Capítulo 21-María

Al llegar a la entrada al instituto, beso suavemente a Dani en los labios, pero todos empiezan con las preguntas:

-¿Dónde está Álvaro?

-¿Hoy no viene contigo?

-Está un poco más atrás... Va con su novia, así que dejadle...

La parejita aparece. Rocío no va a nuestro instituto, así que le da un beso a Álvaro y se marcha por donde ha venido. Él viene hacia nosotros algo sonrojado.

-No me miréis así, por Dios...

Todos nos damos media vuelta y nos dirigimos a la primera clase. Emma va a mi lado, metida en sus pensamientos, que suele ser lo más normal últimamente.

-Nunca me has dicho lo que te parece que Rocío y Álvaro estén juntos. -Le doy un codazo.

-¿Y qué me va a parecer? Si ellos son felices, por mí perfecto.

Pero eso lo ha dicho sin matices en la voz, como un robot. Como si lo hubiera estado ensayando.

-No hace falta que saquen sus libros. Separen las mesas, tenemos examen sorpresa.

~~~

Cuando suena la campana, pocos salen de clase. Entre ellos, Álvaro, Carlos, Emma y yo. He acabado en medio del triángulo amoroso entre esos tres.

Delante van Emma y Álvaro, comentando el examen. Carlos los mira y me sonríe:

-¿A ti qué tal?

-Lo cierto es que no lo sé.

-La María que yo conocía era la que nunca fallaba.

-La María que todos conocían ahora tiene otros problemas en la vida.

Carlos asiente y los señala de nuevo:

-Creo que están discutiendo.

Miro hacia delante yo también. Han cambiado de tema de conversación muy rápido en cuanto nos hemos distraído.

-Ya, claro. -Álvaro chasquea la lengua-. Si tienes algún problema con mi novia, dímelo. No te creas, sin compromiso ni nada...

Nunca lo había oído hablar tan sarcástico en toda mi vida.

-¿De verdad? Creo que deberías hacerlo justo al revés. ¡No te cortes...! Dime qué problema tienes con que Carlos sea mi novio ahora. -La voz de Emma suena amenazante.

Álvaro echa una mirada por el hombro de Emma, donde estamos Carlos y yo. Mira a Carlos arqueando una ceja.

-¿Sabes? Hay alguien que tiene un problema, y es que se pasa la vida mintiendo, mintiendo, mintiendo... ¡como si fuera lo más importante del mundo! Ese alguien debería decir la verdad por una vez en su vida.

-Tal vez, ese alguien -la voz de Emma suena crispada por los nervios- ha mentido para proteger a una persona que le importa mucho.

-¿Y a ese alguien no se le ha ocurrido pensar que esa persona no necesita que mientan por él!

Vale, desde aquí me estoy perdiendo. Está claro que hablan de ellos, pero ¿de qué va todo esto?

-Pero ese alguien -hace una pausa para respirar- quizás solo quiera ayudar, porque muy en el fondo siga enamorada de esa persona. ¡El problema es que esa persona le ha hecho daño y sigue haciendo daño a ese alguien, a pesar todos los intentos de perdón que ha hecho!

-¿Y no se te ha ocurrido pensar que esa persona también puede estar sufriendo mucho porque alguien rompió con esa persona por un pequeño error?

-¿Un pequeño error?

-Sí, un error que apenas duró un minuto y que le va a quedar grabado para siempre porque alguien nunca lo escuchó.

Cada vez hay más gente mirándolos, haciendo como si fuera un partido de tenis. Ahí me incluyo a mí y a Carlos.

-¿De verdad? ¿Esa persona no tiene motivos para pensar que tal vez alguien haya roto con él porque rompió su corazón en ese puñetero minuto! -Cada vez gritan más.

-El problema es que ese alguien ni siquiera tiene corazón.

Se escucha un "Uhhh" general. Tengo la sensación de que Emma está a punto de matarle por lo que ha dicho.

-De hecho -Álvaro continúa-, a lo mejor alguien no está saliendo con otro para proteger a esa persona que supuestamente tanto quiere. Puede que lo esté haciendo justamente para lo contrario, para dañar a esa persona.

-A lo mejor es esa persona la que está haciendo eso. Se debe de sentir muuuy dolorido por el hecho de que ese alguien no quiera saber nada de él románticamente de nuevo. A pesar de que ambos saben que siguen enamorados.

-¿Sí? ¡Si ese alguien de verdad amara a esa persona, la besaría y dejaría de actuar como una gritona histeri...!

Todo ocurre muy rápido. Mientras dice eso, Emma coge las mejillas de Álvaro y estampa sus labios contra los suyos.

Se dan un beso apasionado que dura varios segundos, con casi todo el instituto mirándolos. Yo tengo la boca abierta, así que no me puedo imaginar a Carlos.

Emma se separa, lo mira y se marcha pegando un portazo en la puerta de la entrada al instituto. Álvaro se ha quedado paralizado, con la boca semiabierta.

-Vayamos a clase -susurra, aunque no sé ni cómo lo he escuchado. Sonaba muy hueco.

Ya en la hora del recreo, todos hablan sobre la pelea y el beso. Emma no ha vuelto y por una vez, es una buena idea.

-Deberíamos haber estado ahí y no haciendo ese estúpido examen. Dicen que ha sido épico.

-Me hubiera encantado ver como se lanzaban esas indirectas muy directas.

-Isa, Patri, relajaos. No ha sido para tanto. De hecho, yo misma he tenido un poco de miedo.

-¿Podemos no hablar de lo que ha pasado? Bastante tengo que me pregunten por los pasillos, para que encima mis amigos me interroguen.

-Yo se lo dije a Emma -habla Blas-. Le dije que la amistad entre ex no funcionaba, pero no me hizo caso. Y habéis acabado estallando. Os lo habéis soltado todo, espero que estéis a gusto.

-No demasiado. -Álvaro hace una pausa-. Además, no ha sido por el hecho de ser amigos, sino porque sé cosas que no debería saber.

-¿Sobre qué? -pregunta Carlos.

-Sobre lo que tú ya sabes. -Lo mira. Carlos se pone pálido.

-¿Emma te lo ha contado?

-No. Yo tengo mis contactos. Ella es tan orgullosa que jamás me lo contaría.

-¿Pero de qué habláis?

-No podemos contarlo.

-¿Ni siquiera por el hecho de que tu novia ha besado a otro delante de tus narices?

-Lo de Álvaro ha sido un desliz.

~~~

Álvaro y yo nos despedimos del resto en el cruce. Caminamos en silencio, está claro que no quiere hablar de lo que ha pasado.

-Ya nos veremos.

He visto a Marcos, así que me paro y dejo que siga caminando hasta nuestro piso.

Marcos me coge de la cintura por detrás y me da un beso en el cuello. Pego un salto.

-¿Querías algo, rubio?

-Solo ver a la novia más guapa del mundo.

-Seguro que eso se lo dices a todas. -me sonrojo.

-¿Qué todas? Yo vivo para ti. Pero tú no para mí.

-Marcos... No estoy lista para romper con Dani.

-Aun le quieres.

-Es... confuso.

-Bueno, espero que te aclares pronto, María. Yo te quiero. Te quiero de verdad.

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