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Naruto ni Highschool DXD me pertenecen son de sus respectivos dueños así como los animes que salgan aquí.
Sin mas que decir se despide su amigo y que comience este jodido capitulo.
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Las piezas de Naruto jadearon de alegría cuando sintieron el agua caliente tocar sus músculos.
Pensar que ya tenían varios meses entrenando.
Ella pensaron que su señor a los pocos meses les daría el visto bueno pero se equivocaron rápidamente él las regaño y les castigo sin postre durante una semana al ellas pensar aquello, según su señor un entrenamiento era algo así como una adicción, por más que querías dejarlo no podías y era para toda tu vida.
Les dolían incluso músculos que no sabía que tenían, los entrenamientos bestiales de Naruto las mantenían siempre adoloridas, pero no podían negar que estaban haciendo efecto.
-Ni, me duele-Hablo la hermana gemela en un gemido lleno de dolor al no poder sentir sus brazos, las hizo mover un palo de madera sumamente pesado haciendo 100 repeticiones antes de poder descansar así como balancear una cadena de metal sin que las tocara.
-Lo sé Ile, el maestro es un gran masoquista au, au, au-Hablo su hermana gemela con dolor mientras que casi todas asentían ante aquello.
Naruto las obligó a entrenar distintas ramas de artes de batalla, entre ellas el sigilo, la calma y sobre todo la precaución, pero sobre todo el trabajo en equipo.
El reto consistía en poner campanillas sobre su cintura, ellas tenían que atraparle antes del tiempo límite, si no podían conseguir sus campanillas las que no pudieran se quedarían sin comer.
Sin mencionar que la ración del almuerzo era solo para una persona justa, tenían que decidir si compartir su comida y quedar con hambre todas o sacrificarse ayudando a sus compañeras.
Ellas pudieron ver el cambio radical, ya cuando peleaban en parejas no se sentía incómodo como las veces anteriores, ya sabían un poco sobre qué no hacer en un combate en parejas, como moverse para no tropezar y al menos se estaban adaptando a tácticas grupales aunque les costaba horrores.
A Mihae se le encargo ser la estratega del grupo cuando se separaran en dos, aunque claro las otras también recibieron clases de estrategias aunque en menor nivel.
Mihae había avanzando de manera brutal en su dominio de la magia eh inteligencia, en cuanto al físico le costaba pero según su señor había un buen avance para ser un peleador alejado.
Ahora solo faltaba el examen de clase media que estaba a la vuelta de la esquina en una semana lo presentarían, el solo pensarlo les provocaba un sentimiento de vacío en su estómago ya que la idea de perder era muy pero muy real ya que sólo el 5% de todos los demonios la aprobaban debido a su dificultad.
Mañana sería el cumpleaños de la señorita Ravel por lo que su señor les dio el día libre, les pidió ir de compras para tener los vestidos.
-No se quejen, les dio unas bonitas espadas-Hablo Mihae con una sonrisa en su rostro disfrutando el agua termal.
Ambas gemelas no negaron eso, les había dado unas espadas muy pero muy guay, eran espadas medievales.
Pero aquellas espadas tenían un truco, uno que hacia que para ellas fueran el arma perfecta, un arma con el que jamás serían derrotadas.
-¡Es cierto son mejores que las sierras!-Chillo Nel con emoción mientras que Ile asentía con su hermana.
Aunque les costaba manejarlas su señor les había dado un arma que era 'cool' según su punto de vista, aunque segun Naruto estaba muy nervioso ya que el nivel de destrucción que generaban era demasiado alto, en una pelea de espacio limitado estarían en desventaja.
-Incluso mira-Hablo Isabela con una sonrisa en su rostro ya que ella también consiguió algo 'cool'.
Isabela de levantó de su asiento mientras se dejaba ver desnuda a sus hermanas, habían echo cosas muy pervertidas, verla desnuda sería algo banal para ellas considerando todo lo que hacían en el dormitorio de su señor.
Isabela tenso su estómago y todas notaron el suave relieve en el mostrando cuatro pares de abdominales, pequeños y casi invisibles, pero estaban ahí.
Todas rieron ante aquello mientras que Isabela sonrió.
Ella pensó que sería horrible para su señor verla con músculos pero todo quedó en el olvido cuando en una noche de mimos su señor le beso el estómago al notar aquello y la felicito ya que su entrenamiento estaba dando resultado.
-Aunque lo único que no me gusta es esa estúpida dieta-Hablo con asco Isabela ya que para lograr aquello había tenido que tener una dieta que su señor le había dado.
-No es dieta, se llama comer balanceado, a diferencia de toda esa pizza y hamburguesas que comías-Habló Marion con tranquilidad bajo las quejas de Isabela.
Parte del entrenamiento de Naruto había sido prohibirles a todas la comida basura alta en grasa, esto se debía que ellas tenían un porcentaje de grasa muy alto y debían solucionar aquello.
Comer una hamburguesa no era malo, todo ser vivo necesitaba algo de grasa para funcionar, lo malo era comerse una docena por día, por ello el porqué se les había prohibido a ellas, al ser demonios su apariencia era cambiable por lo que ser gordas no era un problema, el problema yacía que sin una dieta sana no podrían conseguir masa muscular y sin masa muscular no podían seguir avanzando.
-Señor Naruto se ha tardado-Habló Shuriya desde su lugar mientras que Mihae les observó con tranquilidad.
-No va a venir, según tengo entendido hoy es un día para nosotras y solo nosotras, me dijo que fuéramos donde quisiéramos, dijo que tiene mucho trabajo debido al cumpleaños de su hermana Ravel-Habló Mihae mientras ronroneaba en el agua caliente.
Eso desató una ola de protestas al saber que su señor no vendría hoy, ellas querían tener una orgia en el agua termal.
-Ahora estoy cachonda y mi señor no viene-Se quejo Siris mientras se cruzaba de brazos, ella quería sentarse sobre su señor y que le tomará de sus nalgas, ella gimiendo en alegría al sentir...
-Ahora que lo noto, todas se han vuelto más unidas a nuestro rey-Se burló Mihae con una sonrisa y sus ojos cerrados como de costumbre.
Desde que su señor se despertó hace ya casi un año y su cambio de físico y de apariencia las había enamorado nuevamente.
Pensar aue antes era detestado por todas.
Cada una tenía cierta hora de la semana para pasar con el original, así como tenían sexo todas juntas tenían horas donde su señor las ahogaba en pozo profundos de la lujuria siendo él el original.
No se quejaban ya que las diferencias entre los clones y el original eran nulas, pero les hacía gran ilusión que el original las tomara como suyas.
Todas se sonrojaron al ver que Mihae simplemente reía al tener razón, ellas siempre buscaban a su señor para pasar todo el tiempo que podían, su señor simplemente les sonreía mientras las dejaba dormir a su par o les respondía pacientemente mientras hacía papeleo con ellas jugando en el sofa, a diferencia de antes donde hacían todo lo posible por lo verle.
Mihae observó que la única que faltaba era Yubelluna pero no quiso decir nada, no era quien para decir algo.
Mihae no era estúpida y tenía una leve idea de lo que sucedia, la reina se perdía cinco o ocho horas cada uno o dos días, volvía como si nada y cuando le preguntaban el porqué de su desaparición respondía algo banal.
Si se atrevía a romperle el corazón a su señor ella le sacaría el suyo.
No por nada ya era la segunda pieza más fuerte de su señor.
-Oye Mihae-Hablo Xuelan mientras que se hundía un poco más en el agua termal.
-Dime-Hablo Mihae ronroneando al sentir el agua tibia en su cuerpo.
-Porque nunca abres los ojos, digo, simpre que te vemos es con los ojos cerrados incluso cuando estas con nuestro lord-Habló Xuelan ante aquello mientras que todas quedaban en silencio.
Era una regla no escrita de no preguntar tal tipo de cosas, pero incluso ellas querían saber porque Mihae ocultaba sus ojos de tal manera que incluso negandoles a ver la luz del día.
Mihae era la pieza más longeva de Naruto, la había conocido incluso antes de volverse su obispo, había conocido al tierno Naruto antes de que las victorias en el Rating Game lo corrompieran y lo volviera arrogante, ese era el porqué ella lo seguía fielmente esperando a que un día volviera a ser como antes y no se arrepintió ya que él había sido el amado señor que le extendió su mano en aquel basurero.
Si tan solo Ruval lo hubiera dejado en coma antes.
-Porque son muy especiales, nuestro señor me ha dicho que si quiero mantenerlos ocultos es decisión mía-Habló Mihae connuna sonrisa traviesa, como si ella hubiera sido el gato que de comió al canario.
Todas se quejaron al no poder conocer el secreto de Mihae, algún día lo sabrían y si era vergonzoso la molestarían para todo el resto de la eternidad.
Estos ojos no eran más que una maldición dada por su madre.
Con Naruto.
Naruto dejó salir su aliento que claramente se vio, tenía sus ojos cerrados y estaba sentado en medio de su estudio.
El trabajaba para el pilar Phenex más específicamente para su padre, había sido contratado como contador del pilar, lo bueno de trabajar con círculos mágicos era que tenias que repasar ecuaciones matemáticas de alto nivel haciéndote un excelente matemático y contador.
Esto era por él, siendo uno de los Phenex principales tenía acceso a las riquezas de sus padres, pero él se negó ya que no era un vividor y nunca lo sería, el trabajaría por la comida que le servían y no sería un gusano chupa-sangre.
Debía dejar echo el cálculo financiero de una nueva sucursal de su clan antes de mañana ya que quería tener todo el día para mimar a su pequeña hermanita.
Ya había completado más de la mitad así que decidió darse un descanso de media hora.
Estaba triste.
Su hermanita había ido por su piezas del mal en la mañana por lo que no podría mimarla durante el día completo, ese había sido el regalo de sus padres para ella, adelantar dos años su paridad.
Naruto sabía que las piezas no serían usadas hasta dentro de unos años, la nobleza era algo muy delicado de crear por lo que Ravel tardaría varios años en decidir a quien fuera que fuera.
El había echo a Mihae su obispo dos años después de darle sus piezas de mal.
No era justo, él quería tener a su hermanita tomando el té junto a él y verla actuar grande y poderosa cuando era solo un gatito tierno y adorable, quería pellizcarle las mejillas y verle inflar sus tiernos mofletes de enojo.
No era un siscon.
Maldita sea que no lo era.
Claro que estaba haciendo un entrenamiento ligero, le gustaba hacerlo mientras hacía el papeleo hacerlo.
Estaba purificando mana para purificar su núcleo de mana, ya casi se acercaba al amarillo claro, faltaba poco para poder salir del amarillo sólido.
Los núcleo de mana se dividían en varias divisiones:
Negro: Clase baja.
Rojo: Clase media.
Naranja: Clase alta.
Amarillo: Clade suprema.
Plateado: Clase Maou
Blanco: Súper Devil.
Igualmente los núcleo se dividían en tres secciones.
Oscuro: De nivel bajo.
Solido: Nivel intermedio.
Claro: Alto nivel.
Un clase suprema podían tener un núcleo amarillo oscuro lo que representaría que entre sus congéneres referentes a magia era uno de menor nivel, pero no podia ser despreciado ya que era clase suprema por algo.
Ese título no se lo daban a cualquiera, entre la población de Devils solo un 5% tenían tal rango y era por algo, un solo Clase Suprema era comparable una catástrofe mundial, un ejemplo fueron Zozo y Mama demonios Clase Suprema que fueron los responsables de Sodoma y Gomorra, ningún ángel pudo hacer algo contra ellos incluso teniendo seres supremos entre sus filas, tuvo que ser el mismo dios que descendió para tomar cartas en el asunto.
Naruto había investigado sobre su cuerpo apenas pudo movilizarse libremente se dio cuenta que su cuerpo en lugar de células de tipo eucariota su cuerpo estaba compuesto de algo más.
De Taquiones.
Su cuerpo mismo estaba echo de algo que en su mundo se consideraba sólo una teoría, una molécula mítica y que nunca se pudo comprobar y que los expertos habiam catalogado como imposible de lograr.
Pero ahora que lo pensaba se daba cuenta que ahora todo cuadraba, demonios con la habilidad de destruir todo lo que tocan, pausar el tiempo como simple juegos de niños, incluso varios que superaban la velocidad de la luz, en su vida pasada lo mas rápido que habían logrado llegar era a 95.1% de la velocidad de la luz y termino con su cuerpo desgarrado y al borde de la muerte, tuvo aue oir a Kurama regañarle por ser tan imprudente.
Verás era ciencia básica, cuando un objeto alcanzaba la velocidad máxima de la luz no podría seguir acelerando ya que su masa era infinita, no un infinito finito sino más bien un infinito euroboros no conociendo límite alguno por lo que para aumentar la velocidad de una masa infinita se necesitaba una fuerza infita algo que nadie había logrado y nadie lo lograría nunca.
Era solo ciencia.
[Nota: Cabe aclarar que cuando escribí esta parte del capítulo estaban dando Raiden vs Shiva por lo que posiblemente el plagiado era yo :v]
Joder sintió que le estaba robando la frase a alguien.
También estaba el echo que la vista tenía que ver con la luz y por ello si ibas más rápido que la misma según investigadores sería como ver todo con una neblina tan densa que no podías observar nada.
Pero parece que alguien no les había enviado el mensaje a los demonios quienes encontraron una maldita forma de superar todo ello, o tal vez se debía a su cuerpo, no era un experto el cuerpos demoníacos para saberlo.
Por ello odiaba a muchos demonios, si tan solo se dieran cuenta del potencial que tenían no estarían rascándose la panza sin explorar el 100% de sus capacidades.
Muchos matarían por tener lo que ellos tenían.
Por ello eso que Ajuka era tan terrorífico, el demonio jugaba con las moléculas como ningún otro ser que había conocido, Naruto no dudaba que aunque Sirzechs fuera poderoso al nivel que se relataba, no podría derrotar a Ajuka en cuanto a versatilidad a la hora de batallar llevándole a una batalla muy reñida incluso cuando el demonio peliverde era superado en poder.
Incluso no podía ver a Sirzechs ganando en algunos casos.
El había visto videos de Sirzechs en sus épocas jóvenes, pensar que un monstruo así existía, por algo era catalogado como el dios de los demonios ya que era una piscina de poder crudo que si caías en ella solo te esperaba la muerte.
En una batalla no sólo era medir quien la tenía más grande, había factores que decidían al ganador y al perdedor, pequeños rasgos podían costarle la vida al peleador o ser humillado por su rival.
-¡Gush!-Dejó salir su aliento Naruto que se vio a simple vista debido al calor corporal de su cuerpo, hacer crecer tu mana o chakra según la raza ejercía un presión insólita así como el calor corporal se elevaba a niveles alarmantementes altos, un descuido y podías freír tus órganos.
Incluso expandir tu piscina de magia dolía tanto que era una verdadera perra, incluso él no pudo evitar desmayarse la primera vez.
No había podido acostumbrarse del todo a este cuerpo, habían cosas que le costaban demasiado todavía entre ellas su coordinación, por ello era que Naruto se ejercitaba, más que nada para ganar la coordinación motriz óptima.
Otro problema vino que este cuerpo no había experimentado dolor alguno por lo que sus nervios no habían sido insensiblilizados para soportar dolor, por lo que no pudo aguantar un dolor parecido a Sasuke perforando su caja torácica colapsando de inmediato.
Pasó un mes antes de poder aguantar la segunda ronda de expansión, pero ahora podía decir con orgullo que solo eran un piquete de avispa.
Entonces abrió los ojos sintiendo una pequeña mejora en su núcleo, era unas gotas más refinadas, pero con ello bastaba.
Konoha no se construyó en un día.
Estaba haciendo una meditación de expansión simple, no quería forzar su cuerpo sin la necesidad apropiada, ademas hoy tenía una visita y debia estar en optimas condiciones.
Era hora de seguir con sus deberes, más tarde se concentrará en una investigación del caso de Kuroka así como buscar pistas de la verdad.
Toc.
Toc.
Toc.
La puerta fue tocada tres veces mientras que Naruto sentía su invitado.
-Puedes pasar-Hablo Naruto mientras que la puerta se abrió lentamente.
Flush.
Un aura brutal inundó toda la sala mientras que Naruto evito llevar su mano al mango de su espada a su lado, su aura era opresiva intentando subyugar su voluntad.
Sus ojos tranquilos pero podía ver claramente el despreció por él, su odio era calmado digno de elogiar, no cometería una estupidez por lo que lo hacía más peligroso.
Entonces de varios pasos tomó asiento.
[Nota: Solo que los ojos verdes y sin compañía]
-Es bueno verte Marcus Dimitri-Hablo Naruto al ver a uno de los hombres de confianza de su padre.
Marcus había sido un demonio clase baja que rápidamente había ascendido entre ellos y entre su clan hasta ser lo que era el día de hoy.
-Veo que goza de buena salud-Fue el simple saludo que le dio aquel hombre a él, aunque fue mucho considerando todo.
Negro y blanco.
Dos colores opuestos enfrentándose nuevamente, era algo que a Naruto si no estuviera en tal situación se hubiera reído.
-¿Gustas tomar?-Habló Naruto mientras que señalaba la botella a su lado.
El pelinegro rechazo aquello ya que beber un trago con Naruto era algo que no estaba ni cerca de lograr.
-No gracias, mis horas laborales no han terminado, lo último que quiero es enfrentar a mi superior oliendo a licor barato-Hablo Marcus mientras que Naruto alzaba sus hombros.
Naruto se levantó mientras que camina a la ventana a su espalda con tranquilidad, pudo observó como los jardineros se esmeraban por pulir el jardín hoy.
-Ya veo, entonces pasemos a los negocios...-Habló Naruto con tranquilidad mientras que Marcus asentía.
-Acaso pensaste que no me iba a dar cuenta que te acostarás con Yubelluna a mis espaldas, pensaste que seria tan estúpido para no darme cuenta, puedo destruir tu carrera y hacer que te ejecuten, un mero mestizo no debe codiciar las cosas de los pura sangre-Habló Naruto mientras que todo quedaba en rotundo silenció.
Marcus no pudo evitar abrir los ojos levemente al oír que su mayor secreto había sido descubierto.
Era cierto, si alguien se atrevía a siquiera voltear a ver las mujeres de una nobleza de un noble o una noble sin el permiso previo de los debidos mandos este sería despojado de su rango y ejecutado, los demonios pura sangre eran los reyes del inframundo y aunque lo superaba en poder Marcus no era salvo un huérfano Clase suprema, sin nada que dejar de valor y por ende prescindible.
-¿Perdón?-Habló Marcus intentando salir de esto, todo su plan se había ido en un parpadear, nada que lo diría ahora lo salvaría.
-No te hagas el tonto...-Habló Naruto mientras que seguía de espaldas ante él.
Marcus pensó el cortarle la cabeza, según rumores su regeneración había sido afectada por Ruval, un Phenex sin regeneración no era salvo un águila sin alas.
Pero no había posibilidad de huir, toda su nobleza sería ejecuta incluso si se daba cuenta Yubelluna también, no tendría donde huir y no tendría dinero ya que sus cuentas serian congeladas de manera inmediata, estaba dentro de una ratonera imposible de huir.
-Pero no he venido a hablar del desprecio que siento por ti Marcus, te di la confianza de acercarte a mi harem pensando que no serias codicioso, fue error mío el hacerlo, aunque también admito que fue error mío el siquiera pensar que no lo harías, me comporte como un idiota durante cien años, es normal que fornicando con media servidumbre Phenex mis piezas se hubiera sentido desatendidas-Habló Naruto cruzandose de brazos dándole la espalda igualmente a Marcus.
-¡Tu no te mereces el amor de Yubelluna! ¡No eres más que un insolentes mocosos que piensa que todo es suyo! ¡No eres apto para...-Habló Marcus mientras que se levantaba de su asiento golpeando la mesa.
-No entiendes Marcus, los demonios reencarnados ante la sociedad demoníaca son esclavos, puedo ir con mi espada y decapitar a Yubelluna que solo me preocuparía por tener que limpiar el desastre que haría, golpearlos, azortarlos, torturarlos o ejecutarlos, solo porque hallas nacido en el territorio Phenex no debes olvidarlo, el fuerte domina al debil y los demonios reencarnados por mas que intenten nunca podran superar a los pura sangre salvo por pocas excepciones-Enfantizando aquello ya que los demonios reencarnados no tenían derechos en el Inframundo, eran menos que animales en este punto.
Clink.
Naruto sintió el frío aliento de la muerte soplar su nuca al oír que Marcus desenfundaba su espada.
Marcus no permitiría aquello, incluso si se volvía un enemigo público si este bastardo se atrevía a hacerle algo a Yubelluna moriría.
-Cuidado con lo que haces Marcus, no eh venido a pelear, sinceramente no me apetece tener que matar a alguien tan talentoso como tú-Habló Naruto ya que sabía que podía con Marcus, no en poder crudo ya que Marcus lo dominaba por ahora en ese ámbito.
Marcus se confiaría dándole la ventaja a Naruto, el rubio sabía que aquello en una pelea a Marcus le costaría la vida, un punto de que el poder crudo no siempre era el factor clave en una pelea.
-Eres un humilde Clase alta-Se burló Marcus ya que era cierto, en una pelea Naruto perdería contra suya.
-Lo que te haga dormir por las noches está bien, hoy eh venido a negociar contigo-Habló Naruto con tranquilidad mientras que daba media vuelta.
Marcus no supo porqué pero sintió los pelos de su nuca erizarse levemente, no había poder detrás de esas palabras eran sólo un sonido, pero aquel sonido basto para ponerlo en alerta.
-Negociar-Hablo Marcus mientras que Naruto asintió mientras que con su mano le invitaba a sentarse nuevamente.
La espada fue clavada levemente mientras que Marcus tomaba asiento y Naruto asentía caminando a su licor preferido.
-Te odio eso no tengas dudas alguna, pero Yubelluna para mi no es una esclava sin pensamientos, para mi es una hermosa mujer, pero esa hermosa mujer ha decidido que ya no soy digno de su amor, eso lo acepto, soy un hombre adulto despues de todo, el amor si no se protege se extingue...-Habló Naruto mientras que se servía un poco de su licor.
Naruto con la mano que sostenía el trago señaló a Marcus quien no se inmutó.
-Pero hay un dilema, veras si doy a conocer esto caeré en deshonra y Yubelluna será muerta por fuego como dictar las leyes, lo último que quiero es que suceda algo tan malo como eso, así que te propongo intercambiar reinas-Hablo Naruto mientras que le extendía el vaso a Marcus.
Marcus lo acepto al oír que Naruto no tenia la intención de separarlos, se sintió hipócrita pero en estos momentos quería un trago.
-Como haremos para hacerles creer eso-Hablo Marcus mientras que bebía el delicioso licor.
-Fácil, vas a crear rumores, rumores acerca que me eh aburrido de jugar con Yubelluna y necesito carne fresca, que te la eh regalado para que juegues con ella como te plazca ya que maces bien, con mi reputación de ahora no será un problema, me darás la reina de tu juego aquella pieza que nunca has ocupado y yo te daré a Yubelluna, solo tendrán que esperar unos meses para demostrar tu amor a ella para hacerlo creíble, tu y yo seremos amigos políticos por mas que nos odiemos y en un futuro incluso cuando ascienda a lider te puedo dar el puesto de tus superiores, claro si te portas bien-Habló Naruto con tranquilidad absoluta mientras que se sentaba.
Ruven y Ruval querían ser los líderes de los Phenex, era conocido que ambos disfrutaban más haciendo otro tipo de cosas por lo que detestaban ser los primeros en la línea de sucesión, era cuestión de tiempo que su padre decidiera que él era el siguiente jefe, más considerando que en las reuniones importantes le invitaba a tomar asiento.
Marcus vio a Naruto apóyate su mejilla en sus nudillos mientras que movía su licor en círculos.
-Que ganas con ello-Hablo Marcus ya que nada salia para Naruto.
-Nada en realidad, bueno me quito un problema político donde tendre que sacrificar a varias personas, pero no pienses ni por un momento que esto me causa la menor gracia, pero por el amor que siento por Yubelluna es que hago esto y no te pateo el trasero, es mejor dejarla libre-Hablo Naruto con tranquilidad ya que también había algo.
Yubelluna era demasiado incompatible con su nobleza, la reina era poder crudo algo que chocaba con lo que quería crear, si seguía en su nobleza costaría hacer que todas se adaptarán a su manera de pelear la cual era explotar todo a su alrededor.
-¿Le has dicho a ella?-Pregunto Marcus mientras que Naruto negaba.
-Yubelluna ni siquiera sabe lo que quiere, esta atrapada en sentimientos viejos y los que ahora siente, puedo ver la manera en que me ve, con arrepentimiento y tristeza, esa es la mirada de alguien que ya no siente amor pero todavía no se ha dado cuenta, pequeña tonta, si fuera mas honesta consigo misma, eres afortunado Marcus puesto que has ganado su amor, solo cuídalo ya que si la haces llorar te sacaré el corazón y se lo ofreceré como ofrenda-Hablo Naruto con ojos frío mientras que observaba al hombre.
Marcus se preguntó si esto era alguna clase de sueño retorcido, ver a actuar a Naruto así de calculador y frío era algo que lo sacaba de su zona de confort.
Se preguntaba que diablos le había sucedido a Naruto para que cambiara así, se preguntó si misteriosamente había cambiado de alma y ahora era un veterano de algún tipo de guerra.
Eso era imposible.
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Fin del capítulo.
Sin más que decir se despide su amigo y pana del alma Escritor-san.
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