Capítulo 2
Narra Hana
- Bucchie-sempai... ¿A qué viene tanto equipaje? - pregunté dudosa - tres bolsas hasta los topes y... ¿Una nevera también? - ¿por qué llevará todo eso?
- ¿Oh, esto? - cuestionó el contrario para después soltar una de sus características risas - me dieron las sobras de la cafetería y la tienda que estaban a punto de caducar, me las dan todos los años durante las vacaciones - explicó sin dejar de sonreír.
- ¿Eh? Pero, no podrás comer todo eso... - comentó el pelirrojo extrañado.
- ¿A qué te refieres? Todo esto desaparecerá en un instante cuando lo reparta entre los mocosos del vecindario - explicó haciendo que levantara una ceja extrañada - tengo que asegurarme de que la abuela coma bien durante las vacaciones ¿sabes? - cuestionó - Whoa, los congelados se están derritiendo. Está bien ¡nos vemos el año que viene! - y tras despedirse salió corriendo.
- ¿A qué se referirá con "mocosos del vecindario"? - se preguntó a sí mismo el peliazul en voz alta.
- Escuché que hay muchas familias pobres cerca de la ciudad natal de Ruggie-sempai. Por eso recibe los extras y los entrega para ayudar a alimentar a los niños del vecindario - rápidamente me giré al escuchar una voz a mis espaldas encontrándome con el de orejas de lobo.
- ¡Jack! - exclamó Ace algo asustado por la repentina aparición del contrario - ¿Por qué llevas tantas plantas, hombre? ¿Acaso quieres convertirte en un jardinero o algo así? - cuestionó con una sonrisa burlona.
- Es un cactus que estoy cuidando. Sería malo si no lo riego durante las vacaciones - explicó mientras miraba por unos segundos a la plantita - ¡Dejemos de hablar de mí! - exclamó de una forma muy tsundere a mi parecer.
- ¡Ese Ruggie es un buen tipo si está dando comida a extraños, yanno! - dijo el de orejas llameantes con una sonrisa y en ese momento no pude evitar recordar algo bastante desagradable. Recordaba las zonas más bajas de la base donde se encontraban personas sentadas en corro esperando a que la muerte llegase por ellos, o en el peor de los casos, alguno de los soldados dispuestos a ejecutarlos.
La guerra trajo tanta decadencia, destrucción y pobreza a mí país que con tan sólo pensarlo mi cuerpo se estremecía, realmente no eran unas muy bonitas memorias.
- Hmph, estar rodeado de niños de esa manera, manda un escalofrío por mi espalda. Un niño solo es suficiente - aquella voz me sacó de mis ensoñaciones y cuando enfoqué mi mirada me encontré con el líder de Savanaclaw.
- ¿Oh, Leona-sempai? ¿No vas a volver a tu ciudad natal? - cuestionó el peliplata extrañado.
- Ojalá - contestó fastidiado - si no lo hago me molestarán más... Qué molesto... - suspiró algo enojado.
- Pero no llevas nada contigo... - comentó el animalito ladeando su cabeza ligeramente.
- ¿Ja? Tengo mi cartera y mi móvil. Ya tengo suficiente en casa - explicó haciendo que mi ceño se frunciera enojado.
- Aahhgg, realmente me enervas... - hablé con algo de asco mientras mi tono se volvía un tanto más grave.
- ¿Ah? ¿Algún problema, herbívora? - cuestionó el contrario poniéndose delante de mí y mirándome con una mirada que helaría a cualquiera.
- Sí. Tu actitud arrogante y sobrada me pone de los nervios - contesté fulminándole con la mirada - deberías aprender a valorar lo que tienes, que no es precisamente poco por cierto, y si llega el día en que lo pierdas todo, no vengas llorando de vuelta - advertí mientras mi pelo adquiría aquel extraño tono fucsia. Pude ver como las orejas de ambos integrantes de Savanaclaw se bajaban y sus pupilas se contraían ¿me habría pasado? Tras un incómodo silencio uno de los dos habló.
- S-Su olor ha cambiado... - escuché murmurar incrédulo al de ojos verdes dejándome confundida ¿cómo qué mi olor había cambiado? - nos vemos después de vacaciones, adiós - y tras decir esto, en un tono bastante sombrío, se marchó.
- Eso fue extraño... - comentó el de ojos ámbar, todavía en shock - bueno, voy a acabar de empacar mis cosas, vosotros no aflojéis. Nos vemos - y tras decir aquello también se marchó.
- Kingscholar-sempai es bastante más interesante de lo que pensaba - admitió el de dibujo de pica pensativo.
- Muy bien, novatos~ Pero tened cuidado de no acabar como él ¿Está bien? - cuestionó una voz a nuestras espaldas.
- Recordad que Riddle tendrá vuestra cabeza si no hacéis la tarea - añadió otra voz detrás de nosotros, al girarnos nos encontramos con Cater y Trey.
- Yo también estoy nervioso por volver a casa - admitió el pelinaranja mientras jugaba con un mechón de su cabello - estoy seguro de que mis dos hermanas mayores estarán allí. Me obligarán a trabajar hasta los huesos...Quiero quedarme en casa de Trey... - se quejó mientras lloriqueaba un poco.
- Por mí bien - contestó el nombrado con su característica sonrisa - pero también trabajaré muchísimo. El invierno es un momento ocupado para una pastelería ¿sabes? - cuestionó sin dejar de sonreír haciendo que el de ojos verdosos se deprimiera más.
- Espera, ¿Trey tiene una pastelería? - pregunté en voz alta mientras apoyaba mi barbilla en mi mano.
- Bueno, realmente es de mis padres, yo simplemente ayudo. Pero sí, se podría decir que tengo una pastelería - contestó con una sonrisa divertida, yo me quedé mirándole fijamente mientras un brillo infantil aparecía en mi orbe.
- Recuérdame que algún día vaya a comprar una tarta a tu pastelería - le pedí mientras mi ojo brillaba cada vez más. El contrario no tardó mucho en estallar en carcajadas.
- ¡Jajajaja! ¡Por supuesto! - contestó alegremente mientras acariciaba mi cabeza con cariño.
- ¡Prefecto Rosehearts! ¡Siento muchísimo estar en medio! - escuché disculparse al de ojos azul marino y me fijé que el líder de Heartslabyul había llegado.
- ¿Hm? Oh, sois vosotros. Si vais a hablar, hacedlo junto a las paredes - pidió amablemente en un tono tranquilo. Me alegra verle tan relajado, pero había algo que no estaba bien.
- Ah, cierto. Escuché que la madre del prefecto es muy estricta. Supongo que no está muy feliz de volver a casa - comentó el de dibujo de corazón en un tono bajo para que el contrario no le escuchase. Mierda, me olvidé de los problemas familiares de Riddle.
- Riddle... No me permiten ir a tu casa, así que no podré darte un pastel, pero... Te invito a venir a la pastelería cuando quieras ¿vale? Seguro que Che'nya se une a la diversión - habló el de dibujo de trébol con una sonrisa amable.
- Gracias - contestó el de ojos plata - me gustaría hablar un poco con mamá... Sin embargo, no estoy seguro de si ella me escuchará - admitió bastante nervioso.
- Te deseo buena suerte - dije mientras le daba un par de palmadas suaves en su espalda y le dedicaba una de mis mejores sonrisas. Él se quedó en silencio unos segundos, en shock, para después devolverme la sonrisa ¡es tan tierno!
- ¿Qué es esto, Kingyo-chan? ¿No quieres volver a casa~? - me di la vuelta con rapidez al escuchar aquella tenebrosa voz detrás de mí encontrándome con los gemelos de Octavinelle - Entonces quédate aquí~ Nosotros no volveremos a casa, así que puedes quedarte con nosotros~ajá~ - propuso con una sonrisa boba.
- ¿¡De dónde vienes, Floyd?! - exclamó el pelirrojo intentando disimular el micro infarto que le había causado el contrario - no deberías meterte en asuntos ajenos, es molesto - añadió enojado mientras se cruzaba de brazos.
- ¿Eh~? Pero es muy aburrido pasar las vacaciones con las mismas personas - se quejó el menor de los gemelos haciendo puchero como si fuera un niño pequeño - además, creo que Azul estará de acuerdo en dejarnos mantener a Kingyo-chan ya que es pequeño - comentó con una sonrisa burlesca. Y tras escuchar aquello pude escuchar como una pequeña explosión, creo que había sido Riddle.
- ¿¡Qué intentas decir?! ¿¡Cómo te atreves a hablar así del prefecto de Heartslabyul?! - vociferó el de ojos plata mientras su cara adquiría el color de su cabello - Off with your head!
- Ri-Riddle-kun, ¡pelear aquí no es buena idea! - intentó calmarle el de dibujo de rombo temiendo que todo se saliese de control.
- Cálmate, Riddle. No caigas en sus provocaciones - añadió el de dibujo de trébol. Le pasé una pelota roja antiestrés que no tardó mucho en ser aplastada por las pequeñas manitas del pelirrojo. Dios ¡cuánta fuerza tiene! No sé ni como, pero acabó por calmarse.
- Um, vuestra ciudad natal está en el Mar de Coral ¿no? ¿Por qué no vais a volver a casa? - preguntó el pelinaranja intentando olvidar lo que acababa de pasar.
- Nuestra ciudad natal está bastante al sur del Mar de Coral. Por lo que en esta temporada los glaciares cubren toda la superficie - explicó el mayor de los gemelos con su característica sonrisa.
- Exactamente~ Ir a casa ahora es muy molesto y estar allí es aburrido - habló su compañero con una expresión de fastidio - es por eso que nosotros tres volvemos a casa durante las vacaciones de primavera.
- Je~ supongo que regresar a casa a veces trae sus propios problemas - comentó el de ojos amarillentos pensativo.
- ¡Hmph! ¡Prefiero no pasar el año nuevo en Octavinelle! - escupió el de mechones de corazón con el ceño fruncido - me iré ahora. Les deseo felices vacaciones - y tras decir esto se marchó.
- Dios mío... - murmuró el peliverde apoyando su cara en su mano - al parecer ha vuelto a su estado habitual. No os dejéis llevar durante el descanso ¿Está bien? - cuestionó para después irse con una sonrisa.
- Muy bien yo también me iré - habló el de cabello anaranjado mientras sus labios se curvaban en una sonrisa - ¡Oh, tomemos una foto todos juntos! - exclamó sacando rápidamente su móvil y haciendo la foto tan rápido que ni siquiera me dio tiempo a reaccionar - muy bien~ felices fiestas chicos~ - se despidió mientras se acercaba a sus dos compañeros de dormitorio.
- ¿Os quedaréis en la escuela Koebi-chan y earlees seal? - preguntó Floyd con su típica sonrisa infantil, recibiendo una respuesta afirmativa de mi parte - Entonces venid a jugar a Octavinelle~ estaremos encantados de jugar con vosotros~ - finalizó con una sonrisa cínica.
- Esa es una muy buena idea - añadió su compañero con una sonrisa parecida a la de su hermano - con mucho gusto esperaremos su visita - y tras decir eso los dos comenzaron a reírse de una forma bastante tétrica. Mi expresión seria y malhumorada no tardó mucho en cambiar dejando una sonrisa de oreja a oreja en una expresión sádica.
- Me parece bien - contesté sin cambiar mi expresión "tranquila" y cortando bruscamente las risas de los gemelos - seguro que no los pasamos muy, MUY bien... fufufu - añadí mientras mi expresión se volvía más oscura y crujía mis nudillos a forma de amenaza. Pude ver como el cuerpo de los contrarios se tensaba un poco, supongo que no se esperaban mi respuesta - bueno, nos veremos - y tras decir esto me fui a reunir con mis compañeros de Heartslabyul mientras me despedía de ellos con la mano sintiéndome diva. Y así, mis queridos niños, es como se le cierra la boca a unos mafiosos.
- Ugh... Acabo de acordarme de nuestra aventura en el Mostro Lounge, yanno - murmuró el animalito desde mi cabeza, podía sentirle temblar del miedo.
- Los estudiantes han disminuido... Quizás deberíamos volver a casa - comentó el de dibujo de pica pensativo.
- Oh cierto, Hana - me llamó el pelirrojo ganándose mi atención - intercambiemos números de teléfono, será divertido enviarse mensajes durante las vacaciones - propuso sonriendo mientras sacaba su aparato electrónico.
- Tienes razón. Yo también te daré el mío - añadió el de pelo azul imitando la acción de su compañero. ¿Esto es lo que hacen los adolescentes normales? Parece divertido(?
- Muy bien, ya está - habló el de dibujo de corazón guardando el objeto - puedes llamarnos en cualquier momento si te sientes sola durante las vacaciones ¿vale? - cuestionó con una sonrisa que no sabría como describirla. Me quedé unos segundos en silencio intentando averiguar a que venía aquello, podía ver varias operaciones matemáticas volando alrededor de mi cabeza.
- ¿Vale? - contesté lo primero que se me vino a la mente, mientras forzaba una sonrisa.
- Uf, no tienes remedio. Estaba bromeando - habló el de ojos rojos negando con la cabeza. Al escuchar eso mi ceño se frunció y le di un puñetazo de broma en el brazo - ¡Auch!
- Dejando de lado las aburridas bromas de Ace... - empezó a decir el de ojos azul marino mientras fulminaba con la mirada a su compañero - contáctanos si pasa algo ¿de acuerdo? - cuestionó recibiendo una respuesta positiva de mi parte - muy bien, mamá debe de estar esperándome, así que me iré yendo. Felices fiestas Hana y Grim - y tras despedirse con una sonrisa se marchó hacia el espejo.
- ¡Yo también me iré! Nos vemos el año que viene - exclamó el pelirrojo con una sonrisa para después marcharse junto a su compañero.
- Pensé que eran molestos y ruidosos, pero ahora que no están aquí... ¡Ahora sé lo ruidosos que son todos los días! - se quejó el animalito con el ceño fruncido. No pude evitar sentir ternura, así que lo tomé en mis brazos y comencé a acariciarle recibiendo de buena gana por el contrario las caricias.
Después de aquello me fui tranquilamente a mi dormitorio disfrutando del agradable silencio que había ahora en la escuela.
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Y fin del capítulo ¿qué les ha parecido? Nuestra niña por fin "conocerá" a los bebos de Scarabia ¿Cómo será?
A partir de este arco la locura de Hana se desarrollará muchísimo, así que prepárense para el desmadre 😈😈😈😈😈
Por cierto, siempre tuve curiosidad ¿Cómo descubrieron la historia de Pétalos Rojo Sangre? Cuéntenme porfis uwu👌
Tengan un buen día/tarde/noche y nos vemos en el próximo capítulo.
Continuará ❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️
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