Capítulo 7

Capítulo 7

—¿Qué pasa, Rosa?—preguntó Sophie al pequeño mono con quien entrelazaba su brazo—¿Algún problema de amor?

—¿Cómo lo supiste?—susurró sorprendida mientras ambas caminaban detrás de Julián—¿Se me nota?

—Lo tienes escrito en la cara. Y en especial en esas ojeras—rio señalando sus ojos de mapache—Ay, Rosa. Ya no llores por ese tipo. Los hombres son muy buenos para conquistarnos, pero malos para conservarnos. Típico de ellos.

—No todos los hombres son así—sonrió la pequeña Rosa al recordar los buenos momentos que pasó con Liam.

—Tienes razón. No todos son así... Solo conozco a un verdadero caballero que si yo le gustara, sería la persona más feliz del mundo. Y hablo en serio.

—¿Acaso... a ti te gusta Ju-

—¡Hey! ¡¿Por qué se demoran tanto en caminar?!—Giró Julian a ver a las chicas—Dejen de caminar como tortugas, que estamos llegando tarde a nuestra reserva.

Sophie y Rosa se miraron ofendidas.

—¡¿A quiénes les llamas tortugas?!—Gritó la bailarina acercándose rápido a Julián—¡Voy hacer sopa de tortuga contigo, vas a ver!

—Oh-oh.

—¡No puedes escapar de mí!

Rosa no podía contener la risa al ver a los dos correteándose en la calle parisina. Para el pequeño mono, Sophie era la mujer más hermosa que había visto desde que llegó a Paris. Una mujer en sus veintitantos de estatura pequeña, ojos grandes y cabello largo. Tal vez Sophie y ella no se parecían en nada físicamente, pero tenían algo en común. Ambas dicen lo primero que piensan, no tienen pelos en la lengua, así que por esa corta confesión de Sophie, el pequeño mono pudo deducir que ella sentía algo por Julian. Esto podría traerle una gran ventaja a "Cupido Wood", que quizás llegue a terminar su trabajo antes de lo previsto.

—¡Rosa, ven!—exclamó Sophie mientras estiraba los cachetes de su tortuga—¡Ya llegamos!

—¡Ya voy!

Rosa viendo a los chicos entrando al local de comida, siguió el mismo camino. No obstante, una mano la tomó desprevenidamente, jalándola hacía un callejón angosto a pocos metros del restaurante.

El pequeño mono asustado intenta gritar, pero al momento de que su espalda choca contra la pared, se encuentra cara a cara con—¡Liam!

El CEO de Gilmour la miraba ansioso. No sabía que decir para arreglar las cosas, solo la tomaba con una mano, la cintura y con la otra, la mejilla regordeta de Rosa.

—Liam, ¿qué haces aquí?—preguntó sorprendida—¡¿Y esa ropa?!

Los suspiros de Liam empezaron a ser más profundos, sonrojando más a la pequeña.

—No quiero perderte—dijo por fin, haciendo que Rosa cerrara sus ojos para poder besarlo.

—¡Rosa!—sin embargo una voz familiar se aproximaba a ellos—¿Dónde estás?

—Julian—volvió abrir Rosa los ojos—No te puede ver aquí.

—¿Por qué no? ¿En verdad estaban en una cita?

—¿Qué? ¡No! ¿Quién te dijo eso?

—Rosa, ¿qué pasó?—apareció la cara de Julian asomándose al callejón—Te estamos esperando, ¿qué haces aquí?

—Esto...

—¿A quién ocultas?—preguntó al notar una persona en pantalones pegados de espalda—¿Acaso es Oliver?—se acercó a verificar—¡¿Liam?!—Gritó al ver que el sujeto se volteó solo— ¡Te dije que no lo trajeras, Rosa!... ¡¿Y esa ropa?!

—Estoy acá por Rosa—contestó Liam tomándola de los hombros—y nos vamos.

—¿Qué? ¡Tú no me la vas a quitar!—indicó tomándola de los brazos—Ella viene conmigo. Tenemos una cita.

—Tú me dijiste que no era una cita, Rosa.

—No lo es. ¡Auch! ¡Suéltenme!—exhortó el pequeño mono botando ambas manos de ella—Solo lo estoy ayudando a conquistar a una chica.

—¡Hey! ¡¿Por qué le cuentas mis cosas al enemigo?!

—No es un enemigo. Es Liam.

—¡Es un Gilmour! Vete—señaló al sujeto de pantalones apretados—Tú no eres bienvenido acá.

—¿Quieres que Rosa se quede observándolos coqueteándose todo el rato? ¿No crees que ella se sentirá sola e ignorada? No existen citas de tres.

El pequeño mono al oír eso, sintió un golpe fuerte en el pecho. Liam tenía razón, ella no se había dado cuenta hasta al momento, que iba hacer "la violinista" en esta cita.

—Bueno, en algo tienes razón—respondió Julian rascándose ligeramente el cabello—Llamaré a un amigo.

—¡Espera!—se abalanzó Liam de inmediato evitando que el otro tomara su celular—Yo acompañaré a Rosa.

—¿Por qué debería dejarte acompañarla? Ustedes, acaso...

—Rosa es como mi hermana, ¿no recuerdas?—intervino rápidamente—Quiero protegerla.

Al escuchar la palabra 'hermana' de la boca de Liam, el pequeño mono sintió un gran vacío en su interior. Ahora podía entender cómo se sintió él cuando ella dijo lo mismo de él. ¿Por qué las cosas son tan difíciles para ellos dos? ¿Será posible que deban decir eso toda su vida?

—Ok, pero te advierto una cosa—se acercó Julian al rostro de Liam con mirada fulminante—Ni te atrevas a echarle ojo a mi cita.

—No te preocupes. No pasará.

***

Luego de cinco minutos de charla en la calle, los tres entraron a un restaurante que la mayoría de estudiantes del conservatorio frecuentaban. Afortunadamente para los rostros famosos de esta ahora "doble cita", había un grupo de comensales completamente enfocados en sus comidas.

—¿Por qué se demoraron tanto?—preguntó Sophie levantándose de su asiento—No he podido ordenar nada por culpa de ustedes. Tengo hambre.

—Lo siento, Sophie—se acercó Julián como cachorro con el rabo entre las patas—Es que Rosa se encontró con un amigo odioso suyo en la calle.

—¿Y por qué aún no viene hacía acá?

—Lo acompañó hacía el baño.

—¡¿Eh?!

—Tranquila—empezó a susurrarle en la oreja—es una persona famosa de tu país. Lo está intentando camuflar con maquillaje.

—¿Maquillaje? ¿Lo va transformar en mujer o al tipo le gusta maquillarse? Y tú sabes a lo qué me refiero con eso.

—No creo. O no sé.

****

Dentro del baño.

—¿Por qué no me dejas maquillarte?—preguntó la pequeña Rosa haciendo pucheros.

—No vinimos acá a maquillarme, sino hablar.

—¿En este cuarto pequeño? Hace demasiado calor aquí, siento que me desmayo—intento ella evitar volver al tema de hermanos.

—Rosa, escúchame—dijo tomándola nuevamente de los hombros—Estuve pensándolo toda la noche sobre lo nuestro, y creo que lo mejor es que ambos-

—¡¿Ya sale del baño, señor?!—se escuchó la voz de un cliente del local detrás la puerta—¡Es urgente! Se me sale...

—Demasiada información—interrumpió Rosa al sujeto mientras le abría la puerta.

—¡Gracias, señorita!

Liam y Rosa salieron del baño ocultando sus rostros para no llamar la atención de la gente. Aunque no importaba, ya que literalmente nadie los observaba. Por otro lado, el pequeño mono se preguntaba qué era lo que Liam intentaba decirle allá cerca del inodoro. ¿Quería volver con ella? Después de todo, él le había dicho en el callejón que no quería perderla.

Sin embargo, hasta ahora no ha recibido un abrazo de él desde que llegó a Paris. Ni siquiera le ha dicho que la quiere, ni la ha besado. Y lo que más le preocupaba a ella, no había dicho nada sobre su nuevo corte de cabello, si estaba bonito o feo. ¿Sería posible que Liam no quería perderla, pero igual terminaría con ella para dejarla con su vida de modelaje? Aunque Rosa le conmoviera saber que le dejaría seguir con su sueño, dar el último adiós no estaba en sus planes en estas vacaciones.

Solo quedaba una cosa por hacer. Y ella sabía muy bien que era.

Antes de encontrar la mesa donde estaban Sophie y Julian, la pequeña Rosa acercó sigilosamente su mano con la de él, para luego entrelazar sus dedos como señal de que ella no quería terminar con él. Pero de repente, vio como él jalaba su mano para esconderla en el bolsillo de ese pantalón apretado.

¿Qué había pasado? ¿Había rechazado su mano?

—A la hora que llegan—dijo Julian molesto mientras les daba espacio en la mesa—¿No que Rosa te iba retocar?

—Cambio de planes—contestó sentándose al lado de la reina del desastre—¿Y tu cita? ¿Te plantó por nuestra culpa?

—Já-Já. Está viendo que botella de vino traer a la mesa. Ella es catadora profesional, y además es bailarina de ballet. ¿Perfecta no lo crees?

Mientras Julian seguía hablando sobre los talentos de 'Odette', Rosa no podía evitar contemplar su mano. Aquella misma que había sido rechazada hace unos segundos atrás por Liam. No sabía ella si solo estaba exagerando las cosas, ya que estaba segura que Liam no sería capaz de terminar con ella para siempre. No lo creía posible. Liam solo tiene ojos para ella. O eso es lo que ella cree.

—Allí vine, Sophie—señaló Julián a su chica perfecta.

—¿Sophie?—saltaron los ojos de Liam sorprendido.

—¿Liam?—exclamó la bailarina de igual manera—¿Eres tú?

—Cuánto has crecido—se acercó a saludarla—¿Quién podía imaginar que la pequeña Sophie ahora es toda una bella mujer?

—Ay, Liam. Haces que me sonroje.

Los otros dos ignorados y congelados por lo que acababan de presenciar, cuestionaban si esto era la vida realidad o una simple pesadilla. ¿Cómo era posible que Liam y Sophie se conocieran?

—¡¿Có-cómo, cuándo y por qué se conocieron?!—preguntó Julián atónito y enfurecido.

—Fuimos vecinos—contestó Liam primero, retomando su asiento.

—Y además fue mi primer amor...—agregó Sophie dejando al francés y al mono perplejos.

Rosa al escuchar eso, giró rápidamente a ver a Liam. «¿Cómo qué primer amor?» Ella sabía que no era la primera mujer en la vida de su hombre, pero que le diera un cumplido a Sophie enfrente de ella, le molestaba. Y mucho.

—...¿No, mi caballero?—miró Sophie intensamente a Liam.

«¿Caballero? Entonces no te referías a Julián, sino a Liam... ¡¿A mi Liam?!»

Al parecer la gran ventaja de "Cupido Wood", se había convertido en un desastre.

***

Volví :D

¿Qué tal el capítulo? ¿Les gustó?

Esta vez me enfoqué en Paris, que Londres.

¿Ahora qué pasará con Sophie? ¿Arruinará la relación del mono y Liam pantalones pegados?

¿Saben cómo me la imagino? como Emilia Clarke pero diez centímetros más alta xD

Agradezco nuevamente sus comentarios y likes. Ya saben, cualquier duda solo escríbanlo :) Nos vemos! Y qué tengan un rico feriado!

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