02.Tiempo de... ¿cita?
Lunes por la mañana, Kayano se dirige a la escuela completamente cansada. Durante todo el fin de semana estuvo pensando en Nagisa y sus sentimientos hacia él, apenas despertaba, cuando comía y en la noche, cuando intentaba dormir.
Estaba claro que lo quería, el problema residía en lo que quería hacer. Había llegado al salón E con un propósito específico y era eso lo que la detenía. Si de alguna forma comenzaba a salir con Nagisa y luego cumplía con su venganza... ¿Él la odiaría? No lo creía capaz, pero no podía asegurarlo.
El solo pensar en esa posibilidad la deprimía. Por ello, alejó esos pensamientos mientras abría la puerta del salón y sus amigas ayudaron también. En cuanto entró Nakamura la arrastro a un pequeño grupo casi al fondo.
—Entonces, ¿cómo te fue con Sugino ayer?— todas rodeaban a Kanzaki. Ahora que recordaba, ella había ido en una cita con Sugino por el reto y prometió contarles todo ese día.
—Pues bien... —dijo ella con un ligero sonrojo— La película fue muy buena y cuando terminamos fuimos a una cafetería. Ahí... bueno para no entrar en detalles les diré que... Sugino y yo estamos saliendo.
Todas las chicas soltaron un grito de emoción logrando atraer la atención de los demás. Las exclamaciones subieron de tono cuando vieron entrar a Nagisa seguido de Sugino, al que arrastraron junto a Kanzaki. Llenaron a la pareja de felicitaciones, no sólo ellas, sino también los demás chicos. Incluido Koro-sensei, que amaba los chismes amorosos de sus alumnos.
Después de unos minutos Koro-sensei inició la clase. Kayano se mantuvo un poco apartada del alboroto absorta en sus pensamientos. Kanzaki y Sugino, estaban juntos, algo que no pensó que pasaría. Una cita... Si ella saliera en una cita con Nagisa, ¿sería capaz de declararse? Probablemente no. Pero no perdía nada con intentarlo.
Al terminar el día, se acercó a Nagisa, intentando sonar lo más calmada posible.
—Nagisa-kun, ¿tienes un momento?
—Claro, ¿sucede algo Kayano-san?— dijo él mientras guardaba sus cosas.
—Me preguntaba si estabas libre este fin de semana, tengo boletos para el cine y quería saber si te gustaría ir conmigo— ¿Qué? Si a Kanzaki le había funcionado, no veía por qué a ella no.
— ¿Este fin de semana? ¡Por supuesto!— le respondió con una gran sonrisa. — Te llamaré el viernes para quedar, ¿te parece?
— ¡Sí!, nos vemos mañana— dijo mientras salía corriendo.
Había invitado a Nagisa a una cita. ¡Una cita! Aunque probablemente él no la viera como tal. Pero que más daba, si todo salía como planeaba entonces esa sería la primera de varias que tendrían.
Llegó a su casa feliz, rogando que la semana pasara lo más rápido posible.
***
—Entonces quedamos mañana a las doce enfrente del cine. Nos vemos pues. ¡Hasta luego!
— ¡Hasta mañana!
El viernes había llegado (¡por fin!) y Nagisa la llamó una vez estuvo en su casa para decidir la hora de sus encuentro. Después de unos pocos minutos se pusieron de acuerdo y se despidieron.
Cuando colgó, Nagisa suspiró y sostuvo el teléfono contra su pecho. Al día siguiente iría con Kayano al cine y se encontraba ansioso. No era la primera vez que salían juntos, pero siempre iban acompañados de otros de sus amigos, así que esa era la primera vez que estarían solos.
Las últimas semanas, por alguna razón desconocida, se ponía nervioso cuándo hablaba con ella. Y la sensación no hacía más que aumentar. No tenía idea de cómo superaría el día siguiente.
***
Sábado al medio día. Las aves cantaban y el sol relucía en un hermoso cielo azul.
O por lo menos eso era lo que Kayano habría querido que sucediera.
En lugar de eso, grandes nubes cubrían el cielo y amenazaban con dejar caer una tormenta en cualquier momento. No podría ser peor. (¿No podría ser peor? En desacuerdo estoy xD)*
La película comenzaba pronto, y dentro estarían a salvo de la lluvia si caía.
— ¿Cuál dijiste que veríamos?— le preguntó Nagisa luego de comprar palomitas, dulces y refrescos.
—Shigatsu wa kimi no uso— contestó ella con una sonrisa. No habían demasiadas películas para escoger cuando compró los boletos. Sólo escogió una viendo los carteles y el de esa le gustó. No revisó la sinopsis pero parecía ser buena.
Poco después se encontraban en la sala viendo los primeros minutos de la película. Fue así como se enteró de la historia: un pianista con traumas se encuentra con una violinista bastante enérgica que de alguna manera hace que vuelva al mundo de la música. Él se enamora de ella, pero a ella le gusta su mejor amigo.
A media película las palomitas se habían acabado y en ningún momento las manos de ambos se rozaron como sucedía en las películas y como tanto había imaginado ella.
Destino: 2 Kayano: 0
Y al parecer el destino quería seguir jugando con ella.
En el momento en que Kaori (la violinista) colapsó antes de una presentación, lo supo. El final sería trágico. Y ella odiaba las tragedias, la hacían llorar y una vez comenzaba no podía parar.
Tal como lo predijo, al final se encontraba llorando como Magdalena.
Volteando lo más discretamente que pudo, se dio cuenta de que Nagisa trataba de contener las lágrimas y eso, combinado con la luz de la pantalla, hacía que sus ojos se viesen más grandes y tiernos que de costumbre. Lo que sólo logro hacer que ella llorara más.
***
Treinta minutos después de que terminara la película, ambos se encontraban en una cafetería cercana con café y postres a la mano. Ya ninguno lloraba y, por suerte, la lluvia no había comenzado, incluso las nubes se disiparon un poco.
—La historia fue... linda, ¿no te parece Kayano-san?— dijo Nagisa tratando de iniciar una conversación. Ella había estado muy callada todo ese tiempo y apenas si había tocado su pudin.
—Fue demasiado triste, no soy fan de ese tipo de finales— le contestó ella llevando una cucharada de pudin a su boca.
—Yo tampoco lo soy, pero tengo que admitir que este no estuvo tan mal.
Genial. La próxima vez revisaría las sinopsis. Si es que había una próxima vez...
—Lo siento, Nagisa-kun. No era mi intención entristecerte— dijo con la cabeza baja.
—No te preocupes, creo que tú la pasaste peor— replicó sintiéndose tonto por no saber cómo consolar a su amiga.
Cuando terminaron sus postres pidieron la cuenta y salieron de la cafetería. Fuera la lluvia había comenzado y la temperatura era baja.
Destino: 3 Kayano: 0
—Ugh, esto es malo— dijo Nagisa notando cómo Kayano se frotaba los brazos en un intento de entrar en calor. — Quizás deberíamos volver a entrar...
No terminó la frase. La cafetería estaba abarrotada con toda la gente que tuvo la misma idea que ellos y no había ni una sola mesa disponible. En resumen, imposible volver a entrar.
La única opción era correr hacía la casa de alguno de ellos. Si no se equivocaba la suya era la más cercana.
Se quitó la sudadera y la puso sobre los hombros de Kayano que temblaba por el frio.
—No parece que vaya a pasar pronto— hablaba cerca de su oído para que el ruido de la lluvia no ahogara sus palabras. — Mi casa no está muy lejos de aquí, pero tendremos que correr. ¿Lista?— terminó mientras le ofrecía la mano para que la tomara.
Ella no pudo hacer más que asentir y tomar su mano. A pesar del frio pudo notar como sus mejillas se calentaban.
Corrieron juntos bajo la lluvia durante no mucho tiempo antes de detenerse en un edificio de departamentos. En silencio subieron unos cuantos pisos y, cuándo estuvieron delante de una de las tantas puertas iguales, Nagisa saco una llave y abrió, dejando que ella pasara primero.
—Nagisa, cariño, te dije que llevaras un paraguas porque ¡oh!— la frase de Hiromi Shiota se interrumpió en cuanto cayó en la cuenta de que su hijo no había llegado solo.
—B-buenas tardes, se-ñora, s-soy Kayano K-kaede, m-mucho gusto.
Ambos chicos estaban completamente empapados y temblaban demasiado.
—Un gusto... No, pero que digo, pasen. Justo acabo de preparar el baño. Kaede-chan, puedes pasar primero si Nagisa no tiene inconveniente. Y tú hijo, ve a cambiarte y trae ropa para que se pueda vestir.
Hacía poco que había aceptado a su hijo como el chico que era, pero aún seguía conservando algunas de las prendas femeninas que ella le compraba. Le quedarían un poco grandes a Kayano, pero serían mejor que nada.
***
Luego de un baño y una taza de té caliente, ambos se sentían mucho mejor. Pero Kayano tenía otra preocupación.
La lluvia no cedía.
Dándose cuenta de la situación, Hiromi Shiota trazó un pequeño plan. Esa chica y su pequeño harían una hermosa pareja, no lo dudaba. Sólo les daría un pequeño empujoncito.
—Vaya, la lluvia parece no parar y es demasiado tarde como para que andes sola en la calle— dijo tratando de no parecer demasiado obvia. — ¿Por qué no te quedas a dormir esta noche? Mañana es domingo y yo no tengo inconveniente en recibirte. Sólo llama a tu casa para avisar y que no se preocupen.
Destino: 3 Kayano: ...1?
Después de darse cuenta del significado de la invitación los dos chicos se sonrojaron a más no poder y evitaron la mirada del otro.
Esa definitivamente sería una noche larga.
***
Uff, no puedo creer que escribiera tanto.
Como sea ¿que les pareció el capitulo? ¿les gustó? ¿las deje con ganas de más? ¿que opinan de la mamá de Nagisa? ¿Kayano lograra confesarse? ¿por qué Nagisa guarda la ropa de mujer? ¿estoy sonando como infomercial?
No desesperen, que a más tardar pasado mañana tengo el siguiente capitulo.
*En esa parte no lo decía con la intención de joder a Kayano (bueno solo un poquito), pensaba más bien en El cadáver de la novia, la canción de los papás de Victoria xD
Una última cosa, ¿quien ha visto Shigatsu wa kimi no uso ;-;? ¿quien más esta emocionado por el live action? Trate de no escribir el final para no hacer spoiler a quienes no lo han visto TuT.
Creo que eso es todo...
InfiniteTrigger_uw
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