①②

« Harry »
Me acerqué al horno, sacando la nueva pizza que yo mismo había hecho mientras Candy se había quedado en el salón, con su ordenador. En la cocina aún estaba presente el olor de la pizza quemada que había intentado hacer ella, y que había terminado en la basura. Aquella maldita pizza que había interrumpido nuestro beso.

Cogí la bandeja donde estaba la pizza, con los guantes de cocina puestos ya que no quería quemarme como Candy cuando intentó sacar la pizza quemada, gritando mi groserías y yendo directa a la pica para poner sus manos bajo agua fría. Era tan adorable. 

Puse la pizza sobre un plato y cogí una botella de agua y dos vasos para llevarlo todo al salón. Candy, al verme llegar, sonrió y cerró su portátil, dejándolo a un lado, a la vez que movía la manta con la que estaba cubriéndose para dejarme sitio en el sofá. Sonreí, dejando el plato, los vasos y el agua sobre la mesa y sentándome al lado suyo.

— Perdón por el desastre de antes – se disculpó por milésima vez –. De verdad que lo siento mucho. Soy una pésima cocinera... – suspiró.
— No pasa nada, Candy. Yo me encargaré de la cocina a partir de ahora – bromeé, cubriendo mis piernas con la manta, ya que a pesar de la calefacción y de la chimenea, hacía mucho frío aún.
— No tienes por qué, Harry – negó con la cabeza.
— Quiero hacerlo. Me gusta cocinar para mi chica – sonreí, mientras partía la pizza.
— No soy tu chica...
— Todavía.
— Eres tan malditamente perfecto que es muy difícil llevarte la contraria, ¿sabes? – bufó, sentándose bien, de cara a la mesa.
— ¿Estás afirmando que serás mi chica?
— No todavía – rió.
— Pero algún día. Lo conseguiré, lo sé.
— Con lo insistente que eres, seguro que conseguirías hasta que un manzano diera cerezas.
— Con lo insistente que soy y con la carita bonita que tengo – murmuré, sonriéndole coqueto.
— Oh vamos, Harry – rió.
— ¡Eso me dijiste hace unos días!
— Eres un engreído.
— Vamos a comer, que se enfriará la pizza – reí, sin quitarle la razón, mientras le pasaba un trozo de pizza.
— Cambias de tema porque sabes que tengo razón.
— Candy, no es que sea un engreído, es que me quiero tal y como soy. Creo que tengo una cara bonita, un cuerpo bonito y una voz bonita. ¿Hay otros mejores que yo? Sí, miles. Pero yo me gusto tal y como soy – me encogí de hombros, cogiendo otra porción de pizza para mí –. Y eso es algo que deberías aprender a hacer.
— ¿Qué dices? – preguntó, arqueando una ceja.
— Candy, eres preciosa... – sonreí, mirándola – Eres tan bonita que a veces hasta me duele mirarte. Y sin embargo crees que eres poca cosa. Como me gustaría hacerte ver lo equivocada que estás... – me encogí de hombros nuevamente, mientras daba un mordisco a mi pizza.
— Harry... – murmuró, mirándome sonrojada.
— Guapa.
— Tonto.
— Preciosa.
— ¡Harry!
— ¡Come y deja de reprocharme y entonces me callaré! – reí.
— Bien.

Candy frunció la nariz de una manera adorable y empezó a comer su porción de pizza mientras me iba mirando de reojo. Cuando terminamos la pizza, aparté el plato hacia el fondo de la mesa para poder subir los pies sobre ésta. Candy sonrió y se puso de pie para echar un par de troncos de leña a la chimenea antes de regresar a mi lado y acurrucarse sobre la manta.

— ¿Sabes? Me gustaría que pudiéramos estar así para siempre... – susurré, subiendo sus piernas sobre las mías.
— Se volvería aburrido.
— Nada puede ser aburrido contigo a mi lado.
— Harry, por favor...
— Perdón, sé que soy muy cursi a veces... pero es que me tienes tan loco, muñeca.

Candy sonrió con timidez y bajó la mirada. Yo acaricié sus piernas por encima de los leggins que llevaba, para luego tirar de ella para que quedara un poco más cerca. Me atreví a acariciar su mejilla, yendo muy poco a poco, ya que no quería que se pusiera nerviosa por mi cercanía.

— Creo que tu despiste en la cocina nos ha interrumpido antes en algo importante, ¿no? – susurré.
— Uhm no... no lo creo...
— Mientes fatal... – reí levemente, acercándome a ella.
— Harry... – murmuró nerviosa, separándose.
— Pero... antes querías besarme.
— Antes mis hormonas me han traicionado.
— ¿Tengo que ponerme a partir leña sin camiseta para que me beses? – arqueé una ceja.
— Puede ser – sonrió ampliamente.
— Eso es muy superficial, querida Candy.
— Harry – se quejó –, sabes que me pone muy nerviosa todo... esto – dijo, señalándonos a ambos.
— Tienes que ir acostumbrándote... tú misma lo has dicho: vas a acabar siendo mi chica.
— ¿Si te doy un beso en la mejilla te vale?
— No.
— ¡Harry! – rió, golpeando suavemente mi hombro.
— Venga, ya me has besado una vez.
— Ahí me pillaste con las defensas muy, muy – recalcó – bajas.
— ¿Te tengo que decir cosas bonitas como esa noche para que accedas a besarme?
— No voy a caer tan fácil hoy.
— ¿Ah no? ¿Ni siquiera si te digo que eres la chica más preciosa que he visto en mi vida?
— Ni siquiera así.
— ¿Ni si te digo que desde el primer momento en qué te vi, supe que lo que iba a haber entre nosotros iba a ser especial?
— No hay nada "especial" entre nosotros todavía, Harry.
— Está empezando a haberlo... – susurré, acercándome más a ella.
— Harry... – susurró, aquella vez sin moverse.
— Me encanta mirarte a los ojos... – murmuré, ya rozando sus labios – Me encanta como frunces la nariz cuando te resignas a aceptar lo que digo aunque no quieras o cuando te enfadas. Me encanta como te sonrojas cuando te digo cosas bonitas, o como sonríes cuando te digo lo guapa que eres... Me encantan las pequitas que tienen tus mejillas, son tan adorables que solo puedo pensar en besarlas todo el tiempo. 
— Está bien, Harry... – susurró, sonriendo pero negando con la cabeza – bésame ya.

Sonreí inmensamente al oír cómo me pedía que la besara y ahuequé mi mano derecha sobre su mejilla izquierda para terminar de hacer desaparecer la distancia que había entre nosotros, empezando un beso muy suave. Ya empezaba a conocer bien a Candy, y sabía que no quería un beso acelerado, así que simplemente moví mis labios sobre los suyos con cariño. Ella sonrió, siguiendo mi beso, mientras su mano derecha se ponía sobre la mía izquierda, que descansaba sobre el sofá. Sus dedos suavemente se enlazaron con los míos mientras mi lengua se tomaba la libertad de abrir sus labios lentamente, pidiendo permiso, que ella al principio pareció denegar, pero que luego accedió.

Sentí como si miles de mariposas revolotearan por todo mi estómago, auto cediéndose el derecho a hacer que me sintiera como un quinceañero loco por una nueva chica. Y es que así me sentía con Candy: joven, loco, y enamorado. Lentamente, se separó unos centímetros de mí, pero las mariposas no desaparecieron.

— ¿Contento? – susurró en tono de broma.
— Contento estaría si pudiéramos besarnos eternamente... – no mentí, mientras bajaba mi mano de su mejilla a su otra mano, para también enlazarla con la suya.
— Eres tan cursi, Harry – rió levemente –. Ahora veo al chico de la carta de amor.
— Me gustas tanto...
— Ya basta, Harry – rió nuevamente, separándose un poco –. Apenas nos conocemos, no puedes estar tan "loco" por mí.
— ¿Que no? Solo puedo pensar en ti, Candy.
— Estás loco... – negó con la cabeza, inclinándose hacia la mesa para coger otra porción de pizza.
— Por ti, muñeca.
— No, naciste así, Harry – afirmó antes de seguir comiendo.

Reí levemente, inclinándome yo también a por un trozo de pizza y seguir cenando mientras la miraba a ella, peleándose con el queso derretido, ya que por más que estiraba, se formaba un hilo que no se rompía ni para atrás. Reí al verla y me acerqué, dando un mordisquito al hilo de queso, haciendo que ella pudiera tragarse la porción de pizza que había mordido. 

— Quiero besarte otra vez – susurré cerca suyo.
— Harry, déjame comer, ¿quieres? – rió, separándose – No te voy a besar si estamos llenos de queso y tomate, es asqueroso.
— En tus labios nada puede saber asqueroso... – seguí, acercándome de nuevo.
— ¡Harry, por dios! – exclamó, apartándome.
— Vale, vale. Te dejo comer si prometes que me besarás de nuevo luego.
— No sé si querré besarte luego, Harry – rió.
— Pues me besarás aunque no quieras.
— Eres muy pesado.
— ¡Venga, muñeca! ¡Es solo un beso!
— Para mí es más que un beso, Harry... – murmuró, bajando la mirada.
— Pero Candy... – susurré, acariciando su mejilla – si ya lo has hecho dos veces, puedes hacerlo mil más. No tienes que ponerte nerviosa. Respetaré todos los límites que pongas. Me detendré en cuanto tú me lo digas. No te tocaré más de lo que puedas soportar. Pero por favor... Tus labios son demasiada tentación para que no me dejes besarlos, muñeca... 
— Dios mío, Harry. ¿Qué fui en otra vida para que alguien como tú me quiera tanto? ¿María Teresa de Calcuta? ¿Ghandi?
— No sé qué fuiste en otra vida, Candy, pero en ésta eres la persona más maravillosa del jodido mundo y solo quiero besarte hasta que se nos acabe el tiempo.
— Harry... – susurró, sonrojada.
— Eres lo mejor que podría pasarle a la vida de cualquiera, Candy.
— Harry estás yendo muy rápido...
— ¿Muy rápido? – pregunté algo confuso.
— Hace nada que nos conocemos, Harry – susurró, separándose –. No puedes haberte enamorado de mí. No puedes quererme tanto.
— ¡Claro que puedo!
— Harry, por dios... – negó con la cabeza.
— ¿Qué pasa? ¿Tú no me quieres?
— Te tengo... – paró un momento, en busca de una palabra adecuada – aprecio. Pero Harry, hace un mes que nos conocemos, y de hecho, solo una semana que hablamos. No ha habido tiempo para que te enamores.
— Estudios científicos demostraron que es posible enamorarse de una persona en ocho minutos.
— No digas tonterías – murmuró, apartando la mirada.
— No son tonterías. Es la verdad, Candy.
— Solo... tómatelo con más calma, ¿sí? Me gustas pero... estás yendo demasiado rápido.
— Está bien... trataré de tomármelo con más calma... – murmuré disgustado. No me gustaba esa conversación.

Bajé la mirada, viéndome seguramente realmente apenado. Mis labios se habían fruncido en un puchero y mi mirada se mantuvo en el suelo un buen rato, pero no me di cuenta de ello hasta que Candy acarició mi mejilla e hizo que la mirara.

— Harry, de verdad me gustas... No quería hacerte daño. Perdón si te he molestado con lo que he dicho. Solo que esto está yendo demasiado rápido para mí... No estoy acostumbrada a tener relaciones con chicos... de hecho, no estoy acostumbrada a tener relaciones con personas – se corrigió –. Quiero estar contigo, y estoy segura de que terminarás gustándome tanto como yo a ti, y que podremos... hacer lo que hagan los novios – dijo, haciendo una mueca –, pero necesito tiempo para acostumbrarme a ello.
— Está bien... – asentí, sonriendo levemente – Lo entiendo. Tranquila – besé su frente y sonreí nuevamente –. El tiempo que necesites.
— Gracias, Harry.

Mientras estábamos terminando ya ambos nuestras últimas porciones de pizza, Candy recibió una llamada en su móvil. Miró hacia el identificador y se disculpó conmigo, yendo a la cocina a atender aquella llamada. Yo recogí los restos de los platos y vasos y los aparté para luego acomodarme sobre el sofá. Me dejé caer hasta que mi espalda se recostó en la parte trasera y mi cabeza quedó apoyada sobre la cálida tela del mueble. Quité la manta que me cubría ya que el calor que la chimenea proporcionaba a la sala, era suficiente para no tener frío. Escuché a Candy acercándose de nuevo, así que me giré hacia ella con una sonrisa en los labios, pero ella solo iba cabizbaja y con los ojos tristes.

Caminó hacia mí y se sentó entre mis piernas, dándome la espalda. Buscó mis brazos e hizo que la abrazara. Yo lo hice de inmediato, acurrucándola contra mi torso. Ella dio un suspiro y subió sus piernas también sobre el sofá, para abrazarlas, escondiendo su rostro sobre sus rodillas. Besé su cabello y la miré preocupado.

— ¿Estás bien, muñeca? – pregunté.
— Solo abrázame, Harry. Por favor...

_______________________________________
Hola a todas ♡♡♡♡
Ya tocaba capítulo nuevo de Portobello ashdfjskfjgs ayayay que ganas tenía de subir, jo. Y y y pues, quizás empiezo a subir más a menudo pronto, pero no lo sé seguro. Ya veré cómo lo hago ashdksf, si subo más seguido, os avisaré aquí<3

¿Qué os ha parecido el capítulo? lES AMO JODER, SHIPPEO TANTO A HANDY QUE ASHDFSDAGJDAGADSGFJ. SON ADORABLES. ¿No creéis? ¿Qué os han parecido sus besos? Y y y y y ay. ¿Qué creéis que le pasa a Candy? ahsdjf :((( 

→ capítulo dedicado a lauritah1D

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top

Tags: #harrystyles