Capítulo 11

Narra Hana

Al estar lo suficientemente lejos de la cueva, Ace soltó nuestras manos, yo me dejé caer sobre el tronco del árbol e intenté regular mi respiración, en ese momento empecé a escuchar a Ace y a Deuce discutir otra vez.

-Deuce: ¿¡Se puede saber porqué has hecho eso?! - le gritó.

-Ace: De nada por salvar tu vida ¿eh? - le reprochó.

-Deuce: ¡Podríamos haber conseguido el cristal mágico!

-Acw: ¡¡PODRÍAMOS HABER MUERTO!!, será mejor volver a casa - cortó desanimado - prefiero que me expulsen a luchar contra esa cosa - en ese momento Deuce se acercó peligrosamente a Ace y lo tomó del cuello de la camisa.

-Deuce: ¿Qué dices? ¡No me jodas! ¡Prefiero morir que ser expulsado! - gritó - ¡Hay un cristal mágico justo en frente de nosotros y solo quieres volver a casa! - Ace soltó un resoplido.

-Ace: Te crees la gran cosa, pero eres pésimo en la magia incluso más que yo. Nos iremos a casa y se acabó - al decir esto una vena apareció en la frente de Deuce y su personalidad cambió por completo.

-Deuce: ¿¡ENSERIO?! ¡Entonces vete! ¡Huye como el cobarde que eres! - vociferó encolerizado.

-Ace: ¿Huuuuuh? - alzó la ceja mientras soltaba una sonrisa burlona al ver cómo la compostura de Deuce se quebró - ¿Un cobarde dices? ¿De quién hablas exactamente? - estaba harta de tantas peleas, de tantos gritos, solo quería acabar esta "misión" y salir de aquí.

-Hana: ¡¡CALLAOS LOS DOS DE UNA MALDITA VEZ!! - les grité, el estrés de las últimas horas me había estado carcomiendo, así que tenía que soltarlo de alguna manera y esa pelea había liberado a la bestia - ¡¡Escuchadme!! ¡¡Y quiero que me escuchéis bien!! Podemos conseguir el cristal, solo necesitamos un plan y tengo uno - mi ojo había empezado a tornarse de un color fucsia.

-Ace: ¿Y por qué deberíamos escucharte? - en ese momento un aura oscura parecida a la criatura de la mina comenzó a rodearme, mi pupila fucsia se contrajo y mi rostro se volvió sombrío asustando a los presentes.

-Hana: Bueno, si queréis volver a casa, sois libres de hacerlo, pero yo voy a volver por el cristal - dije en un tono serio.

-Deuce: ¿¡Estás loca?! ¡Te hará daño!

-Hana: Escuchad, podéis iros a casa y que a lo mejor os expulsen o podéis seguir mi plan y conseguir el cristal y que no nos expulsen.

-Deuce: ¿Estás segura de que funcionará? - cuestionó algo dudoso volviendo a su antigua personalidad.

-Hana: Absolutamente, ahora escuchadme bien haremos esto...

Tras explicarles el plan, nos escondimos en un arbusto vigilando la entrada de la mina, el monstruo estaba haciendo guardia.

-Grim: Hana... - susurró.

-Hana: ¿Qué pasa? - pregunté.

-Grim: ¿Realmente piensas que todo va a salir bien? En fin estoy un poco asus... quiero decir nervioso - al oír eso una pequeña sonrisa se formó en mis labios, pero no duró mucho, tenía que concentrarme en que el plan saliese bien.

Era bastante sencillo, una distracción, dejar inmovilizado al monstruo con magia, entrar, coger el cristal y salir, lo que no me esperaba es que el bastardo nos persiguiese por el bosque después de conseguir el cristal, y para colmo mientras huíamos un árbol nos cortó el camino, a este paso me iba a dar un ataque.

-Ace: ¿¡Tienes que estar bromeando?! - gritó golpeando al árbol que nos había cortado el paso.

-Monstruo: ¡REGRÉSENMELA! - retumbó su voz por todo el bosque.

-Deuce: ¡Diablos nos alcanzará! - exclamó al ver al monstruo cada vez más cerca, todos intentaron detener al monstruo lanzándole ataques, pero aunque los combinasen el monstruo no retrocedía y en ese momento decidí que tenía que usar mi arma secreta, de mi bolsillo saqué una jeringuilla con un líquido verde esmeralda y la escondí en mis espalda.

-Hana: Quedaros aquí, tengo una idea - susurré avanzando poco a poco hacia el monstruo, empecé a escuchar los gritos de Ace y Deuce diciéndome que volviese e intentaron detenerme pero Grim no les dejó.

Antes de venir a este mundo, los científicos y médicos de mi base estaban desarrollando una especie de tranquilizante/medicina/antídoto/ para los overblotted, no sabía si este bicho era uno de ellos, pero su aura me daba a entender que sí, no la acabaron de desarrollar, pero esperaba que funcionase.

Cuando el monstruo estuvo lo suficientemente cerca, con toda la fuerza que tenía le clavé la jeringa haciendo que emitiese un quejido que resonó por todo el bosque, poco a poco fue cayendo debido a la medicina, en mi rostro se formó una sonrisa victoriosa; había ganado, o eso pensaba. De repente sentí como si una flecha atravesaba mi cabeza y todo se volvió negro.

Al abrir los ojos me di cuenta de que ya no estaba en el bosque, sino en un prado de flores blancas, empecé a caminar por el prado y de repente pude ver a ¿Blancanieves con los siete enanitos? Estaban haciendo todos un picnic, no parecía que pudiesen verme y se veían bastante felices.

De repente el escenario cambió bruscamente y de repente, estaba en la cueva, los enanitos rodeaban un gran ataúd de cristal dónde yacía Blancanieves, y según pasaban los segundos los enanitos iban desapareciendo, hasta que sólo quedó Gruñón, el escenario comenzó a oscurecerse hasta el punto en el que sólo podía ver al enanito restante, estaba sentado en el suelo echo una bolita, escondía la cara entre sus rodillas, su cuerpo no paraba de temblar y no paraba de susurrar palabras de lamento.

-Gruñón: Lo siento, lo siento tanto Blancanieves - empecé a acercame lentamente hasta él para intentar animarle, pero de repente una silueta apareció delante de él.

-???: Hey chiquitín ¿estás bien? - al oír esa voz un escalofrío recorrió mis espalda, reconocía esa voz pero no recordaba bien de quién era, era una voz que sonaba amigable pero en el fondo sonaba maliciosa.

-Gruñon: ¡Y a ti qué te importa! ¡Quién eres! - gruñó haciendo honor a su nombre.

-???: ¿Oh? - se sorprendió la silueta - pensé que querrías ayudar a esas personas que tanto te importan - los ojos de Gruñón se abrieron como platos - las que murieron por tu culpa - le susurró con una sonrisa sádica.

-Gruñón: ¡Lárgate de aquí! - gritó ahora enojado.

-???: ¿Entonces no quieres proteger a tus seres queridos? Nunca pensé que serías tan egoísta - dijo poniendo sus manos en su nuca relajado, Gruñón empezó a sopesar la idea de la silueta.

-Gruñon: Está bien, sólo quiero volver a estar con ellos - dijo estrechando la mano de ese ser y una pequeña lágrima recorrió su mejilla, una sustancia negra y pegajosa empezó a consumir al enanito convirtiéndolo en el monstruo de antes, tras unos segundos desapareció de la estancia y todo se quedó en silencio, la silueta comenzó a darse la vuelta, lentamente y en el momento en el que podía haber averiguado quién era un destello me cegó, solo pude ver dos ojos, dos ojos fucsia que me miraban con intensidad.

-Grim: ¡Hana! - gritó, y en ese momento me desperté alarmada por el grito.

-Ace: ¡No vuelvas a hacer esa tontería! - me regañó.

-Hana: ¿Qué ha pasado? - pregunté algo desorientada.

-Deuce: Cuando le clavaste la aguja al monstruo, ambos cayeron al suelo y tras unos segundos el monstruo comenzó a desaparecer, llevas cerca de dos minutos inconsciente - me explicó y me di cuenta de que me estaba sujetando en sus brazos.

-Hana: Entonces... ¿lo logramos? - pregunté emocionada.

-Grim: ¡Ganamos! - celebró alegre, todos nos levantamos del suelo y chocamos los cinco.

-Deuce: ¡Hurra! - gritó limpiándose las lágrimas de felicidad.

Entre risas emprendimos de nuevo nuestra caminata, hasta que por el rabillo del ojo puse ver a Grim volviendo hacia atrás, ¿habría encontrado algo?

-Grim: ¿Qué es esto? - preguntó observando una piedra negra.

-Deuce: ¿Residuos del monstruo? o quizás sea otro tipo de cristal mágico, aunque nunca había visto uno así de negro - Grim comenzó a olfatear la piedra y un hilo de baba se escapó de su boca.

-Grim: Esta cosa huele bien - y sin que pudiésemos hacer nada para detenerlo se comió la piedra. Corrí hasta dónde estaba y extendí mi mano hasta su boca.

-Hana: ¡No! ¡No! ¡No! ¡Escupe eso ahora Grim! - le ordené, él negó con la cabeza y se tragó la piedra quedándose estático y emitiendo un ruido de sorpresa.

-Deuce: ¿Estás bien? - preguntó preocupado.

-Ace: Te lo dije, por eso no debes comer cosas del suelo - le recriminó con los brazos cruzados.

-Grim: De-de-de-de... ¡Delicioso! - exclamó sosteniendo sus mejillas satisfecho, nosotros le miramos con sorpresa - ¡tiene una exquisita textura espesa pero rica, con una dulzura aromática que florecen en mi boca como todo un campo de flores que crecen en mi boca! - describió rápidamente mientras seguía saboreando.

-Hana: Supongo que los monstruos tienen un paladar distinto al nuestro - dije pensativa, Deuce asintió dándome la razón, Grim seguía degustando la piedra y festejando por su sabor.

-Ace: Luego no me vengas a mí o a Hana arrastrándote cuando te enferme - le advirtió de antemano.

-Deuce: Cambiando de tema - intervino - ¡Debemos llevar este cristal al director! - al oír esto nos dispusimos a volver, por fin.

Al llegar a la sala del espejo nos encontramos con el director ¿qué hacía el allí? Así que sin mucha formalidad nos acercamos a él para darle el cristal.

-Dire: ¿Eh? ¿Realmente fueron a la mina de los enanos para encontrar el cristal mágico? - cuestionó sorprendido al ver el cristal que sostenía Deuce. Al oír eso nosotros le miramos confundidos, él, nervioso, se explicó - la verdad es que nunca pensé que realmente irían a la mina o conseguirían el cristal, por lo que discretamente completé el papeleo de expulsión.

-Grim: ¡Tramposo! - gritó enojado - ¡no tiene idea de lo que hemos tenido que pasar por esa gema! ¡Tuvimos que pelear contra una bestia loca! - explicó.

-Dire: ¿Una bestia? - preguntó interesado colocando su mano en su mentón pensativo - me gustaría escuchar los detalles - dijo y nos guió hasta su oficina, una vez allí cada uno de nosotros contó su versión de los hechos exceptuando mi ataque de ansiedad y lo de las flores, les había pedido amablemente que omitiesen esos detalles por ahora, a cambio se lo explicaría a ellos más tarde, pero no especificaron cuando era "más tarde".

-Dire: Ya veo - dijo en voz alta procesando toda la información que había obtenido - un misterioso monstruo que vivía en la mina de carbón los atacó por lo que ustedes cuatro tuvieron que trabajar juntos para derrotarlo y traer el cristal mágico hasta aquí...

-Ace: Bueno... realmente no trabajamos juntos... - comentó rascándose la nuca.

-Deuce: Solo lo hicimos porque teníamos un mismo objetivo - murmuró.

-Hana: Y... aquí volvemos - suspiré un tanto desanimada, y yo que pensé que se llevarían bien.

Íbamos a seguir conversando si no fuese porque el director comenzó a llorar como un niño pequeño, nunca había visto a un adulto llorar y daba más grima de lo que pensaba.

-Hana: Ummm, director... - le llamé acercándome a él - ¿por qué llora? - pregunté preocupada por si le pasaba algo malo.

-Dire: Porque en todos mis años de director ¡finalmente he podido presenciar como los estudiantes de mi escuela uniesen fuerzas para derrotar a un enemigo en común! - exclamó entusiasmado. Ace y Deuce se miraron con asco y comenzaron a negar que se llevaban bien, Crowley se limpió las lágrimas y se dirigió a mí - estoy abrumado por las emociones. Con este hecho he confirmado algo... Señorita Yakuin ¡Sin duda alguna posees un talento para ser domadora de bestias! - apoyó sus manos sobre mis hombros y continuó hablando - los estudiantes de Night Raven son magos muy prometedores, sin embargo, son personas muy egocéntricas y orgullosas. No tienen idea de trabajar juntos.

En ese momento Ace, Deuce y Grim comenzaron a quejarse por lo que el director había dicho.

-Dire: No tengo dudas de que tu existencia es esencial para el futuro de esta academia - dijo acariciandome la cabeza, se sentía bastante bien - Trappola, Spade, como parte de nuestro acuerdo yo les revoco su expulsión - al escuchar eso suspiraron aliviados - y, señorita Yakuin, gracias a sus esfuerzos, ¡te doy permiso para asistir a Night Raven como estudiante! - al escuchar eso, mis ojos se iluminaron por primera vez en años y di un pequeño saltito de alegría - sin embargo, al no poder usar magia ser un mago está fuera de su alcance y quizás no puedas completar todas las lecciones, por lo tanto voy a darle permiso a Grim para que pueda ingresar a la academia como alumno, porque soy muy amable - dijo con una sonrisa, al oír eso, Grim casi se echa a llorar y me dio un abrazo, era tan blandito y achuchable - siempre y cuando no causes ningún problema ¿entendido?

-Hana: ¡Haremos nuestro mejor esfuerzo! - contesté alegremente por Grim, el cuál casi se desmaya por la emoción.

-Dire: De todos modos, os daré el símbolo de estatus como estudiantes en Night Raven. Vuestro propio cristal mágico - en ese momento, en el cuello de Grim apareció un collar con un cristal y en mi bolsillo una pluma parecida a las de Ace y Deuce.

Continuamos hablando por un rato y el director me encargó dos tareas: vigilar a Grim (porque me había convertido en supervisora del dormitorio #ProudOfMyself uwu) y la segunda; inmortalizar recuerdos con una "cámara fantasmal", estaba bastante emocionada por lo que me esperaba en mi nueva vida.

Al finalizar la conversación, salimos de la oficina del director, pero sentía algo, sentía que alguien me miraba con una mirada de desaprobación. Decidí ignorar esa sensación y volver al dormitorio, quería investigar sobre los overblot.

-Dire: *suspiro*Me pregunto cuando será sincera conmigo - suspiró algo decepcionado por la actitud negativa de la joven, él sabía que tenía algo especial, pero quería que ella viniese hasta él y se lo explicase, así demostraría que confiaba en él, quizás debía de esperar un poco más.

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Madre mía, me ha costado un montón escribir este capítulo, casi lloro con lo de Gruñón 😭😭😭😭, por cierto ¿quién creéis que es la silueta de ojos fucsia? Una pista ha salido hace poco en otro capítulo, ahí lo dejo, ¡¡ya hemos acabado el prólogo!! Por fin vamos a empezar con Ciel teñido... quiero decir Riddle bb, en fin, dicho esto, nos vemos en el próximo capítulo, tened un buen día/tarde/noche :D

Continuará ❤️❤️❤️

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