CAPITULO 32

NARRA LUCIA.

Iba camino hacia la casa de Daniel, mi corazón me llevaba solo, y aunque sabía que esto no era buena idea, que quizás después me arrepentiría no puedo dejar de caminar... mis pasos eran firmes y a la vez cada vez más largos, ansiaba verlo, necesitaba decirle que todo era mentira, y que sí seguía enamorada de él, que lo seguía amando como la primera vez, que me daba igual que pasaría después y sobre todo las consecuencias que pudiese tener nuestro amor. Porque somos primos ¿y qué? Porque estoy casada, y pese a que quiero mucho a mi marido no he podido olvidarlo, porque preciso sus besos para respirar, exijo tener su piel a mi lado cada día, porque mi cuerpo exige que lo roce solo y exclusivamente sus manos, porque mis labios piden a gritos que los de Daniel estén presionándolos, porque por su aliento respiro... y creo, sé, o quiero entender que solo a su lado soy feliz, porque aunque mi rostro solo expulse lagrimas, solo a su lado conozco la felicidad completa...

A cada distancia que acorto noto como el motor de mí ser palpita más rápido, necesito tenerlo entre mis brazos otra vez y estoy segura que ocurrirá dentro de unos segundos... llegué al edificio dispuesta, respiré hondo y me dispuse a recorrer los últimos metros para llegar a mi objetivo, no sé si después de esto podré volver a mi vida normal, no tengo idea que ocurrirá, porque quiero a Nathan, y ojala que sea feliz... pero esa alegría no está junto a mí.

Mi mano temblorosa se encaminó hasta el timbre de la mano de mi primo... de Daniel, de ese chico que acapara todos mis pensamientos, por el cual haría una locura, incluso fugarme como me pidió, porque no me debí casar, y espero que no me haya dado cuenta tarde, espero que no tenga que pasar por el dolor de perderlo de nuevo, de que se vaya, de que no esté más a mi lado, del que ahora sea él el que no quiera estar junto a mí... porque tendré que volver a mi vida normal, no puedo dejar a Nathan así por así, pero tampoco quiero perder a mi Dani, ¿Por qué es todo tan complicado?

Pero sin dejarme más segundos para pensar, la puerta se abrió, dejándome ver a él, despeinado, con cara de recién levantado, con la camisa a medio poner, pero con la misma cara de bebé a la que recuerdo, con la que he jugado desde que éramos dos renacuajos, a la que pintorreaba con las pinturillas que le robábamos a mamá o la tía, o los mismos labios con los que soñaba besar...

- ¿Quién es? – habló entreabriendo la puerta, no ha mirado por la mirilla, y no me ha visto, pero cuando terminó de abrirla su cara se le cambió, en sus labios pude contemplar como susurraba un "mi princesa" y como su gesto cambiaba por una sonrisa de enamorado- mi princesa, has venido – se relamió, su boca, suspiró tranquilo, y volvió a sonreírme-

- Soy yo – dije nerviosa, no entendía todavía como la voz podía salirme de mi cuerpo- espero que todavía quieras verme – pronuncié sin moverme del sitio- Daniel tenemos que hablar, ¿podemos? – le pedí y este accedió sin problemas, terminó de abrir la puerta, me indicó que pasara-

- Perdón por tener la casa así, desordenada - se excusó mientras entraba, pero eso me daba igual, lo conocía, desde pequeño era yo la que solía ordenarle su cuarto, doblarle su ropa, y por supuesto hacerle sus tareas- bueno no tenía muchas ganas de recogerlo, últimamente estoy muy... - pero se cayó, indicó que pasara al comedor, y me hizo un pequeño gestos con sus hombros, en señal de pasotismo, supongo por todo lo que está pasando, y sé que es mi culpa-

Me senté en el sofá, aparté alguna que otra prenda que tenía tiradas en el sofá, miré la mesa y la tenía repleta de trastos, cuando vengan Jesús y Celia le echarán la bronca, su gemelo es como el ying y el yang, si uno era travieso, el otro tranquilo, si uno era un maniático del orden y de la limpieza, el otro era todo lo contraria... pero así se complementaban, pero para ser perfectos...porque pese a todo lo que fuese Daniel, para mí era perfecto.

Durante unos segundos hubo un silencio muy incomodo, ninguno de los dos queríamos empezar a hablar, la tensión se podía cortar con un cuchillo y sin ninguna duda así no era como imaginé nuestro encuentro... mis ganas de tirarme a sus brazos y de decirle que lo siento no han cesado, pero mi cuerpo es una mezcla de hielo y fuego, y por ahora la parte de la calma va venciendo.

- No te ofrezco un café, porque ni siquiera sé si hay leche – rompió la calma con ese comentario, al terminarlo me lanzó una leve risita y se sentó a mi lado, justo rozando su pierna con la mía, provocándome así un espasmo por querer besarlo-

- Tranquilo, acabo de venir de una cafetería – le respondí devolviéndole la sonrisa, en un acto instintivo supongo, este me cogió la mano, llevó su vista hasta mi pierna evitando así mirarme a los ojos- Daniel necesito de hablar contigo – anuncié firme-

- Tú me dirás – expresó intranquilo, por primera vez lo veía dudar, y eso me hacía entrar en una incertidumbre que ni yo misma sabía salir...-

- Verás – empecé a dar porracitos con mis dedos en la pierna, sin esperarlo, llevó su mano hasta mi oreja, para comenzar a tocarlas, así hacía cuando estaba nervioso, su juego preferido cuando pequeño era tocar mis orejas, para no parar hasta que el cansancio podía con él- he estado hablando con las chicas, y bueno necesito contarte la verdad – avisé, haciendo que me mirara- lo siento Daniel, lo siento mucho – una lagrima empezó a salir por mis mejillas- no sé cómo pudo hacerlo, estoy muy arrepentida, tuve que haber contado yo la verdad... a ver tomado las riendas de esa situación y... y – me paré, no sabía cómo contarle toda la verdad, suena muy fácil desde fuera, pero desde dentro... me da miedo que se enfade conmigo-

- ¿Qué pasa Lucía? Princesa habla – suplicó para que continuara-

- Daniel no estoy embarazada – confesé haciendo que se formara una "o" en su boca- Daniel, Nathan mintió, no estoy embarazada... sabía lo de tu carta y...

- ¿No la tiraste? – articuló feliz, pero un momento ¿qué le pasa a este? Tendría que está enfadado por lo que le acabo de rebelar, y ahora creo que va a montar una fiesta... - sino la tiraste, o la rompiste, si la guardaste, eso significa que sigues sintiendo algo por mí – sin entender nada, me quedé observándolo fijamente, este pasó su mano a mi cara y la cogió- me sigues queriendo ¿verdad? Sigues enamorada de mí, mi princesa – que bien suena en sus labios esas palabras, me encanta que me siga llamando así- me has perdonado, me quieres...

- Daniel, Daniel – lo llamé captando su atención- ¿no estás enfadado conmigo? – cuestioné alegre- creía que al revelar que no estaba embarazada, te enfadarías, lo siento, habrás estado unas horas mal, por mi culpa...

- No, no, no – negó- no puedo enfadarme con mi princesa, y menos por algo que estoy feliz – estaba pegado a mí, notaba su respiración contra la mía- acabo de llevarme dos alegrías, y nada podría hacer cambiar mi estado de ánimo, mi niña – comentó pegándose cada vez más a mí- no estás embarazada – al terminar me dio un leve pico- y me amas, me sigues amando – sonrió, y terminó el pico de antes, que cada vez fue más intenso, yo debería parar, pero no puedo, ni quiero...-

No podíamos parar, un beso llevaba a otro, y otro a otro, Daniel me cogió de la cintura, me pegó contra su cuerpo, comenzando a deshacerse de su ropa, la temperatura comenzaba a subir cada vez más, me apoyó contra el reposabrazos del sofá, mientras me volvía a besar lujuriosamente, llevó sus manos hasta mi falda y empezó a desabrochar el botón, una vez bajada, fue hasta mi camisa, y después hizo lo mismo con mi ropa interior... el terminó de quitarse la poca ropa que le quedaba, los besos fueron expandiéndose por todo el cuerpo, no quedaría ni un resquicio de él por besar... cariñosamente llevó su mano hasta mi espalda dejándome un leve masaje por la zona, mi cuerpo y mi mente se nubló, yo no podía pensar, no sabía si lo que estaba haciendo estaba bien o mal, solo que lo necesitaba.

- Te amo princesa – susurró en mi oído, mientras me volvía a hacer suya, deleitándome con sus besos y su piel, solo como él sabía hacer- 

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HOLA HOLA, PUES AQUI TENEIS OTRO CAPITULITO NO???CREO QUE HA HABIDO MUCHO SALSEO POR FAVOR....  QUE OS HA PARECIDO??? OS VA GUSTANDO COMO VA QUEDANDO LA NOVELA??? VEIS JUSTO QUE HAYA PASADO ESO??? OS DA PENA NATH????

COMO CREEIS QUE VA A SEGUIR LA NOVELA?? NECESITO VUESTRA OPINION, ESTAIS IMPACTADAS CON EL CAPITULO???

PUES NADA MUCHISIMAS GRACIAS POR SEGUIR AQUI LEYENDOME, GRACIAS ESTA NOVELA SIN USTEDES NO SERÍA NADA, GRACIAS GRACIAS GRACIAS, DE VERDAD GRACIAS


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