CAPITULO 42

NARRA LUCIA.

Los nervios inundaban mi estomago, mis manos temblaban, mis ojos no podían parar de parpadear mientras miraban fijamente al chico de la que estoy enamorada. Ninguno de los dos podíamos hablar, estábamos obnubilados por la situación, Daniel solo movía sus dedos haciendo círculos en mi vientre. De pronto pegó su cabeza a mi hombro, ya ni si quiera recordaba a Nathan, que pronto tendría que regresar a casa por si volvía, ya todo me daba igual.

- Princesa – por primera vez en un rato escuché la voz de mi primo- ¿lo vamos a tener verdad? – cuestionó en voz baja, arrastró su cabello por mi rostro dándome un pequeño masaje- no te voy a dejar, esta es la excusa perfecta para que estemos juntos – sonrió- para siempre...

- Pero Daniel – contradije insegura pero este posó sus dedos en mis labios para que no siguiese hablando-

- Trabajaré, en lo que sea – aseguró- vente conmigo, todavía podemos viajar, lejos – su cara estaba dibujada la intranquilidad- el niño nacerá sano, pondré todos los medios que tenga para que eso sea así – no podía aguantar más, necesito besarlo, y así lo hice lentamente pegué nuestros labios como si fuesen imanes- nadie nos dirá nada, princesa, mi princesa, quien no nos entienda que les den – su mirada era cristalina, nuestros ojos se volvieron a encontrar- no te preocupes, no quiero obligarte a nada, pero...

- Es todo muy complicado – contesté temerosa- primero está Nathan, estoy con él – al escuchar ese nombre Dani gruñó- no todo es tan fácil, ¿y si sale mal? ¿y si el niño tiene problemas? Somos primos, joder – Daniel negaba con la cabeza, no me puede estar pasando esto, definitivamente no- no podemos abandonar a la familia, iríamos con tu hermano y con Celia, sí, pero... no es lo mismo, los echarías de menos, Eva se pondrá furiosa cuando se entere, estoy casada, tenía una vida, y creo que tu y yo estamos predestinados a no estar juntos – al oír eso su cara cambió, no debía ser tan cruel pero era la verdad, aunque me costase aceptarlo lo era-

- No, tu y yo no estamos destinados a estar separados – se mordió su labio, intentó serenarse pero no podía- si nos separamos es porque tu quieres, no puedes hacerle esto a nuestro bebé, piensa en él, piensa en los dos – tenía rabia contenida, se levantó de mi hombre, y me miró a los ojos, los suyos los tenía empapados de lagrimas- ¿Por qué me haces esto? – preguntó para después carraspear su voz- no me daré jamás por vencido ¿lo has entendido? Mi felicidad está a tu lado, solo puedo ser feliz contigo bebé...

- Mi niño – balbuceé gimoteando- eres lo mejor que me ha pasado jamás, y creo que es la única razón por la que sigo viviendo – le confesé tierna- ojalá nuestra vida hubiese sido más fácil, ojalá hubiésemos podido ser pareja desde que teníamos uso de razón, como dos adolescentes normales – al decir esto pegó su nariz a la mía-

- Sabes... cuando pequeño sufrí mucho por no estar junto a ti – se puso a rememorar el pasado- pero me prometí que cuando fuésemos grandes estaría a tu lado, que jamás te abandonaría, que te cuidaría, que seríamos solo uno, que nada ni nade podría separarnos – esto me hizo encoger el corazón- no me apartes del bebé – arrastró su mano hasta mi vientre- escapémonos, busquemos nuestra felicidad...

- Tengo miedo –confesé nerviosa- no quiero que nos distancien, no quiero ni que mi madre, ni que la tía Eva nos miren mal – manifesté y este negó con la cabeza- las gente nos mirarán mal, somos primos, si nos vamos fuera será lo mismo, ahí la misma gente, Daniel – nuestras bocas lentamente se iban acercando cada vez más-

- Princesa – habló cuando nuestros labios se unieron de nuevo- la gente me señala, me apunta con el dedo susurra a mis espaldas y a mí me importa un bledo – llevó su boca hasta mi oído y comenzó a cantar- que mas me da si soy distinta a ellos no soy de nadie, no tengo dueño. Yo sé que me critican me consta que me odian la envidia les corroe mi vida les agobia. ¿Por qué será? yo no tengo la culpa mi circunstancia les insulta – sus manos recorrían mi pelo, mi cuerpo- Mi destino es el que yo decido, el que yo elijo para mí, ¿a quién le importa lo que yo haga? ¿a quién le importa lo que yo diga? yo soy así, y así seguiré, nunca cambiare ¿A quién le importa lo que yo haga? ¿a quién le importa lo que yo diga? yo soy así, y así seguiré, nunca cambiare - terminó de cantar para de nuevo pegar nuestros labios- te amo, y sabes lo que te digo, que me da igual lo que digan, si estoy a tu lado estaré feliz...

- no sé que me haces, cuando estoy contigo todo me da igual – nuestras frentes se unieron, desde afuera pude escuchar las voces de nuestros amigos y ambos sonrieron-

- prométeme que al menos te lo vas a pensar – me pidió entre dientes- princesa, dime que vas a hacer todo lo posible para escaparte conmigo – estaba dudosa, joder esto es muy complicado- quiero llevarte a un ginecólogo – su mano se encaminó de nuevo a mi vientre- necesito que me diga que va a venir sano... porque estoy seguro que finalmente vendrás conmigo, no puedes separarte de mí – apretó su mano con mi vientre- no eres capaz de separarme de él, porque no he dudado ni dudaré que es mío...

De repente se levantó de la cama, y con su mano me levantó a mí con cuidado, procurando que no me marease, a pasitos lentos fuimos caminando poco a poco, una vez fuera contemplamos a Emily, Jesús, Celia y Calum, todos estaban emocionados, se quitaban sus lagrimas de los ojos, al pasar por su lado Jesús le dio un toquecito cariñoso a su gemelo, y a mi simplemente me dio un abrazo, sin más palabras, pero ya todo eso lo decía todo.

Daniel me ayudó a recorrer el poco trayecto que había hasta la puerta y después a bajar los escalones, nos montamos en el coche, me puso el cinturón y se sentó en su asiento para poner rumbo a un médico, giró su cuello para mirarme, sonrió y suspiró, antes de coger el volante acarició de nuevo mi barriga, estaba ilusionado, no puedo separarlo, estoy segura que será el mejor padre, lo conozco demasiado y al bebé no le faltará nada, pero también está por otro lado Nathan, aunque... aunque lo que deseo es irme con Daniel, pero no quiero que por mí abandone a su familia, su hijo o su familia, estoy en una gran encrucijada.

Sin ni siquiera darme ni cuenta porque iba envuelta en mis pensamientos, llegamos hasta el ginecólogo, Daniel me ayudó a bajarme de nuevo, y suspiró.

- Todo estará bien, te lo aseguro – afirmó – es el padre de un amigo, nos atenderá rápido y no dirá nada, confió en él – en su cara pude contemplar un gesto nervioso, aunque quisiese demostrar lo contrario- princesa, te amo no lo olvides jamás.

Avanzamos hasta dentro, la enfermera lo reconoció y le dio dos besos, me miró sonriente, Daniel le dio mi nombre y nos sentamos unos instantes en la sala de espera, ambos estábamos callados, mi chico tenía cogido mi mano y jugaba con ella, supongo que por el nerviosismo, nunca pensé que se lo tomaría así, que fuera tan atento, estaba más entusiasmado que yo, aunque eso tampoco era muy complicado.

- Lucía, pase – me pidió la enfermera, y todos nos encaminamos hasta la sala- hacéis muy buena pareja, en lo poco que os he visto juntos puedo asegurar que os amáis, y que si está embarazada seréis grandes padres – certificó sonriente-

Dentro Daniel saludó al hombre, Manuel, se dieron la mano y comenzaron a contar anécdotas seguramente para relajar el ambiente, unos segundos después me encaminé hasta una camilla donde el señor me examinaría, no decía nada solo de vez en cuando mascullaba algún gimoteo. Saco una maquina, si no me equivoco creo que es una ecografía, me echó un liquido por mi barriga, y llamó a Daniel mientras encendía la pantalla.

Al llegar, me cogió mi mano nervioso, en su cara podía denotar sufrimiento, los dos necesitábamos saber si todo estaba correcto.

- ¿Qué pasa? ¿está todo bien? – interrogó aparentando mis dedos- Manuel, somos primos – reveló- ella es la hija de la hermana de mi tía, ¿le ocurrirá algo al bebé? – preguntó suspirando-

- Tranquilo – lo intentó calmar- solo quería que vieras a tu hijo o hija, está ahí – señaló hacia la pantalla, era un pequeño puntito, casi invisible, la cara de mi chico cambió, ambos nos miramos sonreímos, para después besarme- todavía es muy pronto para saber si vendrá bien o no – aseguró- pero no todos tienen por qué tener algo, no os preocupéis, el bebé necesita tranquilidad, está de muy pocas semanas, casi me asombra que os hayáis dado cuenta tan pronto...

- Doctor ¿y en América? ¿en América sería más fácil ver si todo está bien?-el señor confundido asintió con la cabeza- teníamos pensado irnos – apretó mi mano- buscaré la mejor clínica para que todo esté bien...

- Allí hay una clínica muy buena – certificó, sacando un papel y un bolígrafo para apuntar algo- allí claro que lo tendríais más fácil, existen unos tratamientos que todavía a España no han llegado aunque son caros –Daniel me miró y se mordió su labio- todo estará bien. 

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PUES LO PROMETÍ, TENEMOS NUEVO CAPITULO, Y COMO DIJE  OS DARÍA UN AVANCE DE MI NUEVA NOVELA, SE LLAMARÁ CAOS, Y BUENO PUES OS PROMETO QUE INTENTARÉ HACERLA DE VUESTRO AGRADO.  ES DE LA GRAN JDOMSOGNI, Y PUES COMO SE PUEDE APRECIAR LA PORTADA ES UNA PISTA DE LA NOVELA. 


Y BUENO AHORA CENTROMOSNO EN ESTA QUE LE QUEDAN DOS CAPITULOS MÁS EL EPILOGO, ESTÁ EMBARAZADA, Y ES DE DANI ¿QUE OS PARECE? ¿OS GUSTA QUE ESTÉ EMBARAZADA? COMO CREEÍS QUE QUEDARÁ?

PUES BUENO MUCHISIMAS GRACIAS POR SEGUIR AHÍ, POR VOTAR, EN SERIO GRACIAS... ESTA HISTORIA SIN USTEDES ES IMPOSIBLE

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