cap 33: El lazo azul...

Matt llego increíblemente rápido, y para más sorpresa, con un arma.

Me costo mucho calmarlo y hacer que se sentara a escuchar. El sentía que todo esto era simplemente otra jugada de Rose, pero luego de oír lo que ambos tenían para decir, lo vi guardar su arma y adoptar una mirada mas calmada, pero igualmente seria.

-ustedes tienen que testificar –dijo- mañana mismo

-yo… no se. No estoy seguro de que en el juzgado se tomen lo que hice muy bien -dijo Jonathan-

-¿tienes miedo de ir a prisión? –le pregunto Matt-

-¿y quien no? –fue su respuesta-

-bueno, haremos esto, me encargare de que si tu testificas mañana, se te de la oportunidad de solo pagar una multa y listo

-¿puedes hacer eso?

-claro –me dio una mirada divertida, que parecía decir ¨ pfff..., no saben de lo que soy capaz ¨-  

-¿Cómo me aseguras eso? –pregunto el chico-

-perdón –dije- pero nada me aseguraba a mi que ustedes no venían aquí a matarme, y los deje entrar por Jack, tu puedes hacer lo mismo por tu esposa y tu hijo –su mirada cambio  al instante-

-así que es cierto –dijo Laura- tu y Jack son pareja –la mire, ya que había estado enfocada en Jonathan hasta que ella menciono el nombre de Jack-

-¿como usted lo sabe?

-hemos estado enterados de los movimientos de Rose, por ende de Jack, buscando una oportunidad para que la verdad se supiera

-eso no responde mi pregunta –dije cortante, note que Matt me miraba talvez dudando de que en realidad yo fui tan grosera, pero la verdad era que no me importaba ser educada con estas personas, aunque se arrepientan ahora, si hubieran hablado a tiempo Jack no hubiera pasado esos años en prisión. Ya sea por cobardía o por conveniencia, no hablaron, encubrieron un crimen, y eso, para mi, los hace igual de culpables que la misma Rose. –

-tenemos a unas personas que nos ayudan –me contesto laura-

-¿quienes?

-uno es un guardia de la cárcel y otro es militar retirado, tiene contactos con la policía

-y aun con toda esta ayuda no hicieron nada –dije-

-entiende Christine que nosotros no estábamos en la mejor situación, Jonathan no se sentía preparado para hablar de esto, y yo…

-Rose le daba dinero, ¿verdad? –ella me miro unos segundos- porque no creo que si Rose supiera de sus sospechas y de que usted sabia tanto acerca de eso la hubiera dejado así sin mas seguir con su vida

-tienes razón –dijo, con una expresión fría- no me mato, quizás por que levantaría sospechas, pero eso no significa que no pensaba hacerlo en algún momento. Y si, me daba dinero, dinero que deje de recibir hace casi un año

-¿dejo de tomar el dinero o ella de enviárselo? –pregunto Matt-

-ella dejo de enviármelo –dijo, mirándonos a ambos fijamente, ya estaba descubriendo a donde queríamos llevarla-

-es decir –dijo Matt- que usted no quiere que saquen a Jack de prisión por amor a la justicia y la verdad, usted solo esta enojada por que  dejo de llegarle su mensualidad

-no necesito el dinero de los Laker para vivir

-lo necesito por mucho tiempo –dijo Matt-

-además –agregué- supongo que usted se sentía mal después de lo ocurrido, quiero decir, tantos años de su vida entregados al señor Laker y al final recibir nada

-si, fue algo molesto

-no será esa la razón principal por la cual… ¿Cómo lo digo? –Matt me miro, sabia lo que yo quería preguntar, y me dedico una sonrisa de aprobación- por la cual usted salio aquella noche

-no entiendo que quieres decir

-oh, yo si –dijo Matt. Jonathan permanecía inmóvil en su asiento, como si apenas hubiera pasado un segundo desde la ultima ves que hablo- talvez usted sabia que ya estaban algo adultos, que el señor Richard moriría pronto, por la vejez o alguna enfermedad,  y que usted se quedaría sin nada a menos que se casaran, y quizás usted había hablado con el, le había pedido que se casaran y el se negaba, así que talvez, digo, solo talvez, usted y Rose hicieron un trato, usted cerraba su boca, Rose se salía con la suya, y una generosa mensualidad llegaría a su puerta cada mes

-ustedes niños, tienen una gran imaginación, pero eso no tiene sentido

-claro que lo tiene, era mejor que cierta cantidad llegara mensualmente a que el señor Richard eventualmente muriera y usted quedara sin nada –dije-

-yo vine aquí a ayudar, no a ser ultrajada y acusada por cosas que ni siquiera tienen fundamento –dijo poniéndose de pie- Jonathan, puedes colaborar con ellos si quieres, yo…

-es cierto –dijo Jonathan- lo que ustedes dijeron, es cierto. Yo lo se, puedo testificar –dijo, aun con la vista algo perdida. Laura lo miro unos segundos, hecha una furia pero con los ojos llorosos, no sabia si iba a golpearlo o a correr a llorar. Matt la miro indiferente-

-le llegara su citatorio esta noche, nos vemos mañana –le dijo- ¿la acompaño a la puerta? –Laura no respondió, solo se encamino a la salida y desapareció sin decir una palabra-

-entonces, ¿nos vas a ayudar? –pregunte-

-no hago esto por ustedes

-mis disculpas, déjame retomar, ¿vas a testificar?

-si, ¿a que hora es eso?

-mañana a las 8, llega puntual, si puedes mas temprano, siempre hay mucha gente –dijo Matt- te anotare la dirección. ¿Tienes papel y lápiz, Chris?

-si, en la mesa de la cocina –Matt no tardo en volver con la dirección en un pequeño papel escrita en mi distintivo bolígrafo  verde neón-

-pues, te esperamos –dijo, en el tono que usarías para invitar a alguien a una fiesta de quince años o un bautizo. El chico se puso de pie, nos dio la maño en señal de despedida, e igual que como había hecho Laura, se fue sin decir palabra- tu y yo! –Dijo Matt- tu y yo deberíamos trabajar juntos –sonreí-

-si lo dices por laura, nunca me confié demasiado en ella

-bueno, nadie que llega a tu casa de parte de Rose puede ser muy buena cosa –ambos nos sentamos en el sofá- ¿y cuando comienzas con tu empleo? –iba a contestar cuando me di cuenta de algo… MAÑANA!!!-

-Comienzo mañana, a las 8!!!

-pero mañana  a las 8…

-lo se!!!

-no puedes faltar a tu primer día de trabajo para ir al juicio

-si puedo pero no debo

-no lo harás

-¿no lo haré?

-no! Escucha, ¿cual es tu horario?

-de ocho de la mañana a medio día, eso es mientras estoy en periodo de prueba, no se como será después

-entonces, cuando salgas a medio día, toma un taxi y nos vemos allá, te contare todo

-¿me dejaran ver a Jack?

-no lo se

-debo ver a Jack

-lo que debes hacer es calmarte, escucha, todo estará bien, me encargare de eso, después de todo yo soy el abogado

-dile a Jack por que no fui

-se lo diré

-por favor no lo olvides

-no lo olvidare Christine!

-eres el mejor abogado del mundo –el sonrió-

-lamento no poder decir lo mismo.

-¿crees que mañana dejen libre a Jack?

-no tengo idea

-¿que clase de abogado no tiene idea de algo así?

-el mejor abogado del mundo –sonreí-

-ya vete, tengo trabajo mañana

-yo igual, nos vemos –se puso de pie y camino a la puerta-

-Matt!

-no grites, que si te escucho –dijo mirándome desde la puerta. Iba a recordarle que le dijera a Jack la razón por la que no pude ir a la corte, pero entonces, al ver a Matt ahí mirándome, recordé pequeñas cosas que había estado notando. Además del gesto de la otra noche en su casa, no he contado ni una sola sonrisa sarcástica, de verdad me ha sonreído, honestamente, y esas miradas, no son comunes en Matt-

-¿yo te gustó? –para mi sorpresa, no estalló en risas ni me dijo una grosería, solo se encogió de hombros y volvió a mirarme, por que Matt es de esas personas, que aunque este muriendo de vergüenza (que no se si eso le ha pasado alguna ves) siempre tiene el valor de mirarte a los ojos-

-realmente eso no te importaría ahora, ¿verdad? –No necesitaba una explicación para saber a que se refería, por que yo solo le daría una oportunidad así en mi vida a una persona, así que solo negué con la cabeza- eso pensé, entonces, no importa. Pero si quieres saberlo, creo que si, me gustas, pero tranquila –levanto sus manos en señal de rendición- yo se cuando puedo ganar una batalla, y aquí me rindo –sonrió, me guiño un ojo y se fue y yo no pude hacer nada mas que sonreír al lugar en donde el había estado segundos antes. El es todo un personaje-

Aquella mañana del lunes, en mi primer día de trabajo, debería haber estado muy interesada en cada detalle, realmente emocionada por que estaba ejerciendo en la profesión que había estudiado, lo que me gustaba, rodeada de profesionales, eso debía haber sido… pero no. Yo estaba ansiosa por salir de allí, ir a la corte, y ver que pasaba con Jack. Por reglas de la institución para la que ahora trabajo, no puedo usar celulares, así que no podía llamar a Matt en ningún momento, y eso me estaba matando.

El primer día era mas adaptación y entrenamiento, así que no recibí ningún paciente por mi cuenta, sino que vi trabajar a algunos de los mejores psicólogos del centro y aprendí como funciona el sistema de citas y pacientes. A medio día, yo, literalmente, corrí por mi teléfono y llame a Matt a l mismo tiempo que pedía un taxi. El contestó luego de un rato

-joder, Chris, no es buen momento –y colgó. Ya con mis ansias al tope, tuvimos algunos problemas en el camino. El conductor de mi taxi, no contento con 1,8 millones de años de evolución quería probar si la velocidad de la luz era viable en una carretera totalmente plagada de autos… nos detuvieron y lo multaron, y yo tome otro taxi. Llegue a la corte casi a las 1:30 de la tarde, totalmente nerviosa, no sabia si la audiencia había terminado… no sabia nada. Cuando llegue, me dirigí a la puerta que siempre nos tocaba y me sorprende de ver fuera a Jonathan-

-¿Qué paso?  -fue mi saludo-

-el juez quería hablar solo con Jack y su abogado

-¿Cómo van las cosas? ¿ te pidieron tu versión?

-si, y hable, pero el juez solo me escuchaba y asentía, nada mas, luego tu abogado Dae… no se que

-Daemon Taylor, Matt Daemon Taylor

-si, el, leyó las pruebas del forense, y tienen el arma que causo la muerte de Richard, la cual tiene las huellas de Rose, obviamente.

-¿y laura habló?

-también, la llevaron a otra área para llenar unos informes, le dirán sus sentencia mañana

-pero, aun con todo esto, ¿el juez no ha tomado una decisión acerca de Jack?

-no –deje escapar todo el aire que había en mis pulmones y me senté junto a Jonathan en un pequeño banco de madera frente a la enorme puerta. Mire el trozo de tela azul en mi dedo que señalaba mi compromiso, y pensé en Jack detrás de esas puertas, probablemente también mirándolo, por que el solía mirar sus esposas bastante, y me alegraba pensar que talvez ahora cuando bajara su vista a sus esposas, a ese recordatorio de Rose y de lo que ella hizo se iba a encontrar primero con el lazo azul en su dedo e iba a pensar en lo que hay por delante, en que aun tiene oportunidades, que aun queda mucha vida por vivir, y talvez eso le de esperanza. No se cuanto tiempo paso desde que me senté en ese banco, mi celular se descargó, Jonathan me trajo un café y una tostada y almorzamos juntos frente a la puerta, no hablábamos mucho, pero si lo suficiente para no aburrirnos. De ves en cuando, cuando me cansaba de estar sentada caminaba por los pasillos sin ninguna dirección específica. Luego de un largo rato en esto hecho un vistazo afuera, parecían ser más de las 4. Volví a sentarme junto a Jonathan, la puerta no se abría, no se escuchaba nada, era como si dentro no hubiera absolutamente nadie. Luego eran las 5 de la tarde, y yo necesitaba salir de ahí, mire las puertas y me sentí devastada, y en ese momento, no se por que, pero yo no tenia esperanzas de que Jack lograra salir de este lugar.-

-discúlpame –le dije a Jonathan- necesito algo de aire –el asintió. Camine a la salida, no era demasiado lejos así que aun en la puerta de salida podías ver a Jonathan sentado esperando. Le di la espalda y mire a la calle. No sabia si irme o quedarme, no estaba segura de que cuando pusiera un pie fuera, volvía allí. No quería mirar mas esa puerta y pensar que ya no había oportunidad, que talvez Rose si iría a prisión pero eso no aseguraría que Jack saliera. Mire a la acera y no pude evitar que dos lagrimas se me escaparan. Yo le había dado fuerza a Jack para continuar con esto, pero ahora ni yo lo creía. Dispuesta a irme, escuche una puerta abrirse detrás de mi, no mi gire al instante, tenia  miedo de girarme y ver que se llevaban a Jack  de nuevo, que Matt salía y me decía ¨ lo siento, trataremos de nuevo, pero… no es probable ¨  tenia miedo de muchas cosas, pero antes de poder girarme, un par de brazos abrazaron mi cintura, baje la vista y solo note un lazo azul atado en su dedo índice

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top