Capitulo 57: Profundamente tuya

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Capitulo 57: Profundamente tuya

Hades.

Mi caballero hipnótico no llevaba más que unos cortos pantalones y un delantal que dejaba su musculosa espalda y torso ejercitado a la vista, mientras cocinaba de espaldas a mí.

Pareció percibir mi presencia o no lo sé, tal vez me vio con los ojos que tenía en la espalda y se volteó hacia mí, sus ojos dorados cruzándose con los míos a la distancia robándome el aliento, mi corazón desenfrenándose y mis mejillas ardiendo en sonrojo.

¿Algún día dejaría de sentir esto por él?

Una de las comisura de sus labios se estiraron en una ligera sonrisa.

—Buen día conejita —susurró Hades—, ¿tienes hambre?

Uhm, ahora que lo veía, tenía hambre, pero no de comida precisamente.

«Cálmate Nube, joder, siempre piensas en sexo».

Era imposible evitar pensar en sexo con él.

—¿Sigo soñando? —murmuré— creo que nunca te había visto cocinar en mi vida.

Él volteó los huevos con la espátula y luego lo colocó en un plato como todo un chef profesional.

¿Había algo que Hades Parker no supiera hacer bien?

—Me relaja cocinar de vez en cuando —dijo—, hice un curso de cocina.

Por supuesto, evidentemente Hades Parker parecía haber estudiado todas las carreras como Barbie.

Fui al taburete y me senté.

—¿Qué ocurrió? Es decir, siento que tuve el sueño más loco de mi vida —dije—, me golpee en la cabeza con una fuente, golpee a alguien hasta hacerla sangrar en la cara y luego vi que te arrollaron.

—No fue un sueño —dijo Hades arreglando los platos.

¿No?

Lo miré expectante, él se volteó hacia mí acercándome un plato hasta colocarlo frente a mí, lucía muy apetitoso, se acercó a mi lado y se quitó el delantal colocándolo en la encimera tomando asiento, coloqué una mano en su abdomen desnudo sobre sus abdominales sintiendo su respiración tranquila, él acarició mis mejillas con sus enormes manos, sentía que la ansiedad se me iba, sus ojos observándome con fijeza.

Cada vez que nos tocábamos parecía como estar en casa.

—Estabas muy fuera de ti, tuve que tratarte con hipnosis —susurró Hades—, temí que no volvieras a despertar.

¿Tanto me había descontrolado?

—¿Cuanto tiempo ha pasado? —pregunté.

—Es la tarde del domingo —dijo—, te llevé a hacer unas placas en la clínica te vio un neurólogo, ya estas bien, necesitaras algunas vitaminas.

Oh, entonces solo una noche y gran parte del día.

Guao.

¿Todo eso había pasado?

—Pero... ¿qué ocurrió? —pregunté.

Necesitaba saber si todo lo que pensé que sucedió fue real, sentía mucha confusión.

—Después de que golpeaste a Jenny corriste muy desorientada —explicó Hades—, mi agente de seguridad te empujó antes de que te atropellara un auto.

—Oh Dios mio —susurré sintiéndome culpable— ¿Él está bien?

—Lo estará, solo se dislocó el brazo y unos golpes —dijo y negó con la cabeza—, es su trabajo, se le paga por resguardarnos.

—Creí que habías sido tú —confesé—, me asusté muchísimo.

—Iba a ir por ti, pero él me lo impidió.

Menos mal, si algo le hubiera pasado a Hades, no me lo perdonaría.

—Nuestro héroe, deberías aumentarle la paga —susurré, él sonrió y afirmó con la cabeza, aunque claro, ese era su trabajo y debían de cobrar bastante bien trabajando para Hades Parker.

—¿Y Zeus y su novia? —pregunté.

—Presos —soltó un suspiro—, se llegó al acuerdo de un año de cárcel si entraban a un centro de rehabilitación esta vez de forma forzada, ambos aceptaron.

Guao, ahora estarían tras las rejas un año.

Me había perdido de demasiadas cosas.

—Eran 3 personas las que entraron a mi casa a robar —comenté.

—La tercera persona la encontraron muerta hace varios días por sobredosis —dijo Hades—, no hubo nada qué hacer.

—¿Quién era? ¿lo conocía? —pregunté.

Hades se mantuvo inexpresivo.

—No, solo era un drogadicto, bipolar —respondió.

¿Uh?

—¿Lo sabías? —pregunté—, ¿que Zeus y Jenny estaban involucrados?

—Había sospechas —murmuró Hades.

Lo miré, debía de ser muy duro para él que su propio hermano lo hubiera traicionado de esa forma.

—Lo siento —susurré.

—Comamos —dijo Hades—. Te llevaré a tu casa, debes tener reposo absoluto y mañana tienes clases.

Estaba bien para mí, solo tenía mucho sueño a pesar de estar tanto tiempo dormida.

—Vale —murmuré.

Comimos, y tal cual lo creí, Hades tenía una sazón increíble en la comida.

¿Había algo que este hombre no hiciera bien?

Creo que no.

Después de desayunar, fui a bañarme, había ropa en la cama, un vestido sencillo de color carmesí, y ropa interior, siempre Hades cuidándome.

Y vaya que tenía buen gusto.

Salí de la habitación, Hades se terminó de colocar una franela en medio de la sala.

—No dormimos juntos —comenté.

Él me miró frunciendo débilmente el ceño.

—¿Quién dijo que no? —preguntó.

Ah, había asumido que no porque se vistió en la sala.

—Desde que empezamos a compartir la cama me gusta dormir con tu compañía —continuó diciendo.

Sonreí un poco sintiendo mis mejillas sonrojarse.

—¿Dónde estamos por cierto? —pregunté mientras entrábamos al ascensor.

—Es uno de mis apartamentos, lo construí yo —confesó.

Ah.

Como no, debí suponerlo.

—Ya está habitado —supuse.

—Sí, el Penthouse es mío —continuó.

—¿Hay algo en lo que no seas perfecto? —solté.

Después de que las palabras salieron de mi boca, me di cuenta de lo que dije y mis mejillas se sonrojaron.

«Siempre desbordando amor, Nube».

Él colocó la llave maestra para tocar el botón y se cerraron las puertas del ascensor para seguidamente mirarme con una leve sonrisa ladeada.

—En intentar leer la mente. —confesó.

Estábamos a una buena distancia, pero sentía que en el espacio cerrado la intensidad me impulsaba hacia él y nos atraía.

—Menos mal no puedes leer mi mente —confesé—, porque pienso muchas cosas.

De verdad que si Hades leyera mis pensamientos, ya hubiera huido de mí por acosadora sexual.

—¿Por qué? —Hades se acercó lentamente hacia mí— ¿qué piensas Nube?

Me quedé sin aliento cuando se detuvo frente mí, no me tocaba pero sentía que el corazón latía desenfrenado a mis oídos, él se inclinó hacia mí, sus ojos dorados profundizándose en los míos, robándome el aliento.

—¿Cosas sucias? —susurró Hades.

Dejé de respirar.

—Todo de ti me grita —continuó diciendo Hades— y me indica que te haga mía una vez más.

Tragué pesadamente saliva.

—Pensé que yo estaba de reposo —susurré, joder, me encantaba su seducción, que leyera en mi cuerpo todo lo que quería que me hiciera.

—Podemos romper las reglas un poco —se inclinó, sus labios rozando mi cuello en ligeros besos y jadee.

—¿No será peligroso? —pregunté, no entendía por qué seguía hablando sin sentido, necesitaba que alguien me tapara la boca con cinta.

—Tienes razón —dijo Hades y entonces se comenzó a separar de mí.

No.

Estaba en llamas, no podía alejarse de mí simplemente después de calentarme por la torpeza de mis palabras.

«Joder, debes aprender a callarte Nube».

Lo sostuve de los hombros y pegué mi pecho al suyo, alzándome de puntillas, solo que aun así apenas le llegaba al cuello, él inclinó la cabeza a un lado, sus ojos deslizándose por mi rostro hasta detenerse en mis labios.

—No te aparte de mí, Liebe —susurré—, soy tuya; profundamente tuya.

Hades estiró la comisura de sus labios en una sonrisa que me pareció siniestra y alzó una mano al numerador tocando el botón rojo deteniendo el ascensor.

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Uuuuuuuuy papi Hades, me acaloras jajajaj falta un cap más, recuerda votar para tener mucho dinero :D

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