XIV
Los cambios de estación no solo cargaban consigo la renovación del fondo de armario, también anunciaban uno de los momentos más esperados por los empleados de Fantasma, la fiesta trimestral del parque.
Un acontecimiento privado, reservado para el personal, quienes podian invitar a una persona ajena al negocio.
El festejo comenzaba cuando la luna tomaba posición en el cielo, y se extendía hasta el amanecer.
Durante aquella noche las sorpresas nunca terminaban, incluso se votaba previamente una temática o código de vestimenta.
La de otoño siempre coincidia con Halloween, y esto traía consigo todo un acontecimiento. Los disfraces se volvian obligatorios, y la persona capaz de mostrarse más espeluznante ganaba una semana de vacaciones.Nada ni nadie era juzgado negativamente por sacar a la luz lo feo, lo terrorífico, lo oscuro. Por ende, no podía ser de mayor agrado para el dueño del parque.
Este año buscaba superarse a sí mismo, habiendo incluido una representación un tanto macabra, que para sorpresa de todos, no se actuaba en escena, sino que cada asistente tenía un papel asignado. ¿El personaje de Mr.Destler? Ningún otro que un fantasma que todo lo ve y escucha.
A cada actor le correspondía un disfraz junto con una serie de acciones o misiones que debía de completar, en pos de sobrevivir hasta el acto final. ¿Quien ocultaba tras la espalda el cuchillo y quien la rosa? La partida prometía ser inolvidable.
Localizando la fiesta en el teatro de Fantasma, Erik disponía de las herramientas necesarias para causar el caos.
A menos de una jornada de distancia, el titiritero aún necesitaba reclutar a la última actriz. Nadir era el encargado de llevarle la invitación, así como de explicar el evento y asegurar su asistencia. De tal manera que pronto se encontró frente al mostrador de la boutique, acompañado de Hakim, su fiel sirviente.
-Nadir, bienvenido, ¿en qué puedo ayudarle?
-Le traigo una oferta que no se verá capaz de rechazar.
-Suena intrigante, ¿de que se trata?
Haciéndole un gesto con la cabeza le indicó a Hakim que le entregara la tarjeta bellamente decorada. La joven la leyó velozmente.
-Parece que Mr.Destler quiera traer el tablón de ajedrez a la realidad.
-Invierte mucho tiempo en organizar los mejores festejos, se supera con creces cada vez.
-Existen rumores sobre ello.
-Ahora tiene la oportunidad de vivirlo.
-Eso hay aquí grabado. Bella caligrafía por cierto.
-Entonces, qué me dice, ¿nos honrará con su presencia?
-No lo dude, tendré que pelearme un poco con mi familia, pero no poseen poder para impedirlo.
-Erik se alegrará de gratamente, quería venir en persona pero los preparativos le tiene bajo labor sin descanso.
-Es de entender. Solo hay un pequeño inconveniente, el disfraz.
-No se preocupe, él se ha hecho cargo de ello, lo recibirá mañana a las siete.
-¿Es siempre tan detallista?
-Es un genio con insanas tendencias al perfeccionismo.
Rieron al comentario mientras Kiannah repasaba la información en sus manos.
-¿Soy la acompañante del "comerciante"?
-Mi acompañante para ser precisos.
-Espero que no se asemeje al mercader de Venecia. Espero que la inspiración de Mr.Destler esté lejos de Shakespeare.
-Oh, no, no, ha escrito su propia obra, ya lo verá.
-Es más emocionante a cada momento que pasa.
-Una noche que no podrá olvidar, señorita. He de irme a finalizar mi parte del trabajo, usted solo tiene que presentarse en la oficina a las ocho en punto. Estaré esperandola allí.
-Apuntado, tenga una buena mañana Nadir.
-Nos veremos pronto, cuídese.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top