6.




-¿Cuál es tu problema?- era la voz de Sarah, la ignore y seguí caminando. -¿Por qué eres así?- me tomo fuertemente del brazo e hizo que girara para verla de frente.

-Suéltame- le dije mirándola fijamente

-¿Por qué la trataste así?- me reclamo sin soltarme

-No la trate mal, simplemente no me interesa saber su nombre ni nada de ella y mucho menos si está relacionada contigo- le conteste fríamente. –Creí que había quedado claro que no me metería en tu vida.-

-¿No la trataste mal?- pregunto irónica -Sabes que...- paso una mano por su cabello -Espero que en realidad lo cumplas y no te metas en mi vida-

Nuevamente las lágrimas comenzaban a acumularse.

-Eres una estúpida Sarah- ya no era rabia, ya no era enojo. Era coraje. Una lagrima resbalo por mi mejilla y por el cambio de su rostro seguramente la había visto.

-Chlo, no...- dijo arrepentida, pero antes de darle oportunidad a terminar la oración, me di la vuelta y salí corriendo hacia donde estaba mi auto.

Me recargue en la puerta y me deslice sobre esta hasta quedar sentada en el piso. Puse mis brazos sobre mis rodillas y oculte mi rostro.

Estuve así por unos minutos, tratando de controlar mi enojo.

-Eso me gano- dije aun con coraje en mi interior. -Eso me gano por preocuparme por otras personas-

-¿Estás bien?- escuche una voz que me parecía haber escuchado antes. Levante mi mirada para ver de quien se trataba. Rápidamente limpie mis mejillas, eliminando cualquier rastro de lágrimas.

-Si- conteste segura

Tendió su mano hacia mi para ayudarme a ponerme de pie

-Yo... yo- perfecto Chloe que mejor que tartamudear como idiota

-Hey, no digas nada- dijo seria. -No trato de 'socializar' solo pregunte si estabas bien y ya que veo que lo estás.- Dicho esto se dio la media vuelta

-Pero esta tipa es más fría que el hielo- pensé mientras veía a Sofia alejarse. Me sacudí ya que estaba llena de tierra. Rodee mi auto y lo aborde.

Entre a casa, me sentía pésimo. Lance mis llaves en la mesa del living y la bolsa la deje en uno de los sillones.

-Te llamo Sarah- era la voz de mi madre que provenía desde la sala, -Necesita hablar contigo, parecía preocupada- no despegaba su mirada de la laptop. -¿Todo bien?- pregunto

-No...- conteste cabizbaja

-¿Qué sucedió?- la mire incrédula, ¿en realidad le interesaba escucharme?

-Discutimos por...- justo sonó su celular, hizo una mueca extraña y me hizo una seña con su mano para que la esperara y atendió el celular. Comenzó a hablar rápidamente, de negocios y cosas que yo simplemente no entendía.

La ilusión que había crecido en mi al pensar que me escucharía se esfumo

-Buenas noches- le susurre para evitar distraerla, solo asintió con la cabeza. Regrese al living y tome solo mi bolso, para después subir a mi habitación.

-Te amo, horrible- reí al leer el mensaje de Sarah

Muchos verían algo 'extraña' nuestra forma de llevarnos, pero cuando conoces a alguien desde los dos años. La confianza que se forma es inmensa. O al menos eso creía yo.

-Yo no, solo te quiero- le respondí mientras estaba sacándome los tacones para luego dejarme caer en la cama, ya tenía algo de sueño. Nuevamente comenzó a vibrar el celular. Solo que esta vez no era mensaje.

-Hola, estas tratando de comunicarte con Chloe Hosterman, pero su mejor amiga hirió sus sentimientos y está muy triste para responder.- conteste como si fuera una grabación pude escuchar la risa de Sarah.

-Deja tu mensaje después del tono- dije seguido por un -pi...-

-Chlo fui una estúpida, jamás debí haberte hablado así. Eres mi mejor amiga, mi hermana, parte de mi familia y se que solo lo haces porque te importo tanto como tú a mí, así que espero que me disculpes, pero también que me comprendas. Te amo amiga- colgó -Ay Sarah- pensé -Porque intentas solucionar todo con un 'te amo amiga'- ahora yo le marque a su celular.

-Estas intentando llamar a Sara Jeffery, pero su mejor amiga está enojada con ella, así que está muy ocupada buscando palabras de disculpa para ella, así que deja tu mensaje.-

-Vaya ya era hora de que buscaras otras palabras, el 'te amo' ya no funciona muy bien- dije entre risas.

-¿Ah no?- Pregunto tímida

-¿Que no era que no estabas?- ambas reímos

-Solo para ti si- respondí divertida

-¿Entonces me disculpas?-

-Se puede decir que si- le conteste -Pero lo que dijiste y lo que te dije sigue vigente- cambie mi tono a uno más serio -Yo no me meto más en tu vida.-

-Chlo...- alargo

-Ya Sarah, dejémoslo así, ¿está bien?- no quería terminar mal nuevamente.

-Está bien- contesto no muy convencida, más bien nada convencida. Pero lo que me había dicho no se me olvidaría jamás.

-Es linda tu novia eh- le dije sincera, tratando de cambiar de tema

-No es mi novia- rió -Es la primera vez que salimos, es nueva en la escuela.-

-Si, algo así escuché-

-¿China?- pregunto obvia

-Y Sydney- reí

-Oye... quería preguntarte algo.-

-Pregúntame- le conteste divertida

-Hoy en el partido, antes de comenzar- no pude evitarlo y comencé a reír ya sabía de lo que me preguntaría

-...Hay Chlo tu risa te delata- se unió a mis risa

-Lo siento, me fue imposible quedarme callada.-

-Estás loca mujer.- Aclaro -¿Estas consciente de que si se enteró quien fue?-

-Sí, pero no me importa.- Era verdad, en realidad me divertía que supiera quien había sido, -¡Sarah!- dije recordando lo sucedido con Sofia. -¿Sabes quién me hablo?- le pregunte, -Bueno... solo me pregunto que si estaba bien...- agregue

-¿Quién?-

-Sofia Daccarett- dije con un dejo de emoción.

-¿Enserio?- pregunto riendo

-Si... me dijo:¿estás bien? y yo le dije:Si y me dice:No parece- comencé a hablar rápidamente

-¿Cuando fue eso?-

-Fue después de que tú y yo...­-

-Chlo enserio discúlpame- insistió

-Sarah- reí -...Esta bien- le conteste, -Pero solo con una condición.-

-¿Cuál?- pregunto algo insegura

-Que vayas a apoyarme a la prueba de porristas- sonreí perversamente

-¿Prueba de porristas?- dijo bastante extrañada

-Es broma ¿cierto?-

-No señora- conteste risueña

-¿Quién te dio esa estúpida idea?- me conocía muy bien, -Tu jamás pensarías en una cosa como esa- tenía razón, jamás me pasaría por la mente ser porrista. No porque no me guste, sino por la capitana.

-Dianne influyo un poco- reí, -¿Entonces?-

-¿Crees que me perdería eso?- dijo obvia, -Sabes yo creo que te estás preparando porque ya sabes que perderás la apuesta, y estas intentando acercarte a Rowan.-

-Si claro Sarah- solté una carcajada, -ya te dije. Ve comenzando con mis trabajos que de un día a otro tendré a Daccarett en la palma de mi mano.- colgué

Tomé de mi closet, un top deportivo obvio negro junto con un pantalón deportivo y tenis del mismo color que el top, mi cabello en un par de trenzas, esta vez iba más deportivamente, ya que hoy haría la prueba.

-¿Estás segura?- pregunto Sarah

-Un ciento diez por ciento- le conteste segura

-¿Pero para que quieres entrar?-

-Ya lo veras.- sonreí perversamente

Entramos al campo del colegio. De un lado entrenaban las de soccer, del otro las de Fútbol Americano. La pista que rodeaba el campo, era obviamente utilizada por los corredores, incluso los de la banda practicaban en las gradas. Logre distinguir a las porristas entre la gran cantidad de gente que se encontraba ahí.

-¿Que hacen todas ahí?- pregunto al ver a Dianne, China, Sydney sentadas en las gradas

-No lo sé- conteste riendo, en realidad no lo sabía. Pero me lo imaginaba.

-Estaré haya arriba- dijo negando con la cabeza.

Camine hacia donde estaba el montón de chicas que se movían a ritmos iguales, me senté en la primer grada, quedando así de frente a ellas. Apenas Rowan noto mi presencia y su ceño se frunció. Mientras que todas se miraban cómplices entre ellas, no era ningún secreto la pésima relación entre Blanchard y yo. Me sorprendí al ver a la nueva, siguiendo los pasos de Rowan. ¿Cómo era que se llamaba?, Sí. Brenna.

Terminaron su rutina, y la mirada de Rowan seguía tratando de aniquilarme. Si las miradas lo lograran, ambas ya estaríamos tres metros bajo tierra. Lamentablemente, ni cosquillas hacen.

-¿Qué quieres?- pregunto con cara de pocos amigos, No era el momento de ponerme en mal plan.

-Quiero entrar- conteste como si nada, una mueca burlona apareció en su rostro al mismo tiempo de que subía ambas cejas. No sé qué me producía más gracia, si su estúpida cara o como todas se miraban entre sí

-¡ay linda!- dijo hipócritamente -La verdad no creo que lo logres.- curvo su labio inferior hacia afuera. -¿Cómo demonios Sabrina me cambio por eso?-

-No pierdo nada con intentarlo- me puse de pie dejando mi bolsa en la grada

-Cierto, a nadie le hace daño humillarse un poco- con una seña hizo que todas las Porristas se sentaran.

-Claro... digo tú debes saberlo por experiencia propia, ¿no?- se escucharon las pequeñas risas de todas, pero se detuvieron al sentir la asesina mirada de Rowan.

-Sígueme- ya estaba molesta ...Si no puedes no te sientas mal, algunas simplemente no sirven para nada.-

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