CAPITULO 14- UN BEBÉ...
NARRA LUCIA.
Nathan estaba inquieto, ahora da vueltas por la habitación como si fuera un perrito con pulgas, miraba a todos lados, mientras ponía una sonrisa falsa en su boca, después de haberle pedido tener un hijo con él, no ha vuelto a gesticular ni si quiera una consonante, de vez en cuando me mira de reojo con nerviosismo, me siento mal, creía que sus deseos eran tener un bebé junto a mí, imaginaba que se pondría feliz, de hecho ya hablamos de este tema, y parecía más convencido que ahora, somos jóvenes, lo comprendo, tenemos una vida por delante, eso es verdad, un niño interrumpirá nuestras vidas cortándonos las alas, eso lo sé, pero creo que es la única forma de olvidarme de Daniel Oviedo, podrá sonar egoísta por mi parte, encadenarme a una persona de tal modo es descabellado, ¿pero y si es la manera correcta de enamorarme de él? Lo quiero hacer, de hecho lo necesito, quiero tener en mi corazón algo más que una amistad, procesarle un cariño muy diferente al que le tengo ahora, pero para eso tenemos que dar un paso casi definitivo, algo que me haga evadir mi mente de mi pasado, que me haga imaginar un futuro junto a él. Incluso soy consciente de que ya la boda es arriesgada, y es un paso que demuestra su amor, pero necesito algo más...
- No te tendría que haber pedido nada, lo siento – comenté rompiendo el hielo, me miró y torció su cabeza haciendo ver en su cara un gesto de sufrimiento- Nathan, no quiero presionarte – suspiré, e inmediatamente este se sentó a mi lado agarrándome la mano- tampoco quiero que pienses que lo hago por interés –mojé mis labios, mientras que posaba mi mano en su cara- únicamente quiero algo junto a ti, que sea nuestro, de los dos, tuyo y mío, un bebé precioso que nos una para siempre, como una promesa que jamás se romperá - cuando dije tuyo y mío sonrió, esta vez inconscientemente, pero en sus ojos se veía que lo hacía de verdad– para que ni tú, ni yo nos abandonemos – me mordí mi labio- sé que todo eso se puede romper, pero necesito que siempre estés junto a mí, como hasta ahora, como desde que nos conocemos... - me paró, cerró sus ojos e intentó pronunciar algunas palabras-
- Baby, kids – repetía constantemente negando, cuando se aturrulla se pone a repetir palabras inconscientemente en su idioma, aunque pueda parecer mala, me hace gracia verlo así, es tan cómico que hasta tengo que aguantarme las ganas de reír-
- Sé que es algo que conlleva mucha responsabilidad – proseguí mi relato, en mi último intento por convencerlo- pero quizás nos haga bien en nuestra relación, nos puede afianzar más en el proyecto que empezaremos juntos – y sí, así era necesitaba tener una estabilidad junto a él, que me llenara de cariño y amor, para así terminar olvidando a mi primo- ¿acaso tú no quieres tenerlo? – cuestioné, esperando una respuesta-
- ¿hay algo que no me hayas contando? – preguntó con voz triste, saliendo del shock en el que estaba sumido anteriormente, me miró a los ojos como si fuese un corderito- ¿a qué viene todo esto? – volvió a interrogar sin entender nada, y en parte lo entendía, todo esto podía ser desconcertante para el- Desde que has vuelto de comprar tu traje, todo me resulta muy confuso – confesó, poniendo sus manos sobre su cabeza- hace unas horas, no te veía a gusto con nuestra boda, y ahora incluso me pides tener un hijo, ¿Qué ha pasado para este cambio? – volvió a indagar, ¿debería contarle la verdad?- claro que quiero tener un hijo junto a ti, muñequita – me llamó así con la boca muy grande- pero quizás ahora no sea lo más adecuado, somos jóvenes, nos vamos a casar, tenemos que estudiar unas carreras, situarnos, disfrutar de la vida, y dentro de dos, tres años, tendremos tantos bebés como quieras – puso su boca muy cerca de la mía, pasó cariñosamente su nariz contra la mía, y rió- sea lo que sea no quiero saberlo – se mordió su labio, pegando esta vez sus labios con los míos para fundirnos en un beso muy tierno- pero me encanta verte así, espero que esta alegría por buscar un nosotros, la tengas durante toda nuestra vida...
- ¿entonces tendremos un bebé? – intenté darle la vuelta a la situación, mientras nuestras bocas seguían unidas, cuando estoy a su lado, tengo la sensación de seguridad, protección que tanto necesito-
- Claro que sí, uno, dos, y veinte si quieres – articuló alargando las vocales-
Pero justo en ese momento la puerta de nuestra habitación se abrió, me quedé asombrada mirando, ya que los padres de Nathan vivían en otra, y aquí no debía haber más nadie, el inglés se puso delante de mí resguardándome con sus brazos, vi como una mano conocida terminaba de cerrar el pomo.
- Mami ¿Qué haces aquí? – nombró como solía hacer Nathan a Silvia, su tata, su segunda madre aquella que lo cuidó- te di días libres al venir aquí – se lanzó a sus brazos, y esta se extrañó al vernos desnudos, no estaba acostumbrada a que nosotros solíamos hacer "cositas" en casa-
- Oh, estaba aburrida – habló alegre- no estoy acostumbrada a estar parada tanto tiempo, y os echaba de menos – le dio algunos toquecitos en su espalda y me miró- además ¿Cómo me iba a perder la pedida de mi niño favorito? – preguntó al aire-
- Pero si soy el único que tienes – respondió el inglés haciéndose el molesto, desde luego parecía un bebé, se volvió a sentar en la cama, y lo hizo sobre mi móvil, que empezó a hacer cosas, extrañas, lo aparté, y me puse justo al lado de mi novio-
- Me alegra que hayáis afianzado tanto vuestra relación, que vosotros dos... – nos miró y en ese momento Nathan se comenzó a poner rojo- ya era hora que dieseis este paso – mi chico se tapó- y no te preocupes mi bebé, no le contaré nada a mama y papá de esto, será nuestro secreto, como cuando de pequeño casi inundas la casa, por dejar la manguera abierta – al recordar esto rió, lo que me hizo contagiarlo-
- Mami, yo – se intentó excusar el inglés, pero Silvia prosiguió hablando impidiendo que siguiese-
- Os contaré algo, he escuchado lo último que habéis hablado, lo siento pero ha sido inevitable – anunció dejándome asombrada- me hace muy feliz, que queráis ser padres – al comentar esto Nathan me miró, y yo negué con la cabeza para que no le llevase la contraria, Silvia era un poco cabezona- creo que Lucía lleva razón, contra antes tengáis un niño mejor – dio su opinión con certeza-
- No baby no – repitió inseguro- i don't – comenzó a hablar en inglés pero al verme se corrigió- no estoy preparado para esto...
Pero de repente algo me hizo mirar mi móvil, no podía creer lo que estaba pasando, al sentarse encima, sin querer ha comenzado a llamar a una persona, me fijé en su número, y era en uno de los últimos que había marcado...
- Jesús eres tú – hablé por el auricular suspirando- lo siento, no quería llamarte – pero de repente nadie respondía, quité el manos libres y pegué el teléfono a la oreja- ¿Jesús? – volví a indagar nerviosa, pero sin creerlo, al otro lado no estaba la voz que creía, sino una muy parecida...-
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UYUYUYYUYU CREO QUE NO PINTA MUY BIEN ESTO VERDAD???? QUIEN SERÍA EL DEL TELEFONO???? PUES HASTA EL PROXIMO NO SE SABE JEJEJEJEJEJEEJE... LUCIA SIGUE QUERIENDO UN BEBÉ Y NAT SE NIEGA, EL POBRE NO SE VE CAMBIANDO PAÑALES, QUERRA TODAVIA QUE SE LOS CAMBIEN A ÉL, JIIJIJIJIJ.
QUE OS ESTÁ PARECIENDO TODO ESTO??? LA IDEA DEL BEBÉ ES UN POCO DESCABELLADA PERO..
PUES BUENO HASTA EL PROXIMO, NOS VEMOS PRONTITO ESPERO JIJIJIJ MUCHISIMAS GRACIAS POR TODO EN SERIO SOIS GENIALES...
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