Capítulo 1-Carlos

—Y recordad que dentro de una semana estaré en la YoutubeCome de Madrid presentando junto a otra persona que aún no se ha desvelado. ¡Podréis conocerme! —Abro los brazos en señal de alegría—. Y hasta aquí el vídeo de hoy, no olvidéis darle like, suscribiros y compartir con todos vuestros amigos. ¡Os veré la semana que viene!

Apago la cámara con una sonrisa. Vale, ahora me queda pasarme todo el día de mañana editando para que mis subscriptores tengan el vídeo por la tarde. Demasiado agotador para tratarse de un rubio como yo. Me estoy cansando solo de pensarlo, para qué mentirme a mí mismo.

Guardo la cámara en su funda, tarareando Lady Madrid. Eso hará que K aparezca. Ese gato-perro tiene una obsesión con Pereza, el grupo que la canta. Justo estoy cerrando la funda y escucho con demasiada insistencia el timbre.

Cuando abro la puerta, me la encuentro pegando saltitos, como si se estuviera haciendo pis. Sí, a ella, la chica que me roba el aliento siempre que estamos juntos. Cosas de la vida.

—¡Vamos! ¡Mi bebé aún debe de estar en el Hormiguero! —Su mirada ansiosa me da mal rollo.

Pero por suerte o por desgracia sé de quien está hablando. Veo por donde va esa pelirrosa desde lejos.

Pongo mala cara. No creo que sea mala persona, porque ni siquiera lo conozco, pero la obsesión que tiene Alba con ese actor... ¿era Álvaro Gango? no es normal.

Mientras estoy debatiéndome internamente sobre cómo asesinarla, ella ya ha pasado por mi lado y va directa al salón, en busca del sofá. La veo acurrucarse en el sofá, encender la televisión y pegar grititos cada vez que habla el moreno.

Me muerdo el labio, intentando que sea consciente de lo mucho que me enfada que solo me quiera para esto. Lleva meses sin visitarme; sí, hemos quedado y yo he estado en su casa, pero ella en la mía... No.

Me acurruco en un lado del sofá, acariciando al loco de mi gato, y contesto a un par de seguidores. Mimar a la gente que ha estado ahí siempre nunca está de más. De hecho, los fans lo agradecen. Creo que ser cercano es lo mínimo que puedo hacer.

Finalmente, en los anuncios del Hormiguero, Alba es consciente de mi existencia, de que esta es mi casa y de que estoy algo enfadado. Pone un puchero en su carita de "buena" y me acaricia la barbilla como si fuera un bebé. Que lo soy, sí, pero no tiene por qué saberlo ella.

—No te quejes de mí. Después viene Tu Cara Me Suena...

Al menos me ha leído perfectamente.

—¿Y qué? Yo no estoy tan loco como tú. —Me cruzo de brazos.

—¿No? ¿No pensabas que Blas como jurado y concursante es lo mejor que le ha pasado a Antena 3 en la vida?

—Eso no es obsesión, querida pelirrosa.

—Ssh... Calla, que va a decir algo.

Y volvemos a la misma manera de ignorarme de antes...

La veo escuchar atentamente la noticia que están dando en la tele, que para ella es tan vital. En cuestión de segundos después, empieza a chillar y a saltar sobre MI sofá. La mato.

—¡Va a estar en la YoutubeCome!

—¿Y?

—¡Tienes que presentármelo! —Salta sobre mí, asustándome.

—¡No lo conozco! —Trato de negarme, pero sé que no lo voy a conseguir.

—¡Tú vas a ir! ¡Lo vas a conocer y me lo tienes que presentar! 

Se sube encima de mí, con mala cara. Su dedo me apunta en medio de los dos ojos. Trago saliva. Esta rubia está como una cabra.

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