Decimocuarto capítulo
¿Quiuvo, me extrañaron? por que yo si :3
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« K R I S »
Su cuerpo sudoroso moviéndose al compás de la música. La expresión de gusto al bailar que hace, es reflejada por aquellos inmensos espejos. El rudo y sensual movimiento de caderas que inconscientemente realiza cuando el sonido la música suena, me hacen desear que las mueva pero para otro tipo de música. Las gotas de sudor que corren por su blanquecino y delicado cuello, es simplemente la mejor vista que alguna vez pude captar.
La camiseta negra que se pega a su cuerpo y que en ocasiones baja por su hombro, mostrando esas clavículas perfectas. El hoyuelo que se le crea cuando me mira, sonríe y habla.
Diablos, me hacen enloquecer.
— ¿Kris? ¿Kris? ¿Escuchaste lo que dije? —Me pregunta mientras pasa su mano frente a mí rostro. Maldición, ¿acaso no puede ver que su mera existencia me hace quedar perdido?
—Sí. —Suelto rápido.
— ¿Y que dije? —Cruza sus manos, volteo un poco avergonzado a mis costados y todos siguen en lo suyo, ignorando todo sin importarles absolutamente nada de lo que ocurre.
—Yo, —mis palabras se estancan, no sale excusa alguna, el que sonría y me mire divertido no ayuda en mucho que digamos—no lo recuerdo. —Ríe. Ríe solo para mí. Él realmente hace que mi control se desvanezca.
—Bien, en esta parte es donde tu sales...—Me explica. —Ahora, ¿ha quedado claro? —Para la música, todos se detienen para vernos finalmente. Bueno, esto es extraño, me siento un tanto avergonzado por el simple hecho de ser mirado.
—Sí, maestro. —Estoy siendo una deshonra para la persona que todos imaginan y creen que soy.
—Dime Lay, como todos. —Me sonríe de nuevo.
—Claro, Lay. — ¿Maestro? ¿En serio, Wu? Solo hablas con el chico que te gusta y ya te vuelves alguien más, maldición, solo denme un par de minutos a solas con Lay y la vergüenza se esfumará.
—Bien chicos, desde el inicio. —Pide, reproduce la música una vez más, se mueve y todos lo seguimos—Un, dos, paso, dos...
♠♦♠
(Chanyeol)
— ¡Oh aléjate Park!
— ¿Qué parte de la coreografía no entiendes, eh? —Por más que quiera, no puedo con él, en serio, por más que se le explique nada cambia— ¡Debemos estar cerca!
— ¡Ustedes dos! ¡Vuelven a pelear y me largo! —Grita furioso Jimin.
— ¡Lo sentimos! —Respondemos al unísono.
—Te me vuelves a acercar y esa sonrisa de idiota que tienes no la volverás a hacer en tu vida. ¿Entendiste? —me amenaza
—Oh claro nene, pero, —Achino los ojos, molestar a Baekhyun es bonito. Que digo bonito, ¡es lo más gratificante que pueda hacer en esta vida! — ¿y la coreografía?
— ¡Que se pudra la coreografía! —grita molesto, lanza el primer golpe y de la nada, ya estaba en el piso. La música apagada y la advertencia de "la cagó" llega al ver a mí querido primo.
Jimin debe buscar una buena mujer que lo quiera mucho y que siempre lo perdone por su mal humor. Me gustaría presentarle alguna buena amiga que tengo, quizás lo haga cuando terminemos de ensayar.
— ¡Lo advertí! —Jimin toma su mochila y sale azotando la puerta. El otro chico, Jungkook, lo sigue y después de ahí, las tres chicas se van.
Bueno, quizás ya no será tan necesario llamarla.
— ¿Ves lo que ocasionas? —le pregunto molesto. —Jimin-ah se fue... ¡Por tu culpa se fue! —Lo señalo, después miro hacia la puerta y vuelvo a Byun para juzgarlo.
— ¡Fue por tu culpa, imbécil! —Golpea mi mano, mira al piso y se cruza de brazos, me culpa de esa nefasta manera que tiene donde rueda los ojos y hace un par de muecas con sus labios mientras me barre de pies a cabeza soltando risitas entre dientes en son de burla. Waa, ese maldito enano que me tiene hasta la coronilla me está culpando por algo que absurdamente es su culpa.
— ¡Fue por la de ambos! —grita molesto Jimin, ¿en qué momento entró? Justo estaba pensando en darle un buen golpe en la nuca a Byun y a él se le ocurre aparecer —No puedo con ustedes dos, hyung. —suspira— Así que no me dejan de otra, ambos deben de hablar sus diferencias o mínimo llevarse bien hasta que esto termine. —Ya no nos pide algo, nos suplica que tengamos un buen y crédulo comportamiento para la materia.
—Lo sentimos. —decimos al mismo tiempo sin el más mísero sentimiento de disculpa. Solo lo dijimos por inercia.
—No hyung, con un simple "lo siento" no se arreglaran sus problemas. —suspira de nuevo, toca su frente con la derecha mientras que con la izquierda nos señala—Ustedes necesitan hablar, llevamos casi una semana y aun no avanzamos del todo y ¡Kook!
—Sí, Minnie~.
— ¡Que no me digas así!
—Ya las tengo Minnie. —Habla de la nada el chico sonriente, provocando a mi pobre primito.
—Yo...hyung...No me dejan de otra, es por su bien.
— ¿Nos dejaran encerrados, cierto? —pregunta aburrido Baek, no sé a qué viene toda la charla, me quedé plasmado en cuando Jimin se pone más enojado de lo normal con el chico que lo sigue a todos lados; la verdad, me gustaría preguntar de que trata todo esto de "encerrados" que habla Byun, pero, bueno, mejor lo dejo pasar.
— ¿Qué? —bufa Jimin y después comienza a reír nervioso, su amigo lo imita— No, no, no...JungKook, ¡Corre!
Y tal como lo pensaba Baekhyun, cierran la puerta en su huida. Se escucha el sonido de la llave cerrándose y algo de metal golpeando la puerta, creo sin equivocarme que es un candado. Las disculpas de mi primo y de su amigo, diciéndonos que volverán dentro de dos horas —o más—. Vaya, así que ese "encerrados" se trataba de éste tipo "encerrado", wow, quien lo diría. Byun puede pensar a veces cosas correctas.
—Ellos realmente nos dejaron encerrados. —Miro la puerta cerrada.
—Claro Park, ¿Qué más esperabas? —Cruza los brazos, me mira y juzga a la vez, todo en el segundo que volteo a verme. Hasta me sentí cohibido, digo, estamos solos y esa cosa, no lo sé, me siento un tanto raro. —Son tan predecibles.
—Yo nunca me lo hubiera imaginado. —Suelto con sinceridad, no quiero aparentar algo que no soy, creo que es un buen paso para terminar el trabajo de buena manera.
—Enserio eres imbécil, Park.
Baekhyun toma asiento en el piso, saca el celular y comienza a navegar por internet, yo me siento a su lado. Viendo lo que hace, siendo espectador de todo movimiento que realiza. Bebe de su agua y yo intento hacer que el ambiente se vuelva menos denso entre nosotros dos. Jimin no nos encerró por nada, y la verdad, me han entrado ganas de charlar de algo en lo cual ambos comprendemos a la perfección.
—Tú ya lo hiciste con Taeyeon, ¿cierto? —este al escuchar la pregunta escupe todo y toce incómodo. Yo por lo mientras, golpeo su espalda, esperando a que se le pase.
— ¡¿A qué mierda viene eso?! —Tira el agua, toca su boca y abre de más sus ojos; ay, si no fuera tan odioso aceptaría que es lindo. Voltea a todos lados y empuña sus pequeñitas manos para soltarme un puñetazo.
—Ya estamos hablando, es lo que Jimin quería.
El sexo siempre es comprensible entre chicos. Hablo de ello con Kris y Kai todo el tiempo, no creo espero que sea diferente con él, después de todo, siempre se disfruta.
—Tonto, imbécil. —me golpea una vez más— ¡Sobre nuestras diferencias! ¡Hablar sobre nuestras diferencias!
♠♦♠
(Kris)
— ¿Por qué tenemos que pagarles?
—No, —niega con manos, cabeza y voz—tienes que pagarles. —aclara.
— ¿Por qué tengo que pagarles?
—Ellos te están ayudando, es un bien por un bien.
—Eso los hace bailarines profesionales. —Juzgo a Kyungsoo, escondo la billetera y cruzo las manos. Aun no comprendo porque debemos pagarles por su ayuda. — Les pagan por sus servicios.
—No les estamos pagando, —niega una vez más—solo les estamos dando el dinero que sobra de tu bolsillo; ya no cuenta como paga.
—Eso-
—No seas tacaño y dales su paga-no-paga. —me recrimina Kyungsoo.
Demonios, no entiendo que fue lo que Kai quiso de ese pequeño mandón ojón, no soportaría estar junto a él por un solo día, ni siquiera tenerlo en la cama creo que desearía. Es tan mandón y hace lo que quiere que estoy dudando de los dotes de Kai para aplastarlo. Es decir, hasta yo acabo de ser manipulado por él solo para ir al banco y pagarle a quienes se suponía que nos ayudarían —de forma gratuita—; solo eso, ayudar. Pero Kyungsoo me ofreció a pagarles. En cuanto regreso las dos bailarinas, el hijo de Yunho y el adorable Xiumin forman una fila y yo entrego el dinero de manera igual —justo a petición y orden de Kyungsoo—, aun es un poco pronto para que Lay llegue, por lo que lo estamos esperando.
—Perdón por la tardanza. —pide un exhausto Lay, quien llegó corriendo hasta este lugar. —Soo, ¿recuerdas que te dije que necesitaríamos a alguien más? —Cada palabra sale acortada y su agitada voz hace pausas.
—Sí.
—Ya lo conseguí. —Sonríe y su hoyuelo aparece. Su hermoso hoyuelo. Bueno, lo aceptaré, lo único bueno de hacer un trabajo con un especial es el simple hecho de que su amigo es el chico que me gusta.
Jamás diré esto ya que es vergonzoso, pero, amo a Lay tanto así que me da miedo decir cualquier cosa que deje una mala impresión en su persona. Y bueno, no es que él no sepa quién soy realmente —creo— pero ignora todo hecho que me enlace. Él es como un ángel ante mis ojos. Realmente amo todo aquello que lo complementa.
— ¿A quién o qué conseguiste Lay? —le pregunto, la sudoración en mis manos aparecieron, me pongo un poco nervioso, es decir, ¿desde cuándo sudo de las manos?
— ¡Oh, cierto! Perdón Kris, —toma mi brazo, diablos, no puedo moverme—pero como no tenía tu número se me olvidó decirlo. —ahora se acaba de aferrar, oh maldición, creo que no puedo respirar— Para la coreografía necesitaremos a otra persona—Me comenta sonriente y yo solo asiento como estúpido. —. ¿Me pasarías tu número?
—Claro. —Suelto rápido, trago saliva y si pudiera moverme creo que actuaría normal pero no puedo, por más que intente los pasos no salen y mi cuerpo se mantiene estático.
Tomo el teléfono, él lo arrebata y se llama; sonríe —oh, diablos, voy a morir—, lo he guardado como Lay, dice —Me siento tan estúpido, creo que gritaré—; estoy por tomar un poco de valor y preguntarle algo más, pero la puerta se abre. Alguien entra y cierra con rapidez, se tira al suelo y los pasos de personas corriendo por el pasillo lo hacen temblar. Cuando el ruido se desvanece por completo es cuando suspira aliviado. Comienza a reír nervioso, su risa es algo graciosa y nos miramos entre todos sin saber que está sucediendo. Se levanta del suelo y se limpia el polvo que posiblemente pueda tener. Dice un «¿qué hay?» y todos le responden. Cuando me mira, se congela por completo.
— ¿Tao, porque traes esa ropa? Esta al revés. —comienza a burlarse Kyungsoo.
—El padrastro de Minah, es un tanto celoso. —Responde y pasa su mano por su nuca.
— ¿Qué-?
—Chicos, él es Taozi y desde hoy se integrará al grupo. —Lo presenta Lay, ¿Qué mierda está pasando? —Sé que es un poco tarde, pero necesitábamos a otro más.
—No se preocupen, aprendo rápido.
Y de la nada, soy ignorado, inclusive mi expresión de «No estoy conforme» pasó de largo, todos aplaudieron dando una corta bienvenida al marica del Panda y él solo respondiendo que era mejor ensayar y no perder el tiempo, después Kyungsoo ofreciéndome para comprar una comida para todos en particular.
— ¡Bien! —Lay roba la poca atención que no tuve y demonios, es tan sexy con camiseta— Ahora le mostraremos a Tao lo que tenemos. —La música comienza, tomamos nuestros lugares e iniciamos a bailar. Él es espectador, en ocasiones imita alguno que otro paso.
Cuando la canción termina, Lay le comienza a explicar cómo hacer algunos pasos mientras los demás tomamos asiento en el suelo. Le enseña cómo van los primeros 20 segundos de la canción. Realmente esperé a que fallara, no esperé a que se memorizara los pasos. Iniciamos a ensayar hasta el tiempo aprendido, el Panda fácilmente nos sigue. Eso de que aprende rápido es cierto y de que es marica, también.
Cuando se hacen las cuatro de la tarde, casi todo el mundo se fue —el adorable Xiumin, Kyungsoo y las dos chicas; Jia y Kota, creo—, se retiraron con la excusa de que trabajarán. Al final, solo quedamos cuatro, el hijo de Yunho, Lay, el Panda y yo. Comenzamos un nuevo ensayo entre nosotros. Luhan, alega diciendo que su tía lo espera y que no puede llegar tan tarde, así que se va. Dejándonos a nosotros tres.
Solo espero el momento en que el Panda se largue para quedar a solas con Lay e invitarlo a salir.
—Bien, Taozi. Esta es la parte tiene que ser con un compañero. —Le explica. —Kris, ¿me ayudarías?
—Claro.
—Aunque esto lo harás con una chica, y no con un chico; al menos que te toque hacerlo con Luhan.
La música suena, Lay se me acerca de poco en poco. Pone sus manos por mi espalda y después comienza a bajar, lentamente. Ante la diferencia de altura siento su agitada respiración chocar en mi cuello haciendo que mi piel se erice. Se da la vuelta y estamos frente a frente, pasa una de sus piernas por mi cintura y la tomo, siguiendo la música y a la vez, obviamente, aprovechando para tocarlo. Acerca su rostro hasta el mío y después se separa rápidamente.
Talk Dirty to me
Lo tomo de la cintura y después con movimientos lentos le doy hasta que nuestros cuerpos se unen. El sudor recorre su cuello, en mi caso fue en mis manos; su corazón latía, el mío lo hacía de igual manera; quizás el de él era por los movimientos, quizás y el mío era por tenerlo en mis manos.
Silencio, la música termina y a la vez ambos nos separamos. Agradezco que el pantalón sea flojo y no se me nota del todo el gran problema que se creó en este baile.
—Así es como lo harás Tao. —Seca el sudor, apaga la música y sonríe tan bellamente que ese gran problema está aumentando de poco en poco —Vamos, yo te ayudaré.
Cinco segundos, la música inicia, mientras Lay explica cada detalle de poco en poco, sube su pierna clamando por atención; la mano del Panda se desliza hasta la cintura del otro, algo extraño está sucediendo; y no, no es algo relacionado al baile, esta vez algo comienza a salir desde el fondo de mi estómago, pareciera que de la nada estoy teniendo agruras y una gran tensión está atacando desde mi cuello hasta la quijada, bufo y ¡oh, maldición! ¡No debo ponerme celoso porque están tocando a mi Lay!
¡Maldición! ¡Ese marica del Panda no tiene ningún derecho de hacerlo!
Una melodía distinta interrumpe, sonrío porque el destino acaba de escuchar mis suplicas para que ambos se detengan; Lay va por su mochila al notar los brillantes luces brotando desquiciadamente, toma la llamada, muerde su labio inconsciente y después asiente frenéticamente. Maldición, es la cosa más tierna que he visto jamás. Ni siquiera es como si lo estuviera mirando quien habla con él, pero aun así continua asintiendo frenéticamente.
—Chicos, tengo cosas que hacer.—no volteó, tomó sus cosas y dio un par de pasos solo para detenerse y girar hacia nosotros— Perdonen mi falta de profesionalismo pero esto es algo importante. —Toma su agua que se mantenía en el piso, da una probada y se continua su camino en dirección la puerta de salida—Kris, por ahora serás el instructor de Tao, ¿entendido?
—Espera, ¿qué?
—Vamos—camina y toma mis manos—, hazlo por mí, quiero que Tao no se atrase...
—Pero-
—Hazlo por mí, hazlo ¿sí? —hace puchero y no puedo negarme. ¿Cómo alguien podría negarse a su carita toda hermosa y bonita que trata de convencer de manera tierna? Obvio, nadie lo puede.
—Bien. —suspiro derrotado, ugh, si no me gustara tanto juro que me habría negado y reído por la petición, pero mientras tanto, aquí estoy, haciendo puntos tratando de quedar bien. Es decir, ¿Cómo puedo caer tan fácil? ¡Soy Kris Wu! No sigo ordenes, los demás siguen las mías.
Si hubiera sabido que para poder acostarme con alguien que me gusta tendría que hacer cosas que no me gustan, mejor ni me enamoraría.
— ¡Gracias Kris! ¡Eres el mejor!
Este se va corriendo, yo solo suspiro. Tendré que quedarme con el Panda, y no solo eso, tendré que enseñarle. Volteo y su tonta risa se hace presente. Su tonta y graciosa risa está aquí, ese imbécil del Panda está aquí con un jodido demonio. Esto no podría ser peor. Su mano tapando su boca y después riendo a más no poder.
— ¿Qué mierda te pasa? —Gruño, paso la mano la cabeza en frustración; maldito sea el momento en que dejaron tarea en equipos de otros salones. Estúpidos profesores y sus estúpidas ideas.
—C-creo que alguien tiene mucha energía hoy. —y se vuelve a reír.
— ¿De qué mierda estás hablando?
Camina hasta donde estoy, aguantándose la risa me señala. En esa parte. ¡Oh vamos! Solo espero que Lay no lo haya notado. El Panda sigue riendo y eso me harta. Lo tomo de los hombros asustándolo, abre sus ojos a más no poder, con miedo pasa saliva y bueno, ahora que lo pienso bien, Lay ya se fue, todos se han ido, ¿puedo aprovechar el hecho de que tengo una buena forma de bajar mi ira, cierto?
—Es bueno que estés aquí, sirviendo de algo a menos ¿Qué no? —lo aparto un poco, sonrió y cruzo los brazos— Ahora bájalo —pone cara de no comprender— ¿Eres experto en eso, no? Haz lo mismo que en el baño. —la mueca que pone al no comprender lo que digo y que quita por una de sorpresa al ver como bajo de poco en poco los pantalones— Haz una de tus promiscuas mamadas.
♠♦♠
(Chanyeol)
— ¿Qué hora es?
—Ya son más de las ocho.
— ¡Esta es la tercera vez! —Grita molesto. — Juro que mataré al estúpido de tu primo. —frunzo el ceño, aunque no estoy de acuerdo en que él llame estúpido a mi primo, creo que en algo tiene razón. Y también creo que Jimin tiene mucha razón en dejarnos en este lugar ya que no hemos hecho absolutamente nada de lo que nos pidió que hiciéramos.
—Tal vez, —hablo, Baek me mira fijamente, no tenemos mucho que hacer así que fue natural para él el quedárseme viendo—debemos hacer lo que nos piden.
— ¿Qué bicho te picó ahora? —achina los ojos, pega una mueca mostrando sus caninos y me juzga como siempre lo suele hacer— ¿O es que ya te afecto tanta altura?
Juro que si Baekhyun fuera un poco más, uhm... callado, se vería más lindo. Y no quiero decir que sea lindo aunque si lo es, pero su actitud y absolutamente toda su personalidad que se basa en un odio irracional hacia mí, es lo que lo hacen ver un poco desagradable.
Porque debo aceptarlo, sus caninos son bonitos. Tiene un rostro pequeño y cuando sonríe es un poco agradable a la vista.
—Hagamos una de esas terapias que la doctora Bom nos da. — ¿Para qué pelear? Mejor lo ignoro y no dejo que me afecte.— ¿Por qué inicio nuestro odio mutuo?
—Eso deberías saberlo tú. —ruedo los ojos, es justamente lo que trata de decir sobre cómo puede ser lindo y actuar como un completo imbécil que solo culpa a las personas al azar.
—Si lo pregunto es porque nosotros debemos entender el principio de esto. —suspiro, él suelta un bufido insultándome; choco mis palmas para que pare todo insulto—Yo puedo decir en un tiempo y tú en otro. —aclaro, suspiro y toco su hombro— Tenemos que encontrar la razón exacta.
—Te tomas muy a pecho las sesiones de psicología, ¿cierto? —se mueve a otro lado, voltea al frente justo donde yo no estoy y alejo mi mano como indirecta a que lo deje solo.
—Solo contesta. —Pido.
Nunca creí que esto fuera tan difícil.
Para ser sincero, si me emocioné un tanto al descubrir que haría trabajo con Baekhyun, estoy tan emocionado que la verdad no me importa ni siquiera reprobar. Eso sí, solo si reprobamos juntos.
—Desde tercero de primaria, me quitaste una silla y yo caí al suelo. —finalmente voltea a verme, cruzando sus brazos y sentado en el piso me suelta con odio el momento en que nuestros problemas comenzaron— Creo que desde ese momento.
—Pero solíamos ser amigos en cuarto, no creo que haya sido desde ahí. —Ahora que lo pienso, Baek siempre ha sido tan lindo cuando se enojaba, esa vez de la silla (que no recuerdo del todo haberlo hecho yo) le compré mucho dulces para ser amigos. Él me aceptó y seguimos siendo amigos.
— ¿Tú desde cuando me odias? —Pregunta, pega las manos contra sus piernas y me mira fijamente.
Waa~, ¿Cómo podría odiarlo si me mira de esa manera? Tengo un gran corazón, no puedo dejar desamparada esa carita tan bonita que tiene. Si no fuera porque le desagrado, juro que saldría con él.
No creo que él quiera, pero si encuentro a una chica idéntica a él, juro que saldré con ella.
—No es en sí odiarte. —me detengo, mido mis palabras y me acerco un poco más—Solo...me gusta molestarte. —ahora que lo pienso, ¿Qué habrá sentido aquella vez que nos besamos en la fiesta de Sehun? —Y creo que desde secundaria. —ese día sus labios estaban muy húmedos, ¿usará algún bálsamo? —Tu actitud cambiaba conmigo.
—No, yo creo que desde antes. —Niega casi de inmediato. Sentándose en indio y continuar negando. — ¿Recuerdas aquella vez en que la maestra Ha Na nos castigó porque te encontró fumando? Yo no tenía nada que ver, pero tú no negaste cuando me culpó.
—No me quería quedar solito. —sus labios son muy pequeños.
— ¡Y a mí que! ¡Pudiste haberle quedado con uno de tus amigos! —Se exalta, sus labios se fruncen, su ceño aparece; ¿Por qué razón fue que lo besé aquella vez?
— ¡Pero yo quería quedarme contigo! —Continuo, sus gestos de desprecio aparecen una vez más.
— ¡¿Porque?!
—Porque solo a ti me gusta molestar.
Wow, creo que acabo de darme cuenta de algo.
— ¡Por eso! ¡Por eso, no me agradas!
—Bien, ya tenemos algo en que basarnos. —dejo atrás toda idea, muerdo mis labios y miro el piso; eso que estoy imaginando no debe ser cierto. Digo, puede que todo lo que estoy pensando solo sea el calor del momento. —No te gusta que te moleste.
—A nadie le gusta ser molestado, imbécil.
—Solo—suspiro—, solo, dejemos atrás los insultos. ¿Qué dices?
—Bien.
—En que otra situación crees que merecí tu odio.
—Aquella vez en que...en que...—empuña las manos—tú...pedazo de-
—Baek. —lo miro a los ojos, tiene los labios fuertemente pegados, sus puños están blancos en unas partes por la fuerza que hace. — ¿Quieres golpearme?
—Jum—asiente.
—Hazlo, sé que lo merezco.
Se rodillas, yo sigo en mi posición sentado al mero estilo indio, él por su parte comenzó a rotar su puño. Cierro los ojos y espero el golpe. Silencio, todo se vuelve silencio. Respiro hondamente y lo siento. Su huesuda mano chocando en mi mejilla con una fuerza increíble que me provoca voltear el rostro por el impacto. ¿Quién creería que este pequeño tenga tanta fuerza?
Asiento de nuevo y otro —o el mismo— puño ataca mi rostro, esta vez la fuerza disminuyó. Escucho su hipear y suspirar a la misma vez, debo darle puntos por ser tan bueno y sentirse mal al golpear a alguien—o eso quiero creer, quiero imaginar que él no desea golpearme y se siente obligado por eso llora, sería lindo que fuera por esa razón—. Otro golpe más, esta vez del lado contrario; no lloré solo para demostrar que no sentí dolor alguno, aunque realmente quería hacerlo, juro que es mi primera vez siendo golpeado. Después del quinto golpe, la fuerza disminuye bastante. Escucho un «último», yo solo atino a sonreír y asentir.
—Tú estúpida sonrisa me harta. —y cuando suelta aquello su puño es tan certero y fuerte que golpea cerca de mi labio y nariz, caigo de espaldas y él conmigo.
Relamo un poco mi labio y el sabor de la sangre me hace suspirar, nunca jamás quiero estar en una pelea. Paso mi mano por su cabello, él está encima de mí algo agotado por la fuerza que utilizó. Finalmente, solo golpea mi pecho con su puño y aunque ya no tiene la fuerza suficiente, continua golpeándome.
Acabo de darme cuenta que me gusta Baekhyun y él solo me golpea justo en mis sentimientos. ¿Debo estar loco, cierto? Debo estar endemoniadamente loco si estoy tan emocionado de tenerlo encima de mí y que me importa poco el que hace un par de segundos atrás estaba cual desquiciado mallugando mi piel.
— ¿Estos porque fueron? —acaricio su espalda, inhalo con fuerzas; hasta su sudor huele bonito.
—Porque te odio. —suelta y comienza a reír.
— ¿Por qué ríes? ¿Acaso te afectó bastante que me golpearas? —Me ignora y sonrío de igual forma que lo está haciendo. Ahora palpo donde me golpeó y me auto señalo. —Está bien, aceptaré que cures mis heridas.
—Tonto, ya sé porque fue...
— ¿Y porque?
—Cuando fue la graduación robaste mi pareja. —suspira con pesadez, y mostrando una curveada línea dejando a la vista esos caninos tan suyos de él. —Exactamente el día que era nuestra graduación de secundaria, tú le pediste a mi pareja que fuera la tuya y ella me abandonó a pocas horas de que la ceremonia iniciara.
—Claro que no—le respondo inmediatamente—. Que ella te dejara, no fue mi culpa. —contradigo completamente todo lo que dice. Esa parte de la historia no es cierta.
— ¿A no? —se levanta, burla y empuña su mano para continuar golpeando pero se detiene solo para arrepentirse y alejar todo pensamiento de violencia—Entonces ¿que hayas salido con ella justo el día de la graduación, no fue tu culpa? Imbécil, claro que lo fue.
— ¡Claro que no! —ahora estoy frente suya, su blanca piel se muestra a toda libertad contra la luz, sus pequeños labios me dan ese impulso a estar más cerca—A ninguna chica le gustaría salir con un chico que es más bonito que ella.
— ¡Oh claro! Entonces, el de la culpa soy yo. —Levanta su rostro enojado. ¿Enserio no entendió lo que le dije? Y el idiota aquí soy yo.
—Claro que es tu culpa por ser bonito, ¿Qué no lo sabes? Siempre es tu culpa.
— ¡Es tu culpa por ser un imbécil! ¡Por eso te odio!
—Y yo a ti por ser más lindo que una chica, ¡Por eso te odio! —burlo mis palabras.
— ¡Y yo a ti por ser un tonto, idiota hombre alt-!—Oh, vamos, calla un poco Byun Baekhyun.
Lo tomo del cuello de la camisa y lo beso. Él se calla y corresponde inmediatamente —quizás impulso, quizás las ganas, yo que sé—. La sangre de mi labio la probamos entre los dos; oh maldición, eso fue tan caliente, el sabor metálico con una deliciosa pizca de Baek, el mejor beso de todos.
Lo tomo del mentón y cuela sus manos en mi cuello. Mordisqueo su mentón bajo su propio permiso, sin reprimenda alguna o negativas por lo que hago y trato de hacer. Cuando estoy por bajar por su cuello el absurdo —y maldito, hijo de puta— sonido del metal golpeando la puerta nos saca de nuestra privada y caliente sesión de «vamos a entendernos mejor» recién comenzada.
Baekhyun abre lentamente sus ojos cristalinos, sus labios un poco rojos y entre abiertos junto a la mirada ida. No resisto más y lo beso de nueva cuenta. Diablos, no puedo creer que lo dejé en ese estado. Maldición, Baekhyun me está enamorando cada día más ¡y eso que acabo de descubrir que me gusta hace no más de diez minutos atrás!
Pasa su mano por mi cabello, revolviéndolo e incitándome a más. Muerdo un poco su cuello y gime bajo, lo vuelvo a hacer y gime ahora un poco más alto, sonrió porque no puedo creer que esto éste pasando. Nos separamos poco después de escuchar cómo era retirado el candado.
La puerta se abre de golpe, Jimin preocupado comienza a pedir disculpas cuando entra junto a su amigo, el chico Kook, y mira la situación en la que estoy.
Ni siquiera yo puedo entender la situación en la que estoy. Es decir, acabo de darme unos besos de lengua con la persona que siempre me gustó molestar y que en menos de lo que Sehun pudiera correr cien metros, me di cuenta que molestaba a esa persona porque me gustaba su carita toda bonita y precioso así como su inigualable forma de ser conmigo, y que prácticamente me gustaba esa persona.
—Está bien, Jimin-ah.
—No hyung, ¡mírate como estas...! llegamos un poco más tarde de lo normal y por eso sucedió eso. —Pasa su mano por mis heridas.
—No te preocupes, ya hemos hablado, ¿cierto Baek? —este aún está en shock y asiente inconscientemente. — ¿Ves? ya no habrá necesidad de que nos tengan que encerrar.
— ¿Seguro?
—Sí, jamás te mentiría sobre esto.
—Hyung, ¿Por qué crees que estas aquí después de casi dos semanas? —achina los ojos, cruza sus brazos y me mira inquisitivamente.
—Esta vez es en serio. —niego cualquier idea sobre el odio, que cree, tenemos ambos —Baek y yo estamos en buenos términos ahora. —Me levanto de mi lugar y tomo mi mochila y la de Baekhyun a mi paso.
Jimin y Kook salen primero cuando notaron que realmente no había peleas entre nosotros dos, es más, creo que el silencio de Byun les alegró tanto que cuando cruzaron la puerta comenzaron a habla sobre cambiar unos pasos en la coreografía que habían creado.
— ¿Vamos? O quieres que me quede contigo. —volteo a ver a Byun, no mentiré, se me sonrojaron las mejillas y aclaré mi voz en secreto solo para no quedar en vergüenza cuando él notará que me derrito solo de hablarle.
—P-porque...p-por... ¿eh? No hubo ninguna apuesta, ¿Por qué lo hiciste?
—Porque quería—sus ojos se abren a más no poder—Y también, no entendías la parte de no insultos...Y quería callar esa pequeña boquita tuya.
♠♦♠
(Kris)
—Hoy Lay no podrá venir.
Ugh, justo hoy tampoco quería venir, quedar bien con alguien no siempre es la mejor idea. Una nalga no es suficiente como para venir y convivir con personas que no son de mi agrado.
Aunque bueno, esa nalga será de Yixing, así que todo lo vale.
—A mí no me avisó.
—Dijo, que no podrá en estos tres días. Que tenía trabajos que hacer, pero que sin duda alguna antes de finalizar esta semana estará con nosotros. —Hablo tranquilamente.
—Bien, que tal si solo ensayamos una hora y media. —Habla Kyungsoo
— ¡Sí! —Gritan los demás eufóricos.
— ¿Por qué no lo comenzamos a hacer en vivo? —le pregunto y n oes que yo así lo quisiera, pero fue idea de Yixing en primer lugar sobre proponer que ensayáramos con la ropa que usaremos—Será más fácil.
—Sí, pero... Tao, tu tomarás el lugar de Ge. —indica Kyungsoo.
—Ok. —Responde, ugh, como habría deseado que la persona que faltara fuera el Panda y no Lay, maldita vida tan perra.
Se quita la playera y queda en solo camiseta. Toma una gorra de su mochila, y se la acomoda hacia atrás. La música comienza, formamos una fila. Tao es quien está al frente, después yo. Inicia haciendo unos movimientos de cadera y después de agacha un poco, todos lo imitamos.
El Panda mira al espejo y dice su frase.
Get jazzy on it
Kyungsoo salta por un lado y sigue la letra. Doy un salto y la fila se rompe. Solo nos vemos nosotros tres. Unas líneas más y tanto Xiumin como Jia salen detrás de Kyungsoo. Luhan y Kota comienzan a salir de igual manera pero esta vez, detrás de mí.
Cuando inicia mi turno del rap, todos hacen sus pasos y mueven sus cuerpos acorde a lo ensayado. Kyungsoo siguiéndome, Jia con Luhan. Kota con Xiumin y Tao solo.
Mis ojos solo se posan en el cuerpo moreno del Panda, lo veo de vistazos pero simplemente sus movimientos quedan perfectamente con la música. Y bueno, lo debo aceptar en algún momento de mi vida pero no soy la mejor persona bailando y él sí que sabe cómo hacerlo.
Cuando toca a la nada, simulando que es una chica es simplemente fascinante. Mueve su gorra, ahora puesta correctamente. Sus movimientos rudos de cadera y sus brazos que danzan solos al son de la música. El rodar de su cabeza al final, con las gotas de sudor escurriendo por su cuello y su agitada respiración. Hace perderme al mirar su reflejo. ¿Cómo puede cambiar rápidamente? Hace un momento era el simple Panda come pollas y ahora, ahora es alguien totalmente distinto.
Unos ensayos más y Kyungsoo me distrae. Ugh, gracias por nada especialito.
—Kris, —no rodé los ojos solo porque me medio agrada su voz—que te parece si mañana es día libre para ellos. Y tú y yo ensayamos. —encaja sus dedos en mi pecho de manera traviesa y los quita antes de siquiera darme tiempo de golpearlos—Mañana es mi día libre. ¿Qué dices?
—Por mi está bien.
—Bien. —aplaude con emoción—Última chicos y nos vamos—Indica y todos tomamos nuestro lugar de nueva cuenta.
Para ser sinceros, el especial me ha estado comenzando a agradar; es medio mandón, gruñón y se le salen unos aires de grandeza, pero es graciosito en cierta forma. Kyungsoo es algo soportable; es agradable trabajar—o ensayar— con él, sabe cuándo mirarme a los ojos y cuando comportarse como el sirviente que es—aunque es broma a veces—, y suelta chistes graciosos a veces; es serio pero en muchas ocasiones se le suelta hablarnos hasta de como hizo popó.
Se va junto a todos los demás, el hijo de Yunho que es bastante gracioso y cariñoso con el adorable Xiumin. Aunque por alguna razón, el Panda no es muy amistoso con él. Jia que el primer día llego con el cabello castaño y al siguiente rosa, es también soportable. Y la rara chica tímida, Kota. Por alguna rara razón, todas estas personas se volvieron soportables.
Tal vez sea que me agradaron por no insinuarse a cada momento.
Al final solo quedamos el Panda y yo. Él toma sus cosas y sale de aquel lugar.
Me recuesto en el suelo y dejo que mi mente divague, ignorando absolutamente todo.
Pensándolo bien, el Panda es otra cosa, digo, me molesta su existencia pero vamos, que si sabe hacer mamadas. Siempre lo he catalogado como una frígida más, pero, quizás sea su dentadura. Es un poco cuadrada y su boca es grande. Si debe ser eso. Tiene una buena técnica en cuanto a la succión, si no me desagradara tanto, si me pararía sola, pero es una lástima, él solo sirve para bajarlas no para crearlas.
Esperen, ¿Por qué pensé en Tao y no en Lay? ¿Qué diablos estuve pensando hace un momento?
Debe existir una respuesta clara, ¿cierto? Tal vez es la tensión sexual entre nosotros, una vez leí en primaria sobre ese término, no recuerdo mucho pero sí sé de qué trata. Una vez que se termine, el Panda se esfumará y será el perdedor que siempre he sabido que es.
—Pero que mierda es esto. ¡Soy Kris Wu! No pienso en nadie, los demás son quienes piensan en mí. —Me levanto molesto de mi lugar.
El jodido Panda se dará cuenta que con un Wu nadie se mete, en especial con Kris Wu y mucho menos en la mente de Kris Wu.
Busco por todo el edificio aquella melena negra, pero nada. Parece que he durado de más en pensar y este ya se ha ido. Camino hasta la recepción y las empleadas enseguida me reciben.
—Sus amigos ya se fueron señorito Wu, ¿algo que necesite?
—Quiero el séptimo piso desocupado, no quiero que nadie entre. —Pensar en Tao me dan ganas de matarme y que nadie se dé cuenta. Que oso que sepan que pensé en él.
—Pero-
—Tomaré una ducha, no quiero que nadie me moleste.
—Pero su pad-
—Quiero que entiendas algo, —suspiro—mi cuerpo apesta a sudor. —me acerco a ella, señalo desde mi pecho hasta la cadera— Y mi cuerpo se está volviendo pegajoso, el séptimo piso es el único que tiene regaderas. —suspiro, suelto una leve mirada y chasqueo los dientes— Y mi padre no estará aquí hasta dentro de dos semanas así que quiero que le hable a no sé quién, pero no quiero que ese piso entre alguien que no sea yo. ¿Entendió?
—S-sí.
Subo al ascensor y presiono el número 7. Cuando llego, me quito lentamente la camiseta. Miro a la cámara de seguridad y espero a que me vean. Regreso a mi camino y comienzo a quitarme el pantalón quedando en solo bóxer. Antes de llegar a las duchas doy un vistazo junto a una de mis sonrisas a la cámara. Un desnudo en vivo nunca es malo.
Cierro la puerta y vaya suerte la mía. Una de las regaderas suena con alguien dentro. Frente a uno de los casilleros se encuentra uno de los cestos lleno de ropa, una gorra y una mochila la acompañan. ¿Cómo consiguió un casillero? Son solo para empleados.
Abro la puerta de cristal y lo miro. Trae jabón por todo su cuerpo y rostro, sus ojos están fuertemente cerrados para que éste no entre a sus ojos. Sus piernas no son delgadas, sino más bien con forma, un poco llenitas y marcadas. El jabón que baja por el contorno de su trasero y que cae como gotas jabonosas al suelo, alguna que otra que se queda y mete en aquella división; todo eso, hacen a mi imaginación volar.
Aun sin notarme se da la vuelta mientras que el jabón lo pasa por su cuello, las gotas de agua que caen en esa parte y de la nada, está limpio. Baja, limpiando su torso. El agua lo ayuda quitando aquel rastro que jabón que pueda quedar.
—Chest to chest, tongue on neck. —Comienza a cantar.
Tararea solo algunas partes de la canción, mueve su cuerpo desde la cabeza hasta los pies meciéndose sin miedo a resbalar o encontrarme en alguno de los movimientos que dé. Pasa su mano por el trasero y mi poca cordura se va, cuando enjabona ambas manos y las pasa por su pequeño y redondo trasero hasta terminar tocando su miembro.
Oh, Tao, no debiste gemir en esta última parte. Eso me hace no solo querer molestarte, si no odiarte por el control que no tengo al verte hacerlo.
— ¿Así? —hablo a sus espaldas haciendo que se sobre salte, paso mi lengua delineando su cuello y tiembla al solo sentir aquello.
Oh, pobre Panda. No debiste de meterte con Kris Wu.
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