143.
—Antes de que se acabe el año, ¡debo decirte algo!
—Claro. ¿Qué es?
México carraspeó y respiró profundo.
—He dicho y hecho tonterías... Muchas pendejadas.
—Bueno... sí —Canadá rio bajito.
—Pero... es porque... Yo...
Canadá lo miró confundido.
—Me pones nervioso.
—¿Soy intimidante?
—Eres como un gatito que dilata sus pupilas y te apendeja sin querer.
Canadá sonrió.
—Gracias. Creo.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top