Capítulo II
Y allí estaba, acompañando al menor de los Haitani, pasando por los pasillos de un motel tan barato como incómodo, con sonidos obscenos por doquier, y probablemente muchas infidelidades
Sanzu: creo que estoy bastante cansado por la reunión que tuvimos hoy con Mikey...
Fingió un bostezo el cual sonó exagerado
Sanzu: quizás deberíamos acostarnos en otra ocasión
Rindou: tengo tú adicción
Sanzu: ¿tú pene?
Se burló, para luego ver a Rindou sacar una bolsita de su pantalón, la cual contenía cierto polvo blanco
Sanzu: oh si, claro, acostemonos hoy entonces
Con Rindou podía tener un poco más de libertad, al hablar no temía de ser golpeado a cada palabra o terminar en una discusión por cada oración presente, no tenía que preocuparse por un lugar porque el mayor siempre pagaba (aún fuesen lugares no muy sanos) y de alguna forma Rindou sabía escuchar
Sanzu: vas a hacerme mierda hoy, ¿no?
Rindou: no más de lo usual
Sanzu: ...solo no te corras más de dos veces adentro
Rindou: ¿tres?
Sanzu: ¡dos!
Rindou: creí escuchar cinco
Pero ambos hermanos tenían esa manía por evadir sus preferencias, era algo tarde para ponerse serio a la hora de quejarse, debió haberlo hecho antes de que pasaran a cosas más extremas, ya en el punto en el que estaban lo mejor que podía hacer era intentar disfrutar las cosas
Entraron a una habitación, estaba sorprendentemente ordenada, con un muy buen olor, el cual se encapsuló al cerrar la puerta
Sanzu: no voy a mentir, esperaba esto un poco más sucio
Rindou: ¿los lugares a los que te llevo son así de malos?
Se acercó al de cabellos rosados, arrojándole a la cama para ponerse sobre él
Rindou: necesitas inhalar un poco antes de hacer cualquier cosa, ¿no?
Sanzu iba a asentir, quería la combinación de la cocaina y el semen, pero un momento miró a los vagos ojos de Rindou, esos ojos que se veian cansados pero eran en realidad muy atentos
Sanzu: solo follame y ya
Atrajó el rostro ajeno, besando con ferocidad los labios de Rindou, pasando sus manos por la espalda de este hasta lograr jalarle el cabello
El sonido era propio de un beso húmedo, y sentía como Rindou comenzaba a frotarse contra él, la cama rechinaba ante ciertos movimientos, y sintió todo sacudirse cuando sus erecciones se frotaron
La ropa fue abandonada, dejándola caer en el suelo mientras ellos seguían en lo suyo, cada frote más intenso que el anterior, hasta que los dedos de Rindou (llenos de saliva) tocaron la entrada de Sanzu
Sanzu: uno a la vez-
Lo dijo solo por el impulso pero sintió de inmediato los dos dedos invadir su interior
Sanzu: agh-
Rindou: relájate
Sanzu: i-idiota, ¡idiota! Te dije que uno a la vez
Sollozó mientras sentía más movimiento, Rindou no usaba mucha fuerza a la hora de prepararle, para empezar, Rindou si se preocupaba por prepararle
Sanzu: sigue...ah~ sigue
Intentaba motivar un poco al contrario, justo en ese momento no sentía nada que precisamente lo llevase a gemir, pero podía ver que sus gemidos motivavan al mayor
Sanzu: m-mgh~
Correspondió un segundo para luego seguir con su teatro, pero pronto los dedos se podían mover con un poco más de facilidad, Sanzu sabía que aún faltaba un poco antes de poder ir a la "verdadera acción" pero estaría bien sentir algo más que solo los dedos
Rindou: date la vuelta
Le ordenó, como si hubiese leído los deseos de Sanzu, ayudandole a voltearse
Sanzu subió sus caderas, mostrando sumiso su entrada, mentalizado para no poder caminar por el resto de la noche
Rindou entró con un poco de esfuerzo, siendo presionado por el interior, separando los glúteos de Sanzu y apretandolos con algo de fuerza, para luego llevar sus palmas por el cuerpo del pasivo, tocandolo con picardia mientras comenzaba a moverse dentro de él
Sanzu: mgh~
Mordió parte de la sábana mientras sus manos se aferraban a esta, sentía como la intensidad subía, era algo doloroso, pero no evitaba que fuese placentero
Sanzu: ah~ más~ más adentro
Rindou: aún está un poco apretado, dame tiempo
Le jaló del cabello mientras le embestia con fuerza, apretaba su puño mientras tomaba más cabello y tenía la sensación de su pene siendo apretado por el interior de Sanzu
Rindou: maldición
Chasqueó la lengua, estaba sintiéndose mejor de lo que pensaba que se sentiría esa noche
Sanzu: lo haces bien~ oh~ si, si ahí~ es tan grueso~ estás llegando muy adentro~ ah~
Sus mejillas estaban rojas, su cuerpo estaba caliente y se sentía capaz de llegar al orgasmo solo siento estimulado por atrás, mientras Rindou iba más rápido debido a los elogios que le daban, le gustaba como Sanzu le alababa ciertas cosas, especialmente cuando era sucio y despreocupado, porque usaba un lenguaje descuidado y sexy que le provocaba
Sanzu: ah~ AHG~
Se estremeció y perdió algo de fuerza en las piernas, pero Rindou seguía embistiendo sin piedad alguna
Sanzu: voy a venirme, ah~ voy a venirme
Rindou: ¿por eso estás apretando tanto? pensé que después de haber estado con mi hermano estarías más flojo
Sanzu: él y yo- ah~ él y yo hoy no-
Rindou le jaló nuevamente del cabello, obligandole a mirar hacia atrás
Rindou: no seas tan zorra como para mencionar a mi hermano en medio de nuestro espacio
Dio par de embestidas más para terminar llevando a Sanzu a un orgasmo intenso, en donde su cuerpo se sacudió dando seguidos espasmos mientras su semen caía en las sábanas, Rindou seguía dándole con fuerza, terminando por sobre estimularlo hasta por fin venirse también
El semen resbalaba del interior de Sanzu hasta afuera, goteando, ahora ambos estaban acostados en la cama, intentando recuperar un poco de aire
Rindou: voy por otra
Sanzu: dame un segundo
Rindou pareció no escuchar, o simplemente le había ignorado, porque le tomó las caderas
Sanzu: tu también sigues agitado, espera un-
Rindou ya iba a comenzar a masturbarle, haciéndole desesperarse
Sanzu: te dije que esperaras
Y ante el mínimo tacto de los dedos de Rindou contra su miembro, Sanzu apartó al hombre con la fuerza que tuvo en el momento, para una vez haberlo hecho notar la cara de despecio que le dedicaba el mayor
Rindou: ¿qué crees que acabas de hacer?
Sanzu: t...te dije que esperaras
Rindou: yo creí que ibas a hacer más que solo dejarte coger hoy
Sanzu: ah- no...
Rindou: está bien, lo entiendo, no soy Ran, ¿es eso?
Sanzu: agh, siempre con lo mismo
Se puso la mano en la cara, cada vez que parecían ir a hablar de eso le quitaba la paciencia
Sanzu: cállate y dame la droga
Rindou: oh, ahora la quieres
Sanzu: cállate...
Dijo molesto pero también algo frustrado
Sanzu: solo follame
Continuará...
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