Peligro
8
[Luzu pov]
Estaba dirigiéndome a la reunión con vegetta.
No sabía exactamente qué era lo que había descubierto, pero rogaba y que fuera algo importante, pues había tenido que abandonar a big Q por ese presunto misterio.
Luzu perdido entre sus pensamientos pudo visualizar al oji morado desde unos pocos metros más alejado.
Al ir hacia allá, curioso, el oji morado se acercó al igual a él para darle una gran palmada en la espalda.
-¡Hey luzu! ¿Que tal tío?-Dijo el sonriente muchacho.
-Todo, bien Vegetta..- Luzu se aparto un poco y lo miro a los ojos.
-Oh, vamos, no estés tan apagado- El oji morado tomó al contrario de la mano y lo arrastro- Ven, tengo que mostrarte algo.-Dijo entre diminutos susurros cambiando su feliz expresión por completo.
Luzu fue arrastrado hasta una cueva cerca del lugar, esta estaba llena de rocas afiladas y pequeños insectos que caian desde la parte superior de la cueva, y no fueron pocas las veces que uno que otro insecto le caía en el hombro al castaño.
La cueva tenía un olor húmedo y vegetta no paraba de agarrarle la mano con fuerza al contrario.
-...¿Me puedes decir a donde nos dirigimos vegetta?- Pregunto ya preocupado por la misteriosa actitud que este tenía.
-Shh, no hagas mucho ruido...Nos tomará un rato más llegar a nuestro destino pero, créeme que es algo de que preocuparse
.....
~〠⸙߷~
Pasaron minutos caminando por esa grande cueva la cual parecía interminable, los pasillos de esta eran similares a laberintos, pero suponía que su amigo Vegetta habia estado estudiando este lugar por días o incluso semanas pues este tenía un mapa en las manos que creía que había sido dibujado por el.
El par llego a una esquina de la cueva en la que vegetta dejó de guiar.
-Esperame aquí un momento luzu.- Comento para luego llevar sus manos hasta su espada y desenfundarla.- veré que todo este limpió.
Luzu acato la orden sin queja alguna.
Vegetta, fue sigilosamente hacia uno de los pasillos de la cueva, asomándose entre algunas de las grandes piedras, sin embargo, no había nada.
Era raro, si, claro que lo era, que no hubiesen monstruos en una cueva relativamente grande y oscura era mucho más que raro.
Al verificar bien, que no hubiese nada o nadie, fue hacia donde luzu para darle una seña de que lo siguiera.
Luzu nuevamente acato la orden sin reprochar, pues el estaba espectante a lo que el mayor quería mostrarle.
Al llegar hasta donde el oji morado sus ojos se tornaron en un semblante confuso.
Pues no identificaba exactamente lo que estaba viendo.
-Vegetta, ¿que es esto?- Señaló a una especie de portal extraño que en repetidas ocasiones cambiaba de color.
-Eso, es lo que tengo que contarte luzu.-Hizo una pausa, dejando la tensión más que clara en el ambiente. -Luzu, ¿recuerdas lo que te conté? De los incidentes en karmaland.
Luzu asintió. Pues el y vegetta habían estado hablando días o incluso semanas atrás de un presunto misterio en karmaland, en el que se reportaron casos de que aparecian nuevos pueblerinos de la nada y que extrañamente eran casi idénticos a otros del pueblo.
Eso era lo que creían y le paso a big q, sin embargo todavía y se suponía que no habían encontrado cara a cara a el causante de estas apariciones.
-Si, lo recuerdo, ¿Que pasa con eso?- Alzó una ceja.
-Bien, te presento la causa de todos esos incidentes.-Señaló al portal.
El castaño se formuló miles de preguntas en su cabeza más no dijo ninguna, pues estaba seguro que el ojimorado próximamente le explicaría el por qué.
-Mira luzu, ¿recuerdas la descripción del portal que absolutamente todos los "clones" de los pueblerinos nos dieron?
Luzu asintió.
-Bien, pues, esto concuerda exactamente con ello, el misterioso portal que cambia de colores.
-Pero, big q dijo que su portal tenía letras..-Cuestionó, tratando de distorsionar la conclusión de vegetta.
Vegetta asintió. -Es cierto Luzu y eso es lo que me preocupa. Big Q es la única persona que a dado una descripción errónea a la de los demás, así que, si big q por alguna razón a llegado desde un portal distinto a este, ya es más que un peligro.
El castaño no reprocho tras la breve acusación del mayor, pues tenía muy claro que era verdad, si por alguna razón hubiese un portal que no se ha descubierto y peor aún que tenga la capacidad de transportar héroes con habilidades e intenciones desconocidas a karmaland, seria un grave peligro.
...Big q no lo sabe, luzu tampoco pero, vegetta ya tiene a alguien en su punto de mira.
~〠⸙߷~
[Big Q pov]
[8:23 p.m]
-¡Shit! De verdad, que no puedo creerlo, odio a esos dos putos héroes de mierda, riéndose de mi así como así, como si no fuera ha a ver ninguna consecuencia ¡Si estuviera en MI país, los degollaria a ambos!
La noche cayó comos siempre lo hacía, los mobs comenzaban a manifestarse sin temor alguno y un pobre Big Q que desafortunadamente olvidó su espada en casa de luzu caminaba furioso.
La mayoría de los pensamientos de Big q no eran más que sucias amenazas dirigidas a esos dos extrovertidos héroes que le habían puesto el día de cabeza, literalmente...
Estaba furioso, tan furioso que sentía que si algún mob se le acercaba, tuviese la espada o no, le partiría la cabeza.
Entre todas las fantasias de degollar, decapitar, digerir y otros pensamientos oscuros que rondaban su mente, se coló un leve golpe de realidad, una pequeña brisa fría que le recorría la piel, dándole así un pequeño escalofrío.
-...Que mierda.- Miro hacia atrás, allí se encontró con una luna gigantesca y pálida, una luna con una belleza más que sobrenatural.
Esa gran luna fue como un calmante para sus horribles pensamientos, y ahora, sólo pensaba en que hermosa era esa luna, sin tonos amarillentos o anaranjados que estropearan su belleza, era simplemente una luna muy pálida que yacía en medio de ese oscuro cielo, iluminando y resaltando una gran parte de este.
Segundos, minutos pasaron y una banda de zombies y esqueletos extrañamente maliciosos esa noche, comenzaron a rodearlo.
Big q, quien antes yacía cegado por la belleza de la luna, recibió otro golpe de realidad al recibir una flecha dirigida exclusivamente hacia el.
Se sobresalto, miro a su alrededor para ver de donde provenía la flecha y lo unico que encontró fue a una ordada de zombies y esqueletos caminando hacia el a muerte.
Big q ya ni estaba con la misma adrenalina de antes por lo cual dudaba si ahora sería capaz de partir un zombie con sus manos.
-Mierda..-Se susurró a mismo, bajo la guardia, un error gravisimo para alguien de su estatus.
Big q, sin remedio o tiempo de pensar decidió irse al lado más cobarde pero a la vez eficiente, huir.
Odiaba hacer ese tipo de cosas sin embargo la ordaba de zombies iba subiendo de par en par cada vez más y eso no le agradaba nada.
Se volteo, analizando los sitios con menos mobs para intentar cruzar y pasar de ellos, sin embargo sus pensamientos eran constantemente interrumpidos por flechas inesperadas.
Sin más remedio, se decidio rápidamente por un lado que solo tenia unos 10 zombies y 4 esqueletos, y aunque pareciese demasiado, creedme cuando les digo que no era nada comparado con el acumulado que había en otras partes del lugar.
Corrió hacia ellos como venado en caza y paso de ellos lo máximo que pudo.
Uno que otro zombie lo intento morder pero nuestro querido pelinegro logro librarse como podía.
Sin embargo eso no significaba que estaba a salvo, había logrado safarse de la orda que le rodeaba pero no había logrado huir de los miles de mobs que abundaban en las noches.
Otra vez corría sin rumbo, buscando un lugar seguro en el que ocultarse, una cueva cercana o algo que le ayudase a pasar la noche.
Por desgracia no encontro nada, parecía que el mundo realmente se le quería poner de cabeza, ¿que iba a hacer ahora? Se preguntaba a si mismo.
Lo único que le quedaba era buscar una casa cercana de alguien y pedir que le dejase pasar la noche.
No era lo ideal para el pero no había más opciones, era eso o nada.
Sin pensarlo mucho más empezó a buscar casas cercanas al sitio en donde estaba, el lugar le era familiar, sentía que había estado por allí.
De pronto le vino la imagen a la cabeza de la casa de luzu, es cierto, el vivía cerca de aquí.
Comenzó a buscar su hogar, teniendo que esquivar en ciertas ocasiones a varios mobs en el camino.
Busco y busco por un par de minutos y pudo visualizar lo que sería su casa.
Corriendo hacia allí llego a la puerta de la casa y tocó varias veces alegando que le dejase entrar.
-¡Luzu! Oye, soy yo, Big q, ábreme por favor, hay muchos mobs y olvidé mi espada en tu casa...- Gritó a la puerta, hubo un momento de silencio absoluto en el que pensó que no estaba en casa lo que le preocupo aún más.
-mierd..- La puerta se abrió. -¡Luzu, muchas gracias!-Dijo pasando a la casa sin siquiera mirar al contrario a los ojos.- Oye, ¿De casualidad sabes dónde dejé mis espada? Creo que la dejé por tu casa y hay demasiados mobs afuera.
La puerta se cerró.
Big q comenzó a revolotear en lugares de la casa hasta encontrar por fin su valiosa espada.
-¡Ajá!- Exclamo -Olvídalo luzu- se volteo para caminar hacia el chico contrario -Ya encontré mi espad...- lo miro a los ojos.- Que, Pero, tu que haces aquí.- Preguntó con una leve molestia y rubor de vergüenza en su cara.
-Ehmm, ¿Que pasa? ¿Acaso no puedo estar en la casa de mi mejor amigo?- contestó un sonriente y parecido chico.
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