Querido Nagisa


¿Cómo te encuentras? Perfectamente, espero.

Hace un tiempo que no nos vemos, ¿un par de meses quizá? Si no mal recuerdo fue en la reunión en la montaña con todos los demás. Llegue un poco tarde debido a que salí corriendo del estudio para llegar al encuentro. Pensé que sería la última, pero al llegar al pie de la montaña me encontré contigo. Te habías cortado el cabello, al verte pensé que extrañaría verte con coletas, pero te quedaba tan bien que ese pensamiento no duró demasiado. Me alegró pasar unos minutos a solas y cuando menos me di cuenta ya estábamos frente al edificio y todos nos esperaban. Dimos mantenimiento al edificio, comimos lo que preparó Hara-san, hablamos, reímos y recordamos.

¿Sabes? A pesar de que pasaron años de que nos graduamos sentí a todos tan diferentes pero a la vez... tan iguales. Es como si en aquella montaña el tiempo se hubiese congelado y podamos volver a ser los adolescentes revoltosos que éramos. Cómo si en un momento a otro Koro-sensei fuese a aparecer volando en el cielo para aterrizar frente a la puerta y llamarnos para iniciar las clases...

Lo siento, me desvíe de lo que quería decir.

Después de terminar y que todos se fueran a sus casas decidiste acompañarme a la estación. "¿Vas a la estación Edo? Vamos juntos, queda cerca de mi apartamento" dijiste. Una vez ahí subimos al tren y hablamos todo el trayecto, ni siquiera note cuando llegamos.

Salimos y caminamos bajo un cielo nocturno despejado. Las estrellas eran realmente hermosas esa noche.

Recuerdo casi todo de lo que hablamos ese día: de la clase E, de nuestros compañeros, de los profesores, de lo que hicimos cuando nos separamos. Tú me dijiste como te había ido en la preparatoria que elegiste, el cómo era muy exigente, pero que gracias a las enseñanzas de Koro-sensei lograste salir con honores, también el cómo es estudiar para ser profesor y de tu lugar de trabajo. Por la manera en que los describes tus alumnos parecen ser un tanto problemáticos pero a la vez... agradables. Y eso gracias a ti. Me gustaría conocerlos algún día. En ningún momento hablaste de alguna relación y yo tampoco pregunté.

Por mi parte, te conté en breve mi pase por la preparatoria y me centré en mi carrera. Así cómo tú amas enseñar yo amo actuar. Te hable de los papeles en series y películas que he hecho y que me han ofrecido. El más reciente ha sido mi favorito hasta ahora, puedo hacer uso de lo que nos enseñó Karasuma-sensei y es muy emocionante. Te conté la historia de la protagonista de principio a fin, o por lo menos hasta dónde se había emitido. Entonces dijiste algo que no me esperaba: "Lo sé, la veo todas las semanas sin falta. Te vez muy feliz y linda, ¡incluso cuando tienes que saltar de un acantilado!". Con esas palabras me paralicé y no supe que responder, ¿habías dicho que era linda? Por suerte estaba oscuro y no lograste ver mi sonrojo.

Caminamos en silencio un par de minutos más hasta mi casa y por alguna razón permanecimos ahí parados un rato, mirándonos.

Justo cuándo iba a despedirme tomaste mi brazo y me jalaste hacía ti.

Me besaste.

He tenido un par de novios durante estos años y también he hecho algunas escenas románticas en dramas, incluso tú mismo me besaste aquella vez en que casi pierdo la cabeza, pero este beso era diferente.

Lento y tierno. Cerraste los ojos esta vez.

Tus labios se movían tímidamente sobre los míos mientras abrazabas mi cintura y acariciabas mi cabello. Tu toque enviaba escalofríos a través de mi espina dorsal y hacía a mi corazón latir desesperado.

Tus labios eran tan suaves y cálidos que me hacían olvidar quien era, donde estábamos y todo lo que no estuviera relacionado con ese hermoso momento. Sólo éramos tú y yo.

Tus labios se entreabrieron para que pudieras pasar por los míos tu lengua, pidiendo permiso para entrar en mi boca. Así fue y usaste conmigo tu arma secreta, esa que (espero) no utilizaste con nadie más.

Tus labios eran adictivos, pero tu lengua era, en una palabra, un suplicio. Rozándose con la mía, atrapándola y dejándola ir en movimientos rápidos, pasando por cada centímetro de mi boca como si fuese un territorio inexplorado durante años y lo estuviese marcando como suyo, borrando los rastros que alguien hubiese podido dejar en su ausencia.

Nos separamos jadeantes y al abrir los ojos me encontré con los tuyos, tan azules y brillantes como el cielo que miro cada vez que pienso en ti. Sonreíste y no pude evitar hacer lo mismo.

Sin decir nada te alejaste y comenzaste a caminar en dirección a la estación. Estaba paralizada y cuando pude moverme de nuevo habías caminado un largo trecho.

"Creí que tu casa quedaba cerca" te grite. Tonta de mí, acabábamos de compartir un momento inolvidable y eso era lo único que se me ocurría decir.

"Mentí, en realidad sólo quería acompañarte. Que tengas dulces sueños, Akari" dijiste antes de darte media vuelta y alejarte de ahí.

¿Por qué no te seguí en ese momento? ¿Por qué deje que te alejaras cuando aún sentía el cálido roce de tus manos? ¿Por qué mis piernas no respondían mientras miraba el camino por el que desapareciste?

Estaba en shock, pero esa no es suficiente excusa.

Permanecí mirando a la nada, cómo esperando a que regresaras durante un rato, hasta que el frio y los ruidos de la ciudad me devolvieron a la realidad.

Durante todo este tiempo no he podido pensar en otra cosa que no seas tú. Tus ojos, tus labios, tus manos.

Hablamos a ratos, pero nuestros horarios son tan dispares que no habíamos podido encontrar el momento para reunirnos de nuevo.

Hasta hoy.

Apenas puedo esperar para estar a tu lado otra vez y terminar los asuntos pendientes entre nosotros que han estado escondidos durante años.

Esta vez no pienso disfrazar mis sentimientos. Esta vez no pienso huir. Esta vez no pienso dejarte ir.

No espero que sea necesario que leas esto, pero si por alguna razón este escrito llega a tus manos déjame decirte algo:

Te amo Nagisa Shiota.

Te he amado desde nuestra extraña adolescencia, desde esa vez que me mataste con tu sed de sangre para salvarme. En algún punto de mi vida intente olvidarte y salir con otros chicos, pero nunca lo logre. Siempre terminaba comparándolos contigo y fingiendo algo que no sentía.

Te amo ahora, mientras escribo esto y espero ansiosa el momento para partir a nuestra cita.

Y, sin temor a equivocarme, puedo decir que te amaré por el resto de mi vida.

No preguntes cómo lo sé. Es una de esas cosas que sientes en lo más profundo de tu ser y de las que no puedes negar su existencia porque en algún punto se volvieron parte de ti.

Son sentimientos tan grandes e infinitos cómo el universo. Tan profundos y misteriosos que sientes que nunca terminaras de entender, ni siquiera viviendo mil vidas.

Y espero que sea así. Deseo vivir mil vidas junto a ti.

Con el corazón expectante

Te ama Akari Yukimura. 

*****

Hola a todos!!!

Un mes que no nos leemos, lo siento, no tengo excusas, simplemente no se me ocurria que escribir y luego de la nada salió esto, no sé ni como se me ocurrió xD, pero les gusta? Estoy pensando en escribi algo así como una segunda parte, sólo que desde el punto de vista de Nagisa, pero no estoy segura de si escribirlo en el mismo tiempo que Kaede escribió esto o hacerlo de lo que pasó después... Que dicen?

Pasando a otro tema... Tengo en mente hacer otro libro(? de one shots pero esta vez de parejas varias de Ansatsu, claro que no incluiría Nagikae porque ya tengo este para explayarme y tampoco Karmagisa, porque ya hay demasiadas escritoras que se encargan de ello, así que sería innecesario. Que opinan?

No estoy segura de cuando lo empezaría, pero por mientras adjuntaré un capitulo-no-capitulo después de esté para que puedan pedir lo que quieran, pero ya lo explicaré mejor en ese.

Mi motivación para escribir regresó, así que espero estar de vuelta pronto!

Nos leemos luego.

Infinite Trigger_uw

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top