02.- Aquí vamos otra vez.

THOMAS POV:

Apenas eran las 11 de la mañana y mi celular no había parado de sonar, era un mensaje que decía con urgencia que me requería en la central y en menos de 25 minutos, me hallaba caminando por las calles de New York, con mucha prisa. Luego de aquellos sucesos con HYDRA, S.H.I.E.L.D. había estaba trabajando encubierta contra todo pronóstico y al cruzar el vestíbulo, no pude evitar, echarle un vistazo a una hermosa joven que pasaba por allí.

Entrando al elevador detuve las puertas con ambas manos, antes de que cerraran, para que entrase fijando la mirada en ella, detallando sus facciones con curiosidad, sumamente hermosa pensé, lucía como una de esas modelos que veías en las vallas publicitarias o en portadas de revistas, una cabellera castaña que caía en suaves ondas tras su espalda, ojos tan celestes como el mar rodeados por tupidas pestañas, y sacando aquello de mis pensamientos dije:

— Lo siento señorita, dígame ¿A qué piso se dirige? — Murmuré con un fuerte acento, notando que al igual que yo, ella me miraba fijamente y fue entonces cuando decidí hablar nuevamente preguntándole. — ¿Se encuentra bien? ¿Le ha sucedido algo? 

— Eh... No se preocupe, me encuentro perfectamente bien, me dirijo hacia el piso 48. — Apenas pudo decir aquello, sin que sus mejillas se llenasen de rubor, apartando su mirada de mí, fijando la atención en sus botas.

A medida que subíamos, el ascensor se llenaba más y más, pero igualmente no podía dejar de dirigir miradas furtivas en su dirección, y en ese preciso instante, recordé que la había visto en ese club para bailarines llamado Pandemonium, al cual había ido en un par de ocasiones.

"FLASHBACK"

Era mi última noche en New York antes de viajar para visitar a mi familia, por lo que quise festejar un poco, en compañía de Sharon y Elliot, ambos muy buenos amigos míos y compañeros de misiones desde el momento en que había entrado a la agencia.

— El ambiente aquí es muy bueno, Odette fue la que me recomendó este lugar. — Comentó la rubia, dirigiendo una mirada a la pista de baile, como si estuviera vigilando a alguien.

— No sabía que Coulson tuviese una hija... — Dije subiendo un poco más la voz, debido al alto volumen de la música.

— Sí, él tiene una hija aunque es una señorita un tanto revoltosa, pero jodidamente hermosa. — Hace curvas en el aire con sus manos, haciendo alusión a la figura de ella, a lo que Sharon puso los ojos en blanco soltando una carcajada.

— Más de una vez, se te escapó Elliot, y en tus propias narices. — Miró al otro agente fijamente, con una pequeña sonrisa en sus labios.

— Espero que no me toque cuidarla, no estoy de ánimos de ser niñero de una adolescente busca problemas, sería muy tedioso lidiar con ello. — Murmuré dándole fondo a mi trago, dirigiendo la mirada a la pista de baile.

Un par de minutos después el dj anunció que le tocaba bailar a un par de señoritas, en los altavoces comenzó a sonar The Boys de Nicki Minaj con Cassie, la sincronía entre ambas era increíble, y en el mismo instante en que terminó la canción, aplaudí a la par de mis compañeros, aunque noté como Sharon fruncía el entrecejo.

— Esa pequeña escurridiza... — Dijo al tiempo que se apresuraba a salir de su asiento, e ir con rapidez hacia la salida.

"FIN DE FLASHBACK"

Ese viaje en el elevador resultó un tanto interesante, sin evitarlo le dedicaba miradas furtivas a la joven, cierta tensión se podía detectar en el aire, a pesar de la cantidad de personas que había a nuestro alrededor, y en el instante en el que se abrieron las puertas, ella salió como si estuviese huyendo de algo, o más bien alguien, mi mirada la siguió hasta que desapareció al final del pasillo, y fue ahí, cuando proseguí mi camino a la sala de juntas, para la reunión con Coulson.

Saludé a unos cuantos compañeros en el camino, al llegar a mi destino, coloqué mi mano en el escáner para que leyese mis huellas digitales y la retina. Al entrar allí, fijé la mirada en el hombre de traje que se encontraba sentado en el extremo final de la mesa.

— Al fin has llegado... — Hizo una pequeña pausa antes de continuar. — Tenemos que hablar acerca de una misión de suma importancia. — Da vuelta a la silla, observándome con semblante serio, por lo que asentí sentándome frente suyo, tomando en mis manos aquella carpeta, con el sello de S.H.I.E L.D encima.

— ¿De qué trata todo el asunto? — Pregunté sin abrir aún la carpeta.

— Se trata de mi hija Odette, necesito a alguien que se encargue de su protección. Pero no se siente cómoda con agentes a su alrededor. — Mantuvo su mirada fija en mí, mientras revisaba la información contenida en la carpeta.

— Conozco esa historia a la perfección, Katzenbach y Carter comentaron lo bastante astuta que es ella. — Una pequeña sonrisa se extendió en mis labios, observando una foto que allí se encontraba. — Al parecer, no se percata del peligro que la rodea... No se preocupe por nada, siempre mantendré un ojo encima de ella.

— Más le vale Wasilewski intente establecer una buena amistad con ella, gánese su confianza, para que no haya problema alguno. — Él estuvo a punto de decir algo más, pero en se instante entró la agente Hill anunciando que Odette había llegado y se encontraba en la oficina de su padre.

Una pequeña sonrisa yacía en mis labios a medida que nos encaminábamos en dirección a su oficina, y al momento de entrar a la misma, la encontramos recostada en la silla con las piernas cruzadas sobre el escritorio.

— Odette, ¿Cuántas veces te he dicho que no te escapes de los agentes que envío para cuidarte? — Dijo Coulson haciéndole un gesto a ella, para que se levantara de su silla.

— ¡Ya no soy una niña pequeña! — Exclamó cruzando sus brazos. — Puedo cuidarme perfectamente sola.

— De eso no hay duda. — Hizo una pequeña pausa antes de continuar. — Pero ¿Hace falta recordar el incidente en Portland? — Él mantuvo su mirada fija, con un gesto serio en sus labios. — No sé qué hubiese hecho... Si algo te hubiese pasado.

— De todas maneras, no me siento cómoda con agentes a mi alrededor. — Al escucharla decir eso, supe que me daría problemas en la primera oportunidad que se le presentara.

— Te presento a Thomas Wasilewski, él es quien se encargará de cuidarte de ahora en adelante, hasta que entres al programa. — Nos observó a ambos, en espera de alguna reacción por parte de alguno.

— Un gusto señorita Coulson, aquí estoy a su servicio. — Le dediqué una pequeña pero coqueta sonrisa al tomar su mano, dejando un beso en la misma.

— Un... Un gusto Wasilewski... — Dijo ella completamente ruborizada. — Pero, pensé que estaría con Natasha y el Capitán Rogers, en la otra base. — Había olvidado momentáneamente la relación tan cercana que mantenía con el hombre de hierro. 

— Odette eso no puede ser posible, ya te lo había dicho.

Tras esa conversación ella salió de la oficina, no pude evitar mirarla cuando desapareció de la misma. Elliot tenía muchísima razón con respecto a su belleza pensé, pero sabía que causaría problemas.

Nota: ¡Hola a todos! Sé que ha pasado un largo tiempo desde que subí el primer capítulo, he tenido algunos problemas para actualizar, debido a las clases y asuntos personales, espero que este capítulo sea de su agrado.

Se les quieres mucho, con amor Francisca<3

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