VI
Las predicciones de Kiannah estuvieron en lo cierto, por lo que ahorro a la empresa unas importantes pérdidas. La información había sido compartida por parte de Nadir, quien no tenía conocimiento de que su amigo había escuchado toda a la conversación. ¿Acaso no tenía ojos y oídos por todo el parque? Aun así, no destapó la verdad y actuó impresionado cuando el persa le introdujo al autor de la idea, aquella misteriosa joven de pelo corto.
Hacía bastante tiempo desde que una mujer no ocupaba sus pensamientos, cierto era que el fantasma de Christine le acosaba de vez en cuando, pero no de las misma manera que años atrás.
Igual el tiempo si que curaba las heridas.
Por lo general la unica femina en su mente era la señorita Anna, solo la idea de ella le traía las manos a las sienes por el dolor inminente de cabeza. Agradecia el trabajo que ejercía allí, pero la muchacha era insoportable, no peor que la Carlotta, pero seguía siendo molesta.
Entonces, ¿porque le daba vueltas a Kiannah en su cabeza?
No solo su nombre era extraño, toda ella se presentaba un misterio. No se encontraba capaz de ponerle una edad o nacionalidad exacta. Su pelo iba en contra de toda moda en el momento, y vestía tan poco color que casi parecía estar de luto. Con un padre banquero y una boutique con éxito, seguro que su familia disponía del dinero suficiente para proporcionarle una educación superior, o para casarla con grandes ganancias. Por lo que no se explicaba porque tenían ese talento trabajando en algo simple y mundano. Claro que podría preguntarle, o investigar por su cuenta como hombre capaz que era, pero no se veía con ánimo para ello. Le atraía más averiguar observando de cerca a la señorita.
De todas maneras, se verían de nuevo en cualquier momento, siendo el día miércoles por la mañana. Eso sí, desconocía si hoy saldría con respuestas o más preguntas. Fuera como fuera, había alguien con mayor interés que él, Nadir por ejemplo.
Kiannah por su parte, llevaba trabajando como loca desde el amanecer, su horario de trabajo era lo insano de por sí. Abría la tienda a las siete, puntual como un reloj, descansaba para comer casi a la una, volvia al cabo de tres cuartos de hora y solo descansaba cuando su madre se lo exigía. Ella no llegaba hasta el mediodía, su acuerdo consistía en que una abría la tienda y otra la cerraba. Casi nunca se cumplia, ya que la joven se sumergia en tareas de manera continua. Lo que menos le gustaba era estar al frente del mostrador, no tenía el toque simpático de su hermana, ni la misma manera de desenvolverse socialmente. Las cuentas, recibos y demás logística consistian en sus preferidos. Repartir los miércoles suponía trabajar desde las siete en la tienda organizando los pedidos, para salir a repartirlos hora y media más tarde. Continuaba hasta acabar con todos y después disponía de la tarde libre ya que su hermana estaría al frente del negocio junto a su madre.
Esta vez decidió dejar el encargo de Mr.Destler para el último, en caso de que volvieran a entretenerla. La puntualidad era muy importante para ella, y hacer esperar a la gente le hacía sentir fatal. Añadiendo el hecho de que si dejaba ese para el final, tendría la oportunidad de dar un paseo a su vuelta.
Cargada con las camisas y el papeleo necesario se encaminó a su veloz manera al parque de atracciones. Empleando una de las entradas de empleados, tal y como le habían indicado hacer, accedió a la vía que llevaba a las oficinas.
Llamó a la puerta con firmeza esperando respuesta, nadie contestó pero un hombre vestido de payaso le abrió.
-Mr.Destler no está en este momento.
-Oh, ¿sabe usted si volvera pronto?
-Con el nunca se sabe, simplemente aparecerá. Puede esperar aquí.
-Gracias.
Kiannah suspiró a la vez que dejaba caer sus hombros, posiciono la caja en la mesa a su derecha y observo su alrededor. La última vez le había llamado la atención las estanterías repletas de libros, como curiosa natural y amante de la lectura, se dispuso a contar cuántos de aquellos libros había leído.
No se inmutó del paso del tiempo, pero estaba segura de que nadie había entrado, al menos no usando la misma entrada que ella.
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