Capitulo #5
Les traigo la quinta parte espero les guste...
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Era de noche y en un conocido bar podemos ver que por algún motivo estaba más tranquilo de lo normal, esto claro no extraño a las chicas que atendían el lugar pues habían siempre ocasiones en las que llevaban una velada más tranquila.
Mientras atendían a los pocos clientes que se encontraban pudieron ver que por la entrada iban llegando cuatro conocidas exorcistas que al ver a la encargada la saludaron de manera amistosa siendo devuelto por la chica regalándoles una sonrisa.
Las demás presentes solo observaron la interacción en silencio, ya habían sido informadas acerca de la presencia de las enviadas de la Iglesia y si bien a dos de ellas si puso nerviosas las demás las tranquilizaron diciendo que al no ser territorio de ellos no podían atacar libremente.
Las vieron tomar asiento en la barra observando todo con curiosidad pues al menos para todas ellas era un ambiente diferente al que estaban acostumbradas.
- Hola chicas, que bueno que se animaron en venir.-
- Hola Kiyome-san, pues no queríamos ser irrespetuosas al rechazar tan amable petición.-
- Jeje y dígame, ¿Desean beber algo?, La casa invita.-
- ¿Segura?, Ya han sido muchas sus atenciones...- dijo con algo de timidez Mirana jugando con sus dedos.
- No es ninguna molestia, créanme que si Ise estuviera presente haría exactamente lo mismo.-
- Yo solo quiero agua mineral con hielo si no es mucho pedir.-
- Yo solo una soda.-
- Yo una cerveza.-
-...-
-...-
- ¿Qué?.-
- Nada/Nada...-
- Yo un poco de Vodka, por favor..-
Todas observaron con incredulidad a la tímida monja que solo se encogió en su asiento y respondió a la pregunta silenciosa.
- Soy de Rusia...- todas se quedaron en blanco ante esa respuesta para después reírse fuertemente sonrojando más a la pobre rubia.
Un vez entregadas sus bebidas estuvieron conversando de algunas cosas triviales hasta que lo sintieron.
Sintieron una fuerte aura desde algún lugar de la ciudad y por lo que pudieron reconocer era energía Sacra.
Ninguna hizo mención de nada por exactamente los mismos motivos.
Las exorcistas porque no querían levantar sospechas innecesarias al levantarse de la nada y salir corriendo, lo más seguro era que fuera una expansión de energía de lo más probable un Sacred Gear recién despertando, el despertar de uno siempre es más fuerte dependiendo las emociones que tenga presentes en ese momento el portador, ya investigarían después, aunque cierta castaña tenía una molestia en su pecho, y una angustia empezaba a generarse en ella sin saber el motivo.
Las demás sí sabían de donde provenía esa aura, pero tampoco querían levantar sospechas, aunque unas voces en sus mentes les estén gritando que vayan a ver a su castaño y cerciorarse de que todo estaba bien, decidieron esperar, aunque la desesperación ya estaba dentro de ellas.
Las caídas en especial la pelinegra esperaban que nada malo haya pasado pues no sabían cómo reaccionaria su líder si se enteraba que el objetivo que debían proteger haya sido mal herido y por un descuido tonto de ellas, aunque la pelinegra no quería que al chico que quiere le pasará algo, estaba dispuesta a salir a ver cuando el sonido de un teléfono rompió la creciente tensión que se había formado.
Kiyome rápidamente se acercó a responder tal vez sería Ise y todo estaría bien o al menos eso esperaba.
- ¿Hola?.-
-...-
- Si yo soy Kiyome Abe.-
-...-
- Es mi pareja, ¿Ha pasado algo?.- su voz empezó a sonar entrecortada llamando la atención de todas las presentes que prestaron atención a la conversación siendo solo Verrine la que podía escuchar mejor.
-...-
- ¿Qué qui...quiere decir que esta hospitalizado?.-
-...-
- ¿Asia también?, ¿Q..que ha pasado?.- todas se pusieron de pie al escuchar eso preocupándose en mayor o menor medida, aunque las enamoradas eran las que tenían los nervios más alterados.
-...-
- En...entiendo voy para haya.-
Corto la llamada la chica para luego empezar a llorar y temblar siendo abrazada por Lavinia que trataba de calmarla aunque las lágrimas que bajaban por sus ojos daban a entender que ella no estaba en mejores condiciones.
- ¿Qué pa...pasó con Ise..?.- hablo entrecortada Lavinia apretando el abrazo con la chica.
- Está hospitalizado, al parecer lo atacaron en el parque, pero Asia.... Le dispararon, piensan que fue un asalto....- hablo entrecortada llorando en el pecho de su amiga.
Las presentes tuvieron reacciones distintas al escuchar esto, las exorcistas se preocuparon pues no querían que al joven que les había brindado tanta hospitalidad estuviera grave y por como reaccionó su pareja podían imaginar que no era algo menor, aunque la más angustiada era la castaña que llevo sus manos al pecho rezando por su bienestar aunque las lágrimas no tardaron en aparecer.
Verrine y Jeanne sintieron que su mundo se venía abajo al escuchar eso, no solo el castaño aparentemente estaba herido eh internado, también su amiga estaba al parecer en peligro, estaban más que seguras que no había sido un simple asalto, había algo más, y destruirían el mundo si era necesario para acabar con el que haya lastimado tanto a su amado como a su querida amiga.
Pidiendo amablemente a los clientes que se retiraran por causas de fuerza mayor cerraron todo y tomaron rumbo al hospital siendo seguidas por las exorcistas que también querían saber que había pasado, pues tenían el presentimiento que el aura que sintieron estaba relacionado con esto, aunque esta idea era solo una teoría de la mayor de todos.
"Dios mío por favor" pedía en su mente la castaña siendo abrazada por la peliazul, esperaba que su amigo estuviera bien...
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Para mala suerte del castaño, la liberación de su Sacred Gear no solo se siento en la ciudad, en muchas partes del mundo, siendo que en alguna parte de Roma una persona siendo un hombre rubio de ojos verdes de actitud muy despreocupado se encontraba comiendo en algún restaurante acompañado de una bella rubia de ojos azules con vestimentas de monja, este repentinamente dejo de comer levantando la mirada al parecer perdiéndose en sus pensamientos.
(N/a. 7u7 )
- ¿Sucede algo Dulio?.- pregunto su acompañante observándolo curiosamente.
- No nada Griselda, solo un presentimiento.-
- ¿Me pregunto cómo le estará llendo a Mirana y las chicas?.-
- Seguro todo está bien, Lint se encuentra también ahí así que no creo que pase nada.-
- ¿Vez correcto que hayan enviado a Lint a cazar a su propio hermano?.-
- ¿Que todo quede en familia?.- sonrió ingenuamente tomando un poco de café.
- Hablo enserio.- irritada por su actitud masajeó su frente la rubia.
- No creo que ella dejara que enviaran a alguien más.-
- Supongo que tienes razón.-
Sonriendo el rubio siguió comiendo cerrando los ojos pensando en una sola cosa.
"Así que el número uno ya despertó, ¿Eh?"
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- ¿Lo sentiste, Elsha?.-
- ¿Umm?, Ara~ interesante.-
- Al parecer alguien interesante ah aparecido.-
- [Y tiene un increíble poder mágico].-
- ¿Quien te dio permiso de hablar, maldito?.-
- Ma~ ma~, tranquila.-
- [¿Irás a conocerlo?].- pregunto algo cansado imaginando lo que diría.
- Tal vez~.-
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- Al parecer no estaba equivocada, Akeno.-
- Eso parece Rias, pero ¿Dejar al exorcista y a los Caídos matarlo?, ¿No nos meterá en problemas?.-
- El trato con la Iglesia es solo dejarlas buscar al desertor, no que deba informarles si lo eh visto o no, además aproveche la intervención con los Caídos y la taza de asesinatos que ha habido últimamente.-
- Pero si Lucifer-sama se entera...-
- No tiene porqué enterarse, además, todo estará bien, Koneko, ¿En donde se encuentra ahora?.-
- En el hospital central, junto con una de sus empleadas.-
- Bien, pronto iré a ver a mi querido sirviente.-
- "Perdoname por esto...", Como digas.- finalizo saliendo de la oficina de su amiga, tal vez con lo que haría la odiara pero...
- ¿Graifya-sama?.-...
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Podemos observar que en una sala de color blanco en su mayoría se encontraba cierto castaño sintiendo el dolor más espantoso que hubiera experimentado, se encontraban conectado a distintos aparatos que monitoreaban sus signos vitales.
A su mente llegó los sucesos que lo llevaron al lugar en donde se encontraba justo ahora, desde su tranquila caminata por el parque con Asia hasta que vieron a la "chica" rubia de coletas y después recordar cómo la había "asesinado" con esa cosa extraña que aún no estaba seguro que había sido, después de eso no recordaba mucho, solo que tenía abrazado el cuerpo de la rubia contra su pecho y estaba sentado apoyado en un árbol.
No pudo evitar derramar algunas lágrimas pensando en que ya no volvería a ver a la tímida ojiverde llevando una mano a su rostro justo en el momento en que un doctor entrara a la habitación junto a una enfermera empezando a revisar todo en busca de anomalías.
- Oh vaya ya despertó joven.- comento el doctor observando su tablón de anotaciones escribiendo algo en el.
- S..si, que a pasado....- pregunto con dificultad el castaño.
- Bueno chico, tienes varias costillas fracturadas al igual que uno de tus brazos, una contusión en la cabeza pero nada de extrema gravedad, realmente la pasaste mal.-
- ¿Don...donde está A...Asia...?.- ignorando lo que dijo el médico de su condición, necesitaba saber que había pasado con ella.
- La joven se encuentra en terapia intensiva, un pulmón fue perforado y ha perdido mucha sangre, solo queda esperar.- con pesar respondió el doctor poniendo una mano en el hombro del castaño intentando confortarlo, minutos después el doctor cómo la enfermera ya se habían retirado dejando al castaña unido en sus pensamientos.
¿Qué era eso que usaron?, ¿,Qué quiso decir con "humanos" si también lo eran?, ¿Realmente si eran humanos? Y más importante, ¿Qué era esa lanza la cual no salía de su mente?
Tantas cosas en las cuales pensar, por el momento decidió descansar, ya mañana pediría más información sobre Asia y esperaba las chicas no estuvieran demasiado preocupadas.
Si se encontrará cerca de la recepción del hospital, hubiera escuchado los grandes gritos e insultos que se desataban ahí debido a que "sus chicas" querían ir a verle pero al ya no ser horas de visitas pues les estaban prohibiendo el paso.
- Señoritas entiendan por favor, no son horas de visitas.-
- La que debe entender es que es mi pareja el que se encuentra grave, PORQUE NO LO ENTIENDE!!.-
- Le pedire de favor que no grite estamos en un hospital por si lo está olvidando.- (N/a. Qué mamona!)
- Grrr... Maldita...-
- Debemos tranquilizarnos, no conseguiremos nada así.-
Ante las palabras de Lint todas decidieron mejor tomar asiento en la sala de espera en lo que ella misma iba a pedir algo de información acerca del joven.
- ¿Familiares del señor Hyōdō Issei?.- escucharon el anuncio de una enfermera.
- Si yo soy su pareja.- rápidamente se levanto la rubia acercándose a la enfermera.
- El señor se encuentra fuera de peligro, tiene algunas fracturas tanto en costillas como en el brazo derecho y una pequeña contusión en la cabeza pero nada que ponga en peligro su vida.-
Al escuchar eso solo dejó escapar unas lágrimas de alivio pues realmente había pensado lo peor.
Las demás también se alegraron sobre todo una rubia, una peliverde y una pelinegra, que también derramaron lágrimas aunque la castaña no se quedaba tan atrás al estar agradeciendo al cielo que su amigo estuviera bien.
- Pero la señorita Argento es otro caso...-
Esas palabras descolocaron a las presentes pues al parecer Kiyome también había preguntado por el estado de la chica.
A las exorcistas por alguna razón el nombre se les hacía conocido.
- ¿Q..que quiere decir con eso?..-
- La joven al parecer fue atravesada por un objeto afilado desde la espalda perforando uno de sus pulmones, a perdido mucha sangre la joven aún se encuentra en cirugía...-
- ¿Pe... pero estará bien?.-
- Esperamos que si...-
Al día siguiente todas las chicas aún se encontraban en la sala de espera pues no querían alejarse por si algo pasaba y justo en ese momento sintieron un poder mágico conocido para las dos que provenía de una de las habitaciones del lugar y sin más una rubia y una peliblanca se dirigieron ahí seguida de las demás...
...Minutos antes...
Vemos al castaño descansando tranquilamente después de una noche por demás fuera de lo normal para el.
Sin que esté notará algo, una luz de color carmesí de hizo presente en su habitación dejando ver a una peliroja que observaba todo de manera tranquila fijando su mirada en el único presente sonriendo de manera sutil.
- Tanto poder, serás un gran sirviente...- se relamio los labios levantando su mano y apareciendo un estuche de dónde saco una pieza de lo que parecía ser un Peón.
Justo cuando pretendía ponerlo en el pecho del castaño la puerta es derribada de una patada dejando ver a una rubia que desprendía un aura helada bastante intimidante junto a una peliblanca que liberaba llamas moradas de sus manos.
- ¿Qué haces aquí Heredera Gremory?.- exigió saber Lint observando como Jeanne, Verrine y Kiyome rodeaban la cama del castaño de manera protectora.
Tal parece que las chicas no eran del todo "normales" aunque eso lo dejaría para después.
La pelirroja solo chasqueo la lengua en señal de molestia al verse interrumpida aunque reconoció a las que rodeaban a su futuro "sirviente" y no pudo evitar sonreír sutilmente.
- No creo que tenga que darles explicaciones.-
- No esperaba menos de una sucia criatura como tú, quitarle la libertad mientras no está conciente.-
- Darle el privilegio de servirme, suena mejor.-
Hubiera seguido hablando hasta que sintio un filo en su cuello que aunque no la estuviera cortando la lastimaba, de reojo vio a una de las meseras con una espada extendida.
- ¿Quieres repetir lo que dijiste?.- susurró viéndola con frialdad acercando más el filo a su cuello.
- Será mejor que te vayas de aquí Demonio, yo no tengo problemas en acabar con la hermana menor de Lucifer.- dejando sentir su aura helada amenazado Lavinia sorprendiendola al saber que ella era la hermana menor de el actual líder de la facción demonio.
- Cuidado con tus palabras suci...- cayó al senti un poderoso puñetazo en el abdomen cortesía de Verrine que la miraba inexpresivamente.
Mirandola furiosa la pelirroja optó por retirarse no sin antes decir que esto no se quedaría así.
Las exorcistas solo miraban todo de manera sería, al notar está mirada las chicas solo suspiraron y salieron de la habitación quitando el hechizo insonoro que habían colocado, al llegar a la sala de espera, Jeanne las obervo un momento y suspiro.
- Escucharía una historia.-
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En un edificio abandonado se puede ver a un peliblanco con las ropas rasgadas y bastante mal herido recostado contra una pared respirando de manera entrecortada.
- Apenas sobreviví a eso.- menciono escuchado que alguien se acercaba, unos minutos después vio a cierta Loli rubia que llegaba con algunos vendajes y medicinas.
- Toma.- avento a sus pies sentándose del otro lado del lugar.
- Que lamentable te vez, Freed.- escucharon una voz y de un círculo mágico apareció un peliplateado observando aburrido al renegado.
- Vete a la mierda, Vali.-
- Bueno, lo que importa es que hiciste bien tu trabajo.- esto desconcerto al par.
- ¿Qué maldito trabajo hablas?.-
- Confirmar la ubicación de True Longinus...- sonrió arrogante el chico metiendo las manos en sus bolsillos.-
- ¿T...true Longinus...?.- incrédula la rubia se levando de donde estaba sentada acercandose al ojiazul.
- ¿Increíble no?, Qué el Longinus que se supone es el más poderoso este en un lugar tan alejado, y en manos de un débil humano.-
- Y que es lo que sigue.-
- La segunda fase....-
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Una semana había pasado desde el incidente en el hospital, la pelirroja había tardado dos días en calmar su furia pues no sólo había interrumpido su labor si no también la habían humillado.
Tenía a su familiar junto a los familiares de sus sirvientes vigilando al castaño, buscando algún momento oportuno para reencarnarlo, pero nunca estaba solo, si no estaban esas estúpidas del bar estaban las malditas exorcistas, que supo ver estaban en un nivel suficiente como para meterla en problemas.
Su amiga Sona ahora mismo se encontraba buscando información de aquellas meseras, desde la primera ves que las vio supo que no había nada normal en ellas y al parecer no se habia equivocado, aunque de todas ellas la peliverde era la que más despertaba su curiosidad así como su miedo, no entendía porque pero su instinto le decía que de todas, ella era la más peligrosa.
Salió de sus pensamientos al ver el círculo mágico de su amiga llegar junto a toda su nobleza, cosa que la sorprendió un poco pero luego observo otro circulo que hizo que rápidamente se levantará de su asiento así como sus sirvientes pues sabían a quien pertenecía.
Saliendo de dicho círculo se puede ver a una pelinegra peinada en coletas gemelas de ojos azules vestida de manera formal (N/a. Ya saben su ropa de Maou), aunque lo distintivo es que venía con una expresión de seriedad muy poco vista en ella pues solía ser alguien bastante alegre.
- Leviathan-sama.- saludando de manera respetuosa hicieron una reverencia.
- Rías.- hablo seriamente observando a todos de manera sería.
- ¿A qué debemos su visita?.- hablo con algo de nerviosismo la pelirroja.
- Dime algo Rías, ¿Crees que Sirzechs y yo somos estúpidos?.- pregunto con calma paseando por la oficina tensando de manera visible a todos ahí.
- N..no jamás pensaría eso, Sera...-
- Leviathan-sama, no olvides cual es tu lugar.-
- Mis disculpas Leviathan-sama, y respondiendo a su pregunta, jamás pensaría eso de usted o de Lucifer-sama.-
- Entonces, ¿Porque no se nos había informado de la presencia de no solo Ángeles Caídos en este territorio, si no también miembros de la Iglesia?.-
-...- no supo que decir Rías ante eso pues era verdad, había decidido no informar esto, con el fin de usar esto a su favor y conseguir una pieza importante para su nobleza.
- No solo eso, al parecer ah habido asesinatos en este territorio también, cuando se supone que tanto tú como la Heredera Sitri deberían proteger este lugar.- miro de reojo a Sona que solo bajo la mirada apretando su falda.
- Te pregunto una vez más, ¿Crees que somos estúpidos y no nos daríamos cuenta?.-
-...- la pelirroja no se atrevió a mirar a los ojos a su Líder pues no había manera de defenderse y por como veía temblando a su amiga cómo a su nobleza podía ver que ya habia intercambiado palabras con ellos.
- Íbamos a quitarles el dominio de este lugar y dárselo a otros Demonios.- esto asusto a las dos herederas pues si eso pasaba sus respectivas familias serían el hazme reír.- Pero por sugerencia de Graifya, tanto Sirzechs como yo decidimos mandar a alguien más... competente ya que ustedes dos demostraron no ser aptas.-
- Pero Onee...-
- Silencio!.- aumento su aura dejando callada a su hermana menor que solo se mordió el labio inferior en señal de impotencia.
- Puedes venir.- hablo por un pequeño círculo de comunicación y unos minutos después apareciendo en un círculo mágico se dejó ver a una rubia de gran belleza de ojos color rosa (N/a. El atuendo es el mismo de la reunion de jóvenes demonios) está tenía una mirada afilada y fría.
- Ella será con quien desde ahora compartan territorio...-
- Seekvaria Agares...- ....
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Bueno espero les guste.
Para el siguiente capítulo dejaré la explicación a Issei sobre el mundo sobrenatural, y otras cosillas ahí.
No tengo tanto que decir respeto al capítulo, así que dudas, sugerencias u opiniones dejenlas en los comentarios, todo con respeto vale? Jeje
Se despide su amigo Leviathan-sama bye bye...~
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