R E M A K E
Los entrenadores estaban reunidos en la sala con una clara impaciencia en los rostros de la mayoría, dirigieron su atención a la entrada cuando dos siluetas desconocidas entraron en la habitación acompañados por un chico de cabellos oscuros y ojos rojos. Ambos chicos se sentían intimidados por la atención puesta en ellos hasta que una chica se acercó con una sonrisa.
— Bienvenidos al grupo, chicos. —Dijo la castaña con un tono alegre.— Soy Hoja, es un placer conocerlos.
— El placer es nuestro. —Contestó otra chica de cabellos cortos.
Luego de terminar con las presentaciones, los nuevos se pusieron a contar detalles de sus respectivos juegos mientras sus superiores los escuchaban atentos. Bueno, casi todos, el chico que los había traído se notaba distraído.
— No vendrá. —Le dijo Azul con obviedad, cuidando su tono para que los demás no los oyeran.— No sé porqué te sorprende.
— ¿Cómo supiste que pensaba en ella? —Preguntó extrañado.
— Sencillo, lo haces cada vez que vienen nuevos personajes. —Contestó.
— Iré a hablar con ella. —Avisó.
Azul abrió y cerró su boca rápidamente como si fuera a decir algo, pero prefirió guardarse sus palabras para él mismo y asentir ante lo dicho por su rival.
♤◇♧♡♧◇♤
Rojo cruzó un oscuro pasillo y bajó unas viejas escaleras con ayuda de una linterna. Observó el lugar con desagrado preguntándose cómo era posible que alguien se aislara en aquel lugar. Entre tantos pensamientos, el pelinegro llegó a su destino sin siquiera darse cuenta.
El chico dio dos toques en una puerta de desgastada madera y entró, encontrándose con la persona que estaba buscando.
— Ha pasado tiempo, Kris. —Mencionó en voz baja, viendo a la menor darle la espalda.
— Exageras, nos vimos hace tres años cuando llegaron Elio y Selene. —Le recordó, aún sin mirarlo.
— Sabes a lo que me refiero. —Contestó, adentrándose en la habitación.— Fueron diez años desde que te fuiste.
Ante lo dicho por Rojo, Kris finalmente se incorporó y se dio la vuelta para quedar frente a frente con el pelinegro.
— ¿Y eso qué? —Cuestionó, mirándolo directamente a los ojos.
Él notó la molestia en las palabras de Kris.
— No sales hace mucho, no puedes vivir así. —Negó con un tono firme.— Esto no es vivir.
— Lo he hecho hasta ahora ¿Por qué no podría seguir así unos años más? —Siguió, poniendo una mueca de desagrado.— Si sólo viniste para criticarme por mi estilo de vida, es mejor que te vayas.
— Kris... —Murmuró.— Vuelve, por favor. —Pidió, acercándose lentamente a ella.
— No lo haré. —Lo rechazó, alejándose de él.
— Kris...
— ¿Por qué insistes tanto en que vuelva?
Por unos momentos, Rojo no supo qué decir
— Porque importas, eres parte del grupo. —Insistió, haciendo enfurecer a la chica.
— ¿Por que importo? Claro que importo. —Respondió sarcástica.— ¡Importo tanto que Nintendo me sacó y los fanáticos de la franquicia sólo conocen a Lyra y yo no soy más que un personaje descartado!
El pelinegro la miró con sorpresa ante esa declaración.
A pesar de eso, Kris no odiaba a Lyra. Nunca odiaría a Lyra.
♤◇♧♡♧◇♤
Rojo ni siquiera recordaba cuando había sido la última vez que vio a la menor estar junto a sus demás compañeros.
— Mi nombre es Kris, fui parte de Pokémon Cristal como contraparte de Ethan. —Se presentó ante los nuevos.
La peliazul se sobresaltó cuando la nueva la abrazó y la vio con un brillo en sus ojos.
— Es un honor, Kris Senpai. —Dijo la chica, separándose de la contraria.— La admiro.
— ¿Me admiras? Pero... ¿Me conoces? —Cuestionó sorprendida y la menor soltó una pequeña risa.
— Por supuesto, usted fue la primer chica que apareció como personaje jugable. —Contestó con obviedad.— A partir de su incorporación fue que llegamos nosotras. —Continuó y señaló a las demás.
Los rostros de las demás chicas demostraban estar de acuerdo con la nueva protagonista, la peliazul no pudo hacer más que sonreír con un gran brillo en sus ojos y abrazar a las demás chicas.
—Es bueno verte de nuevo, Kris. —Le dijo Ethan una vez que las chicas rompieron el abrazo.
—Lo mismo digo. —Concordó un pelirrojo con un leve asentimiento.
Aunque no lo decía en voz alta, a Rojo le preocupaba que sus compañeros se olvidaran de Kris.
De todos modos, el hecho de que Rojo la recordara de manera constante era la principal razón para no sentir que hubiera sido borrada. Y ahora que la nueva chica le agradecía por existir, estaba segura de que no volvería a alejarse.
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