Capitulo 28

Pasó el mes de mayo y llegó junio, el final del curso y el comienzo de las vacaciones de Jisung. El último día de clases hicieron un festival de despedida con todos los niños y los profesores.

Asistieron los padres y todas las familias. Minho también se presentó. Jeongin se alegró porque de alguna forma seguiría conectado con el mejor profesor que había tenido hasta el momento a pesar de tener que irse al instituto.

El tiempo pasaba muy rápido, apenas acababa de empezar el verano y se acercaba el día en el que se irían de vacaciones a la playa.

Minho había reservado habitación en un hotel muy caro y Jisung no se sentía para nada cómodo con ello. Pero cada vez que se lo repetía a Minho este lo ignoraba por completo.

Después de muchas discusiones en las que Jisung soltaba una charla sobre la igualdad de condiciones y lo innecesario que era gastarse tanto dinero y de que Minho solamente le respondiera mirándolo con una sonrisa sin articular palabra. Jisung comprendió que era inútil tratar de cambiar los planes.

Llegó el día en el que las maletas estaban listas y en la puerta, pero Minho no aparecía por ninguna parte.

Dijo que saldríamos a las doce, pero ya es la una y media. Me ha dicho que la reunión acabó y que vendría corriendo, pero... ¿y si algo le pasó? Sé que llega tarde siempre a todos los sitios, pero nunca tarda un minuto cuando se trata de nuestros planes.

¡Ding Dong!

―¿Qué ha pasado? Me tenías preocupado.

―No ha sido nada, solo un inversor muy pesado.

―¿Pero qué pasó para que tardaras tanto? No me creo que no fuera nada.

―Solo quería que me fuera con él de gira, pero ya se acabó, ya hemos cortado toda relación con él y su empresa.

―¿De gira?

―Quería que fuera la imagen de su campaña y me fuera de viaje haciendo entrevistas y negocios etc, etc.

―¿Y eso no sería bueno para ti?

―¡Pues claro que no! Querían que dejara de lado la cadena y me fuera a hacer de modelo. Y ya sabes que esas cosas no me gustan. Además... eso me tendría alejado de ti y no podría soportarlo.

Minho abrazó al castaño y lo besó con cariño mientras acariciaba su pelo.

―Ejem... Deberíamos irnos, o perderemos el vuelo.

―¿No puedo besarte?

―Ya tendrás tiempo de hacerlo cuando lleguemos.

―¿Podré besarte en la playa, en público?

―Eso no.

―¿Y cuando no haya nadie?

―Puede.

Cogieron las maletas y se fueron al aeropuerto.

En la playa los días pasaban aun más rápido. Minho leía en la sombra mientras Jisung se quedaba en el agua por horas. Paseaban juntos por la arena. Desayunaban, comían y cenaban juntos.

Se despertaban el uno al lado del otro. Solo se separaban para ir al baño y no siempre era así.

Alquilaron unas tablas de surf y Minho trató de transmitirle sus conocimientos al joven maestro, pero fue en vano. Después de mil intentos Jisung se rindió y se fue a la toalla a reponer fuerzas.

Mientras bebía de una botella de agua en la orilla observaba cómo Minho se adentraba en el mar y se colocaba de pie en la tabla cuando se formó una gran ola.

Su cuerpo se movía ligeramente hacia los lados y recorrió la ola de una punta a otra. Alargó una mano para acariciarla como si fuera lo más simple del mundo. Hacía que pareciera fácil.

Cuando se rompió por completo la ola Minho se tiró al agua y nado hasta la orilla. Salió del agua agarrando la tabla bajo su brazo.

Tenía el pelo mojado cayéndole por las mejillas, todo el cuerpo empapado y la luz del sol hacía que las gotas de agua brillasen sobre sus hombros robustos y sus abdominales marcados.

El bañador se le pegaba a las piernas y dejaba intuir lo que escondía debajo. Con semejante vista, Jisung no pudo controlar sus instintos y cogió su camiseta para cubrirse la entrepierna antes de que su amado llegara a la toalla.

―¿Qué te ocurre? Estás todo rojo.

―N-no es nada.

―Estás muy colorado, puede darte un golpe de calor, deberíamos irnos ya, venga vámonos.

―Ahora no puedo.

―¿Por qué no puedes? No te hagas el duro, con esas cosas no se juega.

―Te he dicho que no es nada, quédate tranquilo.

―¿Por qué tienes la camiseta ahí?

―¿Eh?

―¿No me digas que...?

―¿Qué?

― ...

―Te dije que no te preocuparas.

―Ay Jisung... siempre estás pensando en lo mismo.

―Es culpa tuya...

🙀

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