Héroe
—Akari, ese chico esta aquí otra vez— comentó Kanzaki señalando la puerta, por donde entraban un muchacho bajito de cabellos azules y un pelirrojo bastante alto.
—Bueno, era de esperarse. Después de todo es el novio de Manami —respondió la aludida. Ambas siguieron con la mirada al dispar dúo, hasta que se sentaron y la figura de la recién mencionada tapó la vista de la mesa.
—Ya lo sé. Me refería a su amigo, últimamente siempre lo acompaña —aclaró Yukiko dedicándole una mirada rara al peli azul, antes de darse la vuelta y seguir con su trabajo.
"Su amigo..." Debía reconocer que el chico tenía un extraño atractivo, pero fuera de eso no encontraba nada particularmente especial en él. "Como sea", se encogió de hombros y regresó a sus labores.
Trabajar en una cafetería de Maids y Mayordomos no era el sueño dorado, pero la paga era buena y el horario no estaba nada mal. Además quedaba cerca de casa. No es que necesitara el dinero (como otro de sus compañeros), pero quería hacerse con un pequeño ahorro, algo que fuera completamente suyo, como diría su hermana.
Llevaba trabajando ya varios meses y, aunque no era una completa experta, le iba bien siempre y cuando no llegase algún cliente molesto. La amistad con Yukiko y Manami fue una gran ayuda para acostumbrarse al ambiente.
—Enseguida traigo su pedido —dijo con una leve inclinación a un par de chicas. Dio media vuelta y no pudo evitar echar una mirada a la mesa donde Karma, el novio de Manami, y su amigo estaban sentados. Apartó la vista al encontrarse con los ojos del peli celeste. Se sonrojó al sentirse descubierta y trató, por todos los medios, no fijarse de nuevo en aquella mesa.
La tarde transcurrió sin más, dando paso a una fresca noche despejada. La jornada terminó y los jóvenes se retiraron a sus casas.
Akari, por alguna razón que desconocía, no podía sacarse de la cabeza esos brillantes ojos azules. Al final iba a resultar que toda la palabrería de Yukiko sobre el amigo de Karma estaba haciéndole mella.
***
La semana siguiente, luego de una agobiante serie de intentos para pasar de la presencia del par de amigos que habían tomado la costumbre de acudir a la cafetería a diario, pasó lo peor que se podía imaginar: Manami faltó por un resfriado. Y entonces fue su turno de atender al pelirrojo y su atrayente amigo.
Los guió a la que sabía era su mesa favorita y dejó un par de cartas en la mesa, luego de una inclinación regresó a la cocina para seguir con sus demás pedidos, pero teniendo la mente en otro lado.
Un par de minutos después, regresó a tomarles el pedido.
—Yo tomaré un cappuccino y una rebanada de pay de queso con fresas —pidió Karma, sin siquiera mirar el menú—. Y Nagisa... ¿Qué quieres?
"Así que se llama Nagisa. Lindo nombre". Pensó Akari mientras anotaba en su libreta.
—Mmm, veamos... café solo y pay de manzana —sonrió a la chica que no pudo hacer más que garabatear la orden y salir corriendo antes de decir alguna tontería sobre lo linda que era esa sonrisa.
Dejó la nota en cocina y siguió con sus quehaceres. Llevó las bebidas primero y después, cuando estuvieron listos, los postres.
—Sólo díselo, vamos. No pierdes nada en preguntar.
—Pero, ¿y si piensa que soy extraño?
—Lo hará si sigues mirándola como borrego sin atreverte a hablar. Ahora podría estar cuidando de Manami, pero estoy aquí contigo y no me iré hasta que hagas algún avance.
—Pero, Karma...
—Sus pedidos —interrumpió Akari. Un furioso sonrojo se apoderó del rostro Nagisa al verla frente a ellos.
Depositó con cuidado ambos platos en la mesa e hizo amago de retirarse, pero algo la detuvo. Nagisa la tomó del brazo antes de que pudiese dar un paso.
—Yo... yo me preguntaba... quiero decir, si tú... tú...
—¡Señorita! —una voz sonó desde una mesa cercana.
Akari salió disparada a atender a la dueña de la voz, con las mejillas sonrojadas y el corazón latiéndole como loco en el pecho. ¿Qué habría querido decir?
Estuvo dándole vueltas a las palabras del chico lo que quedaba de su jornada sin poder evitar mirar de reojo cierta mesa con la cabeza echa un lio. ¿Por qué se sentía tan nerviosa? Agradecía que en el restaurante la comida se pagara justo en el momento de recibirla, de lo contrario no habría podido enfrentar la inquisitiva mirada de Nagisa.
Eso le quitaba una pequeña parte del peso que se cargaba, no se sentía lista para encararlo y mientras más pudiera atrasar el momento de hacerlo mejor.
"Llámenme cobarde ahora"
Los chicos no la llamaron en el tiempo que les tomó terminar sus postres, lo cual agradeció profundamente y pudo continuar en una relativa normalidad su jornada.
Al terminar, se cambió el uniforme por su ropa casual, recibió la paga mensual del jefe y, después de despedirse, se marchó.
Caminando de regreso a casa, volvió a su mente la conversación, si es que se le podía llamar así, con el chico de ojos azules.
¿Qué habría querido decir? se repitió al cruzar la entrada del parque frente a su casa. Una parte de ella podía adivinarlo, pero otra no quería hacerlo, ¿Por qué'? no lo sabía.
Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no notó la presencia hasta que estuvo justo frente a ella.
—Hola linda, ¿estás sola?
***
—Más suerte para la próxima, entonces.
Karma se despidió de su amigo apenas salieron de la cafetería. Su querida Manami estaba enferma y no quería tardar más tiempo en llegar a verla. Apenas terminó de hablar se alejó rápidamente, esquivando a las personas que transitaban la calle.
Nagisa se quedó ahí por un instante. No sabía que podía hacer.
Había desperdiciado una buena oportunidad para hablar con esa chica de la cafetería, y no creía tener el valor para esperarla y volverlo a intentar como le propuso Karma.
Con un suspiro se puso en marcha a un destino indefinido, no quería volver a casa aún.
Luego de un rato, sus pasos lo llevaron hasta un parque cercano que nunca había visto. Aunque en realidad no había notado muchas cosas del entorno a pesar de pasar a diario. Siempre iba demasiado nervioso como para notar nada.
Se dejó caer en el primer columpio que vio, sin importarle parecer infantil, y comenzó a balancearse suavemente.
El tren de sus pensamientos llevaba el mismo rumbo que los últimos veinte minutos: su intento fallido de conversación.
Desde que acompañó a Karma a la cafetería por primera vez quedó encandilado por la chica. Sus ojos, su cabello, su sonrisa...
Era demasiado hermosa para ser verdad.
Era demasiado hermosa para alguien como él. Su baja estatura y apariencia infantil siempre le traían burlas y bromas, pensaba nunca nadie se fijaría en él.
Sin embargo eso no le impidió pegarse a su amigo cada vez que visitaba a su novia, o mirarla cuando trabajaba, o sonreír como tonto cada vez que pensaba en ella.
Pronto Karma se dio cuenta y no pudo hacer nada en contra de los comentarios cargados de humor del pelirrojo. Pero, a pesar de todo y como buen amigo, se propuso ayudarle con su primer enamoramiento. Sí, el primero.
Suspiró de nuevo. No salió nada bien.
No quería ser pesimista y darse por vencido, pero por momentos el peso de todas sus dudas podía más que sus determinaciones.
¿Cómo lograría acercarse a ella si ni siquiera podía decir una frase completa sin tartamudear?
Definitivamente el romance no era para él.
En lugar de agobiarse prefirió pasear la mirada por el parque en busca de algo con lo que distraerse. De inmediato algo atrajo su atención.
No muy lejos de ahí, una joven trataba de zafarse del agarre de un muchacho un par de años mayor que sonreía con picardía. Era más que evidente que fueran cuales fueran, sus intenciones no eran buenas.
Nagisa se incorporó de un salto y avanzó hacia ellos. Cuando estuvo cerca pudo darse cuenta de que se trataba de la chica de la cafetería. Paro un segundo, pero luego reanudó la caminata. No era tiempo de dudar.
—Por fin te encuentro —dijo pasando un brazo alrededor de sus hombros al llegar a su lado—, llevo un rato esperando.
—Nagisa... —sus ojos se abrieron un poco cuando lo llamó por su nombre. Algo dentro de él se sentía extraño. Cálido.
El otro sujeto seguía ahí mirándolo con una mueca de desagrado. Estuvo a punto de decir algo, pero una profunda mirada de odio se lo impidió. Los ojos brillantes de Nagisa se convirtieron en un mar de oscuridad que amenazaba con ahogar a cualquiera que osara enfrentarse a él.
Con un gruñido el tipo se retiró entre balbuceos.
Cuando estuvo lo suficientemente lejos como para no escucharlos, Nagisa retiró su brazo y dio un par de pasos hacia atrás.
—Lo siento si te incomodé, pero no se me ocurrió una forma mejor de correrlo —se disculpó desviando la mirada.
—No, está bien. No importa. Yo... perdón por llamarte por tu nombre, pero lo escuche de tu amigo hace rato y se me salió.
—Está bien.
Ambos se miraron en silencio antes de reír ligeramente.
—Entonces... —hablaron al mismo tiempo, lo que les arrancó otro par de risas. Nagisa hizo un gesto con la mano, indicándole así que continuara.
—Quería darte las gracias, me salvaste. Y preguntar cómo podría regresarte el favor.
"Ahora o nunca".
—Siendo así —pensó de nuevo en las palabras que no pudo decir en la cafetería—, podríamos... salir, un día. Una cita. Es decir, ¡si no te incomoda!, no tiene que ser eso si no quieres, bueno, no, digo...
—Acepto.
—¿Eh?
—Acepto —repitió con una sonrisa sincera.
Nagisa se sorprendió por la seguridad de la respuesta. No pensó que llegaría tan lejos. Sonrió de vuelta. ¡Tenían una cita!
La primera de muchas.
El inicio de su relación.
Y el nuevo motivo de su alegría.
*****
Sabes que estas mal cuando te lees un fanfic de mas de 60 partes... en inglés... BL... en tres días... ¡No es mi culpa que sea el único bueno en mi microscópico fandom!
Okey ya, lo siento por el extraño saludo pero tenía que decirlo, ahora sí...
Hola a todos!! un tiempo sin leernos (por que será que siento que digo eso siempre...)
Como sea espero que hayan disfrutado de esto! En serio...
Los extrañé este mes TmT, muchas cosas pasaron, en mi mente quiero decir. Me enteré de que SI se sigue trabajando en la adaptación a película de mi saga de libros favorita y no se que pensar TmT Lo único que me reconforta es que el autor va a escribir el guión... un poco... (por cierto es la saga del fanfic...)
Lo siento tenía que desahogarme... Y hablando de desahogarme... TAMBIEN me acabo de enterar de que, de UVERworld (mi banda favorita <<3), el vocalista ya va ser papá y el baterista se va a casar <3, justo despues de sacar nuevo single, el cual es ORO!!! (Alguien sigue Ao no exorcist? Ellos hacen el bello opening <3) En fin, demasiadas emociones juntas... Llevo riendo nerviosamente desde hace casi una hora
Como sea, les dije que eran muchas cosas, se los advertí(?
Y, como recompensa por leerme pacientemente les dejo este extra, una tira Karmanami que dibuje hace un par de semanas <3
Por cierto estoy cambiando el formato de las notas de autor por si no se habían dado cuenta(? Siento que así es un poco menos confuso al terminar de leer el capitulo.
Buen inicio de año muy atrasado!!
InfiniteTrigger_uw
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