Undécimo capítulo
Finales de Septiembre. Hoy inician "las presentaciones" en Mounter. Mentiría si digo que no estoy nervioso con todo esto. Espero recibir una muy buena paga. Es domingo y por lo general, hago turno de noche.
Son con exactitud las ocho de la noche, y estoy en Mounter ya; según Minseok-hyung, para ver como se hace todo debía estar presente como un simple cliente. No pudimos entrar por la puerta principal ya que se encontraba repleta de gente. Así que nuestra segunda opción es la de entrar por la puerta de servicio. Es la primera vez que veo tan lleno este lugar; con personas peleando por entrar. Haciendo reservaciones, algo extraño en este lugar.
Tomamos asiento en una de las barras frente a la inmensa ventana. Pedimos algo a una de las meseras, Jia nos mira mal y nos muestra la lengua. Nosotros solo reímos. Este lugar está repleto. Creo que hasta lo veo más amplio. ¿Cuándo fue que tanta gente pudo entrar a este lugar? La cantidad máxima de personas que alguna vez creí que entrarían son cerca de ciento cincuenta (lo digo con relación al tamaño de la discoteca donde esta es una tanto más amplia por estar en la parte baja, por lo que estimo que esa es la cantidad máxima) y ahora veo más de trescientas personas amontonadas y sin replicar por el poco espacio.
—Kyungsoo, mira—Minseok pide mi atención mientras señala justo a un par de chicos—. Ya comenzó.
De pronto Junsu y Nichkhun se paran en un pequeño escenario improvisado y comienzan a bailar. Están sobre unas sillas y los gritos de las mujeres, estimulan a seguir con sus sensuales pasos. Al terminar su acto de introducción agradecen a todos por su presencia en este día y esperan que todos disfruten de la noche.
—A ellos les tocó la apertura del show, —Minseok murmura a mi oído mientras aplaude tal cual desquiciado junto a las damas que están de igual manera— todo lo que se hace en este lugar es casi improvisado... Puedes estar asiento tu número y alguien más te puede interrumpir y retarte. —Deja atrás sus manos, voltea a mirarme—Si no lo aceptas, pierdes créditos.
—Entonces tu deci- —No término la frase, me distraigo con alguien— Hyung, ¿Qué hace Chanyeol aquí?
—Ah, siempre si vino ¿eh? —No es que me guste ser chismoso, pero ¿Qué diablos hace aquí? —Él está aquí por Jimin.
Chanyeol se levanta de su asiento, y las otras personas que están en su mesa lo apoyan; por así decirlo, pero algo que me llamó la atención a parte de verlo a él, fue el encontrar entre estas personas al hermano de Baekhyun; al que se parece mucho, no recuerdo su nombre —porque no soy chismoso y no me importa la vida de los demás así como la relación sanguínea que tengan unos a otros—, creo era algo como Toe algo. Esto es extraño.
—Hyung, y que hace el hermano de Byun Baekhyun aquí. —Está bien, si soy medio chismoso.
— ¿Hermano? Baek no- —fija su vista en aquella persona— Ah, Taehyung... —hace una leve pausa—es su primo Soo, y él está aquí por la misma razón que Park; Jimin.
De pronto, Park Chan Yeol —lo pensé de forma dramática, para que se sintiera más emocionante—sube al escenario y lo único que hace es seleccionar una canción en el karaoke. La letra aparece en la inmensa pantalla detrás de él, una simple señal de su dedo índice provoca a Jimin aparecer en el escenario de un brinco y tomar el micrófono sobrante de igual manera que Park lo hizo.
La tonada aparece, las luces se vuelven más tenues y ambos hacen lo que desde un inicio querían hacer, o espero que eso sea lo que esperaban hacer, como no leo mentes y esas cosas, como que me emociono de la nada por simples canciones y añado cosas que no dicen por mero placer.
https://youtu.be/c2NSZInZ3XQ
Como salvador Dalí, Van Gogh.
Picasso en mi cuerpo
Man I'm fuckin artist
—Chanyeol reta a Jimin con la mirada. Uh, alguien le está diciendo niñita a alguien cuyo nombre no diré para no hacer sentir mal a Jimin...¡Y Jimin, que dice Chanyeol que se la pelas! ¡Uh! ¡No te dejes hombre!
Dalí, Van, Picasso
Crecí con ellos
Saque mis pinturas también
Y llegue hasta aquí
Y no puedes decirme nada,
Sabes que estoy haciendo bien
No me preguntes quien soy
Soy Dalí, Van, Picasso
—Jimin, lo mira. Odio, es lo que recibe por parte del alto. Uh, creo que se dio cuenta lo que Chanyeol pensó y que solo yo sé, uh, alguien terminará en el suelo sangrando y ese no seré yo.
Van Gogh "Noche estrellada"
Como escoger pintura, recojo palabras
No sé lo que saldrá esta noche
Voy a empezar por ahora con una botella de vino
Mi cara esta roja y la sangre corre por mi cuerpo
La forma de mi ebria nariz
Podría ser torcido como las pinturas de Picasso
Pero al final, esto podría hacer dinero
—Chanyeol mantiene una sonrisa burlona estampada en sus labios. Eso es una burla para Jimin. Yo creo que saliendo de su turno si se van a dar unos buenos golpecillos por ahí, y créanme, no ayudaré a nadie, porque luego me emociono y los dejo en vergüenza después.
El mismo tema, el mismo sentimiento
El 2chain asiático, también soy diferente
El Dalí asiático pero soy del siglo 21
Cualquiera que escuche esto podría estar sorprendido
Mi identidad no puede ser robada
Los artistas van a saber de lo que estoy hablando
Como la sensación de un niño valiente y atrevido
Esta noche es así
—Jimin termina su línea con una gran sonrisa de gato. Si esto no termina pronto, ambos terminaran a los golpes. Y si no terminan a los golpes, yo haré algo para que así sea. No pueden dejar de esta manera un final sangriento. ¡Vamos Chanyeol, se está burlando de ti, amigo! ¡Has algo, maldición! Suéltale un bofetón, no te dejes. Park Jimin, ¿dejarás que te golpee con una burlona sonrisa del inicio? ¡No! ¡Ya peleen de una vez por todas! ¡Quiero ver sangre!
No me preguntes quien soy.
Soy Dalí, Van, Picasso
La música termino. Ambos terminaron de cantar, aun se miran fijamente. Todo el lugar está en completo silencio. Una gota de sudor rueda por mi frente. Ambos se miran, retándose entre sí. Un resoplido y la sonrisa de Jimin se hacen presentes. Un abrazo, —algo demasiado inesperado, en serio, ya los veía sangrando a los dos—. Los Park se están abrazando. Solo felicidad, en sus rostros solo hay alegría.
¡Diablos! ¿Y los golpes? ¡¿Dónde están los golpes?!
—Lo hiciste genial.
La ronca y grave voz de Chanyeol irrumpe el silencio. Aun con el micrófono en manos, la risa del menor resuena por las bocinas. Todo el mundo aplaude, Jimin ganó.
Bajan del escenario y Chanyeol lo vuelve a abrazar; esta vez es un fuerte abrazo, antes de separarse besa su coronilla. Le dice lo genial que estuvo.
—Hyung, —golpeo el brazo de Minseok, aun sin poder creer lo que estoy viendo. —creí que se odiaban. —¿Dónde están los golpes e insultos que me prometieron con sus caras?
— ¿Los Park? ¿Odiarse? —pregunta incrédulo— No lo creo. —Se carcajea, oh demonios, debí haber parecido un tonto creyendo lo contrario—Son los primos más cariñosos y empalagosos jamás vistos en el mundo, son como hermanos de distintos padres pero misma sangre.
—Pero-
No termino. Uno de los clientes sube al escenario y entre carcajadas pide —o más bien ordenó—lo siguiente:
—Las meseras, bailen RED.
Y la música comienza. Alguien más sube también. Es el hermano/primo de Baekhyun
—También Jimin. —Ordena señalando al joven Park agitado y en los brazos de su primo (a quien no odia, para aclarar, demonios).
Y tal como lo pidieron, Jia y Kota caminan hasta quedar al frente e iniciar a hacer los pasos improvisado. Los hombres comienzan a hacer bulla, agradecidos con el del reto. Van descendiendo de poco a poco, y los gritos de los hombres se hacen presentes (También los míos y los del bollo). Se deslizan entre el suelo, en movimientos bastantes sensuales y después se sientan en este. Todos comenzamos a aplaudir. Muchos otros comienzan a gritar.
De la nada aparece Jimin, moviendo sus caderas. Hace un poco de break dance, cuando creemos (creí, para ser más precisos) que se iría y que solo hará eso, estuvimos más que equivocados. Al igual que Kota y Jia, comienza a mover (o más bien, batir, creo que es lo correcto para referirme a lo que están haciendo) el trasero. Las mujeres gritan de la emoción, y yo...yo solo no podía ver más, lloraba entre risas.
Minseok-hyung sacó el celular desde no sé cuándo. Pero de algo estoy seguro: Jimin sufrirá, y no será a causa de Jungkook; será por un pequeño hombrecillo con cara de ardillita.
—Hyung, ¿Qué haces?
—Nada. —esconde el celular y la música termina. Todos aplauden.
Después de eso, muchos clientes comienzan a pasar al escenario; algunos cantan otros bailan y retan a otros clientes solo por diversión.
—Sí que es genial este lugar. —Aplaudo a la última presentación, antes de que alguien más suba a pedir algún absurdo reto.
—Te lo dije, —Golpea levemente mi hombro, sonríe al ver a Jia de nueva cuenta en el escenario, esta vez haciendo un poco de aegyo a petición de uno de los clientes— más emocionante viene después de las diez.
— ¿Y qué es?
—Sorpresa.
—Hyung, tengo una duda. —ahí está de nuevo, mi nivel de chisme en su máximo esplendor— ¿El primo de Baekhyun odia a Jimin?
—Se podría decir que... ¿sí? Es una pregunta difícil.
—Y porque Baekhyun odia a Chanyeol, pero su primo es amigo de éñ, por lo tanto, ¿Baekhyun odia a su primo también?
—No, Baek y Taehyung se llevan bien. —suelta— Solo sus amistades son con las que no concuerdan.
—Oh~.
Miro el reloj, y solo tenemos menos de 30 minutos para iniciar nuestro turno. Estoy por decirle a hyung eso, pero algo (alguien) me entretiene.
Alguien sube al escenario. No un simple alguien, era ese alguien.
Por el reflector de la luz, no puedo verlo bien. Lleva un inmenso saco de piel, señal de cualquier persona rica. Se quita ¿unas gafas? —oh, vamos, ¿Quién se pone gafas de sol en la noche? Maldito naco—O algo similar, toma el micrófono y antes de que hable, hyung se esconde detrás de mí.
— ¿Qué pasa? —Pregunto, volteo a verlo y él me pide que siga en donde estoy, que no haga nada que pueda delatarlo.
—Vamos a cambiarnos ya, —mira a un lado, volteo y es el escenario donde se acapara la atención de todos—¿eh? ¿Qué dices?
—Aún tenemos tiempo. —miro el reloj, intento pararme per él no me lo permite— Vamos a ver.
—No quiero ver. —toma de mi pantalón, niega con la cabeza por lo menos unas siete veces— Vámonos, ¿sí?
— ¿Porque? Solo esta y ya, espero y Kook haga el ridículo. —oh vamos, eso sería genial. Será la primera vez que actué, por lo tanto espero a que pierda y quede en la vergüenza de los primerizos.
— ¡Soo, vámonos o quien hará el ridículo seré yo! —grita. Y creo que su grito salió un poco elevado, todos voltean a vernos. Lo único que logro escuchar es un «mierda», por parte de Minseok.
—Creo, que todos nos están mirando. —le susurro.
—Creo que ya me di cuenta. —rueda los ojos, ¡hey! ¿Quién fue el que gritó? ¿Por qué me hace sentir culpable?
—Hyun-
No termino lo que estoy por decir ya que la persona que está al frente, habla primero. Una voz, bastante —que digo bastante, apenas respiró y ya sabía de quien se trataba— conocida. Me muevo un poco de mi lugar y logro ver un poco de su rostro, unos inmensos pómulos es lo que me hacen saber que mi presunción era correcta—así como mi buen oído al poder reconocer el tenor de su voz— a lo que sonrió de mera alegría.
—Hola a todos. —habla—Es bueno estar aquí de nuevo, ¿saben? ¿Me extrañaron? —Todos o la mayoría gritan un fuerte "¡Sí!" —Yo también, bien me gustaría que alguien especial se pare aquí y me acompañe, con una melodiosa canción. ¿Saben a quién me refiero?
—Tenía que iniciar con el pie izquierdo este bello día. —Minseok avanza sin gana alguna. Murmura algunas cosas, arrastra los pies, aw es tan lindo, no lo sé, me dan ganas de cargarlo y llevarlo a donde quiera ir. — ¿Qué no tiene vergüenza? ¿Por qué no espera un poco más para volver a vernos? Creo que moriré.
— ¡Sí! —Exclaman las personas.
—Bien, hoy día me gustaría que alguien muy especial para mí, pase y nos deleite con su melodiosa voz. —Hyung camina, con la cabeza cabizbaja y sus mejillas teñidas de un carmesí, yo lo sigo. Todos nos miran, siento su mirada entre nosotros—Esta persona es, redoble de tambores por favor...
Las personas palmean emocionadas las mesas, vaya control que tiene sobre estas. Minseok-hyung suspira y está más cerca del escenario. Da un paso por aquellas cortas escaleras y hablan.
—Kyungsoo, ven aquí. —Minseok-Hyung se detiene y mira desconcertado a quien pide mi presencia.
— ¿Ah? —todos exclaman. ¿Qué les sorprende? Paso al frente, Jongdae se quita su enorme saco y lo deja a un lado. Lleva sus típicas gafas de "Harry Potter", suelo burlarme de ellas.
—Les cantaré la canción que este pequeño ojón mejor se sabe y déjenme decirles algo, es su favorita. —escoge la canción en el karaoke, me da un micrófono.
—Ni siquiera es mi favorita, es la tuya. —respondo.
—Calla. —todos ríen.
La música comienza.
https://youtu.be/SR6iYWJxHqs
Fácil viene, fácil se va,
así es como vives, oh~
tomas, tomas, lo tomas todo,
pero nunca das nada.
Debí saber que serias un problema
desde el primer beso,
tenías los ojos bien abiertos.
¿Por qué estaban abiertos?
—Dae comienza a cantar, todos mesen sus cabezas. Algunos murmuran algo, tal vez crean que la canción es dedicada para alguien.
Te di todo lo que tenía
Y tú lo arrojaste a la basura
Lo arrojaste a la basura, lo hiciste
Que me dieras todo tu amor
Es todo lo que te pedí
Porque lo que tú no entiendes
Es que...
—Canto, noto a alguien cerca de donde estamos, por un segundo salía corriendo a gritarle sobre el tiempo que no nos hemos visto pero me detengo y me mantengo observándolo, señala su piel y ríe momento después. Asiente con la cabeza y yo sonrió. Hyung suele ser un poco raro.
Atraparía una granada por ti
Detendría una espada con mi mano por ti
Saltaría frente a un tren por ti
Sabes que haría lo que fuese por ti
Soportaría todo ese dolor
Aceptaría una bala que me atravesara el cerebro
Sí, moriría por ti, nena
Pero tú no harías lo mismo
—Esta canción es especial para Dae. Le doy un vistazo y noto algo realmente raro. Minseok está con la cabeza gacha y Dae, solo lo mira a él, ni siquiera ve al público o a mí, ¡no! Él simplemente lo ve a él.
No, no, no, no~
Negro, negro, negro y azul
Golpéame hasta que ya no pueda sentir nada
Dile al diablo que digo "Hola"
cuando regreses al lugar de donde viniste
Una mujer loca, una mujer malvada
Eso es precisamente lo que eres
Si, sonríes cuando estamos de frente y después
le quitas los frenos a mi auto
—Algunos comienzan a seguir la canción, otros nos miran entretenidos.
Si mi cuerpo se estuviera quemando
Tú me verías arder completamente en las llamas
Dijiste que me amabas, eres una mentirosa
Porque nunca, nunca, nunca lo hiciste, nena
—Dae deja de ver al bollo, y baja la cabeza. "Dijiste que me amabas", cuando canta aquello su voz se vuelve melancólica haciendo que todos traten de encontrar la historia oculta en aquellas palabras.
Pero querida, aun así atraparía una granada por ti
Detendría una espada con mi mano por ti
Saltaría frente a un tren por ti
Sabes que haría lo que fuese por ti
—Cantamos a coro, ambos. Minseok-hyung voltea a vernos esta vez, me mira y después a Jongdae. Una mirada melancólica, trata de sonreír pero algo se lo impide. ¿Qué es lo que le pasa a hyung? Ha estado actuando muy raro desde hace unos minutos. Tal vez la canción le traiga malos recuerdos.
No, tú no harías lo mismo
Tú no harías lo mismo
Ooh, tú nunca harías lo mismo
Oh, no no no
—Aplausos, la gente nos aplaude. Algunos silban. Dae pasa su mano por sus ojos limpiándose el sudor —lagrimas—. Bajamos y algo extraño sucedió...No encontré a Minseok por ningún lado. Desapareció de la nada y eso me alarmó. Viro a todos lados, clamo su nombre —o apodo, jeje—, pregunto a los demás por él pero nadie sabe a dónde se ha desaparecido. Camino, me detengo, pido a alguien que lo busque, pero nada.
— ¡Soo! Eres genial. —Me abrazan. ¡Oh, Dongwoon-hyung! ¡Hace años que no lo veía! Que agradable reencuentro.
—Lo sé, siempre soy genial. —Respondo por mera inercia, sonrió y miro a Hyung.
—Que modesto.
—Soo, antes que nada debes entender algo: no te quiero como esclavo. — ¿Eh? A qué viene eso. Oh, vamos, es obvio aquí quien fue el que perdió.
—Dae, yo gané. —No miré mis uñas por educación, no es que presuma pero soy demasiado grandioso como para perder contra mi propio hermano. Vamos, hay niveles a los que debemos atenernos.
—Es casi imposible pero...haremos algo. —Oh, vaya, alguien intenta hacer negocios. Lástima perdedor, no juego con ustedes— ¿Dónde está ese cachetón? Tú por él. — ¿Disculpen? Alguien acaba de sacar a colación una derrota no cierta, porque así me pareció— Lo quiero a él.
—Emm...—Interrumpen, aclarándose la garganta—Hola, Jongdae.
— ¿Oh? Hyung, hola.—Ugh, acaba de ignorarlo, yo si le metía un buen golpe para que me respetara; obviamente, si fuera su hyung de más edad y no de solo meses a como lo soy— ¿Has visto a un cachetón muchacho? Es algo gracioso y lindo.
—También estoy bien, y si sí lo vi. Se fue —apunta hacia la cocina—por aquel lug-
Antes de terminar, Jongdae ya se había ido. ¿Qué le pasa? Que va, problemas suyos.
—Dongwoon-hyung, ¿Qué haces aquí?
—Vine por una cita, —levanta los hombros restándole importancia— al parecer este lugar es muy conocido en estas fechas. —Mira a todos lados, da el visto bueno levantando los pulgares y afirmando con la cabeza— Un compañero de la oficina me recomendó este lugar, me avisó que tenía que hacer reservación desde tiempo, o si no, jamás podría disfrutar de los mágicos espectáculos de aquí.
—Eh~, ¿y cómo es ella? —Meso mi cabeza, muevo las cejas de modo quisquilloso y Hyung solo asienta a rascar su nuca mientras aplasta sus labios entre los dientes, cerrando lo que estaba por decir.
—E-es bonita...je~. —Suelta finalmente. Como lo noté un poco nervioso no dije más, quizás no sea tan bonita como dice, pero bueno, si a él le gusta quien soy yo para criticar.
—Bien, eso es bueno. —Miro el reloj—Lo siento hyung, se me hace tarde.
—Bien, te veo luego Kyungsoo-ssi. —Levanta la mano meciéndola y tomando una bocanada de aire antes de sonreír en despedida.
—Sí, adiós hyung~.
Camino lo más rápido que puedo hasta llegar al segundo piso; voy por mi uniforme, encuentro mi casillero, comienzo a quitarme el suéter y después de quitar la camisa que llevaba puesta me pongo la del uniforme, estoy por cambiarme los pantalones cuando escucho un ruido proveniente de los baños.
Detengo mis movimientos y camino hasta donde el ruido se escucha. Trato de abrir la puerta, pero algo me detiene. Mi nivel de chisme me dice que algo grande está pasando por estos lugares.
Si escucho ruidos, una puerta y un lugar solitario, solo significa algo: hay un asesino suelto.
—Minnie, por favor. ¿Sí? —Es la voz de Jongdae, ¿Qué está haciendo en los baños del personal?
—Chen...s-sé que no l-lo querías hacer...Y-yo lo entiendo...Fue para...Arg, ¿Por qué estás aquí?
¿Esa no es la voz del bollo? Tengo la misma pregunta. ¡Acaso trata de intimidarlo! ¡No lo permitiré!
—Escucha primero, ¿quieres? —Claro que escucharemos.
— ¿Qué tengo que escuchar?
—Sí, que tenemos que escuchar—murmuro.
— ¿Sabes siquiera cual es la razón por la que siempre vengo? —Amonos, eso no lo sé, me gustaría saberlo. No sabía que siempre venia. Esto ws un chisme calientito.
—Burlarte de mí. —Ah que infeliz es mi hermano, la verdad.
— ¡¿Qué?! ¡No! ¡No! Sé que soy un poco tonto. —Siempre lo eres, si nos ponemos a pensar. Generalmente el sinónimo de tonto es Jongdae. Todo el mundo lo sabe ya. —Y tal vez me mal entendiste...en todo lo que hice, pero-
— ¿Pero qué, Chen? Te parece divertido esto.
—No, no Min-eh...escucha. —Uh, ahora suplica. ¡No escuches nada, Minseok-hyung!— Escucha atentamente lo que tengo que decir.
— ¿Y que es esta vez, Chen? Oh, ya sé. Tú quieres que te acompañe a cantarle a esta chica... ¿cuál es nombre? Ah, sí. Liyin. Quieres que sea tu esclavo para poder cantarle a capela, en media noche. Sí, es eso. Siempre hacemos eso ¿que, no?
—No, no es eso...es solo que...
—Habla rápido Chen, no tengo tiempo.
—Minseok, tu querrás...emm...tu querrás cambiar con Soo... Cambiar y ser-
—Maldición Chen, consigue-
¿Consigue que? ¡Que va a conseguir! ¿Por qué hyung se detuvo? ¡Que pasa! ¿Qué están haciendo estos dos dentro del baño?
¿Y si abro? tal vez hyung metió la cabeza de Dae, en el inodoro...mejor dejémoslo así.
¡Pero! ¿Y si Dae le hizo algo feo a hyung? ¡No lo permitiré!
Tomo el pomo de la puerta, me detengo. Pero, ¿si interrumpo así dramáticamente. Sabrán que los escuché? Mejor, no. Tengo que pensar en algo... ¿Tenía ganas de ir al baño? ¡Si, eso está bien!
Vuelvo a tomar el pomo, pero me detengo otra vez. Pego la oreja en la puerta, escuche un ruido.
—No, no me digas Chen. — ¡Que! ¡¿Porque?! ¡Tal vez, Dae y hyung se odian! Pero...pero, es mi hermano y el mi amigo. No quiero que se traten mal. —No me vuelvas a decir así, ¿entendido?
— ¿Qué mierda le pasa? —murmuro.
Otro silencio, no escucho nada. Ni un solo grito de auxilio. Ni una seña de SOS, nada. ¡Ay, que intenso se puso todo esto! Mi corazón ya está palpitando cual loco desenfrenado por saber el chisme. CHISMEEE.
— ¡No lo vuelvas a hacer! —grita hyung. ¿Qué hizo Dae? ¡Lo golpeó! Maldición Jongdae, no te lo permitiré.
Doy un pequeño giro al pomo de la puerta y me detengo, escucho otro ruido. Vuelvo a pegar la oreja.
— ¿Hacer qué? ¿Esto? —Un pequeño ruido, casi inaudible pero el eco de aquel casi vacío lugar me dejo escucharlo, "ngh" eso es...un ¡GEMIDO! ¡Que! ¡Qué mierda están haciendo estos dos!
La llave del agua suena, esto es desesperante, ¡no logro escuchar nada! ¡Arg! ¡Debo entrar! Giro el pomo de la puerta y sorpresa... ¡Está cerrado! No me escucharon aun, es lo bueno. Calma Kyungsoo, un gemido no solo sale por eso, también suele crearse por un... ¡GOLPE!
Maldición Jongdae, estas muerto si lo tocas. Golpeo la puerta con mi hombro, creo que esta vez sí me escucharon. ¡Mierda, me escucharon! ¡No, no, no! Corro de aquel lugar y estoy por bajar las escaleras cuando recuerdo mis pantalones. Regreso por ellos y escucho murmullos, la puerta del baño se abre y corro otra vez.
Miro el reloj, me quedan menos de siete minutos. No puedo cambiarme por aquí. Tal vez... ¡Dongwoon-hyung! Él tiene auto, quizá me deje cambiar en su auto. Oh, qué bueno es tener amigos.
Voy directamente hasta el restaurant, camino y muchos se me quedan viendo. Estoy por llegar a su mesa, ¡Si, lo encontré! ¿Por qué hyung, está hablando con otro hombre felizmente? Tal vez sean amigos. ¡E-eso es un sonrojo!
Alza su rostro y me nota, abre sus ojos a más no poder. Yo solo le sonrió. Y me marcho. Tal vez en el estacionamiento nadie me vea.
Vaya suerte la mía.
Esta obscuro y hay un frio del infierno en este lugar. Tal vez mi amiguito consiga un resfriado pero no tengo de otra. Volteo a todos lados, ningún ser vivo por aquí —pero algún alma en pena, tal vez— mi piel se pone de gallina al solo pensar eso. Pongo el pantalón del uniforme sobre un auto y me quito el cinturón. Lo pongo sobre el pantalón, lo comienzo a desabrochar, lento.
Hace un frío del demonio...
Miro a todos lados, otra vez. No hay nadie que se acerque. Bajo un poco el pantalón y mi piel se pone de gallina otra vez, pero esta vez por el frio. El claxon de un carro me asusta. Las luces de un auto se encienden, la persona sale del auto, trago grueso, ¿y si creen que soy un pervertido o algo similar?
— ¿Qué estás haciendo, hyung? —esto último lo dice con recelo.
— ¡Hey!, Jongin. Es bueno verte, sabes. —Me subo el pantalón y tomo el otro junto con el cinturón. —Permiso. —Abro la puerta del auto y me meto. Jongin mira sorprendido la confianza que tengo para poder tomar sus coas, oh vamos, ya hasta le mire la nalga, nosotros ya nos hicimos amigos desde hace mucho es solo que él no se ha dado cuenta aun.
¿Qué es lo que acabo de hacer? Creo que es lo que piensa, solo tomé su auto para cambiarme, no es como si fuera a hacer otra cosa —algo así como tirarme una pedo con premio y dejárselo en el asiento, por favor, tengo educación; una flatulencia si le voy dejando pero no lo demás—. Me siento en la parte de atrás, cierro la puerta y me bajo el pantalón casi por completo. Cuando lo quito siento como alguien me observa.
— ¿Qué? ¿Nunca has visto a un hombre cambiándose? —le pregunto. Quito el tenis y estoy por quitar el otro cuando escucho algo.
— ¿Qué haces? —Jongin se sienta a mi lado, observándome. — ¿Eres un pervertido?
—Agh, no. —Ya sabía que iba a decir eso. No pueden ver a un hombre sexi poseyendo otras ropas, porque ya se sienten desfallecer ante tanta perfección—Cambiándome, ¿no es obvio?
Intento quitarme el pantalón del tobillo, pero es casi imposible. El bendito pantalón es entubado y no tengo mucho movimiento. Maldito sea el momento en que me convertí en un flojo, ¡ni de chiste haré una abdominal! Este cuerpo no se hizo de ejercicio, todo es gracias al reposo.
—Ayúdame—Subo los pies en las piernas de Jongin y espero que este obedezca—. Jálalos, ¿por favor?
Jongin obedece, coloca su enorme mano en mi pierna y siseo; sus manos están frías. Los toma jalando al inicio con lentitud pero después con más fuerza y se salen bastante rápido. Su piel hace un contraste en la mía. Él es bastante moreno y yo bastante blanco.
¿Por algo es el Deseo Negro, no?
—Gracias. —Suspiro, ahora lo feo se viene a continuación.
Comienzo a ponerme el pantalón del trabajo, me cuesta un poco de trabajo —literal— el subirlo. Jongin nota aquello, suelta una leve carcajada y si no fuera porque estoy esforzándome de más, lo habría pateado o mínimo sacarle la lengua. Me tira entre el asiento del auto y se sube en mí. ¿Qué cree que está haciendo?
—Déjame ayudarte.
Se arrodilla sobre mí y sin tocarme, el pantalón está un poco más arriba de las rodillas por lo que él inicia desde ahí. Coloca sus manos a los costados del pantalón y sube lentamente, toca mi piel a su paso, me mira. Esos orbes negros, que están llenas de algo indescifrable, ¿tal vez sueño? Se inclina un poco, quedando muy cerca. Siento su respiración chocar contra mi cuello, y eso, eriza mi piel por completo. Trago saliva. Maldito sea el momento en el cual decidí subirme al auto para no pasar frio, ¿Por qué debe ser tan corto el espacio? Creo que me estoy acalorando.
—Levanta tus cadera, —oh, maldición, mi piel se erizó de nueva cuenta— solo un poco.
Levanto, a petición, un poco mis caderas cuando siento que él ya está subiendo por la zona de mis glúteos. Su ahora caliente piel me toca, y eso...se siente raro. No lo sé describir, solo sé que en algún lugar sentí algo como esto, no sé dónde ni cuándo, pero hasta pareciera que es coqueteo —o es mi cabeza quien lo toma de esa manera—lo que está tratando de hacer. Cuando me levanto nos tocamos levemente. Mis mejillas se tiñen y acaloran. Él solo sonríe.
Termina, coloca sus manos en mi cadera; siento su respiración chocar contra mi cuello de nuevo. Esto es raro. Mueve un poco sus manos, las coloca en el centro de todo. Baja un poco su derecha y sintiendo un pequeño roce, muerdo mi labio. Jongin al ver eso ríe, aspira. Siento como inhala mi olor. Sube la cremallera.
Se sienta sobre mis piernas. Siseo ante el peso, y él solo ríe —otra vez—. Coloca sus manos en mi estómago, baja lentamente y en un movimiento rápido abotona el pantalón.
—Listo. —Se baja. Yo por mi parte, me siento. Normal. —Espera, te falta algo.
Acerca el cinturón y lo detengo.
—Y-yo lo hago. —Demonios, estoy tan nervioso.
—Estoy decepcionado, hyung. —Sus mejillas mantienen un leve sonrojo, las mías deben estar hechas completamente color jitomate. Los adormilados ojos se plantan en mis labios (o nariz) y me pongo un poco más nervioso.
— ¿Decepcionado? —Suelto casi por inercia. No es que quisiera hablar, pero sería descortés de mi parte el solo dar la vuelta e ignorar todo y a todos.
—Así es. ¿No me piensas ayudar? —Da un movimiento al frente, yo no supe a donde moverme.
— ¿P-porque, yo?
—Yo te ayudé hyung, es normal que regreses el favor. —Suelta haciéndome sentir un tanto culpable. La verdad no me importa quedar mal, hasta los favores me los paso por allá abajo, pero por alguna razón me quedé ahí, pensando en si la socarrona sonrisa era por algo bueno o malo, como que el saber en que debía ayudarle no me iba a dejar en paz si no descubría en que era buena mi persona.
—Está bien, en qu-
No termino la frase, mi reloj suena. Hora de trabajar. Jamás he sido tan feliz.
—Hoy no Jongin—salgo de aquel auto—, tengo que trabajar.
Corro lo más que puedo. Entro a Mounter, mi mente divaga. ¿Qué habría pasado si...? ¡Arg! Cuando entro, Minseok-hyung me toma del brazo y me dirige hasta la discoteca, comienza a hablarme de cosas. Su humor cambio radicalmente, ahora está más que sonriente. Me habla sobre cómo son las cosas en la discoteca. Todo es totalmente distinto. Todo aquí es distinto, todos los retos se basan en bailar. No hay nadie que cante.
No presto atención del todo. Alguien me roba toda mi atención. Jongin está con una chica, hablando alegremente—al menos ella, él no deja de verme—, y eso me alteraba. Me desatina total y completamente hasta siento que me quiere decir algo sin soltar una palabra y solo con el pestañeo que se hace cada vez que sus ojos se lo pide. Ojos de Jongin, ¿podrían voltear a otro lado y dejarme de joder, por favor? No quiero que me lleve la policía, miren para otro lado, chiquitos, ándenle después no verán más y no se trata de ninguna amenaza es una simple advertencia.
—Hyung. —Minseok contesta un corto "si". — ¿Mis mejillas están rojas?
---
ESTO YA NO ES PARTE DEL CAPÍTULO, SOLO ES CHISMA.
Dinámica "Vamo a concerno".
Como casi no me gusta hablar de mi vida (porque AMO HACERLO), les vengo a contar lo que me sucedió:
Estaba hace cuatro días en friega haciendo mis tareas para pasar de pinche semestre entonces una chava de mi salón me comenta que no solo debía hacer tarea sino que también debíamos estudiar para uno de los exámenes que íbamos a tener (aquí aclaro que yo no recordaba nada sobre dichos exámenes) a lo que mi compañera dice: "Cuando fuiste al baño el profe lo dijo, durante mucho así que no esperó a que regresaras".
Así que, ahí estaba yo, mendigando los temas para estudiar, hasta que un ser humano caído del cielo dijo: "Chicos, vengan a mi casa quienes quieran estudiar, tengo los apuntes y se llevan los suyos por cualquier cosa" y que digo "¡De aquí soy, chiquiio!". Fui de la manera más sana a sus sagrados aposentos, mi compañero con la cordialidad que se le suele caracterizar abre sus puertas y me pide pasar, tomamos asiento en las sillas para disponernos a realizar nuestro trabajo en la mesa de la cocina, después de minutos llegan dos compañeros más. Realizábamos nuestros estudios de la manera más normal hasta que llegan tRES DE MIS PINCHES COMPAÑEROS, CON CERVEZA Y DROGA (ah, se crean, somos pobres, no llegamos a eso xdd) PORQUE SEGÚN ELLOS ESA FUE LA INDIRECTA QUE TENIA EL MENSAJE, pero ahí no termina todo, cuando los estábamos regañándolos lLEGARON OTROS CINCO MÁS CON LAS MISMAS INTENCIONES QUE LOS OTROS TRES, TERMINAMOS DE ESTUDIAR Y DESPUÉS HICIERON SU DESMADREEE.
Bueno, como pasaban de las doce de la noche, y mi casa estaba demasiado lejos, pedí por un poco de posada en su hogar, no era la única, siete de mis compañeritos y compañeritas pidieron igual, como mi agradable amigo es un santo nos permitió pasar la noche en su casa (en el piso, obviamente, porque el lugar es rentado con solo dos habitaciones donde una es donde duerme y la otra es la cocina, sala y baño). Yo por mi parte decido dormir con una de mis agradables amigas de clases, quedamos así:
|1(no men) y2 ](no men xdd) | |Yo y mi amiguis| |3 (men) y 4 ( men)| (los otros se quedaron en la habitación del dueño).
La traumante historia de todo esto es que ya todos sabemos que el men 3 y mi amiga se tienen ganas y no lo dicen. Se tiran un shingo de indirectas uno al otro y yo siempre les suelo decir (porque soy bien mamona xdd): "Ustedes deberían intentar hacerlo alguna vez, a ver si se les quita lo huraño de una vez por todas". ¡Y no manchen! SE ESTABAN TOQUETEANDO MIENTRAS YO ME MANTENÍA DORMIDA.ME TUVE QUE DESPERTAR PORQUE SENTÍ COMO TOCABAN Y ESTRUJABAN MI MANO. YO LA ESTABA PINCHES ABRAZANDO PORQUE TENÍA UN CHINGO DE FRÍO Y ÉL PENSABA QUE ESA ERA LA MANO DE ELLA.
Me traumé poquito, nada más porque mi mano fue ultrajada, pero, sI TU ERES DEL TIPO QUE HACE ESO, NO LO HAGAS CHINGADAMARE LE ASUSTAS EL SUEÑO A UNO Y YA DESPUÉS NO PUEDEN DORMIR, NO LO PIENSES POR TÍ, HAZLO POR LOS DEMÁS. DIJO DIOSITO QUE PENSARAS EN TU PRÓJIMO, CHINGAOS, ESCUCHALO.
Listo, quería desahogarme xdd, no he vuelto a ver a ambos a los ojos y ni ellos a mi xdd, creo que se sienten avergonzados. ¿Alguna experiencia traumática que deseen compartir?
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