cap.10: de la cárcel al hospital
Después del viaje en taxi con will, el cual fue muy divertido debido a que el taxista puso una canción de Michael Jackson que los tres cantamos todo el camino, llegue a casa bastante cansada, me dolían los pies y me sentía lo suficientemente exhausta como para no comer nada e irme a la cama a ver las repeticiones de the walking dead, regalo de cumpleaños de mi hermano, no llegue a terminar dos capítulos y quede dormida. Sentí como si había dormido por días, cuando desperté ya eran las 7 de la noche y el hambre me consumía por dentro, asi que llame a mi hermano para que fuéramos a cenar, ya que no me hacia gracia cenar sola esa noche. Últimamente estaba teniendo problemas con esto de estar sola, a pesar de que creía que ya estaba acostumbrada. Todo esto comenzó hace unas semanas, cuando conocí a jack, no se como ni por que esto me afecto, pero ya no me llama la atención llegar a casa y que el único sonido sea el de la televisión, cosa que antes solia amar. Cuando mi hermano contesto supe que debía estar muy desesperada para llamarlo a el.
-chris, no te prestare dinero –me dijo cuando contesto-
-si necesitara dinero no te llamaría a ti
-bien, por que no tengo un miserable dólar, como estas?
-viva –conteste-
-gran progreso, además de que es una respuesta muy inteligente, doctora
-quieres ir a cenar?
-que?
-ya oíste
-por que me invitas a cenar?
-por que tengo hambre y no quiero ir sola matthew! Vienes o no?
-has visto ese programa en tbs? the new adventures of the old Christine?
-no comiences –matthew llevaba meses molestándome con eso de que nuestra vida era como la de los personajes de esa comedia, que irónicamente eran dos hermanos llamados Christine y matthew, la tal Christine era una madre soltera, divorciada, con una vida patética y el tal matthew un chico flojo con una novia psicótica, matthew rio desde la otra línea-
-a donde me llevaras a comer?
-te paso a buscar en 10 minutos
-solo te advierto que no llevare ni un centavo asi que pagaras todo
-adios matthew –colgué y fui a darme un baño, cuando termine me vesti y me recogi el cabello, planeaba ir a comer tacos, ya que no gastaría mas de 20 dolares en mi hermano, ya con mis zapatos puestos tome mi celular y mi bolso y Sali. Tome un taxi, que lamentablemente no era el mismo que nos había llevado a will y a mi, una lastima ya que me sentía con ganas de escuchar a Michael Jackson de nuevo. llegue a casa, baje del taxi y toque la puerta. Matthew abrió, llevaba sus jeans y converse algo gastados, un polo negro con el nombre de alguna banda de esas que escucha y sobre este un chaleco estilo militar algo rasgado, su pelo, como siempre, era un nido de ratas y comenzaba a rizarse solo por el tiempo que tenia sin cortárselo.
-mama! Mi novia llego por mi! –grito al verme-
-sigues con tus chistes malos y me llevo a cenar al vecino
-mala suerte para ti, esta casado
-mama esta en casa?
-si, pero se acostó, le duele mucho la cabeza
-bien, la llamare mañana, toma las llaves, no pienso pagar otro taxi
-me harás conducir hacia mi cita? –dijo, fingiendo estar ofendido-
-si quieres pago un taxi con el dinero de tu cena
-ya voy –entro a la casa y tomo las llaves- papa! Me lleve el auto! Saldré con chris!
-cuídense! Y no tomes alcohol matthew!
-por que no se lo dicen a ella también?
-vámonos –le dije a matthew mientras me reia-
-camina –me paso un brazo sobre los hombros y caminamos al auto. Conducimos un rato mas de lo necesario por que según matthew los tacos que vendían en la primera tienda que vimos tenían la tortilla muy blanda o algo asi. Cuando se digno a parar en un sitio, resulto que no había estacionamiento, asi que aparcamos el auto en una esquina un poco alejada del lugar y fuimos caminando. Al llegar el sitio estaba completamente lleno, asi que tuvimos que comer en una mesa de fuera.
-por que tu taco se ve mas grande?
-por la misma razón que tu refresco trae mas hielo –sonrei, hay cosas en la vida que nunca cambian, como esto, desde que éramos niños volvíamos loca a nuestra niñera a la hora de la comida, yo decía que ella le servía mas comida a matthew y matthew lloraba por que a mi me servían mas jugo-
-como vas con lo de la milicia?
-ya envié todos los documentos, me avisan dentro de tres días
-si te aceptan, cual es el siguiente paso?
-una clase de exámenes y cosas asi, luego … supongo que me voy
-mama te ha dicho algo al respecto?
-no esta de acuerdo pero ya no me impide hacer nada –mordió su taco y se quedo pensando un rato- pero esto es lo que quiero hacer, definitivamente
-entonces esta bien
-y tu? Como vas con el trabajo ese?
-creo… creo que ya me resigne sabes? Cuando llegue el dia de entregar el trabajo pediré la nota minima o simplemente algo para recuperar los puntos, no dejare de graduarme por esto sabes, aun esta el examen y todas mis calificaciones anteriores
-osea que ya no lo sigues visitando?
-si, de hecho hoy lo visite
-entonces no te resignaste? –dijo confundido-
-escucha, se que no me dira nada, supongo que no es eso lo que busco con estas visitas
-y que es?
-no se… una amistad talvez
-una amistad? Con un criminal?
-el … no se, pero hay algo en el que me impide verlo como criminal, sabes? Una… corazonada, y yo… no lo se, creo que el me agrada
-bien, creo que si yo voy a la milicia tu puedes ser amiga de un asesino, solo cuídate si?
-lo hare, y de todos modos, si algo pasa, tengo un hermano militar que con gusto le dará un balazo si se propasa –el sonrio, luego de hablar de otros temas sin importancia y criticar a algunos primos de la familia, matthew me dejo en casa y se fue. De nuevo sola. Pasaban una maratón de criminal minds que en cualquier momento me hubiera puesto a ver, pero no tenia ánimos para eso, asi que me acosté y me puse a leer, hasta que el sueño me venció y me quede dormida. La mañana de ese martes era una de esas en las que despiertas estado zombie, haces todo de manera automática y luego no recuerdas muy bien lo que hiciste, la verdad ni siquiera recuerdo si desayune algo ese dia. Prácticamente no me desperté del todo hasta que estaba en el taxi, y ni modo me desperté ya que mi taxista era muy conversador y me hablo todo el camino sobre su esposa y que ella quería quitarle a sus hijas, y solo falto que yo abriera mi bocaza para decir que soy psicóloga para que el hombre decidiera hacer una consulta en el auto mientras íbamos camino a la cárcel, gracias a Dios llegamos antes de que el hombre decidiera entrar en temas mas privados, pague mi taxi y Sali, complete toda la rutina esa mañana y mientras esperaba en la pequeña sala recordé dos cosas: 1-no le había dicho a kelly que estaría aquí hoy 2-la próxima semana seria la ultima del trabajo, cuando esa semana termine también termina el permiso que nos dio la prisión de visitarlos cuando queramos, y tendre que conformarme con ver a jack los domingos.
Realmente no quería pensar en eso, asi que trate de resolver el punto 1 y llame a kelly, esta no tardo mucho en contestar
-hola?
-hola kelly, habla Christine
-oh, hola Christine! Como estas?
-bien, y tu?
-bien, con un poco de sueño la verdad, creo que es la costumbre de levantarme temprano para ir a la cárcel
-si, hablando de eso, olvide decirte que estoy aquí hoy
-en donde?
-en la cárcel
-visitas a jack? –no, golpee a un oficial y me procesaron, pensé decirle-
-si
-pero no me dijiste, y tampoco me has contado como te fue ayer con su hermano
-lo se, pero escucha no tengo mucho tiempo, hoy cuando llegue te llamo y te digo todo
-bien, pero no necesitas que valla hoy?
-no, creo que puedo hacerlo sola hoy, tu descansa
-bueno, ah y me conseguiste el numero de will?
-esta casado
-no conseguiste el numero?
-esta casado kelly
-lo se pero… bueno como sea, bye
-bye –colgue, justo cuando el guardia me indico que dejara mis cosas y pasara, deje mi celular y mi bolso en el pequeño contenedor justo a la entrada, pensé en tomar lápiz y papel , pero seamos honestos, a mi ya no me interesaba saber que hizo ni por que, yo solo quería hablar con jack asi que seguí al guardia dentro . jack me esperaba mientras jugaba con sus esposas poniendo nervioso a los guardias que debían estar pensando que el trataba de quitárselas. Le sonreí y el me devolvió el gesto , me senté frente a el .
-hola chris
-hola jack
-vienes sola hoy?
-si, kelly tubo algunos inconvenientes –causados por mi-
-bien … creo que olvidaste tus notas
-no tomare notas –me miro confundido-
-por que?
-respetare tu decisión jack, si no quieres hablar, no te voy a obligar
-y el trabajo?
-ya luego me las arreglo con mi profesor
-pero … si no esperas que te cuente nada… por que vienes? –eso mismo quiero saber-
-creo que… me gusta hablar contigo, y tu obviamente necesitas una amiga, asi que , por que no? –el sonrio-
-vas a ser un muy buena psicóloga chris
-seguro? Por que considera que lo dice el chico a quien no pude sacarle nada
-eso es diferente chris, no creas que es por que no eres buena …. Tu mereces saberlo, pero yo no puedo decirlo, mis razones son mas grandes que yo, haz trabajado bien conmigo y estoy 99% seguro de que lograras lo que sea que te propongas
-99%? Woh gracias –dije no muy animada y el sonrio-
-yo creo en lo imposible chris, y siempre guardo ese 1% para que cosas inimaginables pasen, asi que estoy 99% seguro de que mi nombre es jack, de que estoy en prisión, de que respiro, de que tu corazón esta latiendo, y de que eres una gran psicóloga
-tu eres el 1% que marca lo imposible en eso –el sonrio, lo siguiente que paso fue un borrón para mi, recuerdo que jack decía algo muy animado, pero no recuerdo que era, toda mi vista se nublo y todo se volvió borroso , comencé a sentir calor y frio a la ves y fue cuando note la mirada preocupada de jack sobre mi, lo siguiente que recuerdo fue el piso frio y los guardias alrededor de mi. Cuando me vista se recupero un sudor frio recorría mi espalda y sentía nauseas. Seguía en la cárcel pero en un area que no reconocía, dos guardias me sostenían en la silla y una muchacha joven al parecer una secretaria me hacia una pregunta que tarde en entender-
-necesita que llamemos a una ambulancia? –negué con la cabeza-
-mi hermano –logre decir, y sentí nauseas de nuevo solo que esta ves peores, la chica corrió a un escritorio y tomo el teléfono-
-el numero, señorita –a duras penas logre decir el numero de teléfono, luego la escuche hablando con mi hermano por el teléfono pero yo no prestaba atención, me concentre en respirar normalmente y controlar las nauseas, cuando la joven se acerco de nuevo a mi ya me sentía mejor, aunque igual de debilitada- ya vendrán por usted, quiere agua o alguna otra cosa?
-agua –mi boca se sentía bastante seca, pero al tomar un trago de agua volvi a sentir nauseas asi que lo deje. No se decir cuanto tiempo pase ahí hasta que mi hermano llego junto con mi mama, me miro preocupado y corrió a mi, con mi madre detrás de el-
-te golpeo? –fue lo primero que dijo y me costo unos segundos saber de que hablaba-
-no, no , creo que fue solo un mareo
-hay que llevarla al hospital –dijo mi madre mientras tomaba mi mano y me ponía de pie-
-deja mama, yo la llevo –dijo matthew-
-yo puedo sola, de verdad
-solo dame la mano chris –dijo mi hermano, obedecí sin muchos ánimos y salimos de ahí, gracias a Dios el auto no estaba muy lejos asi que llegamos ahí sin caminar ni media esquina, cosa que no hubiera logrado nunca en ese estado, durante el camino respondí a todas las preguntas como podía. No, no tome nada en la cárcel, no, no tome alcohol la noche anterior, no, no estoy embarazada, no recuerdo si desayune o no, luego de la ultima respuesta mi madre comenzó a hacer hipótesis sobre como mi mala alimentación terminaría matándome, y llegamos al hospital. En emergencias me hicieron un chequeo y me mandaron a hacer unas cuantas pruebas de sangre, mi madre insistió en que llamaran a mi nutriólogo, y como nadie le dice que no a mi madre, mi doctor tubo que llegar una hora antes al hospital.-
-christine, cuanto tiempo –dijo con una sonrisa al verme-
-no me juzgue, me sentía bien
-si, me doy cuenta de eso, te sentías tan bien que faltaste a tus citas de los últimos seis meses y ahora apareces en emergencias
-usted es muy sarcástico para ser doctor
-y tu muy cabeza dura para ser psicóloga –el doctor Mayer, ha sido mi nutriólogo desde que tengo 14 años, es un señor de algunos 40 y tantos, de tez morena y alto. Comencé a tratarme con el cuando mi peso a los 14 era de 20 libras menos de lo que debía, desde entonces tenia revisión con el cada tres meses, solo he faltado a dos, no puede ser tan malo- veamos –se sento junto a mi, en una pequeña silla- has tomado tus vitaminas?
-las ultimas semanas no
-sigues la dieta?
-exactamente al pie de la letra? No
-que tal tu periodo? Es normal?
-totalmente
-cual fue la ultima ves que te pesaste?
-hace seis meses
-algún otro síntoma?
-no, hasta el episodio de hoy no
-depresión?
-no
-te sientes sola?
-oh vamos, usted es nutriólogo, pregúnteme si como mis vegetales
-tomare eso como un si, voy por los resultados, si es lo que creo podras irte a casa con la condición de que tomes tus vitaminas al llegar y sigas la dieta Christine, es muy importante, ah y vendrás mensual desde ahora
-gracias doctor
-cuídate Christine, ya hablamos de esto cuando tenias 14, y sabes lo que puede pasar
-si, lo se, puedo tener problemas hormonales y quedar estéril –el asintió serio y se retiro, segundos después entraron mi mama y mi hermano- no me maten –dije-
-estuviste al borde de morir tu sola –dijo matthew-
-tu nunca me haces caso, te dije que tomaras tus vitaminas y me dijiste ¨no las necesito¨. Mira lo que pasa por no escuchar y hacer lo que debes –y asi fue el resto del tiempo hasta que el doctor nos anuncio que me podía ir, fue un simple episodio causado por mi anemia crónica. Me dijo lo que ya sabia como por quinta ves y me fui a casa, mi mama insistió en quedarse hasta que yo cenara y tomara mis vitaminas, y asi lo hizo, incluso me dijo que si quería quedarme unos días en casa y me vi tentada a decir que si, pero la verdad sabia que me trataría como la niña enferma de 14 años y no quería eso, asi que les dije que no se preocuparan y se fueron a casa. Y esa noche no deje de pensar en jack.
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