Capítulo 5

Justo cuando iban a salir del edificio donde viven los guardaespaldas, Jisung los detuvo.

-Síganme, nuestro señor me pidió que les diera algo. -dijo y ambos chicos se desconcertaron.

Tuvieron que seguirlo hasta el garage, donde había autos, motos y camionetas de diferentes modelos.

-Wow. -expresó Hyunjin con emoción.

-Nuestro señor dijo que les diera una moto, ya que más tarde es la misión y la van a necesitar. -les explicó.

-Que bueno que aprendí a manejar una moto. -dijo el rubio mientras pasaba sus manos por una de ellas. -Bueno, vámonos, Minho.

Así ambos se subieron a una moto y se pusieron el casco por seguridad para luego irse.

Obviamente al llegar a la Universidad muchas personas se les quedaron mirando, sorprendidos de sus medios de transporte.

«¿Ya los viste? ¿Seran ricos? Ese chico rubio es nuevo, ¿No?»

Eso era lo que se susurraba.

Como es común hicieron a Hyunjin presentarse.

-Mi nombre es Hwang Hyunjin y me gusta pintar y bailar, también trabaje de bartender, tengo veinte y dos años.

Los murmullos se hicieron presentes y el profesor hizo silencio con una señal.

-Bueno, pasa a sentarte.

Hyunjin asintió y justamente su asiento estaba a lado de Minho.

El día paso y ambos salieron hasta sus motos que estaban estacionadas, pero antes de subirse a ellas recibieron una llamada de Jisung.

-¿Si? -contestó Minho.

-Más les vale moverse de la Universidad, parece que nuestros enemigos van para allá.

Hyunjin subió a su moto junto con Minho para así no separarse y después de alejarse y llegar a la carretera más motos los rodearon.

-Maldita sea. -maldijo el de cabello marrón mientras cargaba su arma para luego apuntar a quien los seguía. -Te sugiero que nos saques de aquí, a un lugar donde no nos vean.

-Conozco un lugar. Agarrate fuerte. -le ordenó para acelerar e ir más rápido.

Pasaron por muchos lugares y algunas balas casi les daban hasta que llegaron a un estacionamiento abandonado, eran tres pisos por lo que Hyunjin decidió subir hasta el último para perderlos o al menos prepararse para esperarlos y hacerlos caer de su moto.

Después de subir rápidamente y derrapar para hacer ruido, Minho se quedó apuntando a la entrada, esperando a que subieran quien los seguía.

-Esto me recuerda un poco a cuando nuestro señor me llevo con el. En pocas palabras llegue igual que tu. -le confesó.

-¿También te acuestas con el? -pregunto el rubio con un tono serio aunque también tenía curiosidad.

-Afortunadamente no. -respondió y justamente una moto de los que lo seguían entró a donde estaban y disparó, explotando la moto junto con su conductor. -Vamos con Jisung y los demás para seguir con la misión.

Hyunjin asintió y volvió a acelerar la moto para salir de ahí, con Minho dándole instrucciones.

Después de unos minutos llegaron a lo que parecía una mansión, algo obscura por el ambiente, pero al entrar no había nadie.

-¿Donde estarán los demás? -Se preguntó Minho buscando con la mirada.

-Tal vez debamos subir al piso de arriba. -propuso Hyunjin.

Minho asintió y justo cuando se iban a mover una pequeña compuerta se abrió debajo de sus pies, al caer dentro de un cubo de metal fueron separados por otra compuerta que se abrió a su lado para llevárselos.

Por un momento todo se volvió negro.

-¿Donde mierda estarán esos dos? -Se preguntaba Jisung que caminaba desesperado de lado a lado en un solo lugar.

-Es raro que se tarden tanto, ¿A que teléfono le llamaste a Know? -pregunto Christopher con su celular en mano.

Jisung pensó y cayó en cuenta la estupidez que hizo.

-Al suyo. -confesó con voz temblorosa.

-Maldita sea, eso no puede ser. -Maldijo el rubio para luego llamar al celular de Minho, al menos al de trabajo.

-No va a contestar, no lo intentes. -Habló el chico de cabello morado que iba llegando.

Todos al verlo se pusieron en fila y le hicieron una reverencia.

-Quien los tiene posiblemente ya les quito cualquier medio de comunicación para evitar que los encontremos, pero eso no va a ser posible, porque sabía que algo así podía pasar, es por eso que puse un rastreador en las motos. -Confesó a lo que todos se sorprendieron. -Pónganse sus trajes y vayan por sus armas, es hora de ir por ellos.

-¡Si! -Gritaron y acataron la orden.

Cuando despertaron se dieron cuenta que estaban esposados a una silla y frente a ellos un hombre de cabello negro y complexión delgada, casi como Felix, la diferencia es que tal vez este era más alto.

-Hasta que despiertan, pero no será por mucho.

-¡Yang Jeongin! ¡Sueltanos hijo de puta! -le grito Minho.

-Eso no será posible, a Felix no le gusta que toquen sus cosas, es por eso que es necesario que los marque. -dijo con una sonrisa llena de malicia y trono los dedos.

Otros hombres salieron detrás de él con algo en sus manos, que en cuanto tuvieron cerca a Hyunjin y Minho se los metió a la boca.

-Eso es un afrodisíaco, muy pronto Felix ya no los querrá.

Después de haber tomado eso, solo se tenía que esperar y mientras eso sucedía intentaron quitarse las esposas, pero era imposible, cada vez se estaban haciendo más débiles por la droga que les dieron.

Con esto se concluye el maratón y como las vacaciones de semana Santa ya empezaron ya voy a actualizar más rápido, sin más espero les haya gustado.
Nos vemos, Big Hug 🫂❤

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