Capitulo 2- Llego


El avión que lleva al nieto del Sr. Byun, ya ha aterrizado en Seúl. El joven pelinegro, camina con su completa e incomparable superioridad y egocentrismo, captando así también, todas las miradas de las chicas, en el interior del aeropuerto.

Viste sus típicos Jeans negros ajustados, su polera blanca y su chaqueta color plata arremangada hasta los codos, mientras que unos lentes de sol cubren sus perfectos ojos negros.

Su cabello negro y sedoso brilla con la tenue luz que hay, a esas horas de la noche, en el aeropuerto. El chico lo alborota rebeldemente con su mano, ganándose varios suspiros de las chicas que pasan a su lado o, al contrario. Byun Baekhyun sabe lo que provoca en todo el sexo femenino y no duda que en el propio también.

Con la diestra que segundos antes alboroto su cabello, baja un poco sus lentes hasta la punta de la nariz. Busca con cuidado el letrero con su nombre. Absurdo, lo sabe, pero es lo que hay.

-Así que ahí estas, Kang-una sonrisa de lado adorna su coqueto rostro-. Comencemos. Esa herencia, será toda mía, solo para mí-con este pensamiento egoísta y ambicioso, se dirige hasta a aquel hombre recatado-. Kang-dice en forma de saludo.

-Joven Byun-el hombre mayor hace una reverencia hacia el pelinegro.

Si, el tormento de TaeYeon ya estaba en Seúl.

****

La pequeña castaña está sentada en una de las habitaciones que Kang le ha asignado; sus manos aferradas fuertemente a sus rodillas. Esta nerviosa. Kang ha ido por ella hasta su casa, hace ya, como cuatro horas y hace una, que la dejo sola, pidiéndole que espere por él.

Como él le dijo el día del entierro de su ángel, la contactaría de vuelta, y ahí estaba.

No sabe que sigue haciendo ahí, en esa casa que tantos recuerdos le trae. No es por ser ella egoísta, no, claro que no. Simplemente ya no quiere recordar, extrañar y dejar fluir sus lágrimas del saber que su ángel se ha marchado ya. Nuevamente vuelve a estar sola con tanta carga en sus hombros. Y no es que el Sr. Byun cargara por ella esa carga, no, él simplemente le hacía, inconscientemente, las cosas más fácil de llevar.

Y sin darse cuenta, la pequeña mujercita, ya está dejando salir sus lágrimas. Baja la cabeza y su cabello le cubre los costados.

La puerta se abre y ella de inmediato levanta la vista y por ende, su cabeza.

-Niña TaeYeon, Kang la solicita en el despacho-avisa la Sra. Lee, aun sin percatarse de sus lágrimas-. Oh, pequeña, no me llores así-pide una vez que se percata de las lágrimas de la joven mujercita, la Sra. Lee apresura su paso hasta TaeYeon, se sienta a su costado y por último, le abraza.

TaeYeon no lo soporta, y entre los brazos de la Sra. Lee se suelta a llorar como una niña.

-Vamos, muñequita, todo estará bien-le anima-. Ahora limpiemos esas lágrimas y bajemos-la castaña asiente. Limpia sus lágrimas con el torso de su diestra, pero sus mejillas no dejan de tener ese color carmesí.

La Sra. Lee siempre ha dicho que la rubiecita es una muñeca humana; facciones tan perfectas, finas, bellas, hermosas y preciosas. Además, contando con una personalidad incomparable y hermosa.

¡La mujer perfecta existe! ¡Claro que sí! Kim TaeYeon

TaeYeon siempre va usando ropa casual y cómoda para el trabajo de todos los días, pero eso no es lo que lustra el día de hoy, no. Hoy viste un precioso vestido floreado de unas bonitas flores rojas, amarillas, blancas y negras con sus respectivas ramillas, unos zapatos blancos sencillos, pero hermosos. La Sra. Lee le ha aconsejado que era una buena presentación para la charla que tendría hoy con Kang.

-Aquí vamos, muñequita-la mujer mayor le sonríe y TaeYeon le regresa el gesto. Antes de salir de la habitación, la Sra. Lee le pasa un puñado de sus cabellos dorados tras su pequeña oreja-. Hermosa-alaga y la castañita no puede evitar sonrojarse aún más.

Ambas mujeres van bajando los largos escalones de la mansión Byun, la Sra. Lee le entretiene preguntándole sobre su familia, el cómo ha estado y que han hecho. Así que la castaña es incapaz de percatarse de las maletas que yacen en un costado de la gran sala.

Una vez terminado su recorrido por las escaleras, caminan hacia el despacho.

Es solo de segundos y unos cuantos pasos para que TaeYeon se tope con su pesadilla.

Un paso. Risas

Dos pasos. Abren la puerta

Tres pasos. Taeyeon sonríe mientras mantiene su mirada baja.

Pero por instinto la levanta. Observa con cautela y mera sorpresa al joven que observa por la ventana; solo puede mirar su espalda. Sus ojos se devuelven a Kang, quien está demasiado serio. Esto no está bien. Algo pasa.

-K-Kang-musita. Por un momento olvida las formalidades. Los nervios le están ganando.

-Ven pequeña, siéntate-le ordena con voz dulce. Y como era de esperarse, el joven pelinegro se giró hacia ella. Todo parecía ir en cámara lenta; esa mirada, que a pesar estar cubierta por unos lentes negros, le penetraba, ceño fruncido y un aire de superioridad, eso era lo que TaeYeon sentía de ese chico-. TaeYeon, por favor, siéntate. Baekhyun, haz lo mismo-indico Kang.

-No. ¿Quién es esa?-pregunto, como siempre, borde el pelinegro.

Estaría mintiendo si dijera que no se excito y que el aire dejo de llegarle a los pulmones al ver a menuda mujer. ¡Perfecta!. Piel lechosa y tan pálida, como a él le gustaban, así podría dejar una y mil marcas en ese tipo de tez, pero la de ella tenía un estresante atractivo. Y eso que solo pudo poner su completa atención en su piel. Pero Dios, esos pequeños y bonitos ojos eran demasiado. A leguas se notaba que su cabello era un rubio  natural; ni tan oscuro, pero tampoco tan claro, simplemente rubio. Esa pequeña boquita rosada. Esas piernas, esas manos, ¡Ese cuerpo!. Byun ya estaba yéndose a esos pensamientos nada aptos para muñequitas inocentes como TaeYeon. Pero lo que más llamo su atención, era esa aura de inocencia y sumisión que la rubia desplegaba como si fuese una fragancia embriagante.

Pero... ¿Qué hacia ella ahí antes de que el notario llegara?. Se supone que su estadía en el despacho era para leerle el testamento. Entonces... ¿Qué hacia ella ahí? Se preguntó el nieto del Sr. Byun.

****

N/A:

¡Hola!

He vuelto por fin después de tanto tiempo. Pero yo les dije que no iba a abandonar este fic y aquí esta. Espero -y quiero- ir rápido con sus actualizaciones. Prometo que ya no volverá a haber una larga espera como la que les di.

Mi bonito BaekYeon es muy preciado para mi, sobre todo por ella. Yo amo a esa mujer ¿Y si me incluyo al fanfic y que yo era su príncipe? hahha bueno no. Era broma. Igual, TaeYeon es lo único que le envidio a Baekhyun hahaha. Porque yo daré por terminada esa relación hasta que SM, Baek y mi Diosa lo confirmen u.u

Bueno, centrándonos en el Fanfic ¿Les gusto el capitulo? ¿Que les pareció? ¿Que creen que suceda?

Solo les daré un pequeñisisimo adelanto; La pesadilla se pondrá muy pesada y la -mi- muñeca comenzara poco a poco a romperse.

Lindas(os) Lectoras(o), espero de verdad que les haya gustado el capitulo.

¡Gracias por leer y por todo su apoyo con este Fic!


Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top