Capítulo 2

Probablemente lo peor de ser universitario era el hecho de tener que lidiar con los baches que se tenía entre clases que muchas veces rondaban la hora y media de tiempo libre que muchos ocupaban en realizar sus trabajos o estudiar, pero recién habían vuelto a clases así que no tenían ningún trabajo pendiente, y mucho menos estudiar para algún examen, por lo que Simón y Matteo simplemente estaban sentados esperando que su próxima clase comenzara.

—Hey hola—se acercaron unas chicas.

— ¿Nos saludan a nosotros?—se señaló Matteo.

—Si a ustedes—respondió amigable.

— ¿Están de intercambio?-preguntó la pelinegra.

—No el semestre pasado estuvimos en la jornada de la mañana y bueno ahora nos tocó en la tarde-explicó Simón.

— ¿Y ahora están en un bache?—preguntó la rubia.

—Un bache muy aburrido—dijo Matteo.

—Vengan nosotros iremos a comer así pasamos el rato, por cierto yo soy Jessica y ella es Olivia—se presentaron.

—Vamos Simón ¿Qué estas esperando?—Matteo se levantó rápidamente.

—Te mantendré vigilado recuerda que estás con mi prima—advirtió Simón.

—No hay de que preocuparse—aseguró Matteo.

—No te creo, pero vamos que nos están esperando—dijo el castaño.

—Además lo mío con Emilia es sólo una relación abierta—dijo relajado.

—Esas relaciones siempre terminan mal—dijo Simón.

Matteo quedó pensando un momento, tal vez su amigo tenía razón cuando decía que las relaciones abiertas terminan mal, pero la guapa chica rubia le gustaba demasiado como para desaprovechar la mínima oportunidad para tenerla cerca, además era extraño que antes no hubiesen coincidido, pues él se la pasaba con Simón, pero nunca antes había visto a la chica, nunca ni siquiera en un cumpleaños o fiesta a la que fuese invitado, así que el hecho de haberla conocido ahora podría ser interpretado como una señal del destino, pero existe una diferencia enorme entre que te guste alguien y estar enamorado de esa persona...

*****

—Día 344, y todavía no has cruzado palabra con Ramiro—dijo una pelirroja a su amiga.

—Jazmín, no es tan fácil además él siempre está con Emilia—dijo girándose hacia su amiga.

—Por favor Yam son sólo amigos—dijo sonando obvia.

— ¿Interrumpo?—preguntó un chico pelinegro.

—Tú nunca—respondió Jazmín.

—Sólo venía a entregarte tu cuaderno de biología—le pasó el cuaderno a la pelirroja.

—Día 388, y todavía no le dices a Pedro que estás enamorada de él—bromeó la rubia.

—Cállate Yamila...Alguien te puede escuchar—dijo molesta.

—Deberías animarte harían linda pareja—sonrió su amiga.

—Cuando tú te animes con Ramiro yo me animaré con Pedro, por ahora no—sentenció, le dio un sorbo a su refresco, y siguieron hablando sobre cosas sin mayor importancia.

La verdad de todo esto que la rubia le tenía miedo al rechazo, pues en 2° grado Ramiro la rechazó de una forma muy grosera.

Flashback

—Rami, quieres jugar conmigo—preguntó inocente.

—No—respondió seco.

— ¿Por qué no?—dijo triste.

—Eres muy grande, me puedes pegar—dijo y se fue a jugar con las otras rubias.

Lo último que recuerda Yam fue que se quedó llorando todo el receso...

Sin embargo, debía entender que tenían siete años, y como ella era más alta que el muchacho tal vez si le daba miedo, y su rechazo era totalmente entendible, lo mejor era decidirse a hablar con él otra vez claro debía sacar a Emilia del camino o al menos que se alejaran para ella poder acercarse.

—Yam vamos a clases—su amiga la sacó de sus pensamientos.

—Si vamos—respondió dudosa no quería contarle a su amiga sobre sus intenciones.

****

Durante el tiempo que estuvieron en la mesa Gastón notó mirada que eran muy extrañas pero no podía decir nada, puesto que cualquier cosa que dijera podría llegar a tener consecuencias negativas para muchas relaciones, pero tampoco se iba a quedar con la duda de saber que era lo que realmente pasaba.

—Gastón ¿quieres otro pedazo?—preguntó Ramiro.

—No...Con Benicio debemos ir a buscar unos libros antes que toquen el timbre—dijo parándose rápidamente su amigo lo miró extrañado captando la señal y se levantó para acompañarlo.

—Amor nos vemos a la salida—dijo Ámbar estirando su boca para recibir un beso, pero Benicio la esquivó, y sólo asintió.

(...)

— ¿Qué libro debemos llevar?—preguntó el italiano.

—Ninguno, te saqué de ahí para preguntarte algo—respondió el chico.

—Gastón estaba con Ámbar—se quejó Benicio.

—De eso te quería hablar más bien de Emilia—dijo en voz baja.

—Emilia si se veía muy linda hoy con pelo rizado—respondió tranquilo.

—Ni siquiera lo había notado—respondió Gastón dudando.

—Claro si sólo mirabas a Delfi—dijo burlándose.

—Es hermosa ¿Qué querías que hiciera? ¿Ponerme una venda?—se defendió Gastón.

—Invítala a salir—sugirió Benicio.

— ¿Qué? No estamos hablando de mí, estamos hablando de ti y de tu repentino interés por Emilia la rubia con cara de muñeca que es amiga de tu novia—soltó directamente, y antes de que el italiano pudiese responder el timbre sonó.

—Vamos tenemos Inglés—dijo aturdido por lo directo que fue su amigo.

—Ni creas que te salvarás de esta conversación—advirtió Gastón, ambos se encaminaron hasta el salón para su respectiva clase.

*****

—Benicio estaba algo raro—dijo Ámbar.

—Yo lo veo igual que siempre—respondió Emilia.

—No, algo le pasaba—dijo pensativa la rubia.

—Quizás le gusta otra chica—intervino Ramiro, Ámbar lo miró mal.

—Sólo fue una broma Ambi no te enojes—suplicó.

—Ramiro tus bromas son algo desubicadas—dijo Nico.

—Okay habló el señorito perfección te haces el serio sólo porque esta Delfi—susurró en el oído del rubio.

—Escuché mi nombre por ahí—Habló Delfi.

—Sí, Nico quiere invitarte a salir—se adelantó Ramiro.

—Me encantaría ¿qué tal el sábado?—preguntó el rubio sólo asintió.

—Se dice gracias—susurró Ramiro, Nico sólo sonrió.

—No pensaras creerle a Ramiro—dijo su amiga ingresando al salón.

—Por supuesto que no, Benicio jamás me engañaría—respondió Ámbar confiada.

— ¿Y entonces que crees que le pasó?—preguntó Emilia.

—Quizás como Gastón lo estaba esperando para ir a la biblioteca—dijo la ojiazul obvia.

—Mansfield, Smith podrían contarnos de que hablaban—regañó el profesor.

—Lo siento, pero es privado—respondió Ámbar.

—Mi clase no es para platicar sobre asuntos privados la próxima vez se retiran de la sala—dijo y ambas chicas asintieron quedándose en silencio por el resto de la clase.

*****

La clase de inglés era la favorita de muchos porque era bastante interactiva, además había que reconocer que el profesor era bastante guapo lo que motivaba a algunas chicas y algunos chicos a poner toda su concentración en esta asignatura, aunque hay que agregar que el profesor Ortega era bastante exigente lo que hacía que el 100% de los estudiantes permanecieran en silencio, o bueno casi todos.

—Entonces tú dices que la invite a salir—Gastón golpeó el codo de Benicio.

—Si—murmuró Benicio.

—Okay le diré que el sábado vayamos a ver las estrellas—dijo convencido.

— ¿En serio?—Benicio rio rompiendo con el silencio.

—Si el planetario nunca falla—Gastón guiñó un ojo.

—Silencio, Périda sus compañeros están exponiendo—pidió el profesor.

—Lo siento—dijo Gastón.

—Discúlpelo profesor no sabe lo que es el respeto—intervino Jim.

—Nadie pidió tu opinión—respondió Gastón.

—Tampoco pedí la tuya—contraatacó la pelirroja.

—¡Basta! Medina y Périda retírense—ordenó el profesor.

—¿A dónde?—preguntó Gastón.

—Afuera, hablen de ustedes—dijo el profesor provocando el rubor en las mejillas de los chicos.

—¿De nosotros?—preguntó Jim.

—Sólo para aclarar no hay un nosotros—dijo tajante Gastón.

—Hablo de ustedes como compañeros de curso—dijo el profesor.

—Se imaginan a Jim y Gastón sería como mezclar el agua con el aceite—dijo uno de sus compañeros.

—Creo que mejor salimos—Gastón agarró el brazo de la chica y la arrastró hasta fuera del salón.

—Eres algo bruto—se quejó ella.

—¿Querías seguir aguantando esas estúpida bromas?—preguntó.

—Claro que no, pero podrías sólo decirme que teníamos que salir, no debías cogerme la mano—dijo algo molesta.

—Jim, me confundes tanto—soltó Gastón sin pensar y al darse cuenta caminó rápido hasta dejar a la pelirroja bastante alejada, y bastante desconcertada

¿Qué había sido todo eso?


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Gracias por su apoyo!

Las quiero!

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