Capítulo 3


Capítulo 3

Había pasado una semana desde que Jules se había hospedado en el departamento de Liam, siguiendo así, desaparecido por completo para la prensa y su familia. King's había caído drásticamente sus ventas desde que el video del joven empresario se había hecho público. Sin embargo, la madre de Jules (Ahora CEO temporal de King's) había decidido distraer a la prensa dando una conferencia en vivo, pidiendo disculpas en nombre de su hijo y la empresa sobre el incidente del video.

"En nombre de King's queremos disculparnos públicamente con todas las señoritas y madres por los comentarios de mi hijo el día..."

—¿Es en serio?—se preguntó Jules al ver a su madre por la televisión.-¿Ella va a tomar mi lugar? ¿Una mujer? Esa empresa se va derrumbar más rápido de lo que pensé. King's no es nada sin mí.

Y tal vez Jules tampoco era nada sin King's. De trajes finos, había cambiado a una simple ropa deportiva prestada por el propietario de la casa. Ya no podía ordenar comidas costosas, sino comida rápida. Liam había salido nuevamente a trabajar, dejando el departamento solo para Jules. Él creía que al dejar de trabajar, vendría una vida libre de estrés, pero no. Ahora desempleado, viviendo en la clandestinidad, lo estaba volviendo loco. Y engordando.

"¿Dónde se encuentra el ex CEO de la empresa?" preguntó uno de los periodistas.

"Mi hijo en este momento está en rehabilitación. No daremos más datos sobre eso. "

-¿Rehabilitación?-seguía Jules viendo la tv en la sala-Ni yo me lo creo. Fratricidio hubiera sido más creíble.

"¿Señora King, sabemos que se está haciendo cargo de la empresa en este mal momento? ¿Su hijo volverá a tomar el mando en el trascurso del tiempo?"

"Dentro de la empresa estamos discutiendo sobre eso. Por el momento, mi hijo menor es el más indicado para el cargo."

-¿Él más indicado? ¡¿Está loca, o qué?! ¡Ese sujeto solo sabe tocar el violín, no manejar una empresa!

Mientras Jules seguía atacando al televisor, escuchó la puerta del departamento abriéndose.

-¿Ya trajiste la pizza?-preguntó sin quitar su trasero del sillón imaginándose que la persona que había entrado era Liam.

De repente, unas manos con uñas largas pintadas de color carmín se acercaron al control remoto para apagar el televisor.

-¡Oye! ¡Vuelve a encenderlo!-giró con mirada desafiante -¡¿Quééé?!-gritó horrorizado al encontrarse cara a cara con su némesis de años. Judith Gilmour.-¿Qué hace usted aquí? ¡¿Có-Cómo entró?!

-Con qué estabas aquí escondido...-masculló ella entendiendo ahora el por qué su hijo había cancelado repentinamente sus vacaciones con Rosa.-¿Por qué recurriste a mi hijo?-preguntó intentando dibujar una sonrisa en su rostro.

-Usted misma lo dijo. ¡Estoy escondiéndome de todo!-exclamó escondiendo su cara de vergüenza.

-No puedes permanecer oculto toda tu vida.

-Lo sé. Pero aún no es el momento.

-¡Claro que lo es! -Explotó enojada-Digo, ¿por qué no me dejas ayudarte?-se acercó Santa Judith al muchacho.-Puedes quedarte en mi casa, hasta que arregles ese asunto del video, que por cierto...

-Sobre eso, -intentó rectificar al ver a Judith tronando sus dedos-no quise referirme a todas las mujeres. A veces cuando me paso de copas, digo tonterías.

-No necesariamente es el alcohol...

-Su hijo me está ayudando con todo lo que me está pasando, así que no se preocupe por mí.

-Eso es lo quería saber. ¿Por qué recurriste a él?

-Pues...

-¡¿Qué te hizo?!-explotó Judith furiosa nuevamente imaginándose como la pequeña Rosa debía estar aburriéndose en Paris mientras su hijo cuidaba a su enemigo número uno.

-¡¿Qué?! Nada. Solo vine a verlo para pasar el rato, le conté lo que me pasó y él insistió en que me quede hasta que solucionara todo.

«¡Fuiste tú!» seguía la señora Judith fulminándolo con la mirada.

Por culpa de Jules, el sueño de Judith de ver a Rosa y Liam fortaleciendo su amor en el mismo lugar que visitó con su esposo, se hizo añicos. Sin embargo no sería por mucho tiempo. Judith era una mujer inteligente y sabía muy bien cómo domar este tipo de jóvenes rebeldes.

Mientras Jules volvía a prender el televisor para buscar un canal que ver, Judith miró fijamente el cuello del chico. Tenía muchas ganas de estrangularlo como venganza, pero se aguantó. Ya había ideado un plan para sacarlo de allí.

-¡Tú ya no vivirás más aquí!-exhortó jalándolo del cuello de la remera.-¡Tú vendrás conmigo!

-¡¿Adónde me lleva?! ¡No puede sacarme a la calle, estoy en pijamas!-gritaba el mocoso intentando huir de las garras de su enemiga.-¡Me asfixia! ¡Ayudaaa!

-No voy a permitir que arruines las vacaciones de mi mono. ¡No, señor!

-¡¿Mono?!

***

>>Paris<<

Había pasado una semana desde que Rosa había llegado a Francia. El pequeño mono nunca creyó poder sobrevivir en las calles parisinas sin su amado. Ella tenía planificado pasear junto a Miss Liam por todo Paris, alejados completamente del trabajo, y lograr por fin recuperar el tiempo perdido. Lamentablemente para Rosa, no llegó a cumplir su cometido, pero gracias a sus amigos, no estuvo sola. Había podido ir a visitar los lugares más importantes de la cuidad, y sobre todo seguir sonriendo a pesar de no tener a Liam cerca.

¿Todo se lo debía a Gustav y Oliver, no?

-¿Un recital de ballet? Ok, nos vemos en una hora en mi apartamento-hablaba Rosa por celular mientras entraba a un salón de bellezas.-Nos vemos, Julián.

El día anterior, había decidido el pequeño mono hacerse un cambio radical a su cabello. Que a pesar de que hasta el momento nadie en la calle la había reconocido aún, según ella no debía bajar la guardia. Así que a escondidas de su manager salió del apartamento en busca del salón de belleza más recóndito de la cuidad.

-¡Quiero verme como ella!-exclamó sonriente señalando una fotografía de Winona Ryder en los 90's.

El señor encargado de hacerle el corte de cabello, sentó a Rosa frente al espejo y sacando unas tijeras largas, volvió a preguntar a su cliente si estaba segura de hacer este cambio radical.

-Sí-asintió mientras se vía en el espejo-Quiero lucir como una mujer joven, ya no como una niña.

-Entendu! Permítame entonces dejarla más hermosa.

Rosa sonrió por su comentario y de repente vio cómo su cabello castaño y largo poco a poco caía al suelo. ¿Habría tomado una buena decisión?

-¡Mírenme!-entró sin permiso a la habitación de sus amigos- ¡Tengo un nuevo look!

-¡Devuélveme mi celular, niña! ¡Espera! ¡¿Qué te hiciste en el cabello?! ¡¿Por qué te lo cortaste?!-gritó Oliver a un poco de desmayarse.

-Te pareces a la amiga de la pequeña Lulú.-terció Gustav-¿Anita, verdad?

-¿Qué? ¿Me veo mal?-preguntó el pequeño mono corriendo hacia un espejo-Pero a mí me gusta.

-Bueno, te podemos colocar extensiones volviendo a Londres-se acercó su manager a ella-¿Por qué hiciste esto? ¡Y sin mi permiso!

-Quería un nuevo look, eso es todo. ¡No te dije porque sabía que no me ibas a dejar hacerlo!

-¡Si la empresa se entera que te deje hacerte esto, me van a matar! ¿Por qué, Rosa? ¿Por qué lo hiciste? ¡Todas las chicas del país amaban tu cabello!

-Lo siento...

En eso, sonó el timbre del edificio, preocupando más al pequeño mono.

-¡Ay, no! ¡Ahora, Julián también se burlará de mi cabello!

-¡Ese no es el problema! Julián será el nuevo CEO, y viendo que permití que te cortarás el cabello, me despedirá. ¡Me despedirá!

-Usa este gorro-corrió Gustav al rescate.-Pase lo que pase, no te lo quites.

-Es deportiva, no combina con su ropa-comentó Oliver.

-¿Quieres perder tu trabajo?

-No.

-Gracias, Gustav. ¡Nos vemos en la noche, chicos!

Rosa acomodó bien la gorra en su cabeza, y tomando aire abrió por fin la puerta a su próximo jefe y nuevo amigo.

-¡Ho-Hola!-saludó Rosa intentado lucir lo más normal posible.-¿Nos vamos?

-Claro...

Caminando por la calle, Julián no era un experto en la moda, pero sabía muy bien que el estilo bohemio de Rosa usando un vestido marrón con pantis moradas no combinaban con una gorra deportiva roja. Incomodo por como lucía, le preguntó:

-¿Por qué llevas un gorro? No hace sol a estas horas. Quítatelo.

-¡No! ¡Ne-Necesito tapar mi rostro de la gente!

-Nadie te va a reconocer en Paris. Aquí la gente es muy despistada. Ya, quítatelo.-dijo intentando robársela.

-¡No!-esquivó su mano.

-¿Acaso te has cortado el pelo y quedó mal?

-¿Eh? ¡No! ¡Claro que no!

-Entonces, quítatelo. No me gusta cómo te queda.

-¡Está bien!-exclamó resignada-Lo sé. No debí cortarme el cabello-agregó mientras le mostraba el "desastre" que se había hecho en la cabeza.-Sé que a mis fans no les gustará este cambio de look, hasta tal vez lleguen a odiarme por esta decisión. Pero será temporal, existen extensiones. Por favor, no te molestes y despidas a Oliver. Fue mi culpa, no suya.

-¿Molestarme? Te queda bien.-respondió el violinista sorprendiendo al pequeño mono por completo.

-¡¿E-En serio?! ¿No me parezco a Anita?

-¿Anita? Te pareces más bien a Amélie, pero castaña.

-¿Amélie? ¿Eso es bueno o malo?

-Bueno. Te ves más bonita.

Rosa se detuvo por un instante. Le había sorprendido oír a Julián decirle esas palabras que no había oído en mucho tiempo. ¿Qué habría respondido Liam en su lugar? ¿Habría tenido la misma reacción? Eran preguntas que revoloteaban en su cabeza haciéndola cuestionarse si lo que estaba haciendo estaba bien. Aún Rosa no le había contado de Liam a Julián. Había salido varias veces con él con los demás chicos, pero ahora estando vestidos elegantes y sin compañía de los demás, temía que esto considerara él una cita. Pero por otro lado, no sabía si su relación con Liam seguía firme. Desde que llamó para disculparse por no poder ir, fue la última vez que habló con él. ¿Esa llamada habría sido el final de su relación?

-¿Por qué te detienes? Ven, llegaremos tarde al recital.

-¡Ya voy!

***

>>Londres<<

-¡Puedo bañarme solo, gracias!-gritó Jules tirando la puerta del baño en la cara de la mucama.

Judith había decidido tomar como prisionero a Jules en su casa, o bueno, como huésped hasta estar segura de que su hijo tomara un avión en dirección a Francia. Por otro lado, esta era una oportunidad para saber más a detalle lo que pasaba dentro del núcleo familiar de Jules. Judith había quedado impactada al ver que todos los medios de comunicación destruían la reputación de King's. Había esperado tantos años para ver como la competencia se desvanecía, pero increíblemente para ella, le sabía amarga la victoria. Sabía que dentro de King's pasaba algo extraño, en especial dentro de la familia. ¿Cómo Jules había terminado renunciando a la empresa, si a él daba igual lo que la gente hablara? ¿Lo habrían querido botar desde un principio? ¿Qué querían conseguir con eso?

«¿Quién iba pensar que su propia empresa lo traicionó? Pobre muchacho...» pensaba Judith mientras veía su reflejo en la puerta de vidrio del patio.

-El joven Jules ya está tomando un baño, señora-dijo Tabata bajando las escaleras.-La cena estará servida en media hora.

-Gracias, linda.

«¿Debería ayudarlo de verdad...? Le había prometido a mi pequeña, pero ¿qué ganaría ayudándolo?».

Angustiada se dirigió hacia su sofá y tomó asiento. ¿Qué podía hacer? Todo el país detestaba al muchacho, estaba desempleado, desaparecido, y su actitud era su peor defecto. No había solución. El mocoso era una bestia.

«Bestia...¿Bestia?»

De pronto, Judith tuvo una sensación rara en todo su ser, como si este tipo de situación ya la había vivido antes. ¿Acaso nuevamente debía transformarse en "hada madrina"?

-Tal vez llegue a divertirme un poco con esto. ¿No lo crees?-preguntó mirando a su vieja amiga desde lejos.-Otra vez alguien necesitará de nuestra ayuda.

***

>>Paris<<

Mientras la gente esperaba en el auditorio a que empezara la función, Rosa observaba como Julián miraba detenidamente a la orquesta acomodando sus instrumentos.

-¿Siempre te ha gustado este tipo de música, no?-le preguntó.

-Sí, mi padre me trajo a este mismo lugar cuando era pequeño para ver a la orquesta sinfónica de Francia. Fue la mejor noche de mi vida, que hasta me prometí a mi mismo que algún día me uniría a ellos.

-Tu padre debe estar orgulloso de ti. ¡Eres estupendo tocando el violín! Se ve que eso te apasiona.

-Tienes razón, eso es lo que en verdad me apasiona.

Al verlo cabizbajo al decir eso, Rosa entendió algo. Su familia no estaba de acuerdo a que se dedicara a la música. Era por eso que tocaba en las calles parisinas todos los días. Era el único espacio donde podía ser libre y tocar sin parar hasta que el sol se ocultara. Sin embargo, su libertad duraría poco. Ya que al finalizar el verano, tendría que volver a Londres para tomar el cargo de su hermano. Y dejar su sueño de niño, en el olvido.

-¿Tú no quieres ser el CEO de King's, verdad?

-No realmente.

-¿Y por qué no dices nada? Jules ha trabajado duro en la empresa por años, no merece que le quiten su puesto.

-Esto es idea de mi madre. No mía.

-¿No vas hacer nada por ayudar a tu hermano?

-No. Si mi vida se convertirá en un infierno, la suya también.

-Julián...

En eso, las luces del auditorio se apagaron, dando como señal que el recital de ballet ya iba a comenzar. Las cortinas se abrieron y la gente empezó a aplaudir.

-Es la primera vez que voy a ver el "Lago de los Cisnes" en un teatro.-comentó Rosa intentando olvidar la incómoda conversación.-¿También es tu primera vez viéndolo en vivo?

-No, he venido toda la temporada a verlo.

-¡¿Así?! ¡No te creo!

-¡Shhhh! Silence!-volteó una señora de traje de pieles

-Pardon!-se disculpó el pequeño mono intentando bajar su voz-En serio debe encantarte la música clásica, ¿o te gusta el ballet también?

-Ambas cosas. Me gustaría algún día tocar en un escenario mientras una bailarina baila a mi compás.

-¡Eso sería muy lindo ver!

-¡Shhhh! Silence!

-Pardon!

Luego de una hora sentada en la butaca, los ojos de Rosa seguían sin cerrarse. Estaba hipnotizada por la música y el baile. Ahora podía entender como Julián le apasionaba este arte. Faltaba aún media hora para que terminará el recital, y Rosa ya consideraba el 'Lago de los cisnes' su ballet favorito.

-La bailarina principal es hermosa. ¿No lo crees?-preguntó Rosa sin poder quitar sus ojos a la chica.-Quiero ser como ella. Quiero ser Odette.

Julián, observando también a la bailarina dando vueltas y vueltas al lado de su acompañante, sonrió por el comentario del pequeño mono.

-Nadie será Odette como ella...

-Tienes razón, ella nació para esto.

"Nació para esto" resonaron las palabras de Rosa en su cabeza mientras miraba detenidamente a Odette. Julián sabía que a pesar de que había nacido para ser un gran violinista, su sueño no llegaría cumplirlo. Odette terminó de bailar uno de sus escenas y Julián viendo a la bailarina retirándose del escenario para dárselo a sus compañeras, le alegraba pensar que aunque sea alguien de este lugar, pudo cumplir su sueño.

***

-¿No tiene otras prendas? Esta camisa es muy pequeña-renegaba Jules mientras cenaba en la mesa.

-Es una blusa-comentó Judith tomando tranquila su sopa.

-¡¿Quééé?! ¡¿Por qué me da ropa de niña?!-Exclamó quitándose la blusa rápidamente-¡Con razón los botones estaban en el lado opuesto!

-Tengo otra ropa, pero no creo que te guste vestirte de marinero.

-¡Suficiente! Présteme su teléfono.

-¿Para qué? ¿Llamarás a mi hijo para que te rescate de aquí? No, señor.

-Ahora veo su verdadero ser, señora Gilmour. No voy a permitir que se burle de mí. Llamaré un taxi. Dígame, ¿dónde está el bendito teléfono?

-¿Y adonde irás? Te recuerdo que la prensa te odia, la gente te odia, y hasta tu propia compañía te odia. Nadie de este país te quiere, Jules.

-¿Qué quiere usted de mí? ¿Tenerme aquí como su títere? No caeré tan bajo, señora.

-¿Quieres que la gente deje de odiarte? ¿Quieres volver a tu empresa y ser nuevamente una persona importante en los negocios?

-¡No viviré acá! ¡Jamás!

-¡Contéstame primero, Jules! ¿Quieres recuperar lo que es tuyo?

-¡Sí!-asintió con rabia. Estaba harto de vivir todos los días dependiendo de alguien y aislado de la sociedad. Quería devuelta su vida. 

Quería recuperar todo.

Todo lo que un día fue suyo.

-Entonces, sigue mis órdenes al pie de la letra.

-¿Ordenes? ¡Usted no va decirme que hacer! ¡Soy Jules King!

Judith ignorando las palabras del muchacho, se levantó de su asiento y se dirigió hacia su biblioteca.

-¿Qué hace?-preguntó Jules acercándose a ella.

-¿Ves este libro?-le mostró a su fiel compañera.

-La vida es color de... ¡Esto es un libro de niñas! ¡¿Usted está jugando conmigo?!

-Este libro ayudo a una pequeña bestia a convertirse en una princesa.

-¿Y qué? ¿Usted me quiere convertir en un príncipe? ¡Qué estupidez!

-Cierto, eres muy bestia para esto...

-¡Hey!

-Mira, todos tus problemas son originado por la misma causa. Tu actitud. Obviamente no utilizaré mi libro contigo, pero tomaré como inspiración para corregirte.

-¿Por qué me quiere ayudar? ¿Acaso planea algo?

-Lo hago por Rosa. Le prometí que te ayudaría en este mal momento que estás pasando. Además, no quiero que arruines las vacaciones de ella y mi hijo.

-¿Acaso esto hizo con Rosa?

-¿Vas aceptar mi propuesta? Si es no, puedes retirarte de mi casa ahora mismo y verás adonde irás a vivir. Si es sí, tenemos que cambiar tu actitud antes de que vuelva tu hermano.

¿Aceptaría Jules ser el pupilo de Judith este verano? Solo le quedaba seguir sus reglas o como diría su primera pupila, seguir sus mandamientos. Jules siempre había hecho lo que quería, siempre obtenía lo que quería; y ahora sin nada, su única oportunidad de recuperar todo, era aceptando la ayuda de la única persona que nunca imagino recurrir. ¿Podría King tragarse su orgullo y dejar que su némesis le ayudé a regresar a su trono?

-Está bien, acepto. ¡Pero que esto quede entre nosotros! Nadie, nadie debe saber de esto.

***

>>Paris<<

-¿Por qué esa cara?-preguntó Oliver al ver a Rosa llegar a casa con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Quiero aprender ballet! Me encantó ver como bailaban y se movían de aquí para allá. La protagonista era tan hermosa y grandiosa. ¡Era una diosa! ¡Debiste estar allí!

-¿Y tu gorra? ¡¿Qué le pasó a tu gorra?!-gritó asustado aferrándose a los hombros del pequeño mono- ¡¿Dónde está?!

-Tranquilo. Julián dijo que mi corte está bonito. ¡No como ustedes feos que se burlaron de mí!

-¿Ya volviste?- terció Gustav aproximándose a ellos.-¿Y te propuso Julián para estar?

-¡¿Quééé?!-exclamó Rosa estupefacta-¿Por qué preguntas eso?

-¿No? Digo porque ustedes están juntos todo el tiempo.

-¡No! Solo nos vemos en las tarde o en la noche. Él tiene que ir al conservatorio en las mañanas y en las tardes toca el violín en la calle. Además Julián es solo un amigo.

-Pero, Gustav tiene razón.-terció Oliver-Ambos se llevan muy bien, tienen casi la misma edad, es atractivo y tiene dinero.

-¿Y?

-Y lo más importante, tú le gustas a él.

-¡Yo no le gustó! ¡No! Solo somos amigos. Nada más.

De repente sonó el teléfono del apartamento.

-¿Aló?-contestó Gustav la llamada-Es para ti, Rosa.

-¿Me preguntó quién será?-rodeo los ojos Oliver mientras regresaba a su dormitorio.-Buenas noches, chicos.

-Julián, dime. Sí, me divertí mucho hoy día. ¿Mañana? Claro. Nos vemos entonces.

-¿Qué te dijo?-preguntó Gustav antes de regresar también a su habitación.

-Quiere que vaya mañana a su conservatorio. Mañana habrá un festival de talentos.

-¡Ves que te digo! ¡Ustedes paran juntos todo el tiempo! Deberías darle una oportunidad.

-¡Claro que no! ¡Ya te dije que no le gusto!

-Si tú no quieres que el chico se ilusione por gusto. Entonces, dile la verdad.

-¡¿La verdad?!

-Sí, dile de una vez por todas que estás saliendo con Liam Gilmour, enemigo número uno de la empresa.

-¡¿Estás loco?! ¡Si digo eso, me despedirán! ¡Además, ya te dije que no le gustó!

-¿Estás segura? ¿Por qué no haces la prueba y le preguntas?

-¡Bien! ¡Eso haré!

***

Hola, volví rápido ;D

¿Qué tal el capítulo? Se repetirá la misma historia con Jules? Llegará a ser todo un señorito? Jajajaja Al parecer Liam podrá ir a Paris después de todo (Gracias, Santa Judith <3) pero que pasará con Rosa y Julián? ¿Otra vez triangulo? Ozhee zi (͡° ͜ʖ ͡°) jajaja

Necesito su ayuda, roses. ¿Qué nombre le colocó a la madre Jules? No se me ocurre nada. ¿Qué nombres me recomiendan? Sería bueno que empezará con "J" , así que Rubí, Cruela deVil, P*#% descartados sorry Jajaja xD Estaré leyendo sus comentarios.

Nos vemos <3








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