🍪 Capítulo 68 🍪
—Jungkook, ¿quieres salir un rato? —Me levanté de la cama luego de leer uno de mis webtoons favoritos.
—Trato de dormir, —se cubrió con una de las cobijas— dile a Jimin que te acompañe.
—Iré con Yoongi, debo hablar con él, me duele que me acompañe quien ni es mi novio, bebé. —Besé suavemente mis labios para luego darle una fuerte nalgada.
Se quejó lanzando un grito. Reí mientras aplaudía, Jungkook se levantó de inmediato para perseguirme por todo el hotel. Tomé uno de sus cinturones del primer cajón del cajonero en el closet, se detuvo para buscar algo también.
— ¡Es mi venganza, Jungkook! —Grité riendo escandalosa.
Me apresuré a golpearle el trasero de nuevo, él trataba de defenderse cubriéndose con una almohada. Era hora de regresar todo lo que me había hecho a mi. Salí de la habitación al ver que también había conseguido un cinturón, comenzó a reír como un niño de 13 años.
— ¿Qué mierda hacen a las 6 de la mañana? —Jun salió molesta de su habitación.
—Es que Jungkook... —No podía aguantarme la risa.
—No quiero escuchar, —cubrió sus oídos lanzándome una mirada perversa— no quiero saber que hacen con cinturones.
— ¡No! No me refiero a eso.
—Oh, vaya, es hora de dormir~
Entró riendo a su habitación. Jun era una niña muy rara. Entré a la habitación de Jimin y Hoseok, ambos seguían en la cama. Jimin mandaba mensajes dejando ver su papada. Recordé a Eunha.
— ¿Alguno quiere salir por desayuno? La rata de Jungkook no quiso ir, así que busco a un voluntario. —Sonreí.
—No, gracias, —Jimin negó con la mano mientras reía— debo salir en media hora.
— ¿A dónde? —me recargue en el marco de la puerta— Creí que te quedarías al desayuno.
—Es algo personal. —Sonrió.
Hoseok seguía durmiendo. Salí cerrando la puerta detrás de mi. Estaba a punto de abrir la puerta de la habitación Taerin, pero no creí que fuera un buen momento, sería un trauma de por vida. Hay demasiado amor entre esos dos.
—Hey, Yoongi, —lo detuve al verlo venir— ¿quieres ir por desayuno?
—Oh, perdona, —me mostró las bolsas de plástico— acabo de ir por el.
— ¿Para todos?
— ¿Qué soy, un sirviente? —Comenzó a reír moviendo sus hombros.
—Eres mi sirviente, cariño. —Jun habló desde su habitación.
Rodé los ojos. Todos parecían estar ocupados, y yo que quería salir a conocer un poco. Nunca había estado en Las Vegas, no que yo recuerde. Namjoon salió de su habitación junto a Jin.
—Eun Bi, —Jin volteo a verme con una sonrisa— iremos a desayunar, ¿vienes?
—Sí, le diré a Jungkook.
—No. —Namjoon negó— Solo vendrás tu, Jungkook no tiene que venir.
—Oh, de acuerdo.
Estaba segura de que ambos hablarían conmigo, aunque me sentía más nerviosa cuando So Jung me llamaba a la mesa del comedor de la nada. Ambos eran como mis padres. Sea lo que sea, seguro era lo mejor para mí.
¿Qué creen que le dirán?
Escritora: Le dirán que...
*le lanzan un sartén*
¿Alguien más? ☺
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