épilogo
Era de noche en lo que antes era america del norte.
No había ruido, al menos no en la calle porque en un enorme edificio, casi cubierto por los árboles, dentro del lugar había mucho ruido: llantos, gritos de la más profunda rabia y, en especial, ruidos de electricidad chocando contra la carne.
Era un lugar blanco, tanto que parecía un hospital, sin embargo las intenciones del lugar eran tan negras como boca de lobo.
En ese momento dos hombres arrastraban el cuerpo de un chico pelirrojo con orejas de zorro.
El chico estaba despertando de su estado de inconciencia cuando sintió que lo tiraban y caía en un piso duro y frio.
Cuando se pudo levantar vió el lugar en el que estaba: no había ventanas, el lugar carecía de calefacción y, a un lado, había dos baldes, uno con agua y el otro sin, y una pastilla de jabón.
Le empezó a doler la cabeza a medida que los recuerdos se arremolinaban en su mente.
"¡¡Todo esto es por los híbridos!!" Pensó con rabia al recordarlos.
En ese momento tiraron a otro chico, el lo reconoció en seguida: era Evan.
Tenía el rostro lleno de sangre y cuando abrió la boca para decir algo se le llenó de sangre rapidamente.
Tuvo un presentimiento, se tocó el lado que más le dolia de la cabeza y apartó la mano rapidamente.
La tenía llena de sangre.
Estaba muy preocupado por Yuko y Naomi y en como se encontraban. Evan se desmayó en el frio suelo del lugar, Yuki lo miró preocupado
En otra parte del edificio una mujer y un hombre estaban charlando:
-Abby, no lo sé, creo que no deberíamos estar haciendo esto, despues de todo las razas pueden tomar venganza. Dijo preocupado el hombre.
-Hay, Jackie, siempre el mismo maricón, ¿no te das cuenta de que si quisieran hacerlo ya lo habrían echo?. Preguntó en tono burlón la mujer.
En ese momento llegó una mujer y les dió unas planillas.
-Hey, Julia- Le dijo Abby tratando de sonar amable sin embargo cuando se fué murmuró- cabrona de mierda.
Jack se había ido asi que decidió descargar su odio con sus "pacientes".
Sonrió
Era el turno de la zorra y después le tocaba al angelito. Unos golpes no les vendrian mal, despues de todo son los más debiles.
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