Una fantasía
Desperté oyendo unos golpes rítmicos en la puerta. Tardé unos segundos en recordar porqué estaba en cama con una chica, tomados de las manos.
-¿Phil?- reconocí la voz de Ray -¿Lexell?
Ella apretó los ojos y gruñó, negándose a despertar.
-Estamos bien- respondí, mientras ella se giraba hacia la pared, refunfuñando palabras que no alcancé a entender. Quería exclamar al universo lo tierna que era. Me levanté y abrí la puerta como creía recordar.
-¡Hola!- sonrió, su sonrisa era tan contagiosa que mecánicamente lo imité un poco yo también -Estaba un poco preocupado, ya es "mañana" en el ciclo de 24 horas de la nave.
Solté un silbido de sorpresa -¡¿Hemos dormido tanto?! No lo sentí.
Como si mi estómago escuchara, reclamó por el tiempo que había pasado sin comida.
-Los demás ya desayunaron, pensé que todavía no quieres que haya mucha gente- explicó sonriente -. Así que los espero en la cocina.
-Gracias, Ray- sonreí mientras se despedía.
Cerré la puerta y observé la habitación un momento... parecía la de algún explorador de película. Mi estómago volvió a protestar.
-¿Lexell?- la llamé, moviéndola un poco.
-¿Rip?- preguntó con la voz pastosa, antes de girarse esperanzada.
-No, soy Phil- musité desanimado, al verla reconocerme y recordar lo que estaba pasando -. Vino Ray, nos espera para desayunar.
-Sí, vamos...- trató de sonreír, desvié la mirada. Se levantó y me sorprendió que sacó ropa limpia de mujer de un cajón. Entendí que dormían juntos ahí... ella y Rip.
-Elije lo que tú quieras, voy a cambiarme... ese es el baño- indicó señalando hacia donde se dirigía.
Estaba solo de nuevo... me vestí y pregunté en voz alta si estaba lista, ella salió con un vestido ligero y sandalias. Sentí al verla así, que en lugar de estar en una nave escondiéndome de "La Legión del Mal", debí conocerla algún día en la calle, o en un café, o en los pasillos de la universidad. Usando ese vestido en un día de verano. ¿Me hubiera atrevido a hablarle?
-¿Recuerdas dónde está la cocina?-me preguntó sonriendo.
-No... di vueltas hasta que encontré lo que parecía una- respondí, apenado.
Soltó una breve risa antes de tomarme de la mano y guiarme fuera de la habitación.
Sí, debí conocerla fuera. En una mañana de verano, cuando se habían cancelado las clases restantes del día por algún motivo. La vería en un pasillo y le preguntaría "¿Oye, tú eres esa chica que...?", le haría algún comentario gracioso para evitar que se fuera porque obviamente no sería "esa chica que..." y la invitaría a... ¿a dónde? ¿Si soy el clásico estudiante quebrado?
Seguramente ella también era una estudiante quebrada, había encontrado ese vestido en el descuento sobre descuento veraniego, porque estuvo de moda el año pasado, pero ella presumiría orgullosa lo barato que era y lo bien que se le acomodaba. Así que como estudiantes quebrados aceptaría un café de diez centavos, una cerveza de un dólar, los helados a punto de caducar en el supermercado. Se reiría tan fuerte de algo, que se le caería el café o el helado en su vestido y se enfadaría. Y yo le diría "Ven a casa, mi amigo George me enseñó a quitar hasta las peores manchas. No puedo permitir que se arruine el vestido que te hace ver increíblemente hermosa". Y ella aceptaría.
No... seguramente ella sería la estudiante de cine con el futuro en el medio asegurado porque sus padres son de las más grandes influencias en el Jet Set de Beverly Hills. Su padre me echaría de su mansión amenazándome al descubrirnos besándonos, nuestro amor estaría condenado... Rip Hunter sería el millonario con quien sus padres quieren casarla, pero ella me elegiría a mi... creo que ya sé de qué tratará mi siguiente película.
-¿Hooola? ¿Tierra a Phil?- reaccioné cuando la mano de Lexell se movía frente a mi cara, habíamos llegado a la cocina.
-¿Eh? ¿Perdón?- exclamé, sintiendo que la sangre se me subía al rostro.
-¿En qué pensabas? Te veías feliz-me preguntó mientras desviaba la mirada, Ray también me miraba con curiosidad infantil.
-En... una nueva película...- respondí para no mentir.
Empecé a pensar en lo que haríamos, si ella cumplía con lo que había dicho: irnos de la nave. Me preocupé un poco al haber imaginado que la invitaría a solo un café o helado caduco, al ver la cantidad de comida que se sirvió para desayunar.
-Rip odiaba el metabolismo metahumano- Ray me sonrió nerviosamente, al comprender que era nuevo para mi -. Si esto te sorprende, espera a verla beber.
-Heyyyyy... lo dices como si fuera una alcohólica- reclamó la aludida, mientras servía café y me pasó uno -. Espera al menos dos días para manchar mi imagen de chica adorable.
No pude evitar reírme, aunque reprimí la risa cuando Lexell me pasó la taza con una mirada que me resultó bastante amenazante.
-Nadie podría manchar tu bella imagen- la halagué, sonriendo. Tenía que ganar todos los puntos posibles.
Ella se sonrojó, ¡punto!
Empecé a comer en silencio, con un pensamiento que no me dejaba en paz, hasta que tuve que soltarlo.
-¿Y si un día me veo obligado a pelear, y soy un inútil?
Ambos me miraron con cierta tristeza.
-No creo que seas inútil- sonrió Ray-. Y en caso de que lo fueras: no sería algo irremediable.
-Yo nunca había peleado de verdad cuando llegué a la nave- añadió ella, apenada. Inferí que por eso "había estado mucho peor".
Picoteé el plato, pensando cómo decirlo sin que sonara ridículo -Tomé un semestre de Combate Escénico en la universidad, ¿soy un idiota si pienso que serviría de algo?
-Puedes tener buenos reflejos y medir tu fuerza gracias a eso- razonó Ray en voz alta -. Tendríamos que probarte.
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Creo que Rip (ver el flufftober "Slow Dancing) entre tener que fingir ser otra persona por las misiones y ser el tipo de gente que sobrepiensa todo, tiene facilidad de imaginar un montón de posibilidades sobre la misma situación. Phil no tiene idea de porqué, pero es igual: se le ocurre una idea y se va como hilo de media, creyendo que es su talento para crear películas.
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