XVII | "Σελήνη του αίματος" |
| Español: Luna de Sangre |
John
—¡La pagarás caro, Cirujano! —terminé por gritar mientras el telón se cerraba y aquel anciano músico desaparecía; las cadenas que me mantenían a raya desaparecieron y mi puño chocó contra la butaca de enfrente—. ¡Me oíste hijo de...!
—Se fue John —susurró Garrett, colocando su mano en mi hombro, yo lo miré con rabia.
—¡¿Por qué...?!
—Alguien tenía que mostrarte por qué hacemos las cosas así... —respondió. Yo le di un puñetazo en el mentón, él solo bajó la mirada sin mostrar emoción alguna—. Adelante, golpéame todo lo que quieras.
—Eres un grandísimo estúpido...
—Quizás, pero lo hago para sobrevivir —contraatacó, mientras elevaba su mano y señalaba el escenario —, y lo hago para no terminar allá arriba.
»Sí, quizás Sara Díaz tomó malas decisiones y pensó que sería más lista que él. Pero el Cirujano decide todo aquí, ¡todo lo sabe! —Me dio la espalda—. Así que, esto fue una lección que él mismo te quiso dar...
—"Una lección que él mismo me quiso dar..." —repetí sarcásticamente. Me encaminé hacía el escenario.
Había presenciado uno de los "espectáculos", si así se le puede decir, más horribles de toda mi vida. Había visto la horrible "pena de muerte" del Ágora; mis ojos habían observado cómo mataban a Sara lentamente por haber cometido algo que no debía, por querer traer vida a este mundo y yo, sin poder hacer nada.
Haciéndome de oídos sordos, había llegado al escenario antes de darme cuenta, subí por las pequeñas escaleras de madera y en mi primer paso sentí el crujir de la vieja madera empapada con la sangre de la Bacante.
Llegué hasta el centro, en la zona donde más líquido vital había sido esparcido, y tomé el telón haciéndolo a un lado y pude ver la escena macabra ante mis ojos.
La hermosa y fina roca de obsidiana había perdido el hermoso negro carbón, tornándose a un rojo intenso. Lo que anteriormente era Sofía, ahora era una diabólica composición de músculo, grasa y tejido muerto. No pude aguantar más y me rompí en llanto. Eran lágrimas de frustración.
—Perdóname... —comencé, acercándome y tocando el rostro sin vida de aquella chica—. Pensé... pensé, que podría ayudarte; jamás imaginé que existieran personas tan enfermas como para seguir a un actor de cuarta. —Tomé su rostro y lo levanté. Sus globos oculares colgaban empapados de sangre—. Te juro que esto no se quedará así... —solté su cabeza y deposité un beso en su cabello—. Juro que haré todo lo posible porque a nadie más se le trate así.
»Te prometo que no dejaré que te vuelvas una ceniza tal cual. Te prometo que el Cirujano la pagará...
Cerré mis ojos para inhalar y exhalar. Mi mente comenzó a idear planes, idear estrategias, imaginar caminos, hacer lo imposible para poder hacer todo lo que mi mente podía procesar. Porque sí, tenía que acabar con aquel legado de terror que tenía aquel actor que transformó la profesión que yo amaba en algo terrorífico...
Abrí mis ojos de golpe pero ¿y si él no sólo era el causante de las muertes y castigos...? Solo había una explicación para todo lo que me estaba pasando. Con Beta en cama y un hijo que no tenía madera de líder, Alfa tenía que enseñarme todo antes de morir.
Sí, me había dicho que tenía lupus, pero nunca había dicho qué tan rápido había crecido la enfermedad. Sí, dijo que estaba muriendo pero no ha qué velocidad y quizás consumía cannavis* pero eso solo le reducía los dolores. Tan solo quizás ella era la culpable de todo el terror.
Quizás Garrett no me dijo toda la historia...
—¿Terminaste? —preguntó Gamma, interrumpiendo mis pensamientos. Yo asentí, mintiendo—. Bien, es hora de irnos.
—¿Y ella? —pregunté, no podíamos dejarla ahí.
—Vendrán luego por ella... —Al parecer mi mirada hizo que terminara la frase—. Un equipo especial se encargará de su cuerpo, el cual va a ser ofrecido en el siguiente bacanal.
—¿Tendrás alguna tela para cubrirle la cabeza? —volví a preguntar, no quería discutir más sobre esto con el castaño. El susodicho, sacó un pedazo de tela negra de su abrigo. Me la tendió y yo la tomé; colocándola con delicadeza sobre la cabeza de Sofía, dije en voz baja—. Descansa en paz, Sara Díaz.
Di media vuelta y a paso lento me retiré del escenario. Me había desconectado de la realidad, necesitaba procesar todo. Sin poder oír a Garrett detrás de mí, sin ser consciente de los pasos que daba, de la forma más automática posible llegué hasta la puerta de mi habitación. Inhalé y exhalé, quería llorar.
No por tristeza, en esta hermosa profesión aprendes a no sentir algo por las personas... Pero ¿les cuento un secreto? Es imposible no sentir empatía por tu paciente, sentir esa alegría al ver que se sana y que te digan "gracias, Doctor"... pero también existe esa impotencia al ver fallecer a esa persona. Sientes como se rompe tu espíritu al ver morir a otro ser humano.
A uno que te depositó su confianza y que sin quererlo, inició un lazo estrecho contigo.
Y yo estaba así, sentía tanta rabia ante una persona que se atrevió a quitarle la vida a alguien, como si fuese algo insignificante... Tenía que buscar la forma de vengarme.
Abrí la puerta y entré a mi habitación, cerré la puerta con seguro; me quité la bata y la dejé sobre la percha; masajeé mis sienes y fui directo al baño. Necesitaba aquel contacto con el agua fría.
—Vamos John, respira —me dije mientras abría el grifo—. Ya te ganaste su confianza, ahora es hacerlos caer. Ponerlos uno en contra del otro... —Una explosión de agua chocó contra mi cara—. Primero tienes que hacer que Alfa odie a Beta para sacarlo de la ecuación y al hacerlo, ya puedes ir en contra del bacanal y Omega.
»Es cuestión de tiempo... —me volví a decir a mí mismo, mientras cerraba el grifo y me dirigía a mi cama—. Tienes unas muy buenas posibilidades, todo va a salir bien...
Me tumbé en mi cama y giré mi cabeza hacia la ventana, se podía observar la exótica luna roja eclipsada. Quizás Afar lo estaría viendo, pensé.
—Lo haré por ti, Sara —susurré, observando el cielo despejado que me arropaba—. Acabaré contigo Cirujano.
Cerré mis ojos, dejándome llevar por aquel fenómeno astronómico que me traía calma porque habría un nuevo día y con ello, la llegada de nuevas oportunidades para poder acabar con aquel actor.
Acotaciones.
*También conocida como "marihuana", se utiliza de forma legar como relajante muscular en pacientes con cualquier tipo de cáncer.
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¡Hola a todos! ¿Ya casi va para un mes que no actualizo? Bueno, fue un pequeño receso para ordenar toooodas mis ideas.
El día de hoy seguimos con esta hermosa historia, que estoy ansioso de terminar para comenzar con nuevos escritos.
Aunque volviendo al tema, sé que es un capítulo muy de relax, pero entiendan que después de escribir la segunda escena me quedé seco. ¡Pero muy pronto volveremos! Gracias a todos por sus votos y comentarios, que aunque sé que no soy el mejor escritor, ahí están, leyendo esto :D
¡Además, estamos a menos de 25 Días para 25!
Me voy, porque tengo que descansar para la universidad.
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¡Farewell!
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