Capítulo 22: "Revelada"
—Hace 17 años—
—Pasado—
Al día siguiente Eva caminaba con sus dos hijos al colegio, andaban todos callados en el camino — ¿Por qué mi madre no se ha molestado conmigo? ¿Acaso no sabe nada de lo que pasó ayer?— piensa Nima y siguió recordando su extraña reacción cuando la citaron por teléfono, se veía algo turbada pero no estaba molesta ni nada, sino inquieta e intrigada pero luego se calmó segundos después de la conversación — ¿Qué le habrán dicho?— Se pregunta.
Llegando al portón, Eva se despide cálidamente más sin embargo a Nima le mira en un tono serio como si supiera algo—Pórtate bien hija—dice como despedida, no da la media vuelta sino sigue de largo directo a la dirección, Nima se mantiene inquieta, quiere saber de lo que va hablar con la directora, se queda estática observando a su madre alejándose y escucha — ¡Oye! ¡OYE!— voltea hacia atrás de forma brusca y ve a su hermano decir— ¿No vienes a clase?— gira a sus alrededores, observando a todos los niños entrando a sus salones, en un aliento pasivo y de nervios, responde —Ahorita voy.
Mac arquea las cejas y frunce el ceño diciendo — ¿A dónde vas? Te van a regañar si no entras a clase
Nima se eriza turbada— ¡Te dije que ahorita voy! ¿O eres sordo?— contesta de forma pesada con ápice de fastidio por la insistencia de su hermanito
—Pero ¿A dónde vas?
—Ahss... al baño ¡Ya no me fastidies!— Parte terminando la frase y Mac se queda extrañado, musitando —Pero... el baño no es por allá.
Nima se escabulle por el jardín, es tan rápida y sigilosa que ni los mismos jardineros logran sentir su presencia, es como si fuera invisible, llega a la parte exterior de la ventana donde se encuentra la oficina de la directora, se recuesta por debajo del marco y pega su oreja sobre el muro usando su súper oído y escucha
<<Toc... toc... toc...>>
—Pasé adelante.
<<Clack shiiissssssttt>> (Sonido de la puerta abriéndose)
—Hay una representante que vino a verla
— ¿Cómo se llama?
—Dice que se llama Eva la madre de Nima, me dijo que usted...
—HAA... si, si ayer la cité, dile que pase adelante
—Si señora
Se escucha el taconeo de las pisadas tímidas de Eva, más el sonido del cojín del sofá deshinchándose por la sentada de la directora—Buenos días— saluda Eva
—Buenos días, siéntese
—Gracias
— ¿Tiene sed?
—No gracias
Pasan unos segundos de silencio mientras se escucha los glúteos de la directora tragando el agua—Jhaass que refrescante hehehe... tenía la garganta un poco seca— Eva se queda callada
—Bueno entrando al motivo de porqué la cité fue debido a ciertas situaciones que ocurrieron con su hija.
— ¡¿Situaciones?! ¡¿Qué hizo ahora?!— inquiere Eva en un tono alterada en la cual Nima traga saliva de lo tensa que se sentía.
—Ayer lastimó a un niño a tal punto que casi lo hiere de forma fatal.
—AHZZZ... ¡¿Qué?! ¿Qué le hizo?
Nima aprieta los puños de forma brusca susurrando— ¡Traidora!— sigue escuchando
—Tan solo fue una pelea y ella lo puyó con un lápiz, menos mal que llegó la profesora a tiempo, porque pudo haber terminado peor.
— ¡No puede ser!— se lamenta Eva
—Pero ayer su hija me contó que ese niño la tenía fastidiando toda la semana y que le iba a pegar si le acusaba con la profesora, en la cual ella actuó por desesperación.
— ¿Enserio?— inquiere Eva de forma extrañada
—Sí.
—No la expulsé debido a que fue en defensa propia y además un niño sometiendo a una pequeña como ella no es razón de caer en una actitud tan represiva de parte mía, tan solo me interesa saber la verdad y que haya justicia.
—Enserio le agradezco que haya sido tan condescendiente con mi hija
Nima suspira aliviada y de inmediato se tensa por escuchar lo siguiente
—Pero eso no es todo...— unos segundos de silencio—Le recomiendo que mande a su hija a un psicólogo para ver cuál es el detonante de su agresiva reacción, también para que la examinen a ver si puede mejorar su conducta.
Eva se queda callada
—Entiendo la reacción de su rostro, no estoy tratando de decir que su hija esté loca o algo por el estilo pues he notado una actitud muy extraña en estos días, bueno no yo, si no las profesoras que la han visto sentada sola en un banco observando a los niños de forma hilarante, inclusa la han escuchado riéndose sola, así que es mejor ir observando eso para ver en que se le puede ayudar.
—Comprendo y muchas gracias que estén pendiente de mi hija, lo tomare en cuenta
—Hehehe... no se preocupe, nosotros tampoco no nos limitamos en la educación de sus hijos sino también estamos al tanto de su salud física y mental.
—Si muchas gracias, y... ¿Hay otra cosa que quiera contarme?
Nima se muerde los labios, nerviosa, esperando escuchar lo que le hizo a la secretaria
—Sí, hay algo más...— se oye un gabinete abrirse, luego una hoja de papel finalizando con un "Click" de lapicero—El psicólogo del colegio es muy bueno, tiene muchos años atendiendo niños y en peor estado, creo que se llama Raúl Alvarado, llévele esta carta para que le dé una cita enseguida.
—Se lo agradezco mucho.
Nima vuelve a suspirar de forma confusa pues no le contó sobre el otro incidente — ¿Qué extraño?—piensa, enseguida escucha
—Queremos lo mejor para sus hijos...—Un segundo de pausa— oiga, tengo una duda
— ¿Si?
—Su hija y usted tienen el mismo color de pelo pero está, tan bien pintado que parece natural ¿En dónde se lo pintan?
—Haaa... si, eso hehehe... muchas gracias bueno, eehh... yo antes me lo pintaba con una vecina y después aprendí y me lo pinto sola.
— ¿Sola? Y ¿Cómo le hace?
—Bueno no sola, Sola, mi esposo me ayuda y yo se lo pinto a mi hija
Nima chita de la risa tapándose la boca —Eres mala mintiendo, mamá— piensa
—Mmm... ya veo, sí, hay quienes se lo pintan solos pero a usted le sale estupendo, dígale también a su esposo que tiene potencial para ser peluquero Hehehehehe...
—Sí, Hehehehehehe...
—Hehehehe... si y, también tengo otra duda
— ¿Ajam?
—Me di cuenta que las dos tienen el mismo color de ojos, violeta como el de su cabello.
—HAAA... si, eso hehehe... si, nos gusta ese color
—Si me imagino pero hay algo extraño...—Un segundo de pausa—Esa tonalidad de ojo no es natural y a ustedes se le ven como si fuera legítimo.
—Es que mi madre tenía esa condición especial en sus genes y nos las pasó a nosotras
—Mmmm... interesante, como quisiera a ver tenido esa condición, si eso se pudiera decir suerte ¡Claro! y tengo otra curiosidad ¿De dónde es usted?
— ¿Por qué me pregunta eso?
—Lo siento, lo siento, no quería incomodarla, no pensé que mi pregunta la turbara.
—Ah, no para nada, tan solo me inquieta su curiosidad
—Es que la veo a usted y no parece nacida de acá
—Sí, es que vengo de un lugar muy lejos
—De casualidad ¿Es Alemana?
—Eeehh si... ¿Cómo lo supo?
—Hehehe... lo que pasa es que mi esposo es alemán y conozco bien como es su acento y me sonaba un poco al suyo.
—Mmmm... ok, bueno le acertó muy bien
—Gracias
—Si no hay más duda, me voy a retirar
—Sí, tengo otra ultima duda
— ¡¿Cuál?!— inquiere Eva en un tono incomoda
— ¿Cómo llegó acá?
—Eehhh... mi llegada a este país es una historia muy larga que no ha todo el mundo le cuento, así que solo me limito a decirle que me fue sorpresa llegar acá ¡¿Entendido?!
—Si— asiente en tono pensante
—Muchas gracias por estar al pendiente de mi hija ¡hasta luego!
—Hasta pronto, Eva.
Eva cierra la puerta un tanto perturbada por escuchar su nombre en esa desafiante voz como si le dijera "Nos volveremos a ver", Nima sale corriendo a su clase antes de ser descubierta.
La directora hace una llamada mientras observa el jardín del patio exterior por su ventana...
<<Tuuu... Tuuu... Tuuu... Clakc... >> (Sonido de la llamada)
—Buenos días.
—Buenos días, soy la serpiente seis tres seis.
—Hola seis tres seis ¿Cuál es su nuevo reporte?
—Hoy confirmé el encuentro con el experimento y si es al quien estamos buscando, ahora estamos en luz verde.
— ¡Excelente!
—Solo necesito que me hagan un favor.
— ¿Cuál?
—A la niña la estoy refiriendo a un psicólogo de este colegio y necesito que lo... bueno ustedes me entienden.
— ¡Perfectamente! ¿Para cuándo lo necesitas?
—Lo más pronto que puedan, necesito saber que de utilidad nos puede servir
—Afirmativo, enviaremos a nuestro mejor científico en el campo, obtendrás tus resultados.
—Excelente, muchas gracias
—A ti, estaremos al contacto
—Ok, hasta luego
... ... ... ... ... ... ... ... ...
A los dos días en una tarde de camino al colegio, Nima y su madre andaban discutiendo pues ella no quería ir al psicólogo, diciendo —Mamá ¿Por qué tengo que ir? ¡No estoy loca!— Eva sigue caminando en un gesto estresada, respondiendo— ¡Porque si! Hija, es por tu bien, en ir al psicólogo no significa que estés loca— Nima cruza los brazos objetando
— ¡Claro que sí! ¿Por qué otra razón en ir para allá?
Eva voltea de forma pensativa diciendo —Mmmm... hay personas que van para sentirse mejor y no estar deprimidas.
—Pfsss... Vhaaa... yo no estoy deprimida
—Si pero te ríes sola
— ¡¿Y eso QUÉ?! Todos los estúpidos de mis compañeros ríen, hasta el llorón de mi hermano ¿Porque es raro en mí, el que me ría?
Eva suspira fastidiada pues su hija no comprende para nada lo que le está tratando de decir, piensa y ofrece—Hija, si vas al psicólogo dejare que salgas a la calle con la condición de que no hagas nada fuera de lo normal.
— ¿Hablas enserio?— inquiere la niña con los ojos brillosos, Eva en un gesto de rendición afirma con la cabeza— ¡Pues vamos!— exclama entusiasmada agarrándole la mano.
Llegando al consultorio del psicólogo estaban las dos sentadas esperando, mientras que la secretaria tocaba a la puerta anunciando —Ya llego la paciente.
—Dile que pase adelante.
Entra Eva con su hija hasta que es detenida por el mismo psicólogo— ¡Un momento!—Extiende la palma— Solo la paciente puede entrar, usted puede esperar afuera—Eva se incomoda un poco, observa a su hija pero sede y se retira, ahora estaba Nima asolas con aquel hombre.
Nima sabe que esta persona está preparada en buscarle su debilidad, su verdadero ser a pesar de que ella cree que no está loca, no quiere dar indicios de sus desquiciados placeres, se le ocurre un plan, engañarlo y hacerle creer que no tiene nada malo.
—Hola Nima ¿Cómo estás?— pregunta aquel calvo y bigotudo hombre con una delicada sonrisa
—Hola estoy bien y ¿Usted?— finge una interesada cortesía
—Estoy bien preciosa, cuéntame, he escuchado que es tu primera vez en el colegio, así que no se te ha sido fácil adaptarte ¿No es verdad?
—Bueno, más o menos pero ahí voy, bien ¡Nada me detiene!
—Entiendo y... ¿Has hecho alguna amiga?
—No
— ¿Por qué?
—Porque no la necesito
— ¿Por qué piensas eso?
—Eehh... porque todas esas niñas son unas tontas y no quiero andar con ninguna.
— ¿Algunas de ellas te han herido?
—No
— ¿Y porque sacas esa conclusión?
—Porque hacen cosas que yo no le encuentro sentido
— ¿A si? ¿Cuáles?
Siguen pasando los minutos hasta convertirse en horas y Nima sin darse cuenta, expresa lo que tiene en su malévolo ser, el psicólogo consigue datos muy interesantes sobre la hija del experimento y lo va anotando en su cuaderno
"Es impulsiva, inteligente, de actitud dominante, le cuesta los cambios, le gusta tener la razón, muestra indicios de prepotencia, le gusta andar sola y rechaza lo que no considera necesario, incluyendo a las personas, si es de utilidad los usa para su propia conveniencia, en pocas palabras le gusta manipular"
El doctor termina de hacer sus anotaciones, coloca su bolígrafo en una esquina de la mesa, le pregunta a la niña— ¿Qué te gusta hacer?— enseguida desliza su mano empujando aquel bolígrafo y este cae al suelo, él observa a Nima y ella solo responde —Eeh... me gusta Mmm... nadar en la playa— pasan los segundos y ella no recoge el bolígrafo, aquel doctor se agacha y lo coge, anota en su cuaderno
"No recogió el bolígrafo, muestra indicios de que es muy poco colaboradora"
El doctor abre una gaveta de su escritorio, diciendo —Bueno pequeña ahora vamos a jugar un divertido juego—saca unas láminas con manchas negras sin ningún sentido aparente, añadiendo— ¿Ves estas manchas?
Nima asiente con la cabeza, el doctor continua—Quiero que me digas ¿qué logras ver en ellas?
Observa detalladamente, no logra distinguir nada hasta que de repente ve una figura de un perro abierto por el estómago, ella intuía el truco del doctor a ver si tenía una imaginación retorcida o algo parecido, así que lo engaña diciendo—Veo un jardín de flores
— ¿Estas segura?
Afirma en un tono seguro sin mirarle a los ojos pero el doctor observa que sus dedos se mueven de forma ansiosa como si tocara un piano invisible, así que continua con otra imagen— ¿Y qué vez aquí?
Nima mira la imagen con detenimiento y distingue un gato desparramando sus tripas como si hubiese sido aplastado, dice—Veo... Mmmm... una meseta de flores sobre un rio.
—Mmm... interesante— Observa fijamente los ojos de la niña sin que ella lo vea a él, cambia la imagen— ¿Qué vez aquí?
Nima ahora observa un grupo de niños siendo brutalmente mutilados sobre el suelo ahogado en un mar de llamas, ella responde—Eeehhh... veo abejitas posándose sobre varias flores en un jardín.
Pasan unos cuantos minutos y termina esa etapa, ahora el doctor le propone—Bueno chiquita, necesito hacerte unas cuantas revisiones médicas—Saca de su maletín negro una jeringa muy larga— ¿A ti no te dan miedo las agujas?
Nima niega con la cabeza—Excelente, eres una pequeña muy valiente ¿Verdad?
—Si obvio que soy valiente, no le tengo miedo a una tonta aguja, solo los débiles le tendrían miedo a una.
— ¡Qué bueno!
Le pasa un algodón en su brazo y le penetra la aguja, Nima no gime ni nada para no mostrar indicios de debilidad, el doctor termina de extraer la sangre, saca la aguja y enseguida nota en el momento que le coloca la curita que su herida desapareció—Ooohh... sanas muy rápido— admira el extraño doctor.
—Sí, así soy yo ¡Demasiado increíble!
—Bueno pequeña hoy se termina esta sesión, muy pronto nos volveremos a ver ¡Toma!— saca de su bolcillo una chupeta y se lo entrega a la emocionada niña, ella no agradece metiéndose la chupeta en la boca, diciendo—Adiós doctor.
—Adiós pequeña
La alegre niña sale de su consultorio a donde su madre, Eva se dirige al doctor diciendo—Y... ¿Esto es todo? ¿Ella está bien?
El doctor en un tono serio finge estar relajado, sonríe diciendo—No se preocupe, su hija está bien, nada fuera de lo normal, respondió positivamente a todas la pruebas, tan solo la pequeña necesita más atención y que logre socializar con sus compañeras pero vamos a dejar que ella misma tome la iniciativa, en caso de no haber mejoría, tráigamela para comenzar una terapia.
—Oohh... muchas gracias, enserio me alivia escuchar eso, pensé que ella tenía algo malo y tomare en cuenta lo que me dijo.
—Excelente, bueno cuídense, hasta luego.
—Adiós.
El doctor entra a su oficina y hace una llamada.
<<PIIIIII... PIIIII... PIIIII... Clack...>> (sonido de la llamada)
—Haló ¿Quién es?
—Hola serpiente seis tres seis soy el científico Búho Gris
—Aaahh... es usted doctor
—Sí, ya le hice las pruebas a la niña
— ¿Y qué tal?
—Bueno la pequeña muestra indicios de "Megalomanía" y por lo poco que logré percibir también muestra rasgos de "sociopatía"
— ¿Qué es eso?
—La megalomanía es un trastorno de personalidad extremadamente narcisista cuando una persona está influenciada en un concepto exageradamente grandioso de sí mismo con una autoestima alta que les lleva a sesgar, alterar o filtrar la realidad.
Y la sociopatía es un trastorno también de personalidad antisocial, en pocas palabras hace que una persona pierda empatía sobre otro ser vivo y de las normas sociales, siendo más directo, ella ignora el sufrimiento ajeno, imponiendo el estado que sienten pues les gustan sentir sensaciones fuertes ya que se aburren con facilidad y no logran sentir y manifestar el amor.
— ¡Ya veo! ¿Entonces la niña nos será un problema?
—No necesariamente, podemos valernos de esos trastornos para manipularla como nosotros queramos.
—Interesante ¿Y cómo lograremos eso?
—Solo el tiempo nos dará el momento idóneo para actuar, la niña es una bomba de tiempo y por lo visto no está muy complacida con sus padres, debemos vigilarla y esperar el momento perfecto cuando estalle, solo así procederemos con mi plan.
— ¿Y cuál es su plan?
—Bueno venga a mi oficina y se lo cuento, llevaré el reporte a la orden negra.
— ¡Excelente!
Continuará...
Hola queridos "Protylectores" no quería lanzar este capítulo para seguir con el paralelo pero debido a mi situación actual tuve en la obligación de hacerlo, espero que les haya gustado. Siguiente intriga: Nima por lo más que pudo intentar no logró vacilar al doctor en la cual la pequeña si sufre de trastornos mentales, en pocas palabras está más tostada que un waffle (O lo que se le ocurra a ustedes) ¿Cuál será el plan del doctor? ¿A qué se refiere con bomba de tiempo? ¿Qué pasará con Eva y Marcos? ¿Qué hará Nima para que estalle? Todo eso lo sabrán en el siguiente capítulo, un saludo ^^
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