Capítulo 1

—Y... ¿Que haremos ahora?  —Preguntó un rubio tomando su chocolate caliente.

—No lo se, seguir intentando quizás  —Dijo otra rubia que estaba sentada frente a el.

Ambos chicos se encontraban en un café, en una de las tantas citas obligadas que sus familias los obligaban a hacer.

Pero, por parte de la joven rubia, era un placer hacerlo.

—Pronto entraremos a la secundaria—Murmuró ella mirando hacia la ventana con sus ojos zafiros.

El chico repitió su acción y dirigió su mirada a la ventana. Observando el pasar del tiempo. Los días de verano se estaban terminando y ambos iniciarían a un nuevo ciclo escolar, La secundaria.

—Si, pronto—Dijo el para agregar un comentario, aunque algo inútil.

—Desearía que las vacaciones duraran por siempre—Respondió la joven, cuyo nombre era Rin. Soltando un suspiro y moviendo circularmente la cuchara dentro del café que había ordenado tiempo atrás.

El odiaba verla así, deprimida y decaída.

—Anda Rin, no es tan malo— Dijo el rubio que respondía al nombre de Len.

—Es aburrido Len, estudiar, levantarse mas temprano, estar mas tiempo encerrado...—Dijo Rin lanzando las palabras al aire con un movimiento de su mano izquierda. Puesto a que la derecha, sostenía su cabeza.

—Si pero, nuevos amigos, nuevas experiencias, mas libertad, seguro te dejan irte caminando a tu casa—Dijo Len intentando agregar puntos positivos al asunto.

—Corrijo, me dejarán ir a casa... contigo acompañándome—Dijo Rin encogiéndose de hombros. 

Aquello nunca le había molestado, solo le molestaba el hecho de que Len siempre fue un chico que llamaba la atención dentro de la escuela. Y el que ella se valla caminando con el, provocaba "celos" en algunas chicas.

Soltó un suspiro al pensar en ello.

Rin's pov~

Aquellos cabellos rubios,  parecían tan suaves y delicados. Siempre me dio la curiosidad de tocarlo sin que pareciese extraño.

Esa piel casi blanca, aun me preguntaba si era porcelana.

Sus ojos celestes cual cielo despejado en un día de verano. Siempre expresaban felicidad y energía.

El chico de mis sueños. claramente el estaba muy lejos de mi alcance.

—¿Rin?—Me preguntó al verme metida en mis pensamientos y con mi mirada fija en el.

—¿Eh? ¿Q-que?—Dije mientras me sonrojaba y bajando la mirada al suelo.

El solo soltó una risita. Esa risa que se veía perfecta en su rostro.

—A veces me pregunto que pasa dentro de tu cabeza—Preguntó. Nada, solo tu perfección. pensé a modo de respuesta.    

—Nada interesante—Dije, ya que si decía lo que pensaba, algo iba a salir mal.

—Bueno, hay un punto positivo que nos favorece a los dos—Dijo sonriendo.

—¿Cual?—Pregunté intrigada por aquel plan.

—Nuevos compañeros masculinos—Dijo sonriendo —De seguro te vas a enamorar.

"Ya estoy enamorada, y es de ti" pensé.

—S-si—Dije forzando una sonrisa.

Nos quedamos en un silencio incomodo, no teníamos nada de que hablar. Usualmente en nuestras "citas" planeábamos como salir con otros chicos.

Eh conocido muchos chicos, pero ninguno me a enamorado. Simplemente e logrado amistades.

—Creo que nos debemos ir Rin—Dijo acomodando su silla y tomando su abrigo.    

—Si—Dije y me levanté.

Len pagó nuestro pedido y salimos de la tienda con dirección a mi casa.

Siempre caminaba unos pasos detrás de el.

Solo, era vergüenza.

—Empezó el viento—Dije poniéndome mi abrigo    

—Y está anocheciendo—Dijo mirando el ocaso hacia nuestra derecha.

Cruzamos las calles del  centro de la ciudad, aun había gente paseando por allí. Adultos de jornada completa de trabajo y adolescentes disfrutando de sus últimos días de verano.

 Pasamos por un parque. Allí habían varios niños pequeños jugando a la escondida, sus madres procurando que no saliesen lastimados.

Y una pareja caminando tomados de la mano.

Observé la mano de Len, la tenia suelta a su costado, moviéndose al compás de su caminar.

No se de donde saqué tanto valor para hacerlo.

Tomé su mano.

Era ligeramente mas grande que la mía y cálida. El instantáneamente giró a verme.

—¿Que haces?—Dijo con una cara que expresaba confusión

internamente, me desanimé por ello.

—Y-ya casi llegamos—Dije evadiendo el tema y apretando un poco su mano.

Estaba sonrojada por mi acción. Siempre soy hiperactiva, por lo que no me permito pensarme las cosas dos veces antes de hacerlo

El me devolvió el apretón, podía sentir el calor que se acumulaba en mis mejillas, dirigí mi mirada al suelo.

Llegamos a mi casa, mi madre nos abrió la puerta y nos sonrió al vernos tomados de las manos. Ella soñaba con el día en que nos casemos.

Pero, lo que mi madre no comprende, es que las personas se casan por amor.

—Pasen, pasen chicos —Dijo sonriendo pero Len negó.

—Lo siento, debo ir a mi casa. Tengo asuntos pendientes —Dijo y me soltó la mano.

Subí a mi habitación mientras mi madre hablaba con Len en la puerta de quien sabe que.

Me quité los zapatos y mi abrigo. Los arroje a mi cama y abrí mi ventana, esta daba hacia la calle, permitiéndome escuchar a mi madre hablar con Len. Apoyé mis codos en el marco de la ventana.

—Nos vemos cariño, luego hablaré con tu madre —Dijo ella despidiéndose de Len mientras el solo la saludó con un movimiento de mano.

Observe su gran figura desaparecer entre el anochecer. Hasta que las luces de la calle ya no me permitian verlo

—Te amo. A tí, siempre a tí —Susurre una vez que me asegure de que Len se fuera.

Me quedé en la ventana. Mirando las estrellas brillar con su hermosa luz.

Len era mi prometido pero, digamos que Len era mi amigo para esos momentos, porque no creo que a el le agradara la idea de casarse conmigo en unos años. Siendo mas específicos, a los 18...

Una vida con Len como mi esposo ¿No seria perfecto? verlo todos los días, vivir juntos, tener hijos ... ser solo suya y el solo mio.

Me sonrojé con mi propio pensamiento.

Pero bueno, tenia que aceptar la realidad. Eso nunca se iba a cumplir, no importaba cuantos deseos les pidiera a las estrellas. Nunca serian realidad. Era como pedir la paz mundial.

No me quedaba otra duda de que a el no le gustaba yo. Simplemente me veía como una amiga. O quizás ni eso.

El es perfecto por así decirlo. Altas calificaciones en la escuela, fue el primer promedio de nuestra clase. Buen físico, es muy buen atleta. Y socializa, es muy popular aunque no mueva un dedo.

Ambos tenemos 14 años, Len es mayor que yo por 3 meses.

— ¡Rin!—Llamó mi madre desde abajo—¡Baja a cenar!

Bufé, no tenia hambre. Hacia segundos nomas había llegado de mi cita con Len.

El solo pensar en "Mi cita con Len" hizo que soltara una pequeña risa embobada.

Giré hacia mi reloj. Hacia ya 1 hora que había llegado ¿Estuve 1 hora en la ventana fantaseando? 

—  ¡Rin!—Volvió a gritar mi madre

— ¡Voy!—Respondí saliendo de mi habitación  

Cené como siempre, con mi madre. Mi padre trabaja jornada completa, haciendo que no venga a cenar ni almorzar.

Lo hacia estar ausente, pero lo hacia por mi. Por nosotras.

Me coloqué mi pijama luego de que ayude a mi madre a lavar los platos y acomodar la mesa.

— ¿Mañana quieres ir a comprar las cosas para la escuela?—Dijo mi mama apareciendo por la puerta.

— Bueno, igual son solo los cuadernos y lapices...—Dije encogiéndome de hombros.

— ok, buenas noches Rin—Dijo cerrando mi puerta

— Buenas noches— Dije pero nadie me escuchaba, estaba sola en la habitación.

¿No tenia mas opcion verdad? 

Amaba a Len, y si lo queria ver feliz...

-Me debo enamorar- Dije en medio de la oscuridad y el silencio de mi habitación






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