Capítulo 10

Pero al final, todos se alejan.// Incluso aquellos que prometieron quedarse.

Mientras tu madre seguía abrazando a Tom y diciéndole lo contenta que estaba porque había decidido unirse a la fiesta, tu cerebro aún trataba de entender por qué estaba allí. No es que no estuvieras contenta de verle, pero era como una regla de la que nunca habíais hablado que ninguno fuera a la casa del otro para las reuniones familiares desde que dejasteis de hablar.

-¿Queda sitio para mi? Espero que no os importe que me una así de improviso- Tom sonrió a tu madre antes de que sus ojos se encontraran con los tuyos por medio segundo.

-Oh, no digas tonterías Tom, sabes que siempre eres bienvenido aquí- Le sonrió mientras le daba otro abrazo. Definitivamente estaba esperando el momento en el que volvierais a hablar de nuevo porque podrías haber jurado que te había guiñado el ojo por un segundo.

-Hola-El chico en frente tuyo te sonrió, sin estar seguro de si le ibas a responder a lo que iba a decir o hacer. Después de hablar con Harrison sabía que tenía que arreglar vuestra amistad de alguna manera y pensó que estar en las reuniones de familia y estar para ti en diferentes situaciones de tu vida podría hacer que confiaras en él otra vez. Pasase lo que pasase, Tom estaba dispuesto a intentarlo.

-Hola, pasa-Dijiste, devolviendo la sonrisa.

-E-espero que no pase nada porque esté aquí. Quiero decir, me puedo ir, o sea, s-sé lo que dijiste, que no me querías volver a ver, y-y que te dejase en paz pero- Tom empezó a tartamudear, antes de que lo cortases con una sonrisa que se escapó de tu boca. Siempre empezaba a tartamudear cuando estaba nervioso y seguías pensando que era adorable cuando le pasaba.

-No, no, pasa, no pasa nada.

-¿En serio?- Decir que estaba sorprendido por tu respuesta era quedarse corto. No sabía lo que esperarse cuando entró por la puerta, pero en definitiva no se esperaba que le dijeses que no pasaba nada porque se uniera.

-Estoy bastante segura de que mi madre se decepcionaría si te fueras- No pudiste evitar sonreír cuando pensaste en la felicidad de la cara de tu madre cuando vio a Tom.

Tus padres sabían que había pasado algo entre vosotros dos, obviamente, pero no sabían los detalles suficientes y fueron suficientemente amables para no hacer más preguntas porque sabían que Tom era un tema sensible y sabían que aún no lo habías superado. No sabías lo que Tom le había dicho a sus padres, pero el hecho de que ni Harrison supiera lo que le pasaba por la cabeza a Tom en ese entonces te hizo pensar que sabían lo mismo que los tuyos.

Tom te siguió hasta el jardín, haciendo que sus hermanos se quedaran con la boca abierta cuando lo vieron aparecer por detrás de ti. Verte al lado de Tom era algo que no esperaban volver a ver. Jack, por otro lado no parecía muy contento de ver que Tom había aparecido. Por extraño que parezca, no habías pensado en la reacción de Jack al ver que Tom iba a estar allí hasta que lo viste ir hacia ti, segundos después de que Tom se uniera a sus hermanos.

-¿Por qué está aquí?- Tu novio gruñó mientras te envolvía con sus brazos, acercándote a él.

-¿Porque toda su familia está aquí?

-Sí, ¿pero pensaba que ya no os hablabais? Pensaba que lo odiabas o algo así- Podías decir que algo de Tom molestaba a Jack. Normalmente no era alguien que se molestaba porque hablaras con otros chicos, pero verte hablar con Tom parecía intimidarle.

-No. Nuestras familias son muy cercanas y nuestros padres son buenos amigos- Te encogiste de hombros antes de liberarte de los brazos de Jack.

-Cielo, ahora vuelvo, tengo que hacer una llamada rápida, ¿vale?- Te disculpaste y volviste dentro de la casa. Tenías un presentimiento de como iba a seguir el día e ibas a necesitar algo de ayuda.

-¿Qué tal?-La voz familiar te saludó un segundo después de que hubieras pulsado el botón de llamar.

-¿Tienes planes para hoy?- Reíste, sabiendo que estaba esperando a que lo llamaras. El chico probablemente sabía que Tom había venido y estabas bastante segura de que los dos sabían que Jack también iba a estar allí.

-Voy para allá.

-Gracias Harrison- Reíste mientras finalizaba la llamada. Si de alguna manera pasaba alguna mierda, sabías que ibas a necesitar a Harrison de tu lado y sabías que Tom iba a estar mucho más calmado si Harrison estaba allí con él.

Volviendo fuera, viste que Jack se había unido a Tom y a sus hermanos, haciendo que se te acelerase el corazón de inmediato. No estabas acostumbrada a verlos juntos y recordando como fue la última vez que se vieron, solo querías que se alejasen del camino del otro durante el resto de la noche. Joder, deseabas no haberle dicho a Jack que viniese en primer lugar.

Antes de que pudieras darte cuenta de que estabas más molesta por la presencia de Jack que por la de Tom, te arrastraron hacia el lado de tu novio.

-Ayy T/N, ¿qué tal todo?- Harry sonrió y deseabas que se hubiera callado por una vez en su vida. Conocías a Harry y sabías que le encantaba enrollarte con Tom.

-Todo bien, Harry. Veo que ya has conocido a Jack- Sonreíste.

-Sí, estoy esperando a que me pregunte por historias vergonzosas de tu infancia- Harry rió, haciendo que te quejaras.

-Te he hecho sangrar una vez, Harold, no me hagas hacerlo otra vez- Sonreíste recordando la vez en la que le golpeaste a Harry con un palo de golf.

-¿Le pegaste?- Jack preguntó.

-No, solo le dio con un palo de golf y le rompió la nariz- Sam se partió de risa.

-Escuchadme, pequeñas mierdas. Primero ¿Harry estaba literalmente detrás de mí? ¿Por qué iba a ser tan estúpido? ¡Así que es su culpa! Segundo, ¿por qué me dais un palo de golf?- Te defendiste.

-Te dejamos venir con nosotros porque Tom no iba a ningún lado sin ti,así que básicamente es culpa de Tom que me rompieras la nariz- Harry rió mientras inmediatamente sentiste como Jack  se apretaba a ti después de ese comentario. Tus ojos se encontraron con los de Tom mientras te enviaba una sonrisa rápida, probablemente pensando también en ese día.

-T/N, por el amor de Dios. Tienes que sujetar el palo de golf así, no de esa manera- Tom rió mientras arreglaba tu postura otra vez. Decir que eras mala era quedarse corto, eras terrible y Tom había intentado enseñarte como jugar desde que empezó a jugar con su padre y aún le quedaba muchísimo para convertirse en un buen profesor.

-Vete a la mierda, déjame, que puedo hacer esto- Reíste, apartando al chico de ti.

-No puede hacerlo. Me apuesto cinco euros a que no le dará a la puta bola- Oíste a Harry reír detrás de ti, haciendo que te giraras para mirarlo.

-Vale, ¿entonces cinco euros?- Tom sonrió a su hermano mientras le echabas una mirada que intentaba decirle que no lo hiciera.

-Contad conmigo esta vez, pero voy con Harry, lo siento T/N- Sam se unió a sus hermanos en apostar por ti.

-Vamos querida. No me hagas perder diez euros por favor- Tom rió mientras te veía ponerte en posición para finalmente darle a la bola en frente tuya.

-Espera- Tom soltó una risa mientras iba hacia ti. Poniéndose detrás de ti, puso sus brazos alrededor tuyo y sus manos encima de las tuyas, haciendo que tu cabeza se volviera loca. Tenerle tan cerca no era algo a lo que estuvieses acostumbrada y definitivamente te lo ponía peor para que te pudieras concentrar en la bola en frente tuya- Ahora, todo lo que tienes que hacer es balancear el palo delante y atrás. No me hagas perder dinero- Tom soltó una risa antes de echarse atrás para dejarte hacerlo.

Hiciste como te había enseñado Tom y, para tu sorpresa, de verdad viste a la bola volar hacia el horizonte, otros podrían haber dicho que accidentalmente habías tocado la bola y había rodado 20 hectáreas.

-¡SÍ!- Tom gritó un segundo antes de cogerte en brazos haciendo el círculo de la victoria alrededor de sus hermanos.

-Habéis hecho trampas, todos sabemos que no le habría dado a la pelota si Tom no se hubiera puesto sobón- Harry puso una sonrisita, sabiendo que os había hecho sonrojaros con lo que acababa de decir.

-Cállate Harry- Tom gruñó, finalmente poniéndote en el suelo para que pudieras ponerte de pie otra vez.

-¿Qué? ¿De verdad piensas que le habría dado?- Harry rió. Querías decir que no, porque sabías que no le habrías dado, pero Tom fue el primero en responder.

-¡Sí lo creo! Vale T/N, hazlo otra vez- Se dio la vuelta y te dio el palo.

-¿Estás seguro? Quiero decir, es bastante mala- Sam sonrió, haciendo que quisieras tirarle una bola.

-No sé ni por qué estoy aquí. Lo único que hacéis es ser bordes conmigo- Hiciste una mueca.

-Aw, no escuches a estúpido y a aún más estúpido, ángel. Solo están siendo gilipollas- Tom te sonrió mientras te envolvía en sus brazos. Había sido la primera vez y la última que te habría llamado ángel.

-Aw sí, no nos escuches precioso, maravilloso e increíble ángel- Harry imitó a Tom haciendo que Sam soltara una risa al ver como intentabas que no se te notase que te sonrojabas escondiendo la cara en el pecho de Tom.

-¿Os vais a callar ya chicos? Por el amor de Dios- Tom se estaba molestando con sus hermanos. Los quería a muerte, pero especialmente Harry sabía como poner nervioso a Tom, y disfrutaba cada minuto de ello.

-Venga, déjame hacerlo otra vez, a ver si así se calla- Reíste mientras te ponías en posición, poniendo otra bola de golf en frente de ti.

No recordabas mucho de lo que había pasado entre que le dabas a la bola y Harry soltaba un gruñido, pero recordabas haberte encontrado algo en tu camino mientras echabas el palo todo lo atrás que pudiste.

-¡HOSTIA!- Oíste a Tom gritar mientras soltabas el palo de golf y te girabas para ver a Harry poniéndose las manos en la nariz.

-Eso es el karma, gilipollas- Reíste mientras empezabas con a disculparte un montón de veces.

-No voy a asumir la culpa de eso, tío. Sabías que era terrible. Tendrías que haber mantenido la distancia-Tom rió, dándole en la espalda a su hermano.

-¡Oye! Solías decirme que no era tan mala!- Reíste. Tom siempre te decía que creía en ti y nunca te dijo que eras mala jugando al golf.

-Seguro que no eras tan mala, nena-Jack dijo de repente antes de acercarte más a él.

-Lo era. No recuerdo que le diera a la bola ni una vez, excepto cuando Tom hizo trampas y le dio a la bola él prácticamente.

-¿Cómo haces trampas jugando al golf?-Jack soltó una risa. Rezaste para que Harry no fuese el que hablase, pero como el universo ya se estaba comportando como un capullo contigo, viste como Harry empezaba a sonreír. Por supuesto que querría contar la historia.

-Hicimos una apuesta ese mismo día y era básicamente nosotros apostándonos 5 euros a que no le daría a la pelota y Tom era el único que la creía, así que se puso sobon y literalmente puso el palo de golf e incluso a ella en la mejor posición. Así que básicamente ella solo tuvo que mover el palo de golf para darle a la puta bola, ¡vamos, hacer trampas!- Harry explico mientras veías como Tom le sonreía.

-Conque Tom ¿eh? ¿Erais muy cercanos en aquella época? ¿Qué os pasó?- Jack preguntó, enfocando sus ojos en Tom y haciendo que las alarmas de tu cerebro saltaran.

Era como si el universo estuviera de tu parte por una vez en tu vida, porque Harrison no podría haber llegado en mejor momento. Ni lo habías escuchado tocar al timbre, pero asumiste que tu madre le había dejado entrar.

-Hola amigos-Sonrió mientras echaba sus brazos hacia Tom, notando las miradas frías que Jack y Tom se estaban mandando mutuamente.

-Harrison vio el alivio en tu cara cuando apareció, así que hizo todo lo que pudo para librarse de la tensión que se había formado por burlarse de Harry.

Para tu sorpresa la noche siguió sin más interacción entre Jack y Tom. Tom sobre todo estuvo con Harrison y Jack pasó la noche hablando con tus padres y tu hermana. Ya que estaba en una conversación sobre sus clases con tu madre, decidiste unirte a Harrison y a Tom quienes estaban en el jardín con una cerveza en las manos. No importaba cuanto intentabas librarte de Tom esa noche, tus pies siempre iban hacia donde estaba él.

-¿Puedo unirme?-Sonreíste mientras te acercabas a ellos, quienes parecían hablar de temas aleatorios de sus vidas.

-No, vete- Harrison sonrió mientras te acercaba a él, haciendo que Tom mirase al suelo. El chico aún tenía la imagen rara sobre Harrison y ti en su cabeza. Viste a Tom evitando miraros a los dos y te acordaste de él preguntándote por tus sentimientos por Harrison, lo que aún te confundía porque nunca tuviste sentimientos por el rubio y nunca los habría, ya que aún sentías algo por Tom.

Aún sentías algo por Tom.

Mierda.

-Te quiero Tommy.

Verdad.

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