Capitulo 31: Encuentro Insolito
Nos encontramos en el campamento champiñón. Precisamente con el Maestro Kinopo, quien después de una relajante siesta por la mañana, decide buscar a su princesa favorita para preguntarle si necesitaba ayuda en algo.
Primero la busca en su casa de acampar, pero no la encuentra.
Luego decide salir y caminar tranquilamente por el campamento champiñón, con el motivo de intentar toparse con ella de pura casualidad. Pero nunca la vio ni de lejos.
Una caminata después, Kinopo regresa a su casa de acampar para ver si Peach ya se encontraba en casa a salvo. Pero para su desfortuna, eso no pasó...
Kinopo: (alterado) ¿¡Dónde estará la Pri...princesa?! (Respiración acelerada) ¡¿DÓNDE?! (Se da una cachetada él mismo) ¡NO! ¡No debo estar nervioso! El médico me dijo claramente que si quiero ver más tiempo a mi pequeñita, debo estar siempre tranquilo... (Suspira) Seguramente salió de paseo con su nueva amiga, o está en la casa del maestro Mario charlando de cosas... De jóvenes...
El anciano, para tranquilizarse, se prepara un té de manzanilla.
Una vez que dio el primer sorbo, recordó algo importante que dejó pasar por su mente.
Kinopo: (escupe él te) ¡Pffff! ¡Un momento, el maestro Mario no ha aparecido aún!... ¿O a lo mejor si? ¿¡O quizás...?! (Respira profundamente) Se perfectamente que no debo de abusar de la privacidad de mi niña... Pero si continúo así quedare loco en un par de horas. Iré de visita a la casa del maestro Mario, nada más para asegurarme que todo esté en orden.
Después de decir estas apresuradas palabras, Kinopo se pone de pie y sale de su casa de acampar y toma rumbo a la casa de los hermanos...
Mientras, vamos a dirigirnos al castillo de Bowser.
Primero vamos a la gigantesca recámara de Bowser, donde se encontraba con la princesa Peach enjaulada.
Bowser: Princesa, ¿quien crees que te extrañó? Jeje.
Peach: ¡Ay por favor! Solo tiene un par de semanas que Mario me rescato. ¡Y me sorprende que más pronto te veo a ti que a Mario!... ¿¡Qué acaso no puedo vivir una vida en paz?!
Aunque esas palabras le dolieron en el fondo a Bowser, el disimuló.
Bowser: ¡¿Cómo?! ¿Dijiste que querías hacerme un pastel?
Peach: ¡No, por su puesto que...!
Bowser: ¡SI! ¡Pues que no se pierda más tiempo! ¡SECUACES!
En eso, salen estos tres sujetos...
Para Troopa: (firme) ¡Escuadrón 201 presentándose! ¡A sus ordenes su alteza!
Bowser: ¡Lleven a la princesa a la cocina DE INMEDIATO!
Para Troopa, Shy Guy y Goomba: ¡Si señor!
En eso entre los 3 empujan la jaula de Peach con ella poco a poco y salieron de la recámara de Bowser. Escucharon incluso que Bowser azotó la puerta de su habitación cuando estos ya estaban fuera.
Peach solo quedó pensativa.
Ahora vamos a dirigirnos con a Eggman, quien está más que feliz de tener a su enemigo más cercano en la carcel, además de Amy y sus ex secuaces.
El genio malvado se encontraba bajando las escaleras para entrar a los pasillos de la enorme, oscura y fría prisión del castillo de Bowser, y dirigirse exactamente a las celdas donde estaban los anteriormente mencionados.
Primero se detiene en la celda de Amy, ella ya estaba consciente.
Amy: ¡Eres un maldito! ¡Traidor! ¡Nosotros te dimos asilo y alimento cuando lo necesitaste, y ahora nos las la espalda y de paso nos encierras! ¡Decidí no atacarte porque creí que cambiarías! ¡Pero veo que cometí un grave error!... Y ahora estoy aquí encerrada teniendo justo enfrente de mí a Sonic... Sin saber si el está vivo o no... (Empieza a llorar y a jalonear los barrotes de la celda).
Eggman: Niña ingenua... Por ti no es por quien vengo, tú estás de paso para mí.
Amy: (llorando de coraje) ¡Todo es tu culpa! ¡De no ser porque tu tonto laboratorio explotaría yo no estaría aquí! ¡Y tampoco Sonic!
Eggman: ¿Pero de que te quejas? Si tú fuiste la insolente que gritó e hizo que todo mi laboratorio explotara. Y ahora por tu culpa todos estamos aquí... Jejeje, pero yo estoy afuera de la celda, y tú estás adentro... Jejejeje...
Amy: (frustrada) ¡Maldito!...
Eggman: Di lo que quieras niña... Yo vengo por Sonic, ¡Qué será la clave para que domine este nuevo mundo!
Para colmo, la celda de Amy está enfrente de la de Sonic, sin embargo, él sigue inconsciente.
Eggman antes de sacar a Sonic de la celda, decidió darse una vuelta con sus ex secuaces, quienes también están encerrados en prisión pero comparten la misma celda.
Tanto Orbot como Qbot estaban sentados, muy tristes y dándole la espalda a los barrotes de la celda.
Eggman: (frío) Hola, secuaces...
Cuando los robots escucharon las palabras de Eggman, de inmediato se acercaron a él lo más que le permitía la celda, con mucho entusiasmo y alegría. Creyendo que Eggman los visitaba para ayudarlos, o si quiera porque le importan sus robots. Pero decepcionante mente, eso no ocurrió...
Orbot: ¡Señor! ¡Qué alegría verlo!
Qbot: (choca con los barrotes) OUCH... ¡Señor! ¿Como estar usted? ¿Yo si homo?... (Salen chispas de todo su cuerpo).
Orbot: Señor, Qbot lleva fallando bastante tiempo, ¡Necesitamos de su apoyo o su sistema operativo se descompondrá!
Qbot: ¡No, yo estoy bien cómo crees que yo ser claustrofobico?
Eggman: (...)
Orbot: ¡Por favor, se lo ruego señor! ¡No nos abandone!
Qbot: (salen más chispas) Sigo creyendo que es bueno en el fondo se... Se... Se... Se... Señor... ¡ALERTA, FALLA EN EL SISTEMA CENTRAL! ¡Sobreclaentamiento! ¡Sobrecalentamiento! ¡Sobre...! (Explota por dentro, literalmente).
En ese momento, Qbot deja de funcionar y cae al suelo de la celda. El eco de su caída metálica se escuchó en todos los pasillos de la cárcel.
Orbot se queda impactado y bastante triste. De inmediato acude a su compañero.
Orbot: (triste) ¡No... No... No... NO! ¡Compañero despierta! ¡¡No puedes dejarme ahora!!...
El genio malvado solo da media vuelta y va de regreso a la celda de Sonic. Pero antes de alejarse lo suficiente de la celda de los robots, escucho a Obrot decir lo siguiente.
Orbot: ¡No nos deje señor! ¡No deje morir a Qbot por favor!...
Eggman: (En su mente: Ya lo superare... Mientras a seguir con lo planeado).
Y eso fue lo que pasó, Eggman sacó a Sonic de la celda en la que se encontraba. Aún seguía inconsciente.
Amy solo veía como Eggman se llevaba a Sonic, y aunque gritaba y zangoloteaba los barrotes de su celda no lograba hacer nada para cambiar que estaba sucediendo. Se sentía frustrada e impotente. Además de muy ansiosa porque ella no sabe si Sonic está vivo o muerto.
Amy: ¡NO TE LO LLEVES! ¡MALDITO, CRUEL Y DESALMADO!... (Llorando en diluvios) ¡Por favor...! Snif, Snif...
Eggman la ignoró, y pronto salió de ese lugar tan depresivo. Claro que teniendo a Sonic para los planes que él quiere... Y más tarde se reuniría con Bowser. En una sala experimental.
El genio malvado introduce a Sonic en esta máquina. Que genera tejidos madre.
Bowser: ¿Tienes todo para comenzar?
Eggman: Por su puesto... Hora de la nueva creación...
En eso la máquina absorbió toda la energía de una batería, y comenzó a trabajar... Eggman únicamente reía de forma maquiavélica mientras Bowser veía con cierto asombro como la máquina trabajaba...
Ahora regresemos con el maestro Kinopo, quien después de haber caminado una larga distancia de su casa de acampar a la casa de los hermanos Mario. Llega exhausto, y toca la puerta con un poco de desesperación.
Luigi: ¡Un momentito por favor!
Se escuchan sonidos de cubiertos de metal cayendo al suelo y de un gato maullar.
En eso Luigi abre la puerta.
Luigi: Hola... ¿Maestro Kinopo? ¿Qué hace usted aquí?
Kinopo: No hay tiempo para explicaciones, ¿me permites pasar a tu casa?
Luigi: Claro, adelante.
Kinopo: Gracias.
De inmediato que entra a la casa, empieza a buscar de forma desesperada algo o a alguien. Luigi se percata y decido preguntarle a Kinopo si necesita algo.
Luigi: Disculpe, ¿busca algo en específico?
Kinopo: Si, ejem... Quería preguntarte si la princesa vino a esta casa.
Luigi: Oh... Pues, no...
En ese momento Christian sale de su habitación para asomarse quién es la visita.
Christian: ¡Maestro! Qué agradable sorpresa.
Kinopo: ¡Christian! Veo que ya te estás recuperando.
Christian: Pues más o menos, al menos ya puedo correr un poco.
Kinopo: Me alegro...
Luigi: Si, jeje, ya casi sale de su tratamiento, de hecho, mañana termina con su receta.
Christian: ¡Siii!
Kinopo: ¡Me alegro mucho por ti Christian! Ahora sí me permites, quisiera hablar con el maestro Luigi. Por favor.
Christian: ¡Claro!
Y Christian regresó a su habitación.
Luigi: Veo que algo serio está pasando.
Kinopo: Así es Luigi, y tengo malas noticias.
Luigi: (nervioso) y, ¿Cuáles son?
Kinopo: Primero, ya descubrí la causa de la enfermedad que me afectó a mí y a Christian.
Luigi: ¿Y Cuál es la causa?
Kinopo: El reino champiñón...
Luigi: ¡No me diga...! Entonces...
Kinopo: Si, pero únicamente afecta a los Toads...
Luigi: Fiu, creí por un momento que yo también me inflaría como globo... Qué alivio.
Kinopo: Si, pero cualquier Toad que se acerque al reino quedará hecho globo. ¡No podemos regresar a casa! ¡A nuestros orígenes!
Luigi: Eso si es malo...
Kinopo: Si, y se pone mucho peor...
Luigi: ¿¡Cómo rayos esto podría empeorar?! (En su mente: A menos que...)
Kinopo: La princesa no está en el campamento champiñón...
Luigi: ... Hay nanita...
En eso, Kinopo y Luigi salen de la casa, y ambos caminan rápidamente rumbo a la limítrofe del reino champiñón. Durante el camino Kinopo le fue explicando a Luigi como fue que empezó a sospechar que la princesa porque no está en el campamento.
Y efectivamente, cuando Luigi y Kinopo pasaron por el campamento champiñón, porque les queda de paso, no vieron a la princesa por ningún motivo. Ni de reojo la alcanzaron a ver.
Total que la caminata terminó ya ambos ya estaban en su destino... La limítrofe del reino champiñón.
Kinopo: ¡Luigi, te pido un enorme favor!
Luigi: ¡Desde luego!
Kinopo: ¡Busca a la princesa por favor, te lo ruego, y si puedes también, busca a tu hermano, pero regresa pronto! Eres el único que puede permanecer en el reino champiñón sin que le pase nada.
Luigi: (firme y seguro) ¡Si maestro! ¡Por su puesto que lo ayudaré!
Kinopo: Insisto, ¡regresa pronto Luigi!
Luigi: Claro maestro, pero si me permite, tengo que irme...
Kinopo: ¡Ejem...! Si Luigi, adelante, haz tu trabajo... Es más, si quieres yo cuido a a Christian mientras tú no estés.
Luigi: Me haría un gran favor, se lo encargo. ¡Bueno, ya me voy!
Kinopo: Yo también, ya me voy... ¡Suerte!
En eso, Luigi se va corriendo rumbo al reino champiñón, mientras que Kinopo va de regreso a la casa de Mario y Luigi... Solo que el va mucho más despacio.
Kinopo: Recuerdo cuando era joven y podía echarme mis maratones de 5 kilómetros... Ahora ya ni puedo caminar, y eso que solo llevo como 3... Hay mi Santa espalda...
Luigi llega rápidamente al reino champiñón, lógicamente lo ve en ruinas, aunque eso no le tomó importancia.
Recorrió una a una las calles y revisó una por una las casas del reino, también revisó escombros para ver si de pura casualidad encontraba quizás a la princesa atrapada.
Busco toda la tarde en el reino, sin éxito alguno, el tiempo corrió, e incluso ya estaba en el ínter-crepúsculo del atardecer al anochecer. Y Luigi ya estaba cansado también.
Luigi miró el cielo muy fatigado. Se dio cuenta que ya no tenía luz para seguir buscando en el reino, así que decidió mejor buscar en el castillo de Peach como última opción.
Luigi: Ugh, bueno, al menos estoy seguro de que no hay nadie en el reino champiñón, o eso espero...
Acto seguido, Luigi caminó directo al castillo.
A mitad del camino se percata de que ya había anochecido en el reino champiñón. Se escuchaban los grillos charlar por la noche, la brisa del viento, las hojas de los árboles rozar, una total sinfonía de sonidos naturales cotidianos nocturnos.
Lo malo es que Luigi no veía casi nada con una total oscuridad, pero supo cómo llegar al castillo ya que se sabe la ruta de memoria, por todas las veces que ha ido con su hermano en el pasado.
Cuando Luigi llega al castillo de Peach empieza a escuchar sonidos anormales a una noche común...
Primero escucha el ruido de combustión, es decir, del fuego. Que era proveniente del interior del castillo que hasta la actualidad se sigue incendiando.
Y luego escucha vocecitas provenientes del interior del castillo, no se distinguían por el ruido causado por el fuego.
Luigi de inmediato entra al castillo para ver de dónde provenían esas voces.
Como Luigi entró rápidamente al castillo, estuvo a punto de caerse en el agujero que está en la entrada del castillo, afortunadamente se sujetó firmemente de los bordes del mismo para no caer en él.
Luego vio que a lado derecho e izquierdo del agujero en el que Luigi casi se caía, habían otros dos más. Y cuando Luigi se asomó por ambos agujeros, se llevó la sorpresa de su vida...
*Introduce multimedia: Incendio*
Encuentra a nada más y nada menos que a Tails y a Knuckles muy malheridos pero aún conscientes.
No tenían la fuerza de ni si quiera levantarse y tenían heridas y rasguños en todas partes de su cuerpo.
Luigi: (en pánico) ¡OH NO! ¡¿Ahora que hago?!... ¡Piensa Luigi, piensa...! (En su mente: Mario sabría qué hacer... Dios, ¿pero yo que hago ahora?).
El agujero en el que se encontraba Tails era de aproximadamente 6 metros de profundidad, y el agujero donde se encontraba Knuckles era por lo menos 2 metros más profundo. Lógicamente, porque Tails es más ligero de peso.
Luigi hizo los cálculos en su mente, para ver si podía sacarlos o si necesitaría ayuda de Mario... Lo cual no tiene sentido ya que él no está aquí en este momento... Pero ya sabemos cómo es Luigi.
Total que se lanza primero al agujero donde está Tails por la simple y sencilla razón de que lo vio ligero.
Cuando cayó, Luigi se percató que hay un horrible olor a azufre en el agujero, así que se dio prisa, cargo a Tails y después salto de pared en pared, aunque un tanto más lento ya que tiene peso extra. Pero podía elevarse que era lo importante.
Total que un minuto de saltar y saltar de pared en pared, Luigi logra salir exhausto del agujero con Tails a salvo. Acto seguido, Luigi sale del castillo y se dirige a un árbol que estaba por el jardín del castillo. Y ahí dejo a Tails, ¿Se les hace familiar?
Luigi respiraba aceleradamente, y estaba muy fatigado, ya que no estaba acostumbrado a tener un día tan activo, además de que tosía un poco por lo tóxico del ambiente dentro del castillo.
De todas formas se animó a ir por Knuckles, aunque eso sería el doble de trabajo, ya que ni tiene la condición ni la energía para saltar de pared en pared con un cuerpo el doble de pesado que Luigi, y una altura mayor... Y sobre todo, después de un día de actividades pesadas.
En definitivo, necesitaba ayuda de alguien más.
Pero eso no des motivo el heroísmo de Luigi quien después de recuperar el aliento corrió al agujero donde se encontraba Knuckles, y salto en el.
A diferencia de Tails, quien estaba totalmente inmóvil, Knuckles aún podía moverse un poco, incluso aún puede abrir los ojos, y hablar.
Luigi una vez estando en el agujero, tomó a Knuckles y empezó a saltar de pared en pared... El problema es que no podía elevarse.
Después de varios intentos, Luigi queda de nuevo cansado y empieza a toser por el humo del ambiente... Perdía vitalidad.
Luigi por más que caía al suelo, no se rendía. Ya que su vida dependía de su éxito o su fracaso... Pero por lo visto anteriormente, estaba fracasando...
Fue en ese momento, en el que Knuckles abrió la boca, y mencionó algo que ayudaría a Luigi a salvarlo y lógicamente a sí mismo.
Knuckles: (voz débil y tenue) Toma mis guantes, y escala con ellos...
Sin decir ni una palabra, Luigi aceptó la solución y le quitó los guantes a Knuckles para ponérselos el.
Y eso de sirvió de mucho ya que cuando ponía los pinchos de los guantes en las paredes del agujero, se quedaban clavados, y firmes para que Luigi y Knuckles la escalaran como si de una montaña se tratase.
Luigi: ¡Uno, dos! ¡Uno, dos! ¡Uno, dos! ¡Kof Kof!
Es lo que decía Luigi mientras escalaba el agujero... Mientras Knuckles únicamente se sujetaba firmemente de la espalda de Luigi.
Al cabo de un par de minutos salieron de el agujero, y se dirigieron rápidamente al árbol. ¡El plan de Knuckles fue todo un éxito!
Luigi dejó a Knuckles acostado a unos centímetros de Tails. Ambos estaban inmóviles y en cuestión de segundos Knuckles se durmió.
Y era deducible que Luigi haya quedado extremadamente cansado, ya que el día de hoy dio más de el 100%... Y el también se acostó en el pasto del jardín del castillo y se durmió ahí... Un tanto cómodo...
Fin del capítulo 31.
Hola a todos, ¡hoy les traigo otro capítulo de nuestros héroes favoritos! Quisiera decir unas aclaraciones...
-Recuerden que Peach fue secuestrada por Bowser y compañía, al igual que Sonic, Amy, Orbot y Qbot.
-También recuerden que cuando Amy escuchó un estupendo en el castillo de Peach, resultó ser Sonic... Pues resulta que los otros 2 estruendos que escuchó fueron Tails y Knuckles, pero afortunadamente el ejército de Bowser no se dio cuenta ni de Tails ni de Knuckles.
Eso sería todo...
Me gustaría leer su opinión acerca de la lectura, eso me ayudaría a seguir creciendo como escritor y como persona... Recuerden siempre comentar y votar esta historia si les gustan este tipo de fanfics. Eso créanme que me motiva bastante para continuar.
A todos les deseo, ¡un excelente día!
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