CAPÍTULO 37
Las paredes blancas, el olor a medicamentos y ese terrible sonido del monitor, aunque también le aliviaba que todo en Jimin estuviera bien.
Los primeros rayos del alba empezaron a asomarse por las ventanas, Jungkook permanecía sentado al lado de Jimin, tomando la pequeña mano de su novio.
No había despertado, el doctor le había dicho que lo haría hasta ese día, pero Jungkook estaba necesitando con urgencia que abriera sus hermosos ojos y poder decirle cuanto lo amaba.
Jimin había arriesgado su vida, había tomado su lugar.
Las manos de Jungkook estaban vendadas, los golpes que tenía en el rostro también, había un corte en su mejilla, sabía que quedaría una cicatriz, pero realmente no le importaba, no era la única que tenía.
Y como Jimin decía, esas cicatrices serían solo el recordatorio de lo fuerte y valientes que habían sido.
Miro el rostro de Jimin, con sus ojos cerrados y respirando tranquilamente. Verlo le calmaba, estaba fuera de peligro, pero ansiaba que despertara.
Y lo hizo, unos minutos después, Jimin empezó a mover su mano, Y Jungkook la pudo la sentir perfectamente, se levantó emocionado, y no fue capaz de contener las lágrimas, lloro.
- Mi luciérnaga. - le dijo Jungkook cuando Jimin abrió los ojos.
Una vez más el peli castaño iluminaba la oscuridad de su vida.
- J-Jungkook... - susurro. A causa de los medicamentos se sentía un poco desorientado.
- Aquí estoy amor, ¿te encuentres bien? ¿Te duele algo?... - Preguntó Jungkook.
- Estoy bien. - Jungkook le ayudo a levantarse y quedar sentado.
Jimin miro a su alrededor, estaban en una habitación de Hospital.
- Bebé, no sabes lo preocupado que estaba por ti. Por favor, no vuelvas a exponer tu vida de esa manera. -
Le dijo Jungkook tomando su rostro.
- Kook... Sabes que te amo, y así como tú das todo por mi, yo también daría todo por ti.
Le respondió Jimin sonriendo, Jungkook se acercó a su rostro para besarlo, un beso qué manos necesitaban con locura. Sus labios se entrelazaron en una suave caricia.
Sin prisas, así era el beso. Solo disfrutando del dulce y suave toque de sus labios.
- Dime que muy pronto me iré de aquí.
Le dijo Jimin una vez se separó de Jungkook. El pelinegro negó y sonrió. Sabía que Jimin odiaba los hospitales.
- Esperemos a ver que dice el doctor. Iré por él.
Jimin asintió, Jungkook beso una vez más sus labios y fue a buscar al doctor.
🧡
Jimin permaneció dos días más en el Hospital, no fue una noticia de su agrado pero no tuvo de otra.
Ahora, que por fin salía de ese lugar, se sentía completamente feliz.
Pero sobre todo, algo diferente había en el ambiente, en cada paso que daba se podía sentir algo que casi toda su vida no sintió.
Y era libertad.
Podía sentirse libre, sin ataduras, sin ese peso que siempre alvergaba sus vidas.
A partir de ese día, Jimin sabía que todo sería diferente, regresaban a GurYong, pero esta vez para tener una vida lejos del peligro.
Kang había muerto, y con él, todo peligro que siempre amenazaba sus vidas.
Jungkook había puesto a Jimin al día con lo que había pasado, y realmente el arresto de Yoongi lo había dejado triste.
Yoongi no era malo, por que así como ellos también habían tenido una vida difícil y desgraciadamente había recurrido a un hombre que le desgracio la vida.
Y se siente mal por él, por Taehyung. Por que sabe que ambos estaban enamorados.
Taehyung y los chicos lo habían ido a visitar, y cuando Jimin toco el tema de Yoongi, Taehyung lloró, Jimin lo abrazo fuertemente y lo consoló.
Sabe que el peliazul esta haciendo todo lo posible para que Yoongi no tenga una condena larga, y esta siendo tan insistente con Namjoon para que el también lo ayude.
Sabe que tiene ventaja, Namjoon siempre ha sido el tío favorito de todos y tanto Taehyung y SeokJin son sus sobrinos preferidos.
Y solo esperaba que Yoongi no pase demasiado tiempo en ese lugar.
Ambos estraron a su casa, ese lugar que los vio crecer.
- Siéntate por favor. - Jungkook guió a Jimin al viejo sofá y Jimin sonrió.
- Amor, puedo hacerlo yo solo. No tienes por que cuidarme tanto.
Jungkook negó. - Yo digo que mejor te dejes ciudar. Y dejame decirte que incluso te cargare si es necesario.
Jimin le dio un pellizco al brazo del pelinegro. - No dejaré que lo hagas tonto. Eres demasiado mimoso Kook.
- Eres mi todo, ¿por que razón no lo haría? Seré así toda la vida.
Le dijo el pelinegro acomodándose junto a Jimin.
- ¿Y cuando tengamos un hijo? ¿Serás así conmigo?
- Viviré para cuidarte a ti, y a nuestros hijos. - Le respondió Jungkook.
Y Jimin sonrió más que enamorado, Jungkook era perfecto, para él, era el hombre perfecto para su vida.
- ¿No sientes que estamos en nuestro horizonte? - Preguntó Jimin. - Estamos por iniciar una nueva vida, nuevas experiencias, nuevas metas. Todo se siente diferente.
Jungkook asintió. Por muchos años buscando el lugar perfecto, buscando una vida diferente, pero ahora, ahora están por empezar de nuevo.
Una nueva vida.
Un nuevo horizonte.
Está vez lejos del peligro.
- Este es nuestro horizonte.
Dijo Jungkook y Jimin no pudo estar más que de acuerdo.
🧡
Taehyung caminaba por esos pasillos angostos, a su lado, Namjoon también iba. Al final de todo, las lágrimas y las súplicas de su sobrino lo habían convencido.
Sabía ya la historia de Min Yoongi. Y algo que el siempre deseaba hacer, era poder ayudar a estos chicos que no tuvieron más opción que la delincuencia.
- Solo tienes 20 minutos.
Taehyung asintió. Allí, detrás de esos barrotes estaba Yoongi.
El rostro de Yoongi le dijo a Taehyung que no había pasado sus noches bien. Ambos se acercaron y tomaron sus manos.
- Yoongi... - susurro. El pelimenta apretó las manos del peliazul.
- Taehyung...
Dolía, dolia como el infierno por que esa era una despedida.
- Mi tío Namjoon te ayudará.
Yoongi bajo la cabeza.
- Aún si lo hace yo iré a la cárcel. - le respondió.
Y Taehyung lloro. Por que sabía que era cierto.
- Pero si te portas bien saldrás más antes. - Le dijo siendo positivo.
- Taehyung, te amo. Nunca creí que llegaría a amar a alguien como te amo a ti, pero lo hago. Espero que nunca lo olvides.
Yoongi quito las lágrimas que caían del rostro de Taehyung.
- Ya no vuelvas, has tu vida allá afuera. - Taehyung negó mientras más lágrimas caían. - No sé cuantos años vayan a darme, pero no esperes, sería egoísta de mi parte. Eres un chico hermoso y sé que serás exitoso, tienes un futuro brillante. Vive tu vida por mi.
- N-no... No....- negó,tomando la mano de Yoongi sobre su mejilla. - Te amo y te esperare.
Yoongi solo le dio una media sonrisa.
- Sí llega el momento, si llegas a enamorarte de alguien más, entonces has tu vida y no pienses en mi. Y si nuestros destinos se vuelven a cruzar, entonces... Estaré agradecido con la vida.
Se acercó a las rejas, y agradeció poder dejar un beso a los labios de Taehyung por última vez.
- Te amo.
Y se separó, mirando a ese chico peliazul que había cambiado tanto su vida.
Y en verdad esperaba que sus caminos se volvieran a cruzar.
🧡
El próximo es el final y habrá un gran giro jejejeje.
Que por cierto, tiene que ver con la fotografía del canal de WhatsApp.
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