Capítulo 14
Narra Hana
- ¡Pruebate estos! - ¿cómo demonios he llegado a esto? Posiblemente no entendáis que está pasando así que dejadme que os lo explique.
Después de encontrar a Grim en el Lounge, volvimos a la habitación y al día siguiente Kalim tuvo la idea de hacer un banquete en el oasis y de paso bañarnos, bailar, cantar; una fiesta básicamente. Y ahora me encuentro junto al antes mencionado, probándome bañadores por petición suya, intenté rechazarlo pero creo que mi mayor debilidad son los ojitos de cordero degollado.
- ¡Venga! ¡Quiero ver como te quedan! - exclamó el albino alegremente desde el otro lado del "probador". Sentía mis mejillas arder, me avergonzaba bastante llevar tan poca ropa.
- C-Creo que no quiero... - contesté frotándome los brazos con algo de incomodidad.
- ¡Oh, venga! ¡Seguro que te queda muy bien! - exclamó el de orbes rojizos y sentí como algo agarraba mi brazo sacándome de mi "escondite". Al siguiente momento me encontraba delante del de tez morena el cuál me miraba con un brillo reluciente en sus ojos.
(Lo blanco/grisáceo de sus hombros es como un chal, algo así).
- Oh... ¡Ohhhh! ¡OHHHHH! - exclamó sobresaltándome un poco - ¡estás preciosa! - dijo con una sonrisa mientras daba un par de saltitos en su sitio no pude evitar avergonzarme más - ¡venga volvamos con los demás! - dijo agarrándome con algo de fuerza los brazos y arrastrándome fuera de allí.
Pero las heridas de la batalla todavía eran algo recientes así que no pude evitar soltar un quejido adolorido el cuál escuchó el de pelo blanco girándose hacia mí.
Su anterior sonrisa se borró con rapidez dejando una expresión preocupada al ver mis brazos llenas de cicatrices, unas más antiguas que otras.
- L-Lo siento ¿¡t-te he hecho daño?! - preguntó algo alarmado.
- ¡No no no, para nada! - contesté rápidamente para tranquilizarlo - solo sentí un pequeño pinchazo - él asintió levemente y se quedó mirando mis extremidades con una expresión de tristeza mientras pasaba con suavidad su pulgar por las heridas que iban desde cortes leves y heridas de estrangulamiento por las raíces hasta cicatrices con puntos. Todo se quedó en un silencio incómodo durante un par de segundos - deberíamos volver junto a los demás ¿no crees? - propuse con una pequeña sonrisa e intentando dejar atrás el momento anterior.
La cara del contrario se iluminó por completo al recordar el banquete que le esperaba y rápidamente salió junto a mí después de que me acabara de preparar.
...
- ¡Ya hemos llegado! - exclamó el albino bajándose con rapidez del elefante - ¡Aseguraos de comer, cantar y bailar! ¡Olvidemos todo lo malo que pasó! ¡Vamos bailemos, Jamil! - dijo tomando las manos del nombrado y llevándoselo con él.
- ¡N-No quiero! - contestó avergonzado el de pelo oscuro como un buen tsundere, no pude evitar sonreír un poco.
- Son tan buenos bailarines - comentó el mayor de los Leech con una expresión sonriente - tal vez deberías pedirle consejo - y claro que no pueden faltar los golpes bajos hacia el prefecto de Octavinelle.
- Por favor, deja de bromear con eso - dijo el de gafas algo enojado y avergonzado - es un desafío demasiado grande para una sirena - murmuró disimuladamente mientras se recolocaba las gafas.
- ¡Yo también voy a bailar~! - exclamó el menor de los hermanos tomando las manos de sus compañeros y arrastrándolos con él para bailar (pese a las quejas del de pelo plateado). Me tapé la cara un poco para aguantar la risa, sin duda hoy sería un día entretenido.
- ¡Oye...! ¡Vosotros...! - me giré al escuchar aquella voz intentando encontrar de donde venía.
- ¿Hm? Puedo ver a alguien corriendo por esa duna - habló el animalito a mi lado señalando delante de mí. Coloqué mi mano en mi frente de forma que el sol no me cegase, y sí que había alguien corriendo hacia nosotros, mejor dicho, había dos personas ¿qué clase de estúpidos estarían corriendo por un desierto?
- ¡Hey Hana~! ¡Grim~! - me fijé un poco más y pude ver una cabellera naranja y una azul oscuro... un momento... ¡Esos son mis idiotas!
- ¿Estáis bien chicos? - preguntó el de orbes azul oscuro cuando llegó a nuestra altura.
- ¿¡Ace, Deuce?! - exclamó el de orejas flameantes sorprendido de ver a los integrantes de Heartslabyul.
- ¿Qué demonios? Hace mucho calor aquí... ¡Y ni siquiera es primavera! - se quejó el de orbes rojizos sin aliento.
- ¿Qué hacéis aquí? - pregunté extrañada de qué estuviesen aquí.
- ¡No me digas que lo olvidaste! - gritó sorprendiéndome un poco.
- Nos enviasteis un mensaje diciendo que estabais atrapados en Scarabia... pero después no pudimos volver a ponernos en contacto con vosotros, así que decidimos venir - explicó el de dibujo de pica.
- Ah, olvidé que les enviamos mensajes - comentó el de cola de tridente - Wow, realmente vinieron un poco tarde, eh - añadió cruzándose de brazos y fulminándolos con la mirada.
- ¿¡QUÉ?! - gritó el de ojos rojizos - no pudimos usar la magia para transportarnos aquí o usar el espejo ¿sabes? ¡Tuvimos que montar en bus, y después en un barco, y luego en otro barco y después en un taxi!
- No entiendo lo que está pasando, pero... A juzgar por el ambiente, todo está bien ¿no? - cuestionó su compañero dejando de lado el enojo del contrario.
- ¿Oh? ¿Son tus amigos, Hana? - preguntó el de cabello blanquecino apareciendo de repente.
- Oh, es Kani-chan~ ¿Viniste a jugar? - preguntó el menor de los heterocromáticos apareciendo también de repente.
- ¿Kani-chan...? -preguntamos Deuce y yo a la vez.
- Ah, estoy en el club de baloncesto junto a Floyd-sempai y
Jamil-sempai - explicó el de dibujo de corazón y ahora no podía evitarle verle como un cangrejo.
- ¡Oh, ya veo! - exclamó el de tez morena - ¡Los amigos de Jamil también son mis amigos!
- Oye, ya dije que no planeo ser amigo tuyo... no escucha - se quejó el de ojos chocolate desesperado, le di un par de palmadas en la espalda para darle algo de ánimo.
- De todos modos, ¡venid y uniros a la diversión! - exclamó el de orbes escarlata tomando las manos de los de Heartslabyul y arrastrándolos junto al resto.
- ¡Hiiiiiiii! ¡Son los tipos de Octavinelle! - exclamó Ace al ver a los del otro dormitorio.
- ¿Qué están haciendo aquí? - preguntó el de cabello azulado en un tono de voz bajo.
- ¡No tenéis idea de lo que hemos pasado, yanno! - exclamó el animalito - os contaré todo sobre mi heroica historia ¡tomad asiento!
- ¿Qué demonios? Bueno parece que ambos están bien, así que lo que sea - murmuró el pelinaranja rascándose la nuca.
- Menos mal, realmente nos hicieron entrar en pánico - suspiró su compañero aliviado ¿Acaso se habían preocupado por mí? Guau, realmente no sabía si pedirles perdón por la preocupación o agradecerles. Hacía tanto tiempo que nadie se preocupaba por mí que había olvidado como se sentía esta calidez en el pecho.
- ¡Guau! ¡¿Estás llorando?! - exclamó el de orbes escarlata sobresaltado, ni siquiera me había dado cuenta de eso hasta que toque mis mejillas y me di cuenta de que, en efecto, estaban húmedas.
- N-No, solo se me ha metido algo de arena en el ojo - contesté con una pequeña sonrisa mientras me limpiaba un poco la cara - pero gracias por venir - añadí realmente agradecida, son muy buenos amigos.
- Nunca pensé que vería a la impasible Hana llorar - dijo el de dibujo de corazón con un tono burlón mientras se apoyaba sobre mí hombro - al parecer tienes un lado sensible, eh - añadió pellizcándome las mejillas.
- Estoy muy agradecida de que hayáis venido, pero eso no quita el hecho de que como sigas pellizcando mi mejilla te morderé la mano - contesté sin dejar de sonreír.
- Y aquí vuelve la Hana de siempre - dijo el nombrado dando un par de pasos hacia atrás - cuánto tiempo - añadió a modo de broma, como respuesta le saqué la lengua, también a modo de broma, realmente me sentía bien.
- Muy bien ¡comencemos el banquete! - escuché gritar a Kalim - ¡Escuchad la música y comed cuánto queráis! ¡Estas serán las mejores vacaciones de vuestras vidas! - añadió recibiendo una unánime respuesta positiva de todos los presentes, a excepción de Jamil quién sólo se quejaba.
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- Finalmente estamos de vuelta en el dormitorio, sheesh... - suspiró el animalito relajado sobre mi hombro. Iba a echar de menos Scarabia, pero me alegraba de volver al dormitorio abandonado a pesar del drástico cambio de temperatura.
- ¡Hola vosotros dos! - levanté la cabeza al escuchar aquella voz encontrándome con el trío fantasmagórico que vivía junto a mí.
- Como no volvían pensamos que les pasó algo - admitió el espíritu más delgado - estábamos muy preocupados ¿sabéis? Hihihihi
- Lo sentimos mucho, pero tuvimos un par de problemas - contesté rascándome la nuca.
- No te preocupes, estamos muy felices de que hayáis vuelto sanos y salvo - contestó Pablo con una sonrisa contagiosa.
- Además de que nos encargamos de ponerle leña a la chimenea de la escuela - añadió el último fantasma haciendo que tuviese que procesar la oración un par de segundos ¡Mierda! ¡Cómo se me pudo olvidar!
- ¡Ah! Y el director mandó la comida que prometió - anunció Pablicio haciendo que mi ojo se iluminase, la mejor parte de la estafa, quiero decir del "trato" de Crowley era la comida.
- Oh, veo que habéis vuelto - dijo una voz a mis espaldas que hizo que me asustara, rápidamente me di la vuelta lista para atacar, pero me tranquilicé al ver que tan solo era aquel peculiar chico de Diasomnia con mechones fucsia - kufufu, esa reacción fue bastante divertida, podría rivalizar con la de Sebek - comentó con una sonrisa, dejándome confundida - Soy Lilia Vanrouge, viceprefecto de Diasomnia - se presentó amablemente con una pequeña reverencia - he venido aquí para entregar una tarjeta navideña de mi maestro - explicó pasándome el objeto, una tarjeta con decoraciones típicas de la festividad y en el centro un muñeco de nieve con cuernos diciendo "Feliz Navidad", era bastante mono - parece estar atormentado por el hecho de que nadie lo invitó a ninguna fiesta este año, de nuevo... así que, si tiene la oportunidad de organizar una fiesta ¿podría invitarlo? - me pidió juntando ambas manos a modo de súplica y recibiendo una respuesta afirmativa de mi parte - ahora me tengo que ir. Que tenga una felices vacaciones - dijo para acto seguido desvanecerse en el aire, en ese aspecto se parecía a Tsunotaro, que supongo que es el que me ha mandado la tarjeta.
- ¿El nombre del remitente es... M.D...? - me dije a mí misma pensativa observando con más detenimiento el objeto.
- ¡¡Hana~~!! ¡Me voy a comer todo si no te das prisa! - amenazó el animalito el cuál ya se había escurrido hasta el interior del edificio.
- ¡¡Ni se te ocurra!! - grité corriendo hacia su dirección dispuesta a disfrutar de mi recompensa. Una gran sonrisa adornaba mi rostro, me sentía tan feliz que no podía pensar en otra cosa más que en divertirme.
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- ¡Hey Hana! Feliz año nuevo - me saludó alegremente el pelirrojo de Heartslabyul. No me puedo creer que ya se acabaron las vacaciones, aunque me alegro de poder ver de nuevo a mis amigos no quería volver a clase.
- No hace mucho que nos hemos visto, pero aún así parece más tiempo - comentó el peliazul con una pequeña sonrisa.
- Jeje~ Apuesto que me echaron de menos durante sus vacaciones - alardeó el animalito con aires de superioridad.
- Dejad de bloquear el camino - me giré al escuchar esa voz detrás de mí encontrándome con Jack el cuál le estaba dando un par de toquecitos a Grim con el pie para apartarle.
- ¡Oh Jack! Te ves menos bronceado de alguna manera - comentó el de ojos rojizos curioso.
- ¿En serio? - cuestionó el nombrado - supongo que es porque mi familia y yo fuimos a esquiar durante las vacaciones - explicó.
- Oh~ ¿Vives cerca de una zona donde nieva mucho? - pregunté con el rostro iluminado, lo de esquiar sonaba interesante cuanto menos, me gustaría probarlo algún día.
- ¿Qué es esquiar? ¡Yo también quiero probarlo! - exclamó el de orejas flameantes emocionado empezando a corretear entre las piernas de Deuce.
- ¡Deja de moverte entre mis pies, Grim! - le gritó el de dibujo de pica intentando no tropezarse con el de cola de tridente.
- ¡Ah...! - en ese momento el de ojos azulados se chocó con un chico de cabello lila y apariencia delicada tirándolo al suelo.
- ¡Lo siento...! ¿Estás bien? - preguntó el contrario preocupado y tendiéndole la mano para que se levantara. Pero el desconocido comenzó a sollozar.
- ¡Profesor~! ¡Deuce hizo llorar a alguien de otro dormitorio! - exclamó Ace con un tono infantil para burlarse de la situación. Le di una colleja a modo de escarmiento recibiendo quejas del contrario.
- L-Lo siento, no sabía que te habías hecho tanto daño - se volvió a disculpar el de pelo azulado empezando a entrar en pánico - te llevaré a la enfermería, puede apoyarte en mí si lo necesitas.
- ¡Ya... Ya tuve suficiente! - gritó el de cabello lila desesperado, dejándonos en shock, para después salir corriendo.
- Ah, se escapó - murmuró el de dibujo de corazón encogiéndose de hombros.
- Está en la misma clase que yo. Es de Pomefiore. Um... Epel Felmier - explicó el de orejas de lobo, y no pude evitar quedarme mirando por donde se había ido el tal Epel, tenía la sensación de que no sería la última que nos veríamos...
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Guau, este arco se ha acabado bastante rápido, aún sigo impresionada. Pero bueno ¿qué les pareció el capítulo? Por favor no piensen que Kalim es un pervertido, solo quería que Hana se divirtiera también y quería meter fanservice de alguna manera👊😔
Dejando esto de lado, ya vamos a empezar el quinto arco ¡¡ahhhhhhh!! Estoy muy emocionada, además de que tengo muchas cosas pensadas, así que prepárense 7w7.
Tengan un buen día/tarde/noche y nos vemos en el próximo capítulo uwu.
Continuará ❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️
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