CAPITULO 16
En todo el transcurso de la tarde Frank estaba pensativo en todo lo que había hablado con Turner desde luego que tenía razón en lo que dijo, Lorna corría peligro, sabía que los problemas jamás terminan, el tenia su vida llena de riesgos, a el no le importaba si el día de mañana moría, todos los días esperaba a que sucediera eso, pero si Lorna estaba a su lado podría salir herida como Beth o incluso perdería la vida al igual que María, eso jamás se lo perdonaría, a donde quiera que vaya, quien este con Frank al final terminaría en muerto, por algo era un hombre solitario.
-Oye ¿Todo está bien?- todo el día te he estado notando algo pensativo.- comentó Lorna.
-Si es solo que... Estoy pensando en los lugares que Billy podría estar ocultándose.- respondió Frank alzando la mirada.
-Bueno hace rato estuve buscando en los lugares donde Billy hacia sus ventas y sus puntos de encuentro.-
-Sera difícil... Ayer fue nuestra oportunidad de atraparlo, Lewis sabía todo, pero la maldita rata no coopero del todo.-
Lorna se quedo pensando en eso y de repente abrió sus ojos. –O quizá nos lo dijo, ¡Demonios como no se me paso por la cabeza!- corrió por el mapa y la computadora de Frank para ponerla en la barra de la cocina.
-¿De qué hablas?- se levantó y fue de inmediato con ella.
-Cuando nos íbamos el dijo algo como "Guerreros morirán en manos de ustedes, pero revivirán gloriosamente y regresaran con el rey a pelear en las guerras".- repitió lo poco que recordaba de lo que había dicho.
-¿Qué tiene de relevante? Ni siquiera tiene sentido lo que dijo.-
-En ese momento no lo tuvo.- tecleó y lo miró. –Esa frase sobre que los guerreros mueren y después reviven con gloria regresando al lado del rey para seguir pelando en batallas, hace referencia a la cultura nórdica, cuando los guerreros de Odín morían, ellos van directamente al Valhala donde se encuentra el rey y pelean a su lado con gloria y gozo.- explicó. –Estuve revisando de nuevo los lugares y recordé que vi esto, un depósito de chatarra abandonado y curiosamente se llama Valhala.- marcó en el mapa y al encontrar la imagen en la computadora la giró para que Frank mirara. –Si mi teoría es cierta... Billy se encuentra en ese lugar.- dijo con una sonrisa al descubrirlo.
Frank estaba impresionado, esa podía ser la última oportunidad de buscar a Billy y terminar con todo de una buena vez.
-Frank lo encontramos, no perdemos tiempo y hay que ir de una vez.-dijo Lorna con un entusiasmo notorio. –Podremos terminar el trabajo.-
-Lorna no...- murmuró Frank.
-¿Por qué no? Frank esta es nuestra oportunidad.- dijo sin entender su actitud.
-Sí, lo sé, lo sé- la miró y la tomó de los hombros. –Pero necesitamos pensar en un plan y tengo que conseguir más armas.- mintió.
-Entonces hay que conseguirlas ahora mismo e ir.- animó.
-Es lo que iba a proponer.- se separo de ella. –Hay que darnos prisa.- respondió.
Lorna asintió y ambos salieron del departamento, en el camino Frank estaba en una disputa con sus pensamientos y la decisión que tomaría. Dio muchas vueltas hasta aclarar su mente, al fin había tomado una buena decisión, paró el auto y bajo de este con Lorna.
-¿Este es el lugar? No parece que aquí vendan armas.- dijo.
-En las tiendas de armas hay cámaras, no hay que arriesgarnos, confía en mí.- respondió y caminaron unos metros
Era como un pequeño bosque donde en las mañanas personas venían a correr o pasear a sus perros, caminaron unos minutos más hasta que se detuvieron, Lorna estaba confundida.
-¿Por qué nos detenemos?-
-Necesito hablar contigo.- la miró. –He decidió que no quiero que me acompañes a hacer esto.-
-¿De qué mierda estás hablando?- dijo sin entender.
-Lorna no iras por Russo.-
Ella soltó una risa sin creer lo que estaba diciendo. – ¿Estas escuchando lo que dices? Yo te dije donde estaba, no puedes sacarme de esto ahora y a estas alturas, Frank.- dijo molesta.
-Es peligroso Lorna, pueden matarte, entiéndelo.-
-No me vengas con estupideces ahora Frank.- frunció el ceño. –Tú mismo dijiste que eras alguien fuerte, mis habilidades han mejorado.-
-Pero eso no quiere decir que las cosas puedan salir bien ahora, corremos el riesgo que todo salga mal.- la miro serio. –Podrías causar un peligro para ti misma.-
-¿A caso te lavaron el cerebro?-estaba indignada. –Ayer parecías estar convencido en que todo estaba bien.- le contestó. –Frank ¿Qué demonios te sucede?- Preguntó. -Estamos a un paso de Billy, no te voy a dejar solo en esto, podemos hacer justicia ambos, esto está por acabar y luego tú y yo podemos.... Podemos irnos juntos.- tomó su mejilla, sus ojos brillaban con esa ilusión. –Podremos estar juntos y...-
-Juntos.... Lorna no hay ningún juntos, jamás lo habrá, que eso te quede claro.- le quitó su mano sin ser brusco.
La cara de la chica cambio repentinamente, dejo de sonreír esperanzadoramente. -¿Qué? Pero...- pasó saliva. –Anoche...- fue interrumpida.
-Anoche solo fue cosa de una noche Lorna.- contestó de inmediato. –Te dije que claro que intente seguir con alguien más, que la vida seguía, pero nuca dije que sería contigo- respondió seriamente
Lorna crédula de lo que estaba escuchando bajó la mirada, su respiración se sentía un poco agitada, sentía como por dentro se estaba le daba vuelco el pecho.
-No puedes estar conmigo, no debes.- siguió hablando. –No quiero que salgas herida por culpa mía, o peor, que mueras.- comento.
-Frank eso no va pasar.- lo miró y negó, sus ojos estaban empezando a cristalizarse.
-Cada que alguien está conmigo peligra y muere, Lorna.- la miró. –No soy alguien con el que quieren estar, he estado solo por mucho tiempo y así quiero seguir siempre, no mereces esta vida Lorna.-
-¡Y tu quien eres para decidir por mi!-le gritó. –Tú no puede obligarme a no querer estar contigo.-
-Claro que puedo Lorna.- la miró, el servicio centinela había llegado al lugar; poco a poco se iban acercando sin hacer ruido y de manera dispersa. –Yo solo quiero protegerte.-
-¿Y crees que quitándome de tu camino es protección?-
-Lo es, Lorna.-
-¡LornaDane, manos arriba!- gritó Jace acercándose a la mujer junto con su grupo.
La mencionada se giró y abrió los ojos de sorpresa, cayendo en cuenta que había sido una trampa. –Me traicionaste- dijo con la voz quebrada.
-Es por tu bien.- dijo Frank.
-¡Arriba las manos Lorna!- volvió a decir.
-¡No!- gritó.
Saco su aura verde de sus manos, uno de los hombres le apunto con una pistola para choques, Lorna gritó canalizando la energía para después regresarla al sujeto, en eso los demás la rodearon quitandoa Frank del camino para poder controlarla y Jace al ver que estaba distraída le puso el collar al cuello, en seguida Lorna cayó de rodillas.
-¡No, no, no,no!- empezó a moverse cuando Turner le puso las esposas en las manos. -¡SUELTENME, NO!- gritó molesta y desesperada.
Frank miraba a Lorna, se sentí terrible, pero ya no había vuelta atrás, miraba como controlaban a Lorna, ese collar le apagó los poderes por completo. Levantaron a la peliverde y al hombre que se había desmayado por la descarga.
-¡Frank no puedes hacerme esto!- Dijo entre lagrimas. -¡Frank!-
-Lo lamento Lorna.- respondió.
-¡Eres un imbécil, eres un cabrón idiota!- le gritó molesta y quebrada. – ¡Yo hubiera dado mi maldita vida por ti!- dijo rompiendo en llanto. -¡Eres peor que mi padre!- dijo furiosa mientras se la llevaban. -¡Te odio!, ¡TE ODIO FRANK!- la subieron a una van.
Frank solo bajó la mirada respirando profundamente, analizando todo lo que había dicho Lorna.
-Frank...- hablo Jace. –Estará bien.-
-Ya cumplí con lo que quería, le toca a usted.- respondió. –Tendrá las pruebas de su inocencia pronto.-
-La esperare.- dijo el hombre y se dio la vuelta para irse con su equipo.
Frank solo miró como La camioneta avanzaba y después todo el servicio centinela se iba del lugar, dejando a Frank solo en el lugar.
Horas después, Lorna había sido procesada, le habían dado su uniforme de prisión; color azul con blanco que resaltaba su cabello verde. La llevaron a donde sería su celda.
-Bueno la cosa esta así, vas a quedarte aquí mientras tu caso es revisado, si llegan las pruebas de los policías que dices ser corruptos e infiltrados, se te quitara el cargo y serás libre.- comentó Jace mirando a la chica que le estaba dando la espalda. –De lo contrario... Te vamos a transferir a la balsa.- dijo detrás de los barrotes.
Lorna no dijo nada, Turner no comento nada mas, solo suspiró y se dio la vuelta para dejarla sola. La peliverde tomó asiento en la cama abrazando sus piernas y se soltó a llorar. Se sentía como toda una estúpida, le había confiado a Frank su vida entera, incluso de ser necesario ella hubiera arriesgado su vida para salvarlo. La misma escena de hace horas se repetía en su cabeza; aquellas palabras que había escuchado de él, no sabía que le dolía mas en ese momento, el hecho de haberla traicionado o que no sintiera lo mismo que ella siente por él, quizá el dolor se sentía igual por eso no encontraba la diferencia.
De nueva cuenta se había quedado sola como era de costumbre, la misma suerte que siempre ha tenido, ya ni siquiera esperaba que las pruebas la salvaran de ir a la balsa, si Frank fue capaz de hacer que la encarcelaran, era capaz de no dar ninguna prueba para que la liberaran, se había rendido de tener alguna clase de esperanza.
El llanto hizo que poco a poco la mujer quedara dormida en aquella cama fría y algo incomoda de su celda.
Por otro lado Frank se encontraba en su departamento teniendo un conflicto consigo mismo por haber hecho lo que hizo, daba vueltas por toda la sala, pensando en Lorna; desde el momento en que la conoció, hasta la última vez que la vio, gritándole aquellas cosas, no sabía cómo sentirse, normalmente no tendría ninguna emoción, ignoraría el problema, pero sentía ese sentimiento de culpa, era claro que no dormiría esa noche.
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