Capítulo VII

Lentamente los ojos de Sumire se abrieron cuando ella comenzaba a ser conciente de la poca luz que iba haciendo desde afuera de la ventana.

No solo esa parte, sino también comenzaba a escuchar su teléfono sonando, lo que la puso rápidamente rígida. Nunca le gustaba dejar mucho tiempo su teléfono sonando.

Se quiso mover para recogerlo, pero al haber hecho el intenso sintió el peso de alguien más encima de ella, por supuesto que era Boruto. Ambos se habían quedado profundamente dormidos después de lo sucedido anoche.

Ella tomó más conciencia de sus acciones pasadas y lo que había hecho. No tardó en ponerse muy colorada cuando los recuerdos de ella siendo aplastada por él fueron volviendo a su mente.

Tomó mas en cuenta el hecho que no estaba sin ropa más solo la manta que tenía para cubrirse. Vio al chico durmiendo boca abajo plácidamente a su lado, estaba con un brazo alrededor de su cintura, como si no quisiera que ella se fuera a ningún lado.

Su débil corazón admitió que esto al menos para ella fue muy adorable de su parte. No pudo evitar formar una mirada tierna al verlo de esa forma. Sin embargo, no quita el hecho de que haya hecho algo como tener sexo y más con el mismo Uzumaki Boruto de hace años.

Ni su yo de ese tiempo le creería que fuera a pasar algo así, más por la culpa que había tenido de hace años. Aunque de igual forma trató de no pensar mucho ni el otro ni lo aquello. Lo hecho, hecho está.

Pensar que luego de años ellos acabarían de esta forma, en una misma cama, sin ropa y completamente húmedos.

Se levantó apoyándose en los codos y se estiró para alcanzar su teléfono que había olvidado que continuó sonando. Aunque justamente cuando lo tomó éste dejó de sonar.

Revisó quien le había llamado, solo para ver los nombres de Wasabi y Akita en él. Un escalofrío pasó por su espalda cuando luego fue más conciente de no solo ella y Boruto, sino de más allá de su alrededor.

Era obvio que recibiría una llamada de alguna de ella dos; Wasabi la vio por última vez cuando se separó del grupo que estaban y se mantuvo con Boruto, además de que ella le había pedido a él que la cuidara. Por otro lado, Akita seguramente estaría con el pendiente de cualquier novedad sobre la fiesta, además de que fue quien le impulsó a venir en primer lugar.

Sobre Wasabi tendría que llamarla después para que no se preocupara, por lo que rápidamente fue mandándole un mensaje para decirle que todo estaba bien. Sobre la parte de Akita ya luego se contactará con ella más tarde, es una mujer que siempre se espera para las noticias.

Y sobre la parte en la que había pasado con Boruto, por supuesto, no mencionara nada con él y lo que hicieron. Se moriría de la vergüenza si se enteraran ambas de que hizo "eso" en la noche.

No se imaginaba volver a ser la misma en frente de ellas si supieran que actuó de manera tan impulsiva y desenfrenada con un chico en la cama.

Solo desearía que la tierra la hunda o al menos que el mundo se acabe antes de que reveler este secreto que no pensará decirle a nadie.

Una vez terminó de mandarle el mensaje a Wasabi, sintió el frío congelar en su cuerpo y rápidamente se metió debajo de las sábanas y se acercó a Boruto por instinto.

Quedó un poco absorta por el cuerpo de Boruto, él todavía estaba completamente desnudo al igual que ella. Su mirada se posó en su cuello, viendo un par de marcas que tenía alrededor y se preguntó cómo en su sano juicio pudo haberle hecho esas marcas tan visibles.

Siendo sincera, no recordaba cuántas le habrá hecho, apenas y recordaba bien que le había quitado la ropa, ¿o fue él mismo?

Aún parte del alcohol le nublaba poco de su memoria. Sumado también a que su cabeza le dolía un poco por eso mismo.

Nuevamente volvió a mirar a Boruto quien seguía durmiendo en la misma cama que ella… Realmente consideraba todo esto como algo irreal desde su perspectiva más sobria.

Pero también pensó que no sabía cómo iba a ser su relación de ahora en adelante. No actuaría como una chica adolescente y soñadora pensando que serían ahora una pareja. No iba a tener nada que ver con las razones de sus impulsos carnales que se desataron entre ellos.

Solo fue algo de una noche y que ambos lo necesitaban. ¿Algo así como liberar una frustración?, así pensó y posiblemente esa era lo correcto de deducir.

Si, habían tenido sus confesiones más íntimas guardadas luego de muchos años, pero no era más que solo eso. Habían tenido mucho que decir y de como se sentían, en especial ella hacia Boruto.

Por mucho que le haya gustado esto no se sentía muy bien. ¿Cómo iba a estarlo? Ésta persona que estaba durmiendo a su lado era quien Namida se interesó y ella sabiendo eso tuvo sexo con él. No había forma de sentirse bien consigo misma.

No se sentía ahora como una buena amiga y estaba segura que Wasabi diría lo mismo. Lo mejor para ella era no mencionarlo nunca.

Segundos después notó a Boruto moverse en su lado. Lo vio darse la vuelta mostrándole su rostro dormido y muy comodo. Ella puso una cara nerviosa y sonrojada al verlo, era realmente lindo cuando dormía, pensó ella.

Se movió un poco para verlo mejor, pero eso hizo que Boruto se despertara haciéndola que se pusiera rígida por la sorpresa.

Se apoyó en los codos hasta estar sentado y se frotó uno de los ojos con la mano.

—Buenos días. —dijo con una voz ronca.

—B-Buen día. —le dijo estando un poco nerviosa, pero le sonreía al verlo despertar.

Le tomó unos segundos despertarse por completo, parpadeando un par de veces para concentrarse en Sumire y sonriendo un poco. Sin embargo, los recuerdos de la noche le hicieron tener conciencia más del ahora y de la situación en la que estaba.

No pudo evitar sentirse incómodo luego de recordar las cosas que le hizo a Sumire. No negará que era algo que su yo de hace años habría amado hacer desde hace mucho. No obstante, una parte de él se sentía abrumado por dejarse llevar.

Ahora lo único que podía recordar en su cabeza era la imagen de Sumire absorta y sumergida en el placer con expresiones que nunca creía ver en ella y sus gemidos.

Si pudiera se golpearía la cabeza contra el muro ahora, pero eso se vería muy raro si estaba en presencia de Sumire.

No tuvo de otra que ocultar su cara con una de sus manos. Sabía que ahora mismo la debería de tener un poco roja y más cuando vio por unos breves segundos a ella.

— ¿Qué hora es? —le preguntó.

Para evitar sentirse algo raro con el breve silencio que estaban pasando, era mejor poner un tema diferente en medio para liberarse de la incomodidad que sentía.

—Son las ocho de la mañana. —ella respondió.

— ¡¿Son las ocho?! —la volteó a verla muy sobresaltado—. ¿Por qué no me despertaste un poco más temprano?

Gimió mientras se sentaba a la orilla de la cama rápidamente mientras sentía que su frente salía una gota de sudor por el aún calor que había mantenido de ayer.

—Tengo que apresurarme e irme rápido a mi apartamento —confesó en un suspiro—. Aún no he preparado mis cosas para irme.

—Lo siento, no te desperté porque no quería molestarte. Parecidas muy relajado.

—No te preocupes, tampoco es que te culpa de todo. Es mía por no tener mi celular con alarma 'ttebasa.

Namás decir eso se levantó de la cama y fue recogiendo sus pantalones del sueño, al igual que su ropa interior.

Por supuesto, Sumire decidió mirar para el otro lado mientras usaba las sábanas para cubrirse y no verse mucho de su desnudez completamente. Sus mismas palpitaciones del corazón podía oirlas, sentir como se iban acelerando namás pensando en la idea de la posibilidad que él posiblemente la vea aún muy indefensa.

Sin querer volteó a verlo por un segundo y verlo poniéndose los pantalones y estando sin camisa la encendió un poco de la cara hasta avergonzarse nuevamente.

Lo peor es cuando pasó por su cabeza la loca idea de querer volver hacerlo con él. No pudo controlar muy bien sus hormonas y sabía muy bien que era suficiente para ella, no podría hacerlo de nuevo.

Era cierto que ya había probado el placer carnal por sus deseos egoístas, los cuales avergonzada admitió no estar arrepentida de haberlos tenido.

—Bueno, supongo que ya está todo listo.

Lo oyó decir desde el otro lado mientras se acercaba hacia donde estaba ella.

Le sorprendió mucho verlo ya arreglado y con su ropa limpia luego de haberla lavado bien anoche. Aún recordaba bien que fue culpa suya.

—Te arreglaste muy rápido —mencionó ella con incredulidad.

—Bueno, ya te lo dije. Necesito apurarme en irme a mi apartamento, tengo muchas cosas que hacer. —Amablemente se dirigió a ella con una sonrisa.

—Actúas como todo un adulto.

No pudo evitar soltar eso mientras era escuchada por él, pero no veía que eso le haya ofendido a él con algo así. Algunos lo hacen, así que no sabría.

La sonrisa de él se había mantenido hacía ella, teniendo un cierto sentimiento de nostalgia en el pasado. Sintió la mano de él frotando su cabeza con mucha delicadeza.

—Bueno, me tengo que ir. Más te vale que te apresures y te vayas también —dijo—. No te preocupes por aquí, ya luego limpiaran y sobre el dinero ya te dije que mi amigo se encargó de eso.

Ella simplemente asentía a todo lo que él le decía mientras comenzaba a sonreír un poco al escucharlo. Ya había olvidado que estaba aún sosteniendo las sábanas para ocultar su desnudez.

—Nos vemos Sumire. Fue… Fue bueno verte luego de mucho tiempo.

Cuando menos supo, el buen ambiente se había apagado y ahora él le dió una última mirada hacia ella. Podía verse algo incómodo y nervioso, no sabría si por la vergüenza aún de lo que pasó anoche o por tener que despedirse de ella.

No consiguió saberlo mucho, él ya había empezado a irse de allí en dirección hacia la puerta y ella solo se quedó observando en verlo alejarse de ella.

No hizo más que solo levantar la mano y despedirse con ella mientras la agitaba.

Él solo sonido de la perilla siendo volteada por Boruto hasta quitar el seguro de la puerta fue lo suficientemente potente como para hacerla reaccionar rápido y sin haberlo pensado antes.

Ella aún desnuda pero con las sábanas aún cubriéndola corrió descalza hacia Boruto hasta tomarle de la muñeca rápidamente.

Lo hizo detenerse antes de abrir la puerta por completo. Le hizo voltear a verla hasta notarse la cercanía que ahora estaban los dos en ese instante.

Ya tenía su atención y lo había detenido de que se fuera, ahora no sabía que se suponía que debía hacer en este momento.

¿En qué rayos estaba pensando?

¿Por qué hizo algo como eso?

¿Qué es lo que esperaba conseguir?

Ya comenzaba a desconocerse de si misma y de sus extrañas acciones, comenzando con la que acaba de hacer para detener a Boruto de irse.

Ella hizo un intento de liberar su voz, decir al menos algo sencillo como una despedida normal. Aunque, no sentía que era capaz de hacer una cuando habían hecho algo íntimo ayer y hacer como si no pasó nada era algo extraño.

Se sentía muy avergonzada ahora. Maldecía su adrenalina que se esfumó de su cuerpo y prosiguió a tener algo de valor para decirle algo.

—Yo…

Agradecía que él no haya dicho una palabra, manteniendo posiblemente el silencio de su parte para dejarla decir lo que ella quería intentar decir.

—…me… tu… Yo…

Su cara se calentaba mucho y apretaba un poco más la muñeca de la ropa de Boruto mientras levantaba la mirada para verle a los ojos.

—Yo… me preguntaba… —decía entre cortado sin romper el contacto visual—. ¿Tu no habrás olvidado lo de anoche?

¿Qué clase de pregunta fue esa?

Su intención era preguntar lo que hablaron de antes, aquella promesa de que aún se podrían ver. Ahora parece como si le habría preguntado sobre la noche de sexo que tuvieron.

Rápidamente tenía intenciones de corregir sus malas palabras, pero fue detenido por cuando habló antes que ella.

—Por supuesto que me acuerdo, y ya te dije que si sucede algo puedes contar conmigo para cualquier cosa. —respondió esbozando una sonrisa cálida hacia ella.

—Lo siento… —dijo ella bajando un poco la cabeza, rompiendo está vez el contacto visual entre los dos—, se que dices eso y me alegra, pero no me gustaría molestarte.

Una extraña y leve risa de parte de Boruto salió al exterior, generando una cálida y agradable ambiente que duró lo suficiente para volver a ponerla con buenos ánimos hasta mirarle nuevamente.

—Aun cuando hayas cambiado en muchas cosas, sigues siendo la Sumire que yo conocí hace años. Me alegro.

La sonrisa de Boruto de mantuvo y ella solo podía responderle con la suya, dejando un sentimiento cálido dentro de ella que crecía sin notarlo.

Estaba muy concentrada en él como para notar otra cosa a su alrededor o dentro suyo. Esto pasó también con la extraña y muy inesperada cercanía de Boruto que se hizo más cerca.

Él no había sido consciente de eso, teniendo sus ojos puestos aún en los de ella hasta estar muy cerca en dónde sus narices podían tocarse y poco a poco iba cerrando su distancia en dónde sus bocas estaban por chocar.

Sumire se dejó llevar por un momento en cuanto estaba a solo centímetros de su cara. Cerró los ojos por instinto al igual que él, sin embargo, no pasó nada.

Ella abrió un poco los ojos, mirándolo a solo unos centímetros de espacio. Ambos se miraron por unos breves segundos a los ojos sin moverse.

Por mero instinto ella estaba en camino a la iniciativa de hacer algo, pero Boruto decidió alejarse hasta estar lo suficiente lejos del espacio privado de ella.

Agradeció un poco la consideración que había tenido hacia ella, pero también sintió una decepción que él haya retrocedido. De todas formas, tampoco es que le importara tanto, tenía que controlarse.

—B-Bueno…, lo siento mucho.

—No… No, digo… yo…. Yo lo… siento por eso también —ella desvío la mirada mientras se arreglaba el cabello—, no debí de, ya sabes…

—…

—…

—…

Estar con él ya había sido una cosa muy peligrosa para ella cuando lo volvió a ver en la fiesta, pero luego de haber hecho lo que hicieron anoche si que los afectó mucho.

No siquiera es como si lo hicieran por amor, era más que nada por el momento. Además, sus problemas amorosos ya quedaron atrás y seguramente darle esperanzas a Boruto luego de lo que pasó no le sentía bien. Y lo más importante, no tenía ni idea de cómo sentirse con él.

Tal vez no sea una experta en el amor, pero si sabía que no podía actuar tan directa o actuar como lo estaba haciendo cuando no sabía que es lo que quería de él al 100% de sus emociones.

Se sujetó mejor las sábanas que aún seguía cubriéndole el cuerpo y de un suspiro le miró con una mirada tranquila, aunque en el fondo no lo estaba.

—Que te vaya muy bien en tu viaje, y gracias por la noche.

Soltó su muñeca para abrazar su cintura con la mano libre. Si había algo de lo que estaba muy segura es que estaba muy feliz de volver a verlo, y eso bastaba ahora.

Él le regresó el mismo afecto con un abrazo que rodeaba su cintura, procurando que no fuera cayendo su sabana.

—Bueno, ahora sí me voy. Si aún no tienes pensado irte vete a la cama, podrías morir de hipotermia. —dijo Boruto.

Le dio unas palmaditas para indicarle que ya era suficiente de tanta muestra de afecto.

Puso sus ojos sobre ella para verla por última vez y después la soltó hasta dar con la perilla y abrir la puerta.

Salió de la habitación, dejando a Sumire dentro de ella y esperando a que estuviera bien el resto de lo que vaya del día.

Caminó por el pasillo del piso hasta dar con el ascensor, entrando en él y presionando su destino hacia la primera planta.

Exhaló un largo suspiro y tomándose unos segundos para procesar todo lo que había sucedido. Se recargó contra la pared mientras presionaba su mano en su cabeza con frustración.

«Eso estuvo cerca…»

Se sentía afortunado de haber luchado muy bien contra sus impulsos y no haber besado a la chica. Por muy tentador que era no podía en hacerlo, se sentía muy mal el tener que aprovecharse de ella si hubieran vuelto a darse un afecto como la noche.

Lo más predecible que iba encontrando por esa línea es que volverían hacerlo en plena luz de la mañana.

¿Cómo no iba a pasar cuando ella estaba a solo unas sábanas de estar expuesta ante él?

Ahora que había salido de toda atmósfera con ella y lejos de ese cuarto pudo pensar con más claridad y ahora sus emociones se sentían más confundidas que nunca.

Ciertamente sentía felicidad de volver a ver a Sumire, pero no sabía que debía de pensar luego de haber tenido relaciones con ella en un momento de debilidad suyo, aparte de que aún había estado un poco ebria.

No se buscaba excusas, después de todo, él lo sabía muy bien y aún así siguió, además de que ella también lo quiso.

Fue algo mutuo, si, pero también sabía que era solo para tener un momento de diversión de una noche. Ella más que nadie que nunca fue de hacer algo como eso fue la más animada de hacerlo, así que no podía recriminarle eso.

Si llegan a volver a juntarse, tratará de darle una disculpa mucho más adecuada, o al menos ser mucho más correcto con ella.

No puede permitirse sentir nuevamente amor hacia ella cuando no funcionó y creer que podrían ser algo solo por una noche de sexo es tonto.

Ella ya tiene cosas más importantes y una buena vida por lo que ve. No quiere abrumar su vida con ese mismo sentimiento suya que pueda perjudicar sus asuntos.

Por respeto a ella no puede sucumbir a sus emociones del pasado.

—Ahora que lo pienso, debo de hablarle a Namida. Seguramente estará avergonzada por haberse ido sin mí… —sacó su celular de su bolsillo rápidamente.

Mientras lo hacía paró en seco cuando recordó un detalle específico del cual había olvidado fuertemente.

No se sintió muy bien después.

—Uh… Ahora me siento terrible por haber hecho eso con Sumire a sus espaldas y más cuando son amigas —dijo mientras sentía un terrible peso en su espalda.

Al recordar que fue ella misma quien le había invitado a estar con ella en la fiesta no fue precisamente algo que le hiciera sentir mejor, sino lo contrario.

—Soy un asco. Seguramente mi madre se molestaría mucho conmigo… aunque no es como si le voy a decir.

Podía sentir muchas dagas imaginarias que lo cortaban en muchas partes hasta sentirse mucho más cansado y agotado.

Suspiró mientras miraba el contacto de Namida en su pantalla.

«La próxima vez la invitaré a una parte como disculpa, aunque no sepa porque… pero es mejor así.»

***

Ya habían tocado cerca de las 12 del medio día y Sumire ya había conseguido hacer un buen tiempo para llegar a su apartamento.

Había decidido quedarse un poco más en el hotel que habían estado, alguien con buen ingenio no desaprovecharía en estar en una habitación muy moderna y cara.

Solo por esa ocasión aprovechó de las conexiones de alguien para disfrutar de una buena comodidad, además de que habían llevado un desayuno a la habitación y ella aunque no le gustó siguió aprovechándose de esos lujos.

No pecaba nada en disfrutar de algo así, y con la conciencia un poco manchada se dispuso a irse luego de 2 horas

Además, pasó en otros lugares para ir por el mandado que había tenido pensado comprar.

Miró su celular, viendo los mensajes que se había mandado con Wasabi y Namida de su pequeño grupo que habían hecho para sus conversaciones de tres.

Entre esos mensajes no hubo alguna señal o indirecta sobre el tema de Boruto, solo temas normales que solo involucraba a las tres. Sin embargo, el asunto de la fiesta fue mencionado un par de veces con preguntas hacia ella de si se encontró bien.

Ella decidió responder con toda la actitud normal de siempre, como si nada pasó y sin hablar de el chico pelirrubio. Hablar de él luego de lo que pasó con sus amigas no iba a ser cómodo, y mucho menos con Namida cuando era quien le interesa.

«Bueno, lo hecho, hecho está.»

Se recargó contra su silla de su escritorio mientras miraba la conversación de sus amigas y ella por el monitor. Además, tenía abierto uno que otro proyecto que tenía de su trabajo que tenía pensado continuar ahora que había regresado.

Alguno le mencionaría que descansara ya que ahora estaban en días festivos y cerca del fin de año, pero eso no cambiaría que sus preocupaciones laborales desaparezcan sin más, aún si había ido a una fiesta anoche.

Aunque en cierta forma y muy dentro de ella lo hacía más que nada para distraerse de lo que pasó anoche con su viejo amigo.

Solo bastó un recuerdo de aquella noche para volver a ponerla nerviosa y avergonzada de sus acciones. Sentía como su corazón palpitaba al solo volver a tener esa sensación de la unión entre ella y él.

Sin querer había llevado una mano hacia sus labios inferiores que eran obstruidos por la tela de sus bragas. A la menor reacción de cuando sintió el cosquilleo por sus manos rápidamente volvió a enderezar su cuerpo y dejó lo que estaba haciendo.

¿Realmente se había vuelto tan pervertida solo por haberlo hecho una vez?

Le aterraba tener que reaccionar así y más con él en sus pensamientos, esa no era ella y tampoco debía de hacer ese tipo de cosas.

Toc. Toc.

Se había escuchado la puerta de su apartamento siendo golpeada y luego el timbre sonando.

Se recompuso para ir rápidamente haber de quién se trataba, solo para mirar afuera por la pequeña camara que estaba en el pasillo. La identidad de la persona quien estaba afuera la reconoció y solo suspiró algo cansada y sin ganas de abrirle, pero sabía que al final lo haría de todos modos.

No tenía la fuerza para rechazar a quien se encontraba esperando fuera de su apartamento.

Abrió un poco la puerta solo para mostrar media cara suya mientras miraba con incredulidad a la persona de afuera.

—Lo siento, ahora no estoy de humor. ¿No puede esperar al menos mañana?

—Solo vine a ver a mi querida chica genio y ver qué tal le fue anoche. —contestó con una sonrisa la mujer mayor y superior.

—Akita-san, realmente no estoy bien y me gustaría no tener que hablar con nadie más en persona hoy.

— ¿Y si te dijera que te invito a comer postre de la tienda que está en el centro?

Había detectado chantaje y era claro que lo hacía para atraerla a la trampa del "cuenta la anécdota o el chisme". Se le miraba mucho en la cara.

—Lo siento, pero no tengo ganas y estoy con un asunto importante. —dijo ella desde el pequeño espacio de apertura de la puerta.

No estaba de humor para salir ahora y luego de lo que había hecho hace unos momentos, mucho menos.

Akita era una mujer muy dulce con ella y que sería con quién más seria correcto hablar de todo esto, pero realmente no quería salir. El ambiente sería raro para ella luego de tener acontecimientos extraños en su vida que nunca creyó experimentar.

—Podrás pedir el de sabor de mora, está a dos por uno en una promoción.

—Deja que me ponga ropa nueva.

Si estaba en juego y le pondrían en la mesa cierto postre en específico no había forma en que lo rechace.

Se impresionó incluso de ella misma por lo rápido que ella había conseguido cambiarse en poco tiempo.

Solo le tomó 3 minutos en salir por la puerta y estar con Akita bien arreglada, teniendo un suéter blanco de manga larga sin cuello con un collar de flor, una falda oscura, mallas por debajo que cubrían sus piernas y unas botas negras. Por su hombro izquierdo colgaba un bolso pequeño que sus amigas le habían comprado.

Realmente le sorprendió de cómo consiguió ponerse todo esto rápido, pero no importó en lo más mínimo.

Su postre de mora le esperaba.

—Listo, ya podemos irnos.

Se puso en frente de Akita para después señalar el camino al ascensor para bajar por el edificio.

Su entusiasmo se veía tan evidente que no pasó desapercibido de Akita, pero no le importaba mostrar esa actitud hacia la mujer. Para este punto ya era como su familia más cercana.

— ¿Desde cuándo te has vuelto quisquillosa por algo de comer?

Entrando al ascensor Sumire le miró con incredulidad y con naturalidad le respondió.

— ¿Qué tiene de malo ser egoísta al menos está vez? —preguntó.

—Haha. Que chica tan decidida, ¿sucedió algo en la fiesta?

—No, no pasó nada.

Se puso aun lado para dejar pasar a Akita para ir presionando el botón del primer piso del lugar. Suspiró cansada mientras se miraba en el espejo de allí adentro.

Tal vez era imaginación suya, pero tenía un cierto cambio en su aspecto, como si estuviera mejor arreglada y más bonita de lo que ya estaba al natural.

No, seguramente fue imaginación al final y solo se estaba subiendo a la cabeza. De todas formas, Boruto no es como si fuera a importarle si ella fuera linda o no.

Una sonrisa forzosa se dedicó en ella misma mientras se castigaba un poco cuando suspiró ante su idiotez que nunca pensó cometer.

Realmente su cabeza no ha funcionado muy bien desde ayer.

«Que tonta soy, ni siquiera intercambiamos contacto.»

¿FIN?

***

A/N: Bueno, y con esto doy por terminado está mini historia. Normalmente iban a hacer 5 capítulos en total que tenía planeado con esta historia, pero al final fueron 7 capítulos. Más que nada esto fue porque con el paso que iba escribiendo, mucho más me iba llegando la inspiración de darle mucho más profundidad a los personajes y hacer que se vea más fluido las escenas.😅

No soy tan bueno saltando de acción de un lado a otro, pero es un aspecto que aún estoy mejorando para futuro (junto con otros proyectos), pero igual quedé satisfecho.👍🏻

Por otro lado, un agradecimiento por todo el aguante y la espera que estaban por un nuevo capítulo que tardé. Eso fue en parte porque estuve ocupado en cositas personales como mi última cruzada en la universidad.🛐

Bueno, solo debo decir gracias por apoyar está historia corta y se los agradecería darle más estrellitas y comentarios para ser más posible el apoyo en Wattpad. Se los agradecería mucho.🙏🏻✨

En fin, ya con todo lo dicho paso a continuar con mis historias actuales pendientes de actualización que iré escribiendo.

¡Nos leemos hasta la próxima!

¡Sayo!

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