir

Iwaizumi: ¿no es solo un bar gay?
Matsukawa: bueno es un club gay, no tienes que pagar por los servicios de alguien si no quieres, solo dije que era algo que podrían ofrecernos

Ya estaban ahí, sus dos amigos parecían estar bien entrando, así que siendo lo más indiferente que podía, accedió.
Mostraron sus identificaciones y al entrar el ambiente los sumergió de inmediato, la luz azul que dominaba el lugar junto con algunas luces brillantes, que resplandecían contra en cuerpo de algunos bailarines de pole dance o que simplemente exibian un poco sobre una tarima circular. El sitio era caliente debido a lo cerrado que era, y con dificultad encontraron una mesa libre, sentándose en los acolchados asientos rojos.

"¿Qué van a ordenar?" Dijo una dulce voz masculina y los tres involucrados voltearon a ver

Matsukawa: quiero una margarita
Hanamaki: para mi también
Iwaizumi: a mi tráeme cualquier cerveza

Apoyó su cabeza sobre la mesa, tratando de relajarse, ese tipo de ambiente no era para nada lo suyo, pero el mesero se había ido con la orden, así que tomaría una cerveza o dos para no sentirse demasiado fuera de lugar

Hanamaki: ¿te sientes mal Iwa?
Iwaizumi: solo necesito la cerveza
Matsukawa: alégrate, hay mucho qué ver, hasta el mesero es lindo, ¿por qué no te relajas por al menos una noche?
Iwaizumi: dos cervezas y luego los espero aquí sentado

Matsukawa y Hanamaki se miraron mutuamente y se sonrieron, su amigo siempre era así, agradecian su cuidado, y respetaban su postura ante la bebida y el sexo, por lo que no insistieron.

El mesero llegó un par de minutos después, Iwaizumi no iba a mentir, las bebidas de sus amigos se veían llamativas, pero se acababan rápido y en su opinión emborracharse con eso era más sencillo por el simple hecho de pedir una tras otra solo por su buen sabor. Y así lo observó, Makki y Mattsun terminaron dejándolo en la mesa para ir a coquetear con otros chicos del lugar, mientras él apenas pedía su segunda cerveza

No se sentía tan incómodo como al inicio, podía relajarse un poco más sobre el asiento sin necesidad de vigilar a sus amigos, ellos volverían por su cuenta cuando quisieran irse. Miraba un poco al alrededor por mientras, habían personas hablando casualmente y otras besándose, los chicos que hacían pole dance parecían recoger buen dinero, pensaba que era algo impresionante, la fuerza de los brazos y el abdomen para hacer todas esas vueltas y hacerlas parecer suaves o sensuales, definitivamente fuera de la forma sexual en la cual se proponía en aquel lugar, estaba fascinado. Al llegar su cerveza solo la pagó sin prestar mucha atención al cambio que dejaron en la mesa, lo recogió instintivamente sin dejar de ver a los chicos haciéndole el ejercicio que tanto le había atrapado, pero al estar tan inmerso en sus pensamientos, no notó al chico que se había posicionado al lado de él.

"¿Quieres un orgasmo?" La pregunta le hizo voltear inmediatamente, el chico que le habló fue uno de los que definitivamente podía identificar que trabajaba allí

Iwaizumi: y-yo...

La risa del chico le hipnotizó aún más que su apariencia, "me refiero al cóctel que tiene por nombre orgasmo, es mi trago favorito". Iwaizumi asintió lentamente, viendo cómo una sonrisa se formaba en los labios ajenos, mientras le decía: Llámame Oikawa

Continuará...

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