CAPÍTULO 3
CAPITULO 3
Después de que cuelgo siento como mi corazón se ahoga, — Vamos cálmate no dejes que esto te derrumbe — Digo en voz alta y sin esperar más siento como el llanto sale de manera apresurada y sin poder controlarlo, me recuesto en mi cama.
¿Porque vuelve a aparecer?, no quiero sentir el sufrimiento que creí enterrado, que esta pesadilla vuelva a mí otra vez es frustrante, y hacen que de repente los recuerdos aparezcan en mi mente como si nada.
11 años de edad.
— Alessya, por favor date prisa que vas a llegar tarde a clases con el Sr. Frank.
— Ya voy mamá. — Respondo bajando rápidamente las escaleras, me despido de papá y salgo directo al auto.
— Vaya sí que te has demorado cariño, abróchate el cinturón. — Me decía mientras colocaba el auto en marcha.
El camino se me hace corto en medio de las risas y los chistes que compartimos mi madre y yo.
— Listo hemos llegado, por favor espera aquí, hablo un momento con tu maestro y enseguida vuelvo por ti.
No pasaban más de cinco minutos cuando vi que mamá regresaba algo agitada y bastante nerviosa.
— Princesa vamos baja, por favor pórtate bien con tu maestro, no lo hagas enojar, ¿entendido?
— Si mami, oye mamá ¿porque estas así?, — Le pregunto mientras ella trata respirar tranquilamente.
— No es nada. Es solo que estoy afanada, voy tarde al trabajo. En dos horas paso por ti. Ok
— Bueno mami, Te amo. — Le digo mientras bajo del auto, luego ella enciende el auto y se marcha.
Desde la puerta de la casa Frank me grita para que entre a su casa cuando llego él me abraza de una manera que no me gusta, es feo.
— Ey! Alessya ¿cariño, como has estado?
— Muy bien gracias, — Le respondo de manera tímida
— Qué bueno eso me alegra, bueno vamos a mi despacho de una vez para iniciar la clase te parece? — Me dice con una gran sonrisa en su rostro.
— Está bien le respondo, voy un paso delante de él y tomo asiento en el gran sofá de color marrón que hay en el despacho.
Después de un rato me ofrece galletas con chispas de chocolate y leche, termino todo lo que había en el plato, el señor Frank me recibe el plato y el vaso y los coloca en la mesa de centro, para luego sentarse junto a mí.
— Estas más hermosa que siempre, — Lo dice en susurro cerca de mi oído.
Siento como una de sus manos empieza a acariciar mi delgada pierna mientras que él acerca a mi cuello y deja un beso, intento esquivarlo, pero me presiona con su cuerpo y es ahí cuando empiezo a llorar de manera descontrolada.
...
La alarma de mi celular suena, miro la hora y son las 6:40 a.m., me siento sin fuerzas, pero aun así me levanto y voy directo a la ducha, lo único que quiero es sentir como la fría agua recorre mi cuerpo y quita de mi mente el mal rato que tuve que pasar anoche, abro la llave para dejar caer el agua y bueno está más fría de lo que pensé, esto hace que me relaje por completo después de unos minutos salgo me dirijo al armario y empiezo a buscar lo que vestiré este día, crop top blanco, chaqueta de cuero negra, maxi falda azul marino, y unas ballerinas negras. Peino mi cabello y me visto, luego bajo a la cocina busco algo para preparar, después de unos minutos, voy a la barra y me dispongo a desayunar, mi teléfono suena y reviso, es un mensaje de Carla:
— Ya paso por ti, espérame fuera de tu casa.
— Ok.
Termino de desayunar subo al baño lavo mis dientes, voy a mi cuarto agarro mi bolso negro y las gafas de sol, tengo unas ojeras fatales me las pongo sin pensarlo varias veces, bajo las escaleras y aseguro todo, por lo que paso anoche me da desconfianza y más si la casa queda sola.
Cuando salgo y Carla ya está afuera esperándome en su auto, me subo y la saludo como siempre pero un poco más apagada de lo normal.
— ¿Te sientes bien?, ¿Qué tienes?, — Me pregunta Carla con tono de preocupación mientras conduce el auto.
— Sí, estoy bien es solo que tuve una mala noche, no te preocupes. — Le digo forzando una sonrisa y así no siga con el interrogatorio.
— Después de un silencio incómodo para en un semáforo en rojo, tomándome desprevenida me quita las gafas.
— ¿Cómo es que estás bien? tienes unas ojeras enormes y tus ojos están súper hinchados, estuviste llorando, ahora si ya cuéntame ¿Qué fue lo que pasó?
La miro en silencio y después de soltar un gran suspiro le respondo, — Es Frank apareció otra vez, anoche me envió un texto y luego me llamó, me descontrolé y lloré hasta quedarme dormida, pero ya estoy bien.
— ¡Por Dios! Y porque no me llamaste para ir a tu casa inmediatamente ese tipo es de lo peor no debiste quedarte sola, discúlpame por no haber aceptado quedarme en tu casa cuando me lo pediste, nunca se me pasó por la cabeza de que algo malo podría pasarte.
— Tranquila no tienes que pedir disculpas, además como te dije después de un rato me quede dormida, tengo que aprender a superar lo que paso y ya. — Le digo mirando por la ventana, quiero que dejemos de hablar de esto porque no quiero llorar otra vez.
— Claro que hay que superar lo que paso, buscar ayuda en pocas palabras dar aviso a la policía, no quiero que estés en peligro otra vez, ¿entendido?, no sé porque no has hablado con alguien acerca de esto.
— Está bien, buscaré alguien a quien contarle, pero por el momento no, apenas terminen las clases necesito ir a comprar otro celular. También olvidemos el tema que no me ayuda y por favor no digas no quiero que los chicos sepan de esto porque será peor.
— OK. Yo te acompañare a comprar el celular, cualquier cosa que necesites me lo haces saber, y ahora baja que ya hemos llegado. — Me dice haciéndome señas hacia el instituto.
— Apresurémonos que no quiero llegar tarde me toca matemáticas, — Le digo mientras bajo del auto para ingresar al instituto.
— Yo tengo química, así que tengo que ir a el laboratorio, por favor si ocurre algo me escribes. — Me dice Carla mientras me abraza y luego irse a su clase.
...
Después de una larga tarde, Carla y yo decidimos ver una película que alquilamos en el centro comercial, así que vamos a la cocina para agarrar frituras, soda, pizza y barras de chocolate que mi papá compró ayer.
— Definitivamente tu padre es el mejor del mundo, mira todo lo que nos ha dejado, perfecto para compartir con una buena película. — Me dice Carla mientras se acomoda en el sofá.
— Tienes razón, le digo mientras tomo un poco de soda y me siento en el sofá, de pronto el celular de Carla suena, se apresura a contestar activando el altavoz.
— Quien habla?
— Hola Carla, soy el papá de Alessya, ¿Me puedes comunicar con ella?
— Por supuesto Señor. — Hace una cara de regaño con la que me hace reír.
— Es tu padre, háblale porque esta enojado. — Dice Carla mientras me extiende su celular, me coloco de pie y camino hacia el patio trasero para hablar con mi padre.
— Hola, papá, ¿cómo estás?
— Ey cariño, al fin, ya me tenías preocupado. ¿Por qué tu celular está apagado?
— Lo siento, es que perdí mi celular y tuve que comprar otro, discúlpame no quería que te preocuparas. — No podía decirle la verdad en ese momento, no podía decirle que el hombre que se escapó con mamá me había llamado, mi padre siempre se altera cuando alguien menciona a ese par y como no hacerlo después de tanto daño que nos causaron.
— Bueno cariño, debiste llamarme para darme tu nuevo número, pero cuéntame ¿cómo está todo en casa?
— Bien papá, nada de qué preocuparse ha sido un día común y corriente, en este momento voy a ver una película con Carla, te llamo luego ¿te parece?
— Está bien cariño y por favor cuídate, saluda de mi parte a Carla.
— OK. Adiós cuídate te quiero,
— Y yo a ti hija. — Como quisiera poder decirle todo, pero sé que si lo hago podría destruirlo por completo, es un alivio el poder hablar con mi padre, aunque no me agrada tener que ocultarle las cosas, pero esto si que lo debo ocultar.
...
— Ya ha pasado casi una semana se supone que en este fin de semana mi padre y su novia regresan a casa. Más tarde lo llamare para ver qué ha pasado. — Le digo a los chicos al tiempo que destapo unas frituras.
— No puede ser Alessya extraña a papi, — Me dice David mientras come su pizza.
— No fastidies David, deja a Aly en paz, porque tendrás problemas — Le dice Carla con un todo bastante rudo y yo bueno, no puedo contener la risa, ya que es gracioso escuchar a Carla enojada.
— Vamos no peleen por mí, compórtense por favor. — Les digo aun con la sonrisa en mi rostro, de repente mi celular suena y yo salgo de la pizzería para contestar.
— Hola papá, ¿Cómo va todo, ya vienes?
— Hola cariño, ¿dónde te encuentras?, — Me pregunta con un tono de algo triste.
— Estoy en la pizzería con mis amigos, ¿pasa algo?
— Emmmmm, no podremos viajar este fin de semana, Kelly y su esposo fallecieron esta mañana.
— Cuanto lo siento papá, dile a Samantha que en verdad lo lamento.
— Está bien hija, nos quedaremos unos días más para arreglar el papeleo en el hospital, lo del funeral y unos pendientes en cuanto a su hijo. Apenas arregle esto te llamare, necesito hablar contigo algo muy importante. Mientras tanto pídele a Carla que por favor se quede unos días más contigo si es necesario llamare a sus padres para explicarles lo que ha sucedido. — Dice preocupado, en verdad que esto se ha salido de lo normal.
— OK, no hay problema, yo estaré bien.
No siendo más cuelgo, no soy buena para hablar de esto o de intentar consolar a alguien, guardo mi celular y voy donde están los chicos.
— La familia de Samantha murió esta mañana, mi padre se quedará con ella y su sobrino para acompañarlos en lo que tienen que hacer, así que creo que tendrás que quedarte un poco más en mi casa. — Les digo a los chicos y enfocando mi mirada en Carla luego recojo mis cosas para salir de la pizzería, esta noticia ha hecho que me sienta un poco indispuesta.
— Crees que puedas acompañarme unos días más ¿verdad? Le pregunto a Carla.
— Claro que sí, ni creas que te dejare sola, — Me dice mientras se coloca de pie para irse conmigo.
— Bueno, vayan tranquilas chicas, ya aquí nosotros nos quedamos un rato más y pagaremos todo. — Dice Joseph mientras abraza a Carla y se despide, me despido de los chicos, salgo y camino hacia el auto para esperar a Carla mientras sale de la pizzería.
En el camino nos quedamos en silencio hasta llegar a su casa por ropa, me quedo en el auto mientras Carla entra a su casa, pongo algo de música, pero aun así en cuestión de segundo me quedo dormida.
— Hemos llegado, bella durmiente. — Me dice Carla después de haberme despertado con un maldito grito, se burla de mí por el susto que me he llevado
— Oye no hagas eso, que me puede dar un infarto. — Le digo enojada.
— No exageres vamos, baja del auto mejor entremos a casa, que ya es tarde. — Dice agarrando su bolso, entramos a la casa y vamos directo a la sala para ver alguna película o serie que estén pasando en la tele.
— Mañana es viernes hay que salir con los chicos, hay una fiesta en la casa de Stefanie, la prima de David y mi Joseph. — Me dice Carla con algo de emoción, mientras que a mí me da igual no es que me guste mucho la idea de salir además ya me imagino la locura que será es fiesta, todas y cada una de las fiestas que se celebran en casa de Stefanie, son muy nombradas.
...
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top