Un entrenamiento
Ray POV
Abrió los ojos asustado, y entendí que se estaba imaginando que "probarte" lo lastimaría.
-No, tranquilo, tendremos cuidado- corregí, él respiró relajándose. Lexell también pareció preocuparse, teníamos que ser cuidadosos y claros con lo que le dijéramos al ser un extraño en la dinámica de la nave.
-Termina de desayunar y veremos- le sonrió, tomando su mano. Él la miró por lo bajo, sonrojándose, y me regresó lo que había estado pensando todo este tiempo: "Esto podría acabar muy mal para esos dos".
No era Rip, y la manera en que ya se hablaban y sonreían era diferente a la de dos personas que se acaban de conocer, pero yo no dejaba de ver a Rip a través de ese cabello rebelde. Me hacía pensar en Kendra: ¿y si Rip nunca regresa y Lexell se enamora de Phil, también sentiría que lo está reemplazando, cómo yo sentía ser el reemplazo de Carter?
Me estaba adelantando... pero sé reconocer la mirada de un hombre que cayó enamorado al primer momento. Y sería lindo si las circunstancias fueran otras.
Fue divertido verlo abrir los ojos sorprendido mientras lo llevábamos por la nave, mientras Lexell indagaba sobre qué armas sabía usar al menos histriónicamente. Para conveniencia de ella: declaró que sabía usar espadas "pero solo de utilería".
-También sé disparar, armas de verdad- explicó molesto -. No entiendo porqué ese revolver no funcionó.
-Tiene su truco- sonrió Lexell tomando su mano, lo que le hizo quitar su gesto de disgusto inmediatamente.
-Sus trucos, sus secretos- resoplé -. Todo lo relacionado a Rip los tiene. Afortunadamente nos compartió algunos... pero ya ves: La Lanza del Destino fue toda una sorpresa.
-Ray- ahí estaba: el tono de "defenderé a Rip con mi vida" de Lexell -, por favor: tú y Stein se hubieran puesto a experimentar y analizar la lanza porque "obviamente es un mito pero debe tener alguna propiedad explicable científicamente". Y nos hubieran regresado a ser Neanderthales o algo así.
-¡Claro que no!- reclamé, ofendido, pensándolo dos segundos -Habríamos... trabajado con cuidado.
Ella soltó una chocante risa fingida, y por un momento sentí que debería dejarlos solos si se iba a portar así. Pero Phil nos miró con preocupación y decidí seguirlos.
-Gideon, el revólver de Rip, por favor- pidió cuando llegamos a la armería -. Y dos floretes de entrenamiento.
Acarició el revolver nostálgicamente, antes de ponerse en posición de tiro apuntando a la pared y quitarle el seguro dos veces seguidas antes de girar el tambor. Escuchamos que se cargaba y volvió a asegurarlo, pasándoselo a Phil sin asomo de sonrisa.
-¿Segura?- preguntó con voz temblorosa, alejando las manos como si le estuviera apuntando y no ofreciéndole el mango.
-Sí, ¿viste "el truco"? Es sencillo- sentí un escalofrío, mi amiga normalmente hubiera sonreído al decir eso, pero ahora estaba tan seria como una estatua de biblioteca -. La vuelta es de 90 grados. Si la cargas tres veces sin disparar se bloquea y entonces sí valemos queso: no sé desbloquearla.
-Entonces necesito algo a qué dispararle- balbuceó tomándola inseguro -. ¿Gideon? ¿Puedes darme algo?
-Fabricaré unos blancos, señor Gasmer.
-Gra...gracias...
-Phil- sin asomo de sonrisa, ella tomó la mano con el revólver -. Es el arma de Rip, tienes que tratarla con respeto, él siempre fue firme al usarla. Y siempre la usó pensando en qué salvaba al disparar. ¿Puedes hacer eso? O no te la dejaré.
Un par de segundos tensos nos rodearon, y la mirada de Phil cambió. Sus ojos asustados se volvieron decididos y asintió con la cabeza.
Lexell por fin sonrió, y yo hice lo mismo de alivio.
-¿Qué quieres primero, espada o revólver?
-Espada- afirmó con seguridad.
Me senté a observar, mucho más tranquilo al ver que Lexell tenía el ánimo de siempre.
-¡Mi nombre es Iñigo Montoya!- exclamó felizmente blandiendo el arma falsa -¡Tú matast.... oh, espera, aún no hacen esa película en tu tiempo.
-Ahora tendré que esperar esa película, ¿muchos años?- sonrió Phil tomando posición de duelo.
-Naaaaah, solo unos 15. ¡Prepárate!
El pobre solo gritó dando un salto hacia atrás, ni siquiera había terminado de decir "¡Prepárate!" cuando lanzó la primer estocada.
-¿Crees que quien te ataque va a avisarte y esperar?- lo regañó burlona -¡Abajo!- blandió la espada a la altura de su cabeza, se agachó a tiempo, pero ella le lanzó otro golpe al muslo.
-¡Au!- se quejó, antes de reprocharle con la mirada y luego mirarme a mi, como diciéndome: "¿Es normal?".
-¡La Legión del Mal no pelea limpio!- lo regañó un poco más, mientras yo lo animaba con las manos en alto -¿Quieres quedarte en la nave durante todas las peleas? ¿Y crees que estarás siempre seguro aquí? ¿Te cuento de la vez que nos atacaron aquí dentro?
Me di cuenta de que lo estaba provocando. Y parecía estar funcionando: se lanzó a tratar de darle tres estocadas, sin éxito, pero al menos ya estaba tomando acción.
-¡Buena postura!- exclamó contenta, mientras esquivaba un golpe tras otro -Y con tus brazos tendrás muy buen alcance -¡Ray!
-¿Ray, qué?- volteó a mirarme, y ella aprovechó para recargarle la punta del arma en el estómago.
-Estás muerto por distraerte- sonrió, él sólo soltó un gruñido.
-¡Pensé que Ray iba a lanzarme algo o ya estaba a mi lado para golpearme, y volteé para esquivarlo!- replicó, tratando de recobrar la normalidad de su respiración.
-Es una gran iniciativa, pero debes hacerlo sin descuidarte- agregué, levantándome y acercándome con una sonrisa conciliadora -. Pelear contra más de una persona es mucho más común de lo que me gustaría.
-¿Cómo hacen esto?- preguntó inclinándose sobre sus rodillas -¿Vale la pena?
-Eso lo tienes que aprender por tí mismo- sonreí -. Cuando descubras qué es lo que quieras proteger, sabrás que vale la pena... o no.
-Dijiste que querías saber si podías defenderte- se añadió Lexell, tomándolo por el hombro -. Pero nunca, ¿me oyes? Nunca te voy a obligar a pelear. Esta no es tu pelea.
La miró por un segundo, antes de enderezarse y abrazarla, ella correspondió abrazando su cabeza.
-No te enfríes- susurró, soltándolo-. ¡Vamos a ver esa defensa! ¿Listo?
Abrí los ojos como platos, aunque era obvio que estaba usando una velocidad y fuerza mucho menor a lo normal, después de esquivar apenas los primeros lances, siguió evadiendo los siguientes con gracia y soltura. Hasta que se envalentonó y trató de dar un golpe, perdió el balance y su contrincante alcanzó a detenerlo de caer al suelo.
-Soy un desastre- musitó, apenado, aprovechando el segundo en sus brazos para cerrar los ojos.
-Estuviste mucho mejor. ¡No te enfríes!- insistió enderezándolo -¡Ahora, ataca!
Con varias pausas, completaron poco más de una hora. Se dejó caer exhausto en el suelo junto a mi, recargando su cabeza en mi hombro. Vaya un chico confianzudo... era tan diferente a Rip.
-No quiero pelear- dijo tras un par de minutos que nos quedamos en silencio -. Lo siento, no quiero ser cobarde, pero no quiero pelear.
-¿Quieres que dejemos de entrenar?- le pregunté, mientras Lexell se sentaba frente a él, preocupada.
-Entrenar está bien... no quiero que sea en serio- completó, cubriéndose el rostro.
-Espero que nunca sea en serio- trató de tranquilizarlo ella acariciándole la cabeza, yo tambiénreaccioné abrazándolo por los hombros.
-¿Porqué me está pasando esto?- se quejó, con lo que terminamos de hundirnos emocionalmente y nos abrazamos, sentados en el suelo de la Zona de Carga.
-Todos nos preguntamos lo mismo- confesé.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Hola. Aproveché que hoy no hice Flufftober para avanzar aquí, espero que les estén gustando ambos, y que no se estén saturando de Arhur Darvill... :P
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top